LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES EN MÉXICO Y LOS ESTADOS UNIDOS-PRIMERA PARTE

Andrés Manuel López Obrador es el candidato de extrema izquierda para presidente de México por el partido Morena

Por, Frank de Varona

Las elecciones presidenciales de México se llevarán a cabo el domingo 1 de julio de 2018. El triunfador será electo por solo para un periodo de cinco años y diez meses sin posibilidad de reelección. Los tres importantes candidatos son Andrés Manuel López Obrador por el partido Morena, Ricardo Anaya por el partido Acción Nacional (PAN) y José Antonio Meade por el partido Revolucionario Institucional (PRI). En una reciente encuesta el izquierdista López Obrador tiene el 35% de apoyo de votantes, Ricardo Anaya 21% y José Antonio Meade 16%.

López Obrador es fundador y militante del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y candidato a la presidencia por la coalición Juntos Haremos Historia —formada por Morena, el partido del Trabajo (PT) y el partido Encuentro Social (ES).

Ricardo Anaya Cortés es candidato de centro derecha a presidente  por la coalición Por México al Frente—integrada por el partido Acción Nacional  (PAN), el partido de la Revolución Democrática  (PRD) y el partido Movimiento Ciudadano (MC).

José Antonio Meade Kuribreña es candidato de centro a presidente por la coalición Todos por México formada por el partido Revolucionario Institucional (PRI), el partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el partido Nueva Alianza (PANAL).

Entrevista por el canal de televisión NTN 24

El 14 de marzo de 2018 fui invitado una vez más a participar en el programa “Zoom a la Noticia” del canal de televisión NTN 24 con sede en Bogotá, Colombia. Soy un comentarista frecuente de este canal que transmite por los Estados Unidos, Latino América y Europa. Siempre me presentan como analista del partido Republicano y experto en asuntos de seguridad nacional y política exterior.

El tema a tratar era “¿Qué postura debe asumir el próximo presidente mexicano frente al gobierno de Donald Trump? Habían invitado a dos mexicanos quienes criticaron duramente al presidente estadounidense. Me dijeron que querían discutir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA en su sigla en inglés), el muro fronterizo, DACA, las leyes de inmigración y las relaciones entre México y Estados Unidos de ser electo el 1 de julio de 2018 uno de los tres candidatos que se están postulando para presidente.

Comencé explicando que el gobierno mexicano y su prensa han criticado sin cesar el Muro que el presidente Trump quiere construir en la frontera sur de los Estados Unidos. El presidente Peña Nieto ha dicho que él está en contra de los muros y que quiere proteger los derechos de los mexicanos que son deportados a su país. Estos comentarios del presidente mexicano, los políticos y periodistas de esa nación son muy hipócritas, al igual que los de los políticos del partido Demócrata del Congreso, quienes critican al presidente Trump por querer reforzar la frontera sur de los Estados Unidos.

Señalé que Barack Obama fue el presidente que más indocumentados deportó, unas 2.8 millones de personas entre 2008 y 2016. Al acercarse las elecciones de 2016, por razones políticas y para obtener el voto hispano de la nación para su partido, Obama deportó menos inmigrantes sin papeles, pero aun así deportó 96,000 personas.

Antes de que se le expirara su mandato, Obama decretó una orden executiva ilegal temporalmente protegiendo a los llamados “soñadores” de ser deportados. Los soñadores son los hijos de inmigrantes ilegales que entraron a los Estados Unidos cuando eran niños. Obviamente, estos jóvenes no violaron las leyes de inmigración ya que fueron sus padres los que entraron ilegalmente a la nación. Estos jóvenes crecieron en los Estados Unidos, hablan inglés y en su gran mayoría estudian o trabajan con éxito. Hace varios meses el presidente Donald Trump dio un plazo al congreso hasta marzo de 2018 para que pase una ley para evitar la deportación de los soñadores.

El presidente Trump declaró que quería legalizar a 1.8 millones de soñadores, la mayoría de ellos nacidos en México, aunque menos de 700,000 de ellos se había acogido al programa llamado DACA en inglés. El presidente Trump pidió a los demócratas del congreso que a cambio de su oferta sobre los soñadores aprobaran fondos para el muro fronterizo y la eliminación de lotería de visas y cadenas de visas.

Dos terroristas islámicos que habían ingresado a la nación con lotería y cadenas de visas trataron de matar o mataron e hirieron a individuos en la ciudad de New York. El presidente quiere que inmigrantes sean aceptados a la nación por mérito. Los demócratas en el congreso no han respondido al llamado del presidente y continúan sin resolver la legalización de los soñadores para poder seguir atacando a los republicanos y al presidente Trump de racistas y anti inmigrantes. Muchos demócratas insisten en mantener la lotería y cadena de visas aunque afecte negativamente la seguridad nacional. Soros y otros le paga a soñadores para que agiten y protesten por diferentes ciudades y ante congresistas. Algunos soñadores han desfilado con camisetas del asesino Ernesto Che Guevara y con banderas de México, algo que no ayuda su causa.

Expliqué en la entrevista la gran hipocresía de los demócratas ya que durante los dos primeros años de la presidencia de Barack Obama su partido tenía más de 60 senadores y control de la Cámara de Representantes y sin un solo voto de republicanos pudieron haber pasado cualquier ley de inmigración.

Además, una ley fue aprobada en 2007 por el Congreso llamada Secure Fence Act (Ley de Cerca Segura) para la construcción de una cerca doble enorme de 700 millas en la frontera sur debido a que más de un millón de indocumentados han penetrado cada año desde México a los Estados Unidos durante esa época. En un año solamente 1,643,679 indocumentados cruzaron la frontera sur de la nación.

Esta ley para proteger la frontera de los Estados Unidos con México, que tiene 1,954 millas de extensión, fue aprobada con apoyo bipartidista por 21 senadores demócratas, entre ellos Hillary Clinton de New York, Barack Obama de Illinois y Joe Biden de Delaware. Al presidente Barack Obama le llamaron el Gran Deportador, pero fue muy poco criticado por la prensa liberal de la nación que siempre protegió al mandatario marxista islamita radical durante ocho años. Las denuncias actuales de políticos demócratas contra los republicanos son una gran hipocresía y politiquería. Desde esa fecha hasta el presente se construyó una cerca de 652 millas.

Expresé por último en la entrevista que pensaba si salía electo el radical López Obrador las relaciones de México con la administración de Trump se pusieran peor. López Obrador ha declarado que llevaría al presidente Trump a las Naciones Unidas por violar los derechos humanos por la construcción del muro, lo cual es absurdo. También declaró que no le interesa NAFTA.  (Continuará)

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