PROGRESISMO: CULTURA DEL CAPITALISMO GLOBAL

 

Por, FELIX  ALEJANDRO  PARGA – Red Patriótica Argentina

Desde esta página llevamos años denunciando el pensamiento progresista o políticamente correcto, aparentemente de izquierdas, que se nos quiere imponer mediante un brutal lavado de cerebros con los medios transmitiendo en cadena sobre diversos temas propio de este ideologismo engañoso y embrutecedor. Se cuentan por decenas los artículos que hemos posteado al respecto, donde se aclara muy bien el origen real de toda esta oleada destructora.

Esa forma de pensamiento, nueva ortodoxia pública de periodistas, políticos y personas supuestamente versadas en ciencias sociales  incluye la defensa del multiculturalismo, el anti-racismo, el feminismo y la ideología de género, el aborto, el matrimonio homosexual y el sempiterno discurso de los derechos humanos.

Algunos teóricos llaman a esa ideología “marxismo cultural”, ya que fueron ideólogos marxistas los que la diseñaron y promovieron a partir de los años 20 del siglo pasado desde el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Frankfurt donde se destacaron  Teodoro Adorno, Max Horkhaimer, Herbert Marcusa etc.

Con el auge de los fascismos en los años 30 , estos teóricos marxistas  de origen judío,  emigraron a Estados Unidos, donde siguieron promoviendo sus ideas destructivas que, gracias al apoyo de los medios de comunicación, explosionaron a partir de los años 60.Fueron donde la vieron más simple y donde encontraron refugio en los ambientes universitario, financiados por fundaciones de propiedad de archi millonarios y hasta en el mismo aparato de Inteligencia norteamericano que les encargaría una labor teórica en la “desnazificación” de Europa. No se dirigieron a los países socialistas pues los reconsideraban desviados de la ortodoxia marxista y  hubieran ido a dar con sus huesos a un campo de concentración.

Desaparecido el comunismo en Europa del Este, estas ideas progresistas no sólo no desaparecieron, sino que sufrieron un mayor auge y radicalización a partir de los años 90 ¿cómo es posible? ¿No estamos hablando de “marxismo” cultural? ¿Por qué una vez caído el marxismo no desapareció? ¿Por qué en la patria del marxismo, la URSS, estas ideas eran inexistentes? ¿Por qué tuvieron su auge en los capitalistas Estados Unidos? ¿Quiénes las apoyaban y subvencionaban su difusión y su actual auge?

¿Por qué las principales empresas capitalistas norteamericanas apoyan el matrimonio homosexual? (1) ¿Por qué hace poco la multinacional capitalista Nike canceló su contrato con el boxeador Pacqiao debido a unas declaraciones que éste hizo sobre los homosexuales (2)? ¿Por qué el multimillonario Sheldon Adelson (Sionista fanático y financista del supuesto “nacionalista y conservador” Trump) retiró su apoyo al candidato católico Rick Santorum que se oponía al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo? Estamos hablando del más que probable capo de la mafia del juego de Las Vegas ¿hemos de creer que lo hizo por motivos humanitarios? ¿Por qué la multinacional Coca Cola fomenta el mestizaje y las “formas alternativas de familias” en sus anuncios? Hablamos de una empresa que está atiborrando de azúcar tóxico para el organismo a media humanidad de manera consciente ¿defiende estas ideas por amor al mundo?¿por qué el presidente de Amazon dona millones de euros a la causa del lobby gay (3)? ¿Por qué el presidente de Goldman Sachs, seguramente el banco más poderoso (y peligroso) del mundo defiende el matrimonio entre personas del mismo sexo (4)? ¿Por qué Hollywood y los grandes conglomerados mediáticos defienden también estas ideas y actitudes? ¿Por qué defienden una política de puertas abiertas a la inmigración masiva (5)?

Porque estas ideas no son marxismo en sentido estricto, no parten de un análisis económico, no tienen por objeto la toma del poder  para cambiar un sistema político y económico por otro sino que se han constituido en la cultura propia de esta etapa del capitalismo, convertido en global. Son la cultura hegemónica de esta etapa del capitalismo Lo apreciamos todos los días cuando prendemos la TV. Son parte del proyecto globalista que busca destruir las patrias, las soberanías nacionales y las ideas tradicionales para crear al nuevo “ciudadano del mundo” que acepte traspasar su soberanía a instituciones globalistas controladas por esos mismos bancos y grandes empresas capitalistas.

Los capitalistas globalistas son lo que les interesa y conviene ser en cada momento y lugar. Su fin justifica sus medios. Pueden defender el anti-racismo en España y al mismo tiempo el racismo en Israel. Las puertas abiertas a la inmigración en Europa y Estados Unidos y las puertas cerradas en Israel. Pueden querer ilegalizar a los “nazis” del NPD en Alemania mientras financian a nazis en Ucrania. Pueden apelar a la lucha contra el terrorismo islámico para justificar la invasión de Iraq mientras financian y arman a terroristas islámicos en Siria.

Detrás de este proyecto no está la extrema izquierda como cerebro pensante, aunque ella también colabore con el mismo,  como brazo funcional ejecutor violento fanático y delictual, vistiendo las ideas de la cultura políticamente correcta de revolucionarias y humanistas (sus bases) y de manera perfectamente consciente de lo que esas ideas son como sustrato cultural y herramienta capitalista global (sus líderes). Esto no es solo “idea de los zurdos”.

Por todo ello no podemos llamarnos a engaño este no es un tema sencillo ni lineal, no es como la “Guerra Fría” como algunos teóricos de la confusión pretenden hacernos ver. Es una cuestión compleja fruto final de la síntesis entre marxismo y capitalismo que hoy pretende envolver al mundo destruyendo a las naciones, disolviendo a las familias  enajenando a los hombres por diversos y cada vez más perversos métodos. Para combatir esta batalla debemos tener un conocimiento claro del verdadero enemigo, del que planifica las acciones y de los que las ejecutan pero pudiendo discernir el papel de cada uno.

Como habíamos dicho ya, es absurdo para combatir estas ideas, tomar como propias las  del capitalismo liberal, verdadero beneficiario final (en su versión global) de toda esta operación, es tan ridículo como decirse anti capitalista y embanderarse con las ideas progresistas y políticamente correctas (aborto, control natal, ideologia de género, liberalización de las drogas etc). Ambos términos aunque aparenten ser (y se crean) discordantes trabajan para el mismo patrón

(1) Disney, Coca-Cola, Google, Facebook, Twitter, Apple, entre las 370 grandes empresas pro matrimonio gay

(2) Nike cancela el contrato promocional con Manny Pacqiao por sus comentarios contra los gays

(3) El fundador de Amazon dona 2,5 millones de dólares a favor del matrimonio homosexual

(4) El consejero delegado de Goldman Sachs, a favor del matrimonio homosexual

(5) Tres millonarios exigen reforma migratoria

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