LA VERDAD ABSOLUTA

Por, Aldo Rosado-Tuero

El ente humano más peligroso lo constituye el que se cree el poseedor de la verdad absoluta. Los poseedores de la verdad absoluta vienen en todas las tallas, en distintas envolturas: políticas, religiosas o filosóficas y pueden proceder de cualquier país. Lo mismo son de derecha, de izquierda que de centro. Pueden ser católicos, protestantes, musulmanes, fundamentalistas, puritanos o ateos.

Los tiranos más sanguinarios que ha registrado la historia se han creído poseedores de la verdad absoluta. Sus seguidores más fieles, y sus cancerberos y esbirros más férreos se han proclamado también Poseedores de la verdad absoluta.

Para ellos no existen matices. Todo es blanco y negro. Quien no piense como ellos está total y completamente equivocado, y por lo tanto, merece ser calimbado.

Gracias a estos fanáticos existió la Inquisición, la cacería de brujas, El fascismo, el comunismo, el nazismo y todas las aberraciones ideológicas que han pululado en el mundo. Hijos de unos mismos padres: Los poseedores de la verdad absoluta.

Atila, Nerón, Stalin, Hitler, Mussolini, Fidel Castro, Khomeini y toda la ralea de dictadores y dictadorcillos que en el mundo han existido, se han proclamado todos, poseedores de la verdad absoluta. Esa maldita y demoníaca verdad absoluta, que niega al prójimo la posesión de un ápice de razón y en cuyo nombre se han cometido y se siguen cometiendo tantos crímenes.

Poseedores y defensores de “la única verdad” lo han sido los inquisidores, las camisas pardas de Hitler, las camisas negras de Mussolini, los batallones rojos de Stalin, los Tom Tom Macoutes de Duvalier, los jinetes del Este de Trujillo, los porristas de Machado, los Tigres de Masferrer, los machos del monte de Noriega, y ahora también lo son las brigadas de respuesta rápida del castrismo y “sus primos hermanos” de la UNPACU, los que diciéndose anti castristas, que sin medirse acusan a todo el que no les rinde pleitesía a sus liderzuelos de ser agentes de la tiranía.

Pero, de este lado de acá del Estrecho de la Florida, también nos gastamos a muchos poseedores de la verdad absoluta que denostan, atacan, niegan la sal y el agua y acusan de traidor a todo el que no se adhiera incondicionalmente a su verdad, que es según ellos, es la “verdad verdadera”. En ellos anida el gérmen de una futura dictadura.

Para que a la caída de la actual tiranía no se repitan los mismos errores que puedan traer la implantación de otra nueva, es necesario desterrar por siempre la idea de que existe una verdad absoluta. Nadie es poseedor de ella y nadie tiene derecho a castigar, amordazar o asesinar a los que no acepten “esa verdad absoluta”.

Solo podrá existir armonía y paz social cuando prime la tolerancia. Cuando se pueda discrepar sin que eso los haga enemigos irreconciliables. Cuando se concilien distintos criterios en pro del Bien Común y cuando se mire al discrepante como un adversario ideológico y no como a un enemigo al que hay que arrancarle la cabeza.

Si entendemos eso, le habremos ganado la batalla a la intransigencia y a la tiranía. Sino no importa que se derrumbe el castrismo, siempre existirá el peligro de que surja otra nueva y terrible dictadura.

2 comentario sobre “LA VERDAD ABSOLUTA

  1. Palabra santa

  2. Estoy muy de acuerdo con tus principios y posiciones con respecto a los que enarbolan sus verdades como “verdad absoluta”, pero 0j0, también creo que los que a nombre de esas “verdades absolutas” han cometido crímenes de LESA HUMANIDAD deben de ser castigados con la máxima condena posible.

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