“SEÑOR ¿ME REGALA UNA CAÑA?”

En la fotos de arriba: TomásCruz y Juan Almeida Bosque

Por, Esteban Fernández

Digan lo que digan los seres humanos tenemos doble estándar en todo.   No juzgamos a todos por el mismo rasero. Al contrario, siempre cortamos con diferentes tijeras y medimos con distintas varas

Al amigo verdadero no le vemos los defectos, a la persona que estimamos y nos estima -o al que nos hace o esperamos un favor- no le vemos el color de su piel ni sus preferencias sexuales, ni sus errores, ni lo estrafalario de su vestir, ni su descalabrada presencia física. Ante una trastada salen a relucir cuanta cosa mala se nos ocurre o recordamos o inventamos.

Me di cuenta de eso desde que era un niñito cuando pasaba por mi cuadra un camión lleno de cañas de azúcar manejado por moreno muy risueño y todos los muchachos le caíamos atrás gritando con todo respeto: “¡Señor, señor, me regala una caña!” Si el hombre generosamente paraba el camión y comenzaba a lanzarnos cañas, todos los muchachos agradecidos le decíamos afectuosamente: “¡Gracias, distinguido señor!”

Al próximo día el mismo camionero- por estar apurado- nos ignoraba y seguía su camino sin hacernos el menor caso y al unísono decíamos todos los niños: “¡Tenía que ser un niche de mierda!”…Y viceversa: Entonces el  chofer nos gritaba: “Váyanse para sus casas blanquitos empercudidos y ¿sus abuelas dónde están?”…

Usted escucha a un grupo de simpatizantes de Barack Obama siempre respetuosamente diciendo: “El señor presidente hizo esto, y el señor presidente hizo esto otro”… Pero el otro día estaba de visita en la casa de una ex compañera de trabajo mexicana que detesta a Obama, encendió la televisión para que pudiéramos ver las noticias y de pronto vimos en la pantalla al “señor  presidente” lanzando un discurso y  lo apagó abruptamente  con el control remoto mientras me decía: “¡Otra vez está hablando el mayate este!” ..

Recuerdo cuando fallecieron los homosexuales Rock Hudson, Raymond (“Perry Mason”) Burr y después “Liberace” se podía escuchar a la gente conmovida diciendo: “¡Oh, qué lástima, murieron unos tremendos actores!” y “¡Qué gran pianista perdió la humanidad!” Es decir que como todos los admiraban entonces la pajarería pasó prácticamente ignorada. Mientras tanto hace poco me llamó un amigo para anunciarme la muerte de Alfredo Guevara y lo primero que me dijo fue: “¡Ñoooo, al fin salimos de la cherna esa!”…

Cuanta pena nos dan las enfermedades de las buenas personas, pero los enemigos que se defequen en sus madres. El asma es una molesta y desagradable enfermedad, sin embargo porque Ernesto Guevara fue un desmadrado asesino hasta después de muerto nos encanta decir que fue “un miserable asmático” y uno de los chistes preferidos nuestros es cuando la tiranía les pide a los jóvenes que “sean como el Che”  y todos preguntamos burlones: “¿Asmáticos?”…

Si una dama que estimamos  es extremadamente promiscua y sata  lo peor que decimos de ella es: “Sí, chico, la verdad es que es un poco coqueta, pero en el fondo es una bella persona”… Si nos hace una basura decimos que es “Más puta que las gallinas”… Si nos cae mal un tipo  y este realiza algo digno de admiración como -por ejemplo-  ser muy estudioso podemos criticarlo llamándole “ratón de biblioteca”

Decimos de una gordita muy chévere y cariñosa que “está entradita en carnes”, si nos hace un desaire entonces para nosotros no es más que “un tamal mal envuelto” y cuando la flaquita que creíamos muy noble   nos falla manifestamos vehementemente que “además de mala gente es un grillo malojero”…

Los simpatizantes de la tiranía ven a Alicia Alonso como una magnífica  bailarina, los que sabemos que es una fidelista empedernida pasamos a verla en su verdadera dimensión: flaca, fea y mala gente…

Nunca olvidaré a mi padre y a mí viendo películas de los brigadistas 2506 por la televisión en 1961 y escuchamos a Tomás Cruz respondiéndole valientemente al tirano, al otro día presentaron una entrevista con el Comandante Juan Almeida. Y mi padre me dijo: “Ayer viste a un patriota, hoy estamos viendo a un negro que si no la hace a la entrada la hará a la salida”.

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