QUIENES SON LOS “GUARIMBEROS”, LA VANGUARDIA CALLEJERA DE LAS MANIFESTACIONES CONTRA EL CHAVISMO

Fuente; Infobae-Fotos AFP: Se ponen al frente de las protestas populares. Llevan el rostro cubierto, gomeras y escudos. El régimen de Nicolás Maduro los considera terroristas pero para la oposición son héroes

Jóvenes con el rostro cubierto, armados con gomeras, piedras y escudos con leyendas contra el régimen de Nicolás Maduro… los guarimberos están en la primera línea de las marchas opositoras en Venezuela. Son la vanguardia. Ellos ponen el cuerpo y demoran a los agentes de la Guardia Nacional Bolivariana que reprimen las movilizaciones.

Llevan casco, máscaras antigás y la temeridad de quien siente que no tiene nada que perder… o mucho. Cuando llegan a las marchas, son recibidos como héroes. Esconden el rostro para no ser reconocidos, temen las represalias del Gobierno.

Como todo en Venezuela, no hay grises. Para el régimen son asesinos. “Quisiera tener un puñal de acero para degollar a un maldito guarimbero”, cantan los reclutas de la Fuerza Armada Bolivariana. Para la oposición, son “escuderos de la libertad”.

Por ejemplo, José Víctor Salazar (foto de encima de este párrafo) el joven cuya imagen en llamas dio vuelta al mundo, es un guarimbero: para la oposición es un héroe, para la dictadura madurista un terrorista.

El sociólogo Rafael Uzcátegui, coordinador general de la prestigiosa ONG venezolana Provea, explicó  cómo funcionan estos grupos. Qué grado de coordinación tienen y qué tarea cumplen en las masivas movilizaciones contra el gobierno de Maduro.

Según explica, el término guarimba sale de un juego infantil en donde se busca un sitio para sentirse seguro. Así, se popularizó la protesta en los barrios. Allí, en su territorio, sienten refugio. La estrategia, detalla, no es nueva. “En el caso venezolano, se hicieron muchas protestas en los 80 y 90 en las universidades públicas porque eran lugares con autonomía donde la policía no podía ingresar; entonces los grupos de izquierda protestaban allí”, asegura. De alguna manera, las guarimbas actuales siguen la misma lógica, la de “protestar donde las condiciones son las más favorables”. De las barricadas barriales, los guarimberos se sumaron a las multitudinarias movilizaciones.

Lo interesante del caso venezolano radica en los referentes que tienen estos jóvenes: “Generacionalmente, y porque enfrentan a un gobierno de izquierda, sus modelos son absolutamente diferentes a los del movimiento estudiantil en Chile o los piqueteros argentinos. No son las ideas de izquierdas, sus referentes están en la cultura de masas, en los videojuegos, las novelas fantásticas, las series y películas“.  De hecho, explica, la iconografía que usan tienen más que ver con lo medieval, “que está tan de moda entre los adolescentes”, que con las referencias clásicas de la izquierda.

Los guarimberos se van incorporando a las movilizaciones masivas por grupos. Con sus escudos y gomeras, atraviesan la marcha y se colocan al frente. “Muchos los aplauden porque les reconocen una labor de protección hacia los manifestantes al devolver las bombas lacrimógenas” de la represión.

Son autoconvocados. “Algunos de ellos pueden sentir una afinidad por partidos políticos, pero no están afiliados ni forman parte de ningún grupo de choque partidario“. Se organizan a través de las redes sociales y grupos de chat. “Hay algún tipo de coordinación, porque han salido en diferentes ciudades del país en simultáneo, y se nota, sobre todo, cuando actúan de noche”, apunta Uzcátegui.

El gobierno de Nicolás Maduro no ha logrado una sola imagen que muestre a los guarimberos armados. Están desesperados por la foto, pero no la tienen

Provea, como organización, afirma que “el método en sí mismo no es violento, pero sí es potencialmente violento, ya que al cerrar las calles alienta la confrontación con las autoridades”. Es que, según remarca su coordinador, se han dado algunos hechos en que, en vez de proteger a los manifestantes, han desatado el enfrentamiento. Sin embargo, afirma que “los diputados jóvenes que participan en las marchas tienen un papel muy importante, porque establecen mecanismos de autorregulación para que las manifestaciones no se desborden”.

En este punto remarca que las marchas opositoras ya llevan más de 40 días y en todo este tiempo el gobierno de Nicolás Maduro no ha logrado una sola imagen que muestre a los guarimberos armados. “Están desesperados por la foto, pero no la tienen”, afirma.

Hay quienes quieren establecer el paralelismo con los colectivos chavistas —el grupo de choque del Gobierno—, pero para Uzcátegui, “no tienen absolutamente nada que ver”. “Ese paralelismo nace de los sectores de izquierda que se han mantenido fuera del conflicto y han desempolvado la teoría de los dos demonios. Son grupos del chavismo crítico que hablan de la confrontación de dos bandas armadas, pero eso es falso. Es un despropósito”.

El discurso oficial del chavismo es que las guarimbas “son acciones vandálicas que implican el cierre arbitrario de calles, quema de basura, agresiones con objetos contundentes, alambres dispuestos a la altura del cuello y disparos, que suponen el encierro de los ciudadanos en sus casas por temor a perder la vida”.

Sin embargo, en las calles venezolanas los vivan y reivindican. Así, días atrás, la marcha opositora se llamó la “movilización de los escudos” en homenaje a los guarimberos.

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