LA NOTA ORNITOLÓGICA: ROMPIENDO UN MITO

En la foto: Un pichón de “Negrito” acabado de volar de su nido, al lado de su madre, en esta foto tomada en un aviario de “Villa Terra Incognita”,  finca propiedad del autor (Foto: © Aldo Rosado-Tuero)

Por Aldo Rosado-Tuero

Entre los criadores de aves exóticas existe un mito muy arraigado sobre la crianza de la popular ave  que los cubanos llamamos comunmente “negrito”, cuyo nombre científico es Melophirria nigra. Unos afirman, que no cría en cautiverio, otros que no se logran ninguna de las crías y la mayoría, la peregrina idea de que se aparean (realizan la cópula) al vuelo.

Nada más lejos de la verdad. La Melophirria nigra (Cuban bullfinch o negrito) cria y logra sus crías en cautiverio, si se le facilitan las condiciones indispensables para ello. Yo puedo dar fe de ello, ya que por años estuve sacando crías de varias parejas. Las fotos que ilustran esta nota, lo prueban.

Los “negritos” se aparean normalmente, no volando; y anidan, ponen sus huevos y alimentan a sus crías sin problemas mayores. Ahora, es indispensable facilitarles un mínimo de  comodidades y de alimentos ricos en proteina para obtener éxito. No se puede esperar que una pareja de estas aves, se apareen o aniden en una pequeña jaula, sin los alimentos adecuados, y mucho menos en un lugar transitado.

Yo he logrado su reproducción en aviarios plantados (con plantas dentro), y con un tamaño mínimo de  8 X 12 pies con una sola pareja en cada aviario; y en un caso, con una pareja de Tomeguines del Pinar, en el mismo aviario. El gran secreto está en acondicionar a los futuros padres, facilitándoles comida viva (en mi caso, gusanos de harina–mealworms–, larvas de moscas y huevos de hormigas) e ir subiendo la dosis paulatinamente hasta que aniden. Y cuando nazcan las crias, ES INDISPENSABLE tener siempre al alcance de los padres una buena cantidad de larvas de insectos, como los ya mencionados u otra fuente de alimentos vivos con un alto contenido de proteina animal. Sin eso, los padres dejarán de alimentar a las crías, o estas morirán, pues las semillas no son suficientes para mantenerlos vivos, o los padre nunca entrarán en celo. (fotos: archivo personal del autor ©)

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