REPORTANDO DESDE LA BASE ANDREWS

BARACKOBAMAABORDANDOELAIRFORCEONEUna sátira del Dr. Santiago Cárdenas-Especial para Nuevo Acción

LUPERAMOSPERIODISTAMEXICANAAbril 2016-Lupe Ramos reportando para el periódico “El Fronterizo”, de Ciudad Juárez

Un cierto aire de ansiedad recorría el staff presidencial mientras Barack Obama  subía la escalerilla  del ONE para su anhelada visita de un día a la Havana. “Este es el sueño de mi vida; visitar al pueblo cubano; conocer la  Havana y estrechar las manos del ex presidente Castro “,  declaró ante la prensa   entre la cual se encontraba  esta reportera  mejicana, la única free lancer  aprobada en el minucioso escrutinio realizado por el Home Land  Security semanas antes  de  esta histórica visita.

Unas cuatro horas después en el aeropuerto José Martí de Rancho Boyeros, estrechó la mano del vicepresidente Díaz Canel y  recibió una flores  de  la pionerita Yuslismeydis  Rojas, a nombre  de  su organización. Esta niña de  nueve años de edad  recitó unos versos  sencillos de José Martí, en perfecto inglés, según una versión libre de  Amado  Blanco,  un cubano americano  homo y pacifista  nacido en  Hialeah, al cual la Casa Blanca encomienda estas  inspiraciones con   el rango  de  poetisa cuasi oficial de esta  administración.

LA CARAVANA.

Miles de cubanos emocionados , con banderitas  de  Cuba y los EEUU, las único signos  autorizados, se alienaron  a lo largo de la Calzada de  Boyeros, para dar la bienvenida al presidente, que vestía un traje  de color arena, con corbata azul varadero y un pin con la  enseña nacional en su solapa  izquierda. A su lado Michelle con un vestido tricolor, a lo tocororo, el ave nacional cubana, diseñado en un elegante atelier  criollo de los suburbios de Washington, se afanó en sostener su  sombrerito en la cabeza  ante los embates del viento en el descapotable, que  sostuvo unos 80 kms/hora, durante todo el recorrido, dícese que por motivos de seguridad.

UNA INSÓLITA PARADA.

Rebasando la Terminal de Ómnibus  Nacional, una inesperada   parada tuvo lugar. Un joven cubano, Eliano González, brincó  las barreras  de  seguridad, plantándose en frente  del Buick presidencial. Aunque  nadie  tuvo acceso a  la entrevista en idioma inglés, se rumora entre los reporteros que  El-i-Ano solicitó al presidente protección federal para  él y su novia embarazada de cinco  meses, luego  de su pronto arribo al SW. de Miami, donde esperan fijar residencia. El vocero de la Casa Blanca Mr. Earnst  no ha querido hacer comentarios  de  este raro incidente.

RUMBO AL MAINE Y LA EMBAJADA.

La caravana presidencial torció rápidamente  en G, dirigiéndose  por la Avenida de los Presidentes  hasta el malecón. En la  escalinata del monumento al Maine con el águila imperial  restaurada en su cima, Obama  recordó los cientos de marineros negros y humildes que murieron en la  explosión que dio origen a la guerra hispano americana; mientras la oficialidad blanca disfrutaba una recepción con los españoles al otro lado de la bahía.

Y continuó: “I  beg  to the Cuban government the authorization  to revamp all  our nationals  shrines and monuments  in the other side of  your pretty island .They are in ruins. The Hispanic – American War in XIX century   it  was; it is, sure,  part of our history. It deserves our attention and kindly care. As well as in Santiago de Cuba you had erected  museums and parks in honor  to your pride,  like the  Cuartel Moncada Garrison and the 26 de Julio signs and symbols”……..

Sorpresivamente, burlando el protocolo, la pareja presidencial cruzó la calle a pie, penetrando en la Embajada por la puerta lateral de  Calzada. Adentro lo esperaba una  recepción y baile sólo  previsto para unos 120 empleados y los marines  que cuidan el edificio.

Un cuarteto hawaiano, traído expresamente  desde San Francisco, amenizó el encuentro entre  frituritas de  malanga,  bacalao con pan, pop corns  y hot dogs, que acentuaron el multiculturalismo de  esta administración. Muchos comensales  estaban vestidos con  camisas  coloreadas  al  mejor estilo de Honolulu.

BARACKYMICHELLEBAILANDOMichelle y Obama, radiantes, bailaron el hula  hula  y un son de Compay Segundo. Luego de otras monerías se retiraron a un almuerzo privado en el cuarto piso del edificio. Aunque no trascendió lo tratado, se conoce  que estaban presentes tres editorialistas del New York Times;  los asesores Zúñiga y Londoño, el colombiaano y el hondureño que fueron los negociadores   de los acuerdos  de diciembre 17 del 2014 y un inusual representante de la  agencia de encuestas  de Sergio  Bendixen de la ciudad de Miami.

Luego del almuerzo el presidente durmió frente a la brisa del malecón una corta siesta  en una cama – hamaca rollover – el Yuma colchón – obsequio de un empresario de Hialeah.

CONTINUARÁ

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