MENTIRAS CUBANAS

por Esteban Fernández

Me decía la gente que poner un vaso de agua encima del radio  y la fuerza de pensamiento de Clavelito eran milagrosos, escuché  los paquetes de los 20 mil muertos de Batista, y que “los americanos no van a permitir una cabeza de playa a 90 millas de sus costas”.

No sé quién fue el que me dijo que “Mediante el Plan de Ahorro y Viviendas de Pastorita Núñez le regalarían una casa a cada cubano”, con anterioridad me dijeron que la primera dama Marta Fernández de Batista “Si no paría, crecía”, que los marcianos llegaron a La Habana y llegaron bailando “cha cha chá”. Un vecino llamado José Raúl me dijo que “El que le gane al Almendares se muere”,  y otro que “a Fidel Castro lo castraron después del ataque al cuartel Moncada”.

Me dijo una mentirosa que: “Tomar cerveza y comer plátanos al unísono era un veneno, que hay que esperar tres horas después de haber comido para bañarse, que la Materva causa impotencia, y que mis compatriotas pintaban Coca Colas en el aire”.

Me aseguraban que San Isidro quita el agua y pone el sol, unos milicianos tontos repetían que “le ganamos otra victoria al Imperialismo Yanqui”, mi mamá creía firmemente que la Fitina ayudaba a sacar buenas notas en los exámenes, que se  puede cortar un  rabo de nube con un cuchillo o una tijera, que el viejo Gustavo Hoallorán murió “de algo malo”, y que lo que no mata engorda.

Escuchaba un absurdo anuncio que decía “Ace lavando y yo descansando”, la radio anunciaba que Cuba era “Territorio Libre de América”, de niño me ponían un azabache para evitar los “malo ojos”, una vecina hacía una cruz de ceniza en el patio para parar un aguacero, y me convencieron que “sale un orzuelo si le niegas algo a una mujer embarazada”, un comemierda aseguraba que “Ubre Blanca era la vaca que producía más leche en el mundo”.

Me decían que nadie corre más rápido que Rafael Fortún, que el agua con azúcar prieta era muy buen alimento, que abrir una sombrilla dentro de la casa, o poner una cartera en el suelo, o pasar por debajo de una escalera, o que nos pase por delante un gato negro es señal de mala suerte.

Salir del cine a las 11 de noche sin ponerse un pañuelo en la boca y coger sereno podemos perder la voz, coger “un aire” nos tuerce el pescuezo, pisar el piso frío sin medias y zapatos te puede enfermar. Me hicieron creer que “Martes 13 ni te cases ni te embarques”.

Y desde luego todo quedó opacado por un el gran farsante que dijo” “Yo no soy comunista, vamos a celebrar elecciones dentro de varios meses, ¿armas para qué? Y la tapa al pomo fue cuando aseguró que “SI UN SOLO CUBANO ME PONE MALA CARA YO ME RETIRO Y ME VOY PARA BIRÁN”.

2 comentario sobre “MENTIRAS CUBANAS

  1. Estupendo. Un clásico de Estebita: humor fino, nostalgia cubana y duro y sin guante a los castristas.

  2. Me dio mucha gracia este escrito; recuerdo casi todas esas mentiras que sabia desde mi niñez aunque hace ya mas de 60 años que sali de Cuba. Ya en mis 74 promaveras, todos los viernes 13 me digo, bah, no es martes.

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