OTRA VEZ RADIO MARTÍ

Por, Jorge Riopedre*

Una vez más, Radio Martí se encuentra bajo asedio. Lo ha estado desde antes de convertirse en ley, a pesar de la enconada oposición de algunos medios de prensa, senadores, funcionarios de la Voz de América (VOA), la antigua Agencia de Información de Estados Unidos (USIA), y hasta el Sindicato #1812 de la Federación Americana de Empleados del Gobierno, el mismo que en lugar de defendernos quería dejarnos sin trabajo. El relato completo está en mi libro, Cuba sin Censura, memorias de Radio Martí.

Un lamentable vídeo sobre George Soros, cuyo contenido fue catalogado de antisemita, fue lo que suscitó la presente investigación de Radio y Televisión Martí. Fue un serio error de juicio, como los que ocurren a menudo en las redacciones de los medios de prensa, un asunto administrativo de rápida solución interna que se habría podido resolver con una reprimenda o el despido del empleado que cometió el desliz. Sin embargo, una carta del ex senador republicano Jeff Flake a John F. Lansing, director de la Agencia de Estados Unidos para Medios Globales (USAGM, por sus siglas en inglés), hizo público el incidente. La misiva, de claro talante represivo, advertía a Lansing: I will follow this investigation closely. Seguiré esta investigación estrechamente, advertencia que cualquier burócrata sabe lo que significa. (Oct. 29, 2018)

El informe ordenado por Lansing a cinco expertos llega a una serie de conclusiones curiosamente similares a las anunciadas por anteriores investigaciones de Radio y TV-Martí: mal periodismo, propaganda ineficaz, producción mediocre, permitir casi cualquier crítica al Gobierno cubano y a sus líderes a lo largo del día, falta de contexto para explicar las etapas de la revolución cubana fuera del lente anticastrista. Lamento decirlo, la prensa del régimen cubano formula cosas parecidas. Los investigadores perdieron una magnífica oportunidad para informarse mejor acerca de la ley y la misión de Radio y TV-Martí. Desconozco si dicha ley habrá sufrido cambios, pero la legislación original denominada Public Law 98-111-OCT. 4, 1983, establece entre otras cosas lo siguiente: La Voz de América ya transmite a Cuba información que representa América… pero se necesitan emisiones a Cuba sobre Cuba, para informar y promover la causa de la libertad en Cuba.

De haber consultado la historia, los investigadores tal vez habrían llegado a una conclusión diferente, pero aquí erraron en profundidad. Analizaron, por ejemplo, el uso de lo que ellos llaman propaganda y la presunción de que ni La Casa Blanca ni el Departamento de Estado deben controlar las emisiones de radio al exterior. Con relación a lo primero, citaré lo expresado por el primer director de Radio Martí, Ernesto Betancourt: “Los medios informativos de Estados Unidos perciben a Radio Martí extrapolando el papel de la prensa de este país. Esta percepción ignora que la ley asigna a Radio Martí el papel de complementar los medios cubanos y sus deficiencias (censura), función totalmente diferente de la que se asigna a la prensa de una sociedad donde hay libertad de expresión, algo que no se le exige a ningún periódico, televisión o emisora de radio privado.”

Con relación a la conjetura de los investigadores asegurando que Radio Martí o cualquier otro servicio de Medios Globales no puede mantener vínculos con la política de la presente administración u obedecer las pautas del Departamento de Estados, les demostraré que están equivocados. Kenneth Tomlinson, ex director de la VOA y expresidente del Broadcasting Board of Government (BBG), que ahora dirige John F. Lansing bajo las siglas, USAGM, nos ofrece dos ejemplos.

“En nombre de la diplomacia pública (para servir al gobierno de turno), se prohibió que la VOA transmitiera la voz de Alexander Solzhenitsyn, pero se autorizó una entrevista con el líder talibán Mullah Mohamed Omar.”

El segundo ejemplo es aún más esclarecedor: “Hace casi 20 años, cuando yo era director de la Voz de América, me encontré ante una controversia entre el director de noticias de la V, OA y el jefe político de la USIA acerca de qué palabra deberíamos usar para describir la nueva entidad gubernamental de lo que había sido Vietnam del Sur. La VOA solía referirse a los nuevos jerarcas como ‘gobierno de Vietnam’, mientras el funcionario del Departamento de Estado exigía que se llamara ‘régimen’. Dado que en la VOA estamos comprometidos con la verdad yo le pregunté, ¿cuál es la verdad? Si las fuerzas comunistas son las que gobiernan en Vietnam del Sur, entonces la VOA debería referirse a ellas como ‘gobierno comunista impuesto por los vencedores’. Yo pensé que el funcionario político se sentiría contento con mi decisión, pero en su lugar enrojeció y musitó entre dientes, ‘las pautas del Departamento de Estado exigen que usted use la palabra régimen.” (The Washington Times, 14 de octubre de 2001)

Los investigadores incurren en otra falta al sugerir a los profesionales de Radio Martí (expertos en la historia de este proceso) que Cuba “parece estar lista para el cambio”, pero “el contenido de Martí es fundamentalmente inadecuado para promover una transición hacia la democracia” porque “el contenido de Martí no aborda la realidad cubana actual y sus programas de entrevistas unilaterales no tienen la capacidad de cambiar de opinión”. (Periodismo en las Américas, 5-29-2019). Desdichado párrafo que debe poner en guardia a cualquier persona bien informada sobre lo que acontece en Cuba. Es difícil imaginar que los investigadores contratados por el Sr. Lansing hayan podido cumplir a cabalidad los requisitos de forma y de fondo que requiere esta investigación.

¿Cómo sugerir que Cuba está lista para el cambio cuando agentes y militares cubanos ayudan a sostener la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela? ¿Cómo es posible alimentar esperanzas de cambio cuando el régimen cubano comparte responsabilidad por el caos que reina en Venezuela; miles de muertes, hambre, enfermedades y millones de personas en fuga? ¿Cámo es posible que investigadores presuntamente especializados en la materia afirmen que Martí no aborda la realidad cubana actual, cuando la emisora denuncia diariamente los abusos, el hambre, la represión y el absolutismo político?

No cabe duda que entidades como Radio Martí deben someterse a examen y renovación, pero la experiencia indica que la presente investigación sigue el hilo histórico empeñado en debilitar la emisora; ya que no la pueden clausurar de golpe porque la emisora cuenta con el peso político del voto cubano y la fuerza de la ley votada por el Congreso de Estados Unidos, da la impresión de que prefieren agotar sus recursos. Más que el lamentable error relacionado con el artículo de George Soros, quizás el motivo de esta disparatada investigación fue la carta de Jeff Flake a John F. Lansing, lo cual impidió una solución interna firme pero prudente. El Sr. Lansing  podría zanjar este incidente pidiendo disculpas a los periodistas de Radio Martí y a su director Tomás Regalado.

*Jorge Riopedre fue uno de los fundadores de Radio Martí.

Un Comentario sobre “OTRA VEZ RADIO MARTÍ

  1. Keep Marti Radio & TV going. It is necessary to inform the people of the truth. A necessity not only for change in Cuba, but, Venezuela and most of Latin America which have been flooded with fake news and the truth and history altered

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