DESDE EL ARCHIPIÉLAGO: ¡LO QUE NOS FALTABA! AHORA TAMBIÉN SE PREDICA EL ANEXIONISMO

PROTESTANTESFRENTEALAEMBAJADADEECUADORENLAHABANACUBA Y EL PROBABLE FINAL DE LA OPOSICIÓN PACÍFICA DE LOS ÚLTIMOS AÑOS

HECTORJULIOCEDENOPARAILUSTRARARTIC.Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

Lo veíamos en imágenes tomadas en el Consulado ecuatoriano de la Habana, situado en la 7ma Avenida entre 40 y 42 en La Copa, Miramar; los cubanos están radicalizándose en su lucha, reclamando sus derechos y libertades decididamente. Aún se encuentran acampando allí a la espera, cercados por la policía ordinaria y la Seguridad del Estado, sin que se suministre ninguna información al respecto.

Al parecer aquella perspectiva de la oposición cubana de seguir los causes del “pacifismo” está llegando a su fin, con más de treinta años de cruzar sus brazos para soportar, golpes y pateaduras de parte de los esbirros del castrato. Este método no ha producido ningún resultado tangible como lo produjo en los Estados Unidos o en Europa Oriental, ni avances en la lucha por sus reivindicaciones.

Los jóvenes desesperados por la falta de futuro y de libertad buscan otro derrotero, este destino tiene que ver con la emigración. Una emigración hacia donde quiera que sea, pero con los Estados Unidos como destino final. Hoy vemos como el paso por Centroamérica quiere serle obstaculizado con las acciones de Nicaragua, no obstante el Ecuador sigue dejándoles pasar, aunque ahora con una restricción adicional al exigirles visado, sin embargo para muchos eso no será un obstáculo.

Raúl Castro a su vez está recibiendo presiones tremendas del gobierno norteamericano, para que ordene el desorden migratorio. Mantener el caos podría provocar la ruptura total del tratado firmado por Bill Clinton en 1994 y que otorga limpiamente veinte mil visas anuales para los cubanos. A Raúl le gustaría elevar esa cifra a cuarenta mil, pero una ruptura inesperada podría provocar el cierre total de esa válvula de escape.

También vemos como Barack Obama y Raúl Castro se han confabulado contra los cubanos. Obama legitimando a la tiranía castrista y Raúl preparando la sucesión familiar, donde aparece Alejandro Castro Espín en posición favorable para ser elegido, con el espaldarazo manifiesto de los Estados Unidos para ser considerado como el próximo heredero de la tiranía. De hecho ya participó en las conversaciones secret as con el gobierno norteamericano y como el Jefe del rimbombante Consejo Nacional de Seguridad (CNS). Este escenario promete ser el eje principal del conflicto futuro.

Ya vimos como en Siria; un pueblo predominante pacífico, que soportó estoicamente y por decenas de años a la tiranía de Hafez al Assad, un déspota de larga data, no toleró sin embargo a su programado sucesor, su hijo Bashar. Hoy vemos a Siria bañada en sangre desde hace cuatro años para sacar del poder al heredero, la sucesión nunca fue legitimada. Probablemente ese sea el destino de Cuba, convertirse en una nueva Siria.

Los que piensan que ese escenario está bastante alejado de la realidad, no deben perder de vista que en los últimos quince años los cubanos han recorrido buena parte de la América Latina y del mundo, constatando con sus propios ojos, como se realiza la lucha de los pueblos por reivindicar sus libertades y derechos y que han recibido todo un entrenamiento en estos menesteres, experiencia que nunca habían recibido los cubanos de las nuevas generaciones nacidas después del triunfo de la revolución.

Incluida en toda esta enseñanza esta la fabricación de “Guarimbas”, como las llama y las teme Nicolás Maduro. Miles de cubanos sobre todo jóvenes, han recibido entrenamiento visual y efectivo de esas batallas callejeras por parte de nuestros hermanos venezolanos y no duden que alguno haya participado clandestinamente al lado de los opositores, incluso enmascarados para no ser identificados.

Toda esa enseñanza puede ponerse en práctica en los tiempos que se avecinan, ya han sido utilizadas las redes sociales para realizar convocatorias, aunque solo sea un ensayo. Vemos por ejemplo que muchos animales huyen ante la amenaza, pero si se saben acorralados pueden volverse sumamente peligrosos.

Mientras existan agujeros en la cerca, el que trata de escapar puede entretenerse tratando de encontrarlos, por mucha vigilancia que se ponga en ella y escapar por fin cuando se dé la oportunidad por larga que sea la espera, pero cuando no existe posibilidad alguna de evadirse, sobre todo si se está injustamente confinado, pueden ocurrir eventos extraordinarios.

Suponiendo que se cierre completamente el camino para evadirse por Centro América, algunos hablan de escapar por la Siberia rusa con rumbo a Alaska, donde el invierno debe ser infernal porque Rusia no exige visas a los cubanos o volver determinadamente a las balsas que nunca han sido abandonadas y que han provocado miles de ahogados y mordidos por tiburones, aun cuando se sabe que las marinas de Cuba y la de los Estados Unidos están coordinando acciones para cerrar el mar a los migrantes.

Me enteré de una nueva ruta para los cubanos; salir con destino a Guyana en la América del sur. Según me contaron, en unos pocos días los precios de los pasajes se habían triplicado y pasaron de algo más de tres cientos dólares hasta mil dólares cada boleto. Es conocido que Guyana es uno de los países que no exige visas para desembarcar en sus aeropuertos. Ahora la ruta sería Guyana, Brasil, Colombia y de ahí a la ruta tradicional, que puede conducir a través de Centroamérica, con el obstáculo que ahora significa Nicaragua, el eslabón perdido.

Los centroamericanos tratan de mezclar su problema migratorio con el de los cubanos, para de esa manera tratar conseguir alguna concesión de los Estados Unidos y para eso se ponen de acuerdo con los gobernantes de Cuba. Pero los cubanos no tenemos nada que ver con Centro América ni con los mejicanos.

Cuba es geográficamente un país de la América del Norte y nos consideramos a nosotros mismos y de manera natural como miembros de la Unión Americana, aunque los hermanos Castro odien a los Estados Unidos y los gobernantes españoles se opongan a aceptar esa realidad y sigan considerando a Cuba como una colonia de España, haciéndose llamar ellos mismos “La Madre Patria” y oponiéndose a la integración de Cuba en la unión.

Pero mientras mayor sea el número de los cubanos que emigren hacia los Estados Unidos, más crecerá ese sentimiento de integrarnos a los Estados Unidos de América, porque hoy por hoy Cuba es el país más pronorteamericano de las Américas y si Puerto Rico y Cuba son las dos alas del mismo pájaro Estados Unidos es precisamente el cuerpo de ese pájaro, bueno el pájaro puede ser el Águila Calva. Tal vez ni los propios norteamericanos comprendan eso; no haber integrado Cuba a la Unión Americana, fue probablemente el más grave error que cometieron los Estados Unidos, en el siglo XX.

Yo sé que existen cubanos nacionalistas, incluso amigos míos que viven en los propios Estados Unidos que no desean ver a Cuba dentro de la Unión Americana, pero lo más viable para Cuba es integrarse a esa Unión. Si Cuba hubiera formado parte de la Unión Americana no habría existido un Gerardo Machado que con una “Prorroga de Poderes” se quedara más tiempo del debido, aunque hubiera podido ser Gobernador de la isla, estado de la Unión, por dos períodos de cuatro años si lo hubieran reelegido.

No hubiera existido un Fulgencio Batista que el 10 de Marzo de 1952 hubiera dado un golpe de estado porque era completamente ilegal y punible, ni mucho menos un Fidel Castro y su hermano Raúl que orquestaran una tiranía de más de cincuenta y seis años en el poder, ni pudieran ultimar planes para imponer al hijo de Raúl, el Coronel Alejandro Castro Espín como probable sucesor de los tiranos, porque hubieran violado la Constitución Americana y ya estarían encarcelados.

Cuba fuera uno de los estados más prósperos de la unión y el turismo fuera nuestro fuerte, los estadounidenses todos nos solazaríamos en las playas cubanas y sus hoteles de cinco estrellas con un clima formidable sus campos de golf, sus casinos y sus salas de juego y los cubanos tendríamos un país de más de nueve millones de kilómetros cuadrados y no tendríamos que gastar $160.00 dólares en una entrevista para visitar a los Estados Unidos, pudiéndonos establecer sin permiso de nadie en el estado que más nos apeteciera, incluido Alaska o Hawái, la tierra de Barack.

No existiría ni el famoso Embargo, ni los cinco bandidos convertidos en héroes, ni siquiera la lunática Ana Belén Montes, ni hubiera existido un puerto de Camarioca para la emigración, ni el éxodo del Mariel, ni los balseros del 94, ni los miles de ahogados en el estrecho de la Florida. No tendríamos que pagar $100.00 dólares por la basura del pasaporte cubano, el más caro del mundo, ni nos molestaría la Base de Guantánamo, porque sería nuestra.

Estados Unidos sería un país caribeño y los buques de la OTAN, anclarían en nuestras costas, como aliados. No habría ocurrido una “Crisis de Octubre” porque los rusos no instalan cohetes dentro de los Estados Unidos y el mundo no habría estado en peligro de una Tercera Guerra Mundial por su causa, ni los rusos hubieran podido echar anclas en nuestras riberas.

Tampoco Marco Rubio tuviera que aclarar que nació en la Florida porque hubiera podido nacer en la Habana para ser Presidente de los Estados Unidos y Donald Trump no hubiera podido incluirnos entre los inmigrantes latinos porque seríamos nativos, bueno él no se quejó de los cubanos sino de los mejicanos. Hubiéramos podido hablar en inglés y seguramente seríamos bilingües. Probablemente la mayoría de los cubanos votaríamos por el Partido Republicano y no habríamos elegido a Barack Obama en el 2008 y mucho menos lo hubiéramos reelegido en el 2012.

En fin Cuba sería una maravilla dentro de la Unión Americana y toda esta jodedera del castrato y de la estampida de los cubanos, no las habríamos ahorrado, no obstante y volviendo a la realidad más real, valga la redundancia, no es la ley de Ajuste cubano la que provoca la emigración de los cubanos, sino la existencia de la tiranía castrista que lleva cincuenta y seis años en el poder, porque el éxodo de los cubanos no comenzó, en el 1966 cuando se promulgó la ley de Ajuste, sino en el 1959 cuando todavía no pensaban ni promulgarla.

Que se dejen de mentiras los tiranos, porque fueron ellos la causa de la estampida desde el instante mismo de su llegada al poder el uno de enero de 1959.

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