LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES EN MÉXICO Y LOS ESTADOS UNIDOS-SEGUNDA PARTE Y FINAL

Comerciantes en el río Suchiate en la frontera entre México y Guatemala

Por, Frank de Varona

El muro de México

Jacobo García escribió un artículo titulado “El muro empieza en el sur” el cual fue publicado en el periódico español El País el 7 de febrero de 2017. García explicó que el muro que los inmigrantes sin papeles temen no es el que el presidente Trump quiere construir, es el que ya México construyó en su frontera con Guatemala.

El periodista subrayó que de acuerdo con Mario Hernani, coordinador de la casa del migrante de Tecún Umán, último municipio, “El muro que temen los migrantes es México, no el de Trump. Todos los que emprenden el camino saben que van a ser asaltados, extorsionados o violados, principalmente por las autoridades”. Según la Red de Organizaciones Defensoras de Migrantes, red que entrevistó a más de 30,000 inmigrantes sin papeles acogidos en su red de albergues, casi la mitad de los delitos contra ellos en 2015 fueron cometidos por policías (41%) y el resto por el crimen organizado y la delincuencia común.

García dijo lo siguiente: “Algunos expertos creen que el muro de Trump, aunque es un agravio diplomático y una ofensa entre países vecinos, no supondrá, en el fondo, un gran cambio para México”. Irónicamente, en 2016 los Estados Unidos deportó a 96,016 indocumentados y México 147,370. De los indocumentados que México deportó fueron  29.6% guatemaltecos,  27.5 % hondureños  y 15.4% salvadoreños.

García dijo lo siguiente: “Algunos expertos creen que el muro de Trump, aunque es un agravio diplomático y una ofensa entre países vecinos, no supondrá, en el fondo, un gran cambio para México”. Irónicamente, en 2016 los Estados Unidos deportó a 96,016 indocumentados y México 147,370. De los indocumentados que México deportó fueron  29.6% guatemaltecos,  27.5 % hondureños  y 15.4% salvadoreños. México deportó en 2016 a 147,370 migrantes de Centroamérica, la mayoría procedente de Guatemala.

García  narró que a orillas del río Suchiate, en el lado guatemalteco de la frontera, hay un tramo de tierra donde conviven comerciantes que van de orilla a orilla, coyotes, migrantes, prostitutas, vecinos y cambistas. También el periodista explicó como inmigrantes sin papeles tratan de subirse a un tren mexicano al que llaman “La Bestia”. Muchos pierden sus piernas al tratar se subirse a este tren que recorre el país de sur a norte por el Golfo de México. Según la Cruz Roja, cada año más de 30 personas pierden alguna extremidad intentando subir al tren.

García relató la triste historia de uno de los mutilados llamado Josué. Él intentó sin éxito hace seis meses de subirse a “La Bestia”. Josué dijo lo siguiente: “El hijueputa tren me agarré al vagón pero tropecé y caí bajo las ruedas. Al principio no me di cuenta, ni dolor sentía, pero cuando quise levantarme vi las dos piernas como por allí tiradas”. Josué aprendió en el hospital de la localidad, por boca de otro mutilado, que la mejor técnica para subir es acompañar a la carrera al tren y utilizar los dos brazos para agarrarse al vagón y así poder saltar sin ser arrastrado. Para su desgracia, Josué se enteró de esto cuando ya era muy tarde y fue mutilado cuando se subía al tren, como muchos otros.

Josué  (foto) fue mutilado por el tren que le dicen “La Bestia”.

El periodista de El País escribió que anualmente entran por México unas 400,000 personas, casi todas centroamericanas, que participan en un éxodo silencioso huyendo de la violencia. México ha militarizado parte de su frontera sur que tiene una extensión de
1,179 kilómetros. Sin embargo, este país no ha logrado detener a los inmigrantes sin papeles que penetran su frontera sur. Las peticiones de asilo en México han crecido más de un 1,000%. Más del 90% de esas solicitudes provinieron de personas de Honduras, El Salvador y Guatemala,  quienes huyen de ciudades como San Salvador y San Pedro Sula  en Honduras consideradas entre las más violentas del mundo. La Agencia de Naciones Unidas compara la situación actual con el éxodo de centroamericanos durante las guerras de los años 1980. García concluyó su artículo explicando que mientras que el 60% de los deportados por los Estados Unidos han cometido algún delito en México, muy pocos de los expulsados tenían antecedentes penales.

Conclusión

Cada nación tiene el derecho de proteger sus fronteras. México y los Estados Unidos no quieren que miles de personas sin papeles entren a sus países. No se debe criticar al presidente Trump, quien simplemente está cumpliendo con su promesa de construir un muro al sur de la nación para proteger la seguridad nacional. Los demócratas continúan criticando hipócritamente  a los republicanos por no resolver la situación de los soñadores cuando tienen una oferta generosa del presidente Trump. Ellos piensan que seguirán obteniendo el voto mayoritario de los hispanos sin pasar una ley comprensiva de inmigración y echando la culpa a los republicanos.

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