LA OTRA CARA DE LA HISTORIA: PERÓN Y LA IZQUIERDA NACIONAL (2)

Por, Américo Rial-vía Rodolfo J. Brieba

Principales hombres de la izquierda nacional

Aquellos que sentaron sus bases son los que a continuación se mencionan con breve síntesis de su actividad pública e intelectual con desarrollo en base a la fecha de nacimiento,

RODOLFOJPUIGGROSSRodolfo José Puiggrós (en la foto) (1906-1980). Se afilió al Partido Comunista paralelamente con el viaje que llevó a cabo a la Rusia soviética en 1926.  Trabajó como periodista en el diario amarillo “Crítica” entre 1935 y 1955, fue discípulo del ideólogo marxista de la Reforma Universitaria Aníbal Ponce. Expulsado del P.C. en 1947 adhirió al oficialismo sin perjuicio de exponer sus ideas en el periódico “Clase Obrera”. Ya en 1959 llevó a cabo un viaje a China comunista para tomar contacto con el movimiento de Mao Tsé Tung. Llevó adelante una labor relevante como escritor político y en la década del 70’ se sumó a la organización subversiva “Montoneros” huyendo finalmente a la Cuba castrista donde falleció.

Juan José Hernández Arregui (1913-1974). Fue simpatizante, afiliado y activista de la Unión Cívica Radical irigoyenista desde los 20 años, estudió filosofía en la Universidad de Córdoba bajo la influencia del hebreo marxista italiano Rodolfo Mondolfo, formó parte de quienes apoyaban al dirigente radical cordobés Sabattini – de tendencia yrigoyenista -quien adhirió al frentepopulismo de la Unión Democrática en los hechos históricos y elecciones de 1945/6, ocupó el cargo de secretario de la UNC, se doctoró en filosofía en 1944, fue llevado a puestos oficiales en la provincia de Buenos Aires por convocatoria de Arturo Jauretche, entonces presidente del Banco de la Provincia y en virtud de sus comunes simpatías por Yrigoyen. Escribió varios libros sobre temas culturales y jurídicos. A partir de 1956 adhirió a la Resistencia debiendo exiliarse. Su planteo político era que el marxismo debía llevar adelante su lucha dentro del peronismo por la adhesión que tenía en las masas. En 1974 fue amenazado de muerte y escapó a Mar del Plata donde murió de un síncope.

Eduardo B. Astesano (1913-1991). Desde joven se afilió al Partido Comunista el cual lo expulsó en 1946 – año en que se recibió de abogado en la Universidad del Litoral – con motivo de sus disidencias ante la institucionalización del peronismo con las elecciones de febrero de dicho año. Con otros camaradas fundó el Movimiento Obrero Comunista el cual tuvo poca vida por el retorno de algunos al P.C., escribió en el periódico “Clase Obrera” en la búsqueda de un acercamiento al justicialismo y una interpretación del mismo desde el marxismo. En ello Mao Tse Tung influenció con su famosa larga marcha. Ya por 1951 había fundado el “Instituto de Estudios Económicos y Sociales” en la ciudad de Rosario donde residía.  En tal año tuvo una entrevista con Perón la cual lo acercó a dicho movimiento y de allí surgió su libro “Ensayo sobre el Justicialismo a la luz del materialismo histórico” en 1953. En 1957 editó 3 números de la revista “Columnas del nacionalismo marxista” como así también de “Relevo”.

Esteban Rey (1915-2003), fue un abogado tucumano con larga militancia en dicha provincia y el noroeste argentino donde ejerció su influencia docente y política. Era abogado de la F.O.T.I.A. (Federación Obrera de Trabajadores de la Industria Azucarera) cuando el gremio desató una feroz huelga contra el gobierno de Perón. Tuvo poca trascendencia en el resto del país.

JORGEABELARDORAMOSGURTMANJorge Abelardo Ramos Gurtman (foto de la izquierda) (1921-1994) trotskista, discípulo de Liborio Justo, se acercó al gobierno peronista desde el “Partido Socialista de la Revolución Nacional” (1954) fundado por el dirigente socialista Enrique Dickmann, Juan Unnamuno y trabajó como periodista en el diario oficial “Democracia” bajo el seudónimo de Víctor Almagro desde donde atizó el conflicto con la Iglesia Católica.  En 1961 fundó el “Partido Socialista de la Izquierda Nacional” junto con Spilimbergo, entre otros, y en 1973 desde fuera del FREJULI (frente electoral liderado por Perón) adhirió al mismo, aún cuando con lista propia obteniendo 800.000 votos por la confusión de los electores en las boletas y la similitud de las candidaturas presidenciales.

Jorge Enea Spilimbergo (1928-2004) Militó en el Partido Comunista, Unión Obrera Revolucionaria, trotskismo, F.O.T.I.A. (1947), Partido Socialista de la Revolución Nacional (1954/5). Se desempeñó como periodista profesional y docente y participó de actividades políticas diversas.

Elementos ideológicos de la izquierda nacional

El materialismo histórico impregnó toda su literatura y no sólo como método sino como ideología de fondo dirigida a transformar la doctrina justicialista.

Ello implicaba desconocer la realidad sobrenatural y natural, la religión católica matriz de la América indo española, la tradición histórica, el planteo geopolítico, la cultura propia forjada a través de los siglos, los valores nacionales, etc.

Sólo contaba lo económico como factor movilizador de la historia y a través de aquel factor mutiló la historia argentina (lo que también aconteció con la historia oficial liberal), más allá de los oportunismos siempre presentes. Más aún que falsear la historia argentina, la izquierda nacional sustituyó al hombre como protagonista concreto, por lo que en su lenguaje se denominaba el abstracto “agente motor de las relaciones de producción” (sic).

A su vez, la concepción de la “izquierda nacional” se valía de la dialéctica como método interpretativo y de selección de los hechos con la consiguiente deformación del pasado o sea de las raíces de los pueblos.

Todo era encuadrado en el esquema ricos vs. Pobres; oligarquía vs. Pueblo; estanciero vs. Peones; dueños/propietarios vs. Desposeídos; burguesía vs. Proletariado…Mucha utopía, poca realidad.

Pero, el “producto” estaba armado como el “relato” está consolidado en la percepción “militante”.

La “militancia” de los 60’ tuvo su “relato” a través de dicha izquierda aún cuando casi exclusivamente en los sectores universitarios o por lo menos algo leídos, sirviendo de cabecera de puente para el transvasamiento de la “inteligentzia” marxista en el Movimiento Nacional. Y ello sin perjuicio de captar incautos dentro de él, máxime cuando el justicialismo estaba proscripto a través del decreto 4161/56 tanto en sus aspectos políticos y electorales como aún en las expresiones cotidianas con imposibilidad de expresarse. Tal como que no se podía decir o escribir Perón, Evita, Justicialismo, Tercera Posición, etc. sino que se debía hacer referencia con un sustantivo o adjetivo despectivo como el “dictador”, el “tirano prófugo”, “doctrina infame” y así sucesivamente. A la par de ello, se secuestraba todo tipo de material justicialista pretendiendo borrar todo un período de la historia argentina. Ello remedaba la política de “desnazificación” impuesta por las potencias aliadas a partir de 1945 en Europa como en todo el mundo a través de la acción psicopolítica del mundialismo.(Continuará)

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