LA NUEVA PATRAÑA DE LA DICTADURA PARA ESTAFAR A LOS CUBANOS

Arriba: Cubanos hacen fila para adquirir su tarjeta bancaria para poder comprar en establecimientos de la tiranía.

Por, Héctor Julio Cedeño Negrín-Periodista Libre de Cuba.

Las nuevas tarjetas magnéticas creadas por la dictadura, no son más que un nuevo método para estafar a los cubanos, pero pensando sobre todo en las abundantes minas de dólares de Miami. Realmente no confunden más que a unos pocos, aunque han creado ciertas expectativas entre los más ingenuos dentro de la sociedad cubana y algunos residentes en el exterior. Aunque aviste algunas colas para adquirir dichas tarjetas.

Los “latones pensantes” del régimen de oprobio, no paran de cavilar buscando una solución que los salve, del fuerte apretón de tuercas ejercido por el gobierno de los Estados Unidos, que asfixia directamente a la nomenclatura comunista y atenta contra sus refinados privilegios.

Los ministros y asesores de la dictadura, cuyos voceros más avezados, sesudos de la tiranía. Entre ellos Alejandro Gil, Ricardo Cabrizas, Rodrigo Malmierca o Irma Martinez Castrillón, asesorados por un grupo de acólitos expertos en economía y comercio, simpatizantes y oportunistas, cómplices de la dictadura residentes en el país del norte.

No duermen ni descansan buscando la solución o alguna alternativa viable para sacar a la satrapía del abismo insondable, en el que se encuentra sumida. A esto se suma hoy el embargo económico, comercial y financiero, incluso el migratorio, que han sido llevados a su máxima expresión y que está demostrando una prodigiosa efectividad.

Los que proclamaban, lo obsoleta de esta política de presiones y la sindicaban como una política fracasada, están cayendo en la cuenta, de que estaban equivocados. Claro algunos trabajaban y aun trabajan para hacer fracasar su efectividad.

Hoy los pensadores de la dictadura, han elaborado la nueva política que más que una solución es un renovado intento de engañar a los cubanos, con el claro objetivo de robarles sus divisas y sus ahorros, sobre todo los billetes de color verde. Para tratar de neutralizar el portentoso y apabullante embargo norteamericano, que tanto les embarga.

Intentan así, apropiarse de miles de millones de dólares que atesoran los cubanos, que han logrado independizarse del régimen, gracias a sus esfuerzos y el de sus familiares para invertirlos en las empresas de la dictadura y en detrimento de los ciudadanos y de los emprendedores. Que verán tronchadas sus aspiraciones, de mejorar económicamente con sus propios medios y ante el hermético bloqueo que ejerce la tiranía.

El objetivo final de esta acción, es el de engrosar las arcas de la oligarquía comunista y hacer florecer sus propiedades y sus empresas militares, pero a costa del esfuerzo, el sudor y el sacrificio del pueblo cubano, tanto el de adentro como el de afuera.

Lo cierto es, que la dictadura no tiene liquidez en sus cuentas corrientes y espera recuperarse con una inyección de dinero fresco y fácil, aportado los ciudadanos cubanos. Eso les saldría muy barato a los tiranos, con esto de las nuevas tarjetas de marras.

Lo que sienten los gobernantes cubanos es una verdadera envidia por la prosperidad que ha conseguido el pueblo cubano, muy a pesar de las trabas y obstáculos y del robo descarado y continuado, al que somete en todos los niveles a los ciudadanos y que les impone el régimen corrupto e ilegal que esclaviza a la patria de José Martí.

La odiosa tiranía castrista, vive hoy su tétrica segunda temporada, intentando mutar para adaptarse a los tiempo difíciles que se les encima y tratar de sobrevivir en esta hora, que debía ser su final.

Con la celebrada muerte del tirano en jefe, hoy el “comandante en polvo” y con el cercano final del viejo sátrapa sustituto, los herederos de la tiranía pretenden su renovación metamorfósica.

Pero la farsa es evidente, aun así intentan convencer al mundo de que han iniciado la renovación, construyendo una supuesta “democracia”. Pura falsedad. Se imaginan que pueden engañar al mundo porque los cubanos, estamos desengañados desde hace tiempo. Por ello han estado muy ocupados en el último tiempo.

Aparejada a la reconstrucción de algunos edificios, como el del Capitolio Nacional, pretenden “construir” una pretendida, nueva constitución de la República, pura falacia y así han retomado al cargo de Presidente de la República, el de Gobernador y el de Superintendente.

Esa sería, una traición directa en contra de Fidel Castro, que consideraba desprestigiadas todas esas instituciones democráticas y las odiaba de corazón, claro, el nunca logro ser elegido las veces en que se presentó para ocupar algún puesto dentro del estado democrático, que prometió reconstruir y que luego traicionó.

Todos esos cambios, responden a una sola cosa, a las tremendas presiones ejercidas por los Estados Unidos y las democracias occidentales, para provocar una democratización verdadera y un cambio de régimen en Cuba. Con ese maquillaje pretenden ellos responder a la demanda. Ni las democracias occidentales ni los cubanos, nos tragamos ese cuento.

Pero la cuenta les ha salido muy mal. Han demostrado que son susceptibles a las presiones políticas y por tanto, las presiones se multiplicarán y de hecho, se están multiplicando. Habrá que continuar incrementando la presión sobre la dictadura. En ese sentido el Presidente Donald Trump está en plena consonancia con los opositores cubanos, los que vivimos dentro del monstruo.

Pienso que el próximo paso de la oligarquía comunista, será desmantelar la ciudad amurallada de Fidel Castro, el llamado “Punto Cero”. De esa manera aparentarían más transparencia. Ya Raúl Castro había hecho algún intento, total, de su creador no queda ni el rastro y Raúl se esconde en otros lugares, todo para tratar de convencer de que los cambios son reales.

Pero todo es maquillaje, esta sigue siendo la misma dictadura comunista y totalitaria de siempre, asesina, represora, fascista y corrupta de hace sesenta años. Ya lo ha dicho el nuevo administrador de la satrapía; “Somos continuidad” y no es el mismo perro con otro collar, es el mismo perro, con el mismo collar.

Hoy Cuba sigue sosteniendo, política y militarmente a la dictadura militar venezolana, utilizado para ello, miles de soldados cubanos enmascarados, de cualquier manera en suelo venezolano y con identidad venezolana para muchos de ellos. Recordemos que el gobierno cubano controla el sistema de identidad venezolano y el servicio de inmigración y extranjería, así como las aduanas de ese país.

Solo una acción enérgica de los demócratas de América, puede parar la inferencia de Cuba en los destinos de Venezuela y la extensión de la peste comunista, que cada día se cierne sobre nuestras tierras americanas. No hay que pensarlo mucho más. El Nuevo Zar de Rusia; “Putin el Grande”, quiere retornar al antiguo imperio, ahora con influencia mundial.

Pero mantener a Cuba como hicieron hasta el año noventa, llevó a la ruina a los soviéticos. Rusia invirtió, malgastó y perdió en Cuba, más de cuarenta mil millones de dólares, tirados a la basura. Estará Vladimir Putin, el nuevo Zar de Rusia, dispuesto a perder otros cuarenta mil millones mas, por salvar a la tiranía castrista. Si lo hace perderá su reinado y se arruinara.

Porque Cuba sigue siendo el mismo parásito de siempre y los rusos volverán a fracasar. Poco a poco van enredándose con el bejuco, hasta que caerán y no recibirán ningún pago, serán los mismos tontos de siempre, rusos al fin.

En los últimos meses hemos visto como los personeros del régimen castrista, han recorrido medio mundo, en una portentosa ofensiva política y económica, para encontrar adeptos y simpatizantes, para tratar de conseguir inversiones, clientes para el turismo cubano o plazas donde colocar a sus esclavos modernos (llámeseles; médicos de alquiler).

Han contactado hasta los gobernantes de las más pequeñas islas, alrededor del mundo en todas las latitudes, para conseguir unos centavos. En fin la dictadura continua en problemas, veremos cómo harán para sobrevivir.

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