PUNTO Y. APARTE

DONALDTRUMPPICHONDEDICTADOR

Mas naides se crea ofendido
pues a ninguno incomodo
y si opino de este modo,
por encontrarlo oportuno,
no es para mal de ninguno
sino para bien de todos.

José Hernández – Martín Fierro

ALDOSENTADOPor El Director-Aldo Rosado-Tuero

Confieso con toda honestidad, que creo que muy pocas veces en mí ya larga vida me he encontrado en una situación de indecisión como la que afronto en estos momentos, en relación si debo de salir a votar o abstenerme en las próximas elecciones generales de USA.

Que yo recuerde, esta indecisión mía solo tiene paralelo, cuando, recibí la orden de mis jefes en el clandestinaje anticastrista, de salir de Cuba, en procura de ayuda efectiva para los que en aquellos momentos peleaban tanto en el clandestinaje, como en las montañas y llanos de mi patria.

Yo era un firme creyente de que había que permanecer en Cuba, y esa decisión iba contra mis principios; pero primaron la disciplina y los argumentos lógicos de que sería más útil desde el exterior.

Hoy me encuentro en una disyuntiva muy parecida: Mi corazón me dice que Donald Trump es una pieza de un engranaje destinado a lograr un triunfo del Partido Demócrata, ya sea con Hillary o Sanders.

La lógica y ciertos indicios,  me llevan a creer que Trump fue escogido para abanderar unos principios regeneradores que el pueblo norteamericano—asqueado de tanta mentira  e inmundicias está añorando—con la esperanza de desprestigiar esos valores, con un tipo, que cambia de color y apariencia como los camaleones, que es vulgar, mal hablado, engreído, arrogante y medio locoide, además de despótico.

Pero por otro lado, mi cerebro me dice, que abstenerse de salir a votar, les daría ventaja al o la candidata(o) demócrata, y francamente no creo que esta nación pueda soportar otros 4 años con los mismos enemigos de nuestra nación incrustados en el gobierno.

Y comienzo a pensar que habría que virarles la tortilla a los que pensaron en Trump como el que desprestigiaría los valores tradicionales en los que todavía cree la mayoría silenciosa de buenos e ingenuos norteamericanos y que resultaría graciosísimo si los votantes les damos la sorpresa a los propugnadores del N.O.M.  de elegir “al loco”.

Además, investigaciones serias me han llevado a la certeza de que Donald Trump—me caiga personalmente bien o mal—no pertenece al Consejo de Relaciones Exteriores, ni a la Trilateral, ni a “huesos y calaveras”, ni es invitado a las reuniones de Los Bilderbergers, y que además—cosa muy peligrosa para él físicamente—está en contra de la Reserva Federal.

Todo lo que apunto en el párrafo anterior, compagina 100 % con lo que yo he predicado y creído desde hace muchísimos años…y por lo tanto sería una contradicción tremenda de mi parte no votar por él, por la egoísta decisión personal de no querer ser culpado por haber ayudado a elegir a un desastre para esta nación, que es a lo que me lleva los dictador de mi corazón, al ver los vaivenes, mentiras y trampas de Trumpo-loco.

Expuesto todo esto, adoptaré la actitud de declarar un compás de espera, observando durante los próximos meses, la conducta de Trump, sus declaraciones, pasos y sobre todo, su selección para la vicepresidencia.

Vuelvo a repetir lo que ya he escrito anteriormente, esta es una decisión personal, y no haré ninguna recomendación a nadie sobre una opción personal que solo les corresponde a ellos.

Termino con una aseveración un poco macabra, pero creo que lógica—conociendo la fuerza de los propulsores del N.O.M.**–si Trump llega con vida o sin sufrir ningún percance al día de las elecciones, habrá que dudar de esa tesis que he expuesto de que no pertenece a la élite de los mundialistas.

**-N.O.M.= Nuevo Orden Mundial

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