LLEGÓ LA HORA DE LOS MAMEYES PARA EL EXILIO: EL REMESEO

Por, Dr. Santiago Cárdenas- Especial y en primicia para Nuevo Acción

Una cosa son las remesas (agua, comidas y medicinas) y otra el remeseo (gomas de autos, acumuladores, perfumes, condones, botes, muebles y un largo etc ).

Llegado el tiempo ha en que el exilio—incluyendo el frívolo, el apático y el recién llegado—debe tomar plena conciencia de lo que está haciendo. En palabras muy claras: estamos subvencionando a los comunistas de la isla. Seis mil millone$$ o una cifra aproximada—los números no son  exactos—constituyen la primera entrada de divisas para  Cuba. Esa oxigenación se  utiliza para la langosta de Mariela y para la represión de José Daniel Ferrer. Hay miles de ejemplos y de anécdotas. Que aquí nadie es tonto y  todos conocemos lo que sucede con el billete que enviamos; porque “los cubanos nos las sabemos todas”.

Se da la grande paradoja de que gusanos y apátridas acabaron subvencionando a los que los expurgaron definitivamente de su patria. Esto es inédito en la historia. Y es que el diabólico comunismo supo muy bien desde el inicio, que el instinto familiar del cubano es más fuerte que sus valores patrios, últimamente desteñidos. La manipulación del remeseo y del viajeteo es evidente.

Pero enfrentarse a esta ignominia no da votos; ni  da ratings. Lo sé por experiencia. Personalmente me  insultan frecuentemente en las redes sociales. No obstante; oponerse al remeseo es lo  patriótico y lo noble. Nobleza y patriotismo: atributos casi ausentes en periodistas, políticos y en los “líderes” que nos gastamos en este exilio. Todos ellos — en desayunos, en  redacciones y en las legislaturas –han delegado toda la responsabilidad de la tragedia cubana en la Casa Blanca.

De manera que mientras aplaudimos a rabiar a Trump por  apretar “el bloqueo” nosotros incrementamos el remeseo. Vaya, vaya.

Esta paradoja es trágica; patética. Expone la hipocresía de  los cubanos exiliados ante la comunidad  internacional. Somos los papelazeros y el  hazmerreír del  mundo. Es por eso que: no nos hacen caso.

Enviar medicinas y comidas en cualquier cantidad  permitirían evitar el colapso de las familias en la isla. Cero, cerito, para todo otro tipo de mercancía y un impuesto por cada envío para sufragar las necesidades de los presos y de la oposición en Cuba.  !Un tax para la libertad !

Llegó la hora de los mameyes, la de la verdad, para el destierro. De la actitud que tomemos en los meses venideros, en este asunto decisivo, crucial, depende la libertad de Cuba.

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