LECTURA PARA GENTE GRANDE: ¿POR QUÉ FIRMÓ LA URSS EL TRATADO DE NO AGRESIÓN CON LA ALEMANIA NAZI?

Foto: Wikipedia/Ministerio de Asuntos Exteriores de la URSS.

Por Jorge Santa Cruz (*)-Sin Compromisos. La otra Historia

El exministro de Defensa de Rusia, Serguéi Ivanov, declaró que el tratado de no agresión firmado en Moscú por el canciller alemán Joaquín von Ribbentrop y el ministro soviético de Relaciones Exteriores, Viacheslav Mólotov, el 23 de agosto de 1939 (ocho días antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial) salvó a la Unión Soviética.

Entrevistado por la agencia rusa Sputnik, el pasado 8 de julio, dijo que el pacto con la Alemania nazi evitó que se abriera un segundo frente a la URSS.

Recordó que en 1939, la Unión Soviética estaba en guerra con Japón, en el Lejano Oriente, y que una vez firmado el pacto Ribbentrop-Mólotov, el imperio japonés desvió su atención al Océano Pacífico, con lo que dejó de ser una amenaza para el Ejército Rojo. (Este tema habremos de abordarlo en otra ocasión. Por lo pronto, sólo mencionaremos que Japón sucumbió, en 1941, a las provocaciones de los Estados Unidos y atacó posiciones norteamericanas en lugar de cerrar el cerco tendido por Alemania en la parte occidental de Rusia).

Por otro lado, Ivanov, actual presidente de la Asociación Histórica Militar Rusa, reconoció que de no haberse firmado el tratado con Ribbentrop, las tropas soviéticas no hubieran opuesto su heroica resistencia al invasor alemán:

Si no hubiéramos firmado ese acuerdo, hubiéramos recibido el inicio de la agresión [nazi] no desde las líneas que se trazaron el 22 de junio de 1941, sino mucho más cerca de Moscú y Leningrado. No habríamos logrado 2-3 meses de la heroica resistencia del Ejército Rojo, no hubiéramos podido evacuar nuestras empresas al este, no hubiéramos tenido tiempo para transferir las divisiones siberianas para defender la capital. (1)

Consideración histórica

Lo dicho por el exministro ruso de Defensa, Serguéi Ivanov lleva a una inferencia absolutamente lógica: la URSS necesitaba dos años más para organizar su defensa ante la anunciada invasión alemana.

Sin pretender una apología ideológica de Hitler, se puede decir, sin embargo, que el régimen nazi construyó su poderío en seis años (el equivalente al período de gobierno de cualquier presidente de México), en tanto que el régimen soviético precisó de casi cinco lustros (1917-1941) para hacer frente a los ejércitos alemanes.

La crisis alemana de entreguerras

El economista Thorsten Polleit (libre de cualquier sospecha de simpatizar con el nazismo) apunta —en la página del Centro Mises— que la producción industrial alemana en 1920 estaba en el 61% del nivel alcanzado en 1913, y que en 1923 apenas llegaba al 54% de la que se tuvo una década antes. (2)

Para 1929, la industria alemana daba visos de recuperación, pero el crack de Wall Street la sumió otra vez en la crisis, lo que arrastró al país entero.

¿Qué pasó? Lo explica Marion Mueller (quien tampoco simpatiza con la ideología nazi) en la página Oro y Finanzas:

La gran depresión de los años 30 se originó en los EE.UU., pero afectó sobre todo a Alemania. Años después de la inflación, los alemanes dependían del crédito americano con altos tipo de interés.

El flujo de dólares americanos permitía al gobierno alemán pagar las reparaciones a los gobiernos europeos y estos pagaban sus deudas incurridas durante la primera guerra mundial con EE.UU., con este dinero y los americanos volvían a prestarle dinero a los alemanes.

Ese sistema solo podía funcionar mientras la economía americana prosperara. Después del crash en octubre de 1929, se paró el flujo de dinero y empezó a aumentar el paro y la radicalización de la población.

Los inversores extranjeros empezaron a exigir la devolución de sus créditos y muchos alemanes sacaron su dinero del país. Durante el verano de 1931 quebraron varios grandes bancos alemanes.

El Reichsbank tuvo que aceptar la reducción de la masa monetaria, porque no podía cumplir sus objetivos de cobertura de oro y divisas y la falta de crédito llevo a la ruina a muchas empresas viables.

El gobierno ordeno reducir los precios, los salarios y loa tipos de interés. Al mismo tiempo los otros gobiernos aumentaron los aranceles y devaluaron sus monedas».

En síntesis: Alemania pasó de la hiperinflación de 1923 a la deflación —igualmente peligrosa— del primer trienio de la década de 1930.

De los 21 millones de personas en posibilidad de trabajar (población económicamente activa), más de seis millones estaban desempleadas. Y de los 15 millones de trabajadores formales, más de tres millones tenían una jornada reducida, es decir, ganaban menos de lo indispensable para satisfacer sus necesidades básicas.

Hitler mantuvo a la Alemania nazi al margen del patrón oro y, por ende, del control de los poderosos banqueros trasnacionales (Rothschild, Rockefeller, Morgan, etcétera) y basó su modelo económico en el trabajo.

Ordenó la construcción de la Autobahn (es decir, de la moderna red de autopistas alemanas que a la postre permitió el desplazamiento de los aliados que le vencieron en 1945), el apoyo a la industria nacional (el auto volkswagen sedán fue un ejemplo) y el rescate de los agricultores alemanes. (Hitler quitó a los especuladores bursátiles el control de los precios de los productos agrícolas).

Conclusión

Más allá de consideraciones ideológicas y con base en datos verificables, podemos concluir que la Unión Soviética firmó el pacto con la Alemania nazi —el 23 de agosto de 1939— porque no tenía, en ese momento, la capacida de enfrentar a los ejércitos de Hitler.

Cuando se firmó el pacto Ribbentrop-Mólotov, la URSS tenía 22 años de existencia y el régimen nazi, menos de siete.

Alemania fue mutilada y cercada por los aliados en 1919. El Partido Comunista de la Unión Soviética —jefaturado entonces por José Stalin— consolidaba su poder sin ninguna interferencia bélica de las “democracias” occidentales.

¿Por qué la Alemania nazi era una amenaza militar de primer orden para la Unión Soviética en septiembre de 1939? ¿Y por qué la URSS —a pesar de que el ataque nazi se postergó dos años— sólo pudo vencer a Hitler con la ayuda de las potencias “democráticas” occidentales? La Historia responderá.

Referencias electrónicas

  1. Sputnik en español. “Exministro de Defensa de Rusia desmitifica el inicio de la Segunda Guerra Mundial”. Consultado en https://mundo.sputniknews.com/politica/201907081087927725-exministro-de-defensa-de-rusia-desmitifica-el-inicio-de-la-segunda-guerra-mundial/
  2. Thorsten Polleit. “Hace 90 años: El fin de la hiperinflación alemana”. Centro Mises. Concultado en https://www.mises.org.es/2013/11/hace-90-anos-el-fin-de-la-hiperinflacion-alemana/
    3. Mario Mueller. “Deflación del dinero en Alemania 1929-1932”. Oro y Finanzas. Consultado en https://www.oroyfinanzas.com/2010/12/deflacion-dinero-alemania-1929-1932-video9/

(*) Periodista mexicano.

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