¿OTRA VEZ PLAYA GIRÓN?

Por, Jorge Riopedre

Hace varias semanas, por correo electrónico, le sugerí al Senador Marco Rubio la solución del conflicto con Nicolás Maduro: Olvídate de Venezuela, “Bombardea las principales instalaciones militares en Cuba y decreta un bloqueo al petróleo destinado a la isla hasta tanto haya una evacuación de las tropas cubanas en ese país. La operación no requiere “boots on the ground” (ocupación militar), pero por supuesto no hubo respuesta.

En el intermedio emití tres opiniones: una el 29 de enero, otra el 12 febrero y otra el 20 de febrero, que resumidas las tres alertaban sobre dudosas promesas o insinuaciones de intervención norteamericana que de no cumplirse podía consolidar al régimen de Maduro; la argucia del régimen cubano para ganar tiempo dilatando el proceso como lo ha hecho en otras ocasiones; y el peso indiscutible de sesenta años organizando grupos subversivos y ganando adeptos en Asia, África y América Latina, acorde con la Primera Conferencia Tricontinental en La Habana en 1966, y más tarde el Foro de São Paulo en 1990, fundado por Fidel Castro y Luiz Inácio Lula da Silva. Esa telaraña no ha desparecido.

Terminaba mi opinión de 29 de enero con la advertencia de que seguimos desconociendo la historia; seguimos haciendo el ridículo y ahora, después de tantas amenazas, a Estados Unidos solo le queda una opción: invadir Venezuela. Algo que uno quisiera que ocurra, pero todo parece que no va a ocurrir. ¿Por qué?

Las fuerzas armadas de Estados Unidos pueden barrer en poco tiempo con las armas venezolanas, ese no es el problema; la cuestión reside en que una vez adentro, vencedor, EE.UU tendrá que ocupar Venezuela y hacerse cargo de un desastre de miles de millones de dólares. ¿Recuerdan Irak? Estos canallas tienen un libreto cubano que consiste en destruirlo todo para que nadie quiera regresar ni arreglarlo. Darlo todo por perdido.

La estrategia económica de EE.UU debilitó al régimen cubano pero no consiguió cambiarlo. Si el precedente no falla tampoco logrará su cometido en Venezuela. Venezuela no es Panamá ni Granada, este es un asunto más serio que vengo advirtiendo por largo tiempo. Van a repoblar Venezuela manipulando la emigración; mientras más se vayan, mejor. Esta gente no va a parar hasta lograr la Gran Colombia, nada los puede parar, como tampoco se pudo impedir en Asía y África. Por supuesto que EE.UU puede aplastar a cualquier enemigo, pero los EE.UU de hoy no son los mismos de otra época. Dentro de pocos años, 2044-2050, el Congreso norteamericano probablemente se inclinará a favor de otros valores.

Con relación a todo lo anterior, un querido amigo al que respeto y admiro, me ha llamado pesimista. No lo soy. Yo, como él, entregado de por vida a esta lucha sin futuro, debo enfrentarme con la realidad.

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