LOS SOCIALISMOS Y LA SUBVERSIÓN DE LA LIBERTAD

Por Dr. Santiago Cárdenas- Especial y en primicia para Nuevo Acción

El siglo XIX fue el de la borrachera socialista. Hubo muchos socialismos,  todos reaccionarios, como respuesta a los abusos del liberalismo económico, que se hizo patente en la era de la revolución industrial desde el siglo precedente. Solamente uno salió triunfante. El que idearon los alemanes Carlos Marx  y Federico Engels.

El año 1848, además de las masivas, sorprendentes y enigmáticas revoluciones europeas, parió el Manifiesto Comunista, posiblemente el documento más leído de la historia. Su gran complemento teórico llegó  veinte años después con la publicación  del primer tomo del Capital.

Y  se probó la viabilidad del marxismo con la  primera práctica victoriosa que validaba esa teoría, cuando los revolucionarios tomaron  “el cielo por asalto”; “un intento de establecer la dictadura del proletariado”(Marx). Fue la Comuna de París:  una realidad  durante dos meses en 1871.  Luego, la “revolución”—la dura, la verdadera,— llegaría al poder en 1917.El siglo XX  conoció  entonces a Lenin y al marxismo-engeliano en su verdadera y dura realidad.

Pero, los otros socialismos— que los mismos marxistas llamaron utópicos,—no se resignaron a morir y  también dejaron su impronta en la modernidad. Es la “orejita” que  actualmente enseñan – para ingenuos, ignorantes y  compañeros de viaje,– los  seguidores de los llamados socialismos democráticos ( una contradicción en sí misma) herederos tontoideológicos de los partidos socialistas o social-obreros “democráticos” de la  Europa decimonónica.

La plataforma de esas agrupaciones es compleja; pero se puede resumir en una triada : desaparición de la propiedad; ateísmo militante y el incansable ataque  a las ideas de la Ilustración, que parió dos exitosas revoluciones burguesas en EEUU y Francia en el siglo XVIII.

Este proceso de contrarevolución, que yo llamo la ContraIlustración, ha adoptado diferentes ropajes y disfraces a lo largo de los siglos XIX; XX y XXI. Social democracia; socialcristianismo; socialobrerismo; procesos eleccionarios; guerrillas; proxywars; golpes de estado; teología liberacionista y mucho más, que es imposible describir en pocas líneas.

Hay algo cierto.Han sido exitosos. El marxismoleninismo salió triunfante frente al otro socialismo, el nazismo, en la segunda Guerra Mundial y luego hizo metástasis en Africa, Asia y  América.

También, a la chita callando ha subvertido exitosamente el orden social del occidente, que espontáneamente  había surgido de la libertad — esa categoría filosófica inmanente — tan bien estudiada por John Locke en el siglo  XVII. Las discusiones acerca de la libertad—que permearon todo el quehacer de la intelligentsia y la Academia durante tres siglos han sido expurgadas de la media y las  dictaduras totalitarias se eternizan en el poder.

Las democracias  modernas, hasta ahora, no han podido crear anticuerpos antitotalitarios, dada la misma naturaleza de su origen y de sus estructuras políticas, bien tolerantes. ¡Qué pena. Qué peligro!

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