UNA NOTA DEL DIRECTOR

No es nuestro propósito sembrar odios ni alentar venganzas, cuando hablamos de los crímenes cometidos, de los actuales culpables y de los que abandonan al régimen y se refugian anonimamente  en el exterior. Pero no puede haber reconcialiación sin justicia, ni perdón sin arrepentimiento.

Nosotros nos hemos reconciliado ya con muchísimos que han expresado su arrepentimiento y que hoy luchan a nuestro lado, con denuedo, en contra de la tiranía. No ha salido, ni saldrá de nuestra boca un reproche. Son personas que abrieron los ojos a tiempo, renegaron de corazón del servicio que pudieron haber prestado a la tiranía; y lo más importante: se decidieron a dar el paso al frente y enfrentar las consecuencias de sus actos.

En el plano personal hace mucho que me reconcilié con el primo  hermano,que en una aciaga madrugada de  julio de  1961, vestido con el traje de miliciano y metralleta checa en mano, tocó a mi puerta para conducirme detenido al G-2, en una época en que fusilaban a cualquiera por una simple sospecha; y con la mujer de la familia de mi esposa que me dijo en mi cara que a los individuos como yo, que criticábamos a la revolución nos debían “guindar por los testículos(usó otra palabra más soez), antes de fusilarnos de inmediato sin juicio alguno”. Y qué decir de los múltiples amigos, que me negaron el saludo y me huían como a la peste, cuando renuncié a mi militancia en el 26 de Julio y me declaré anti comunista. Todos olvidamos ya esos desagradables momentos y no hay ninguna reserva en nuestras relaciones. Pero lo principal es: que hubo arrenpentimiento sincero y que ninguno se manchó las manos de sangre. Y eso es, a mi humilde modo de ver las cosas, la clave de la cuestión: arrepentirse con sinceridad Y A TIEMPO y hacer algo en contra de aquello para resarcir el mal que se pudo haber realizado.

Por eso, aún a estas alturas, insistimos que hay muchos que todavía están a tiempo de salvarse. Sólo tienen que dar el paso al frente. PERO MEJOR SE APURAN, PORQUE EL TIEMPO SE LES ESTÁ ACABANDO, Y MAÑANA PUEDE SER DEMASIADO TARDE.

2 comentario sobre “UNA NOTA DEL DIRECTOR

  1. Estimado Aldo créame que admiro su nobleza pero para mí el que a esta altura , después de tanto crimen no ha hecho un examen de conciencia ya no tiene justificación.

  2. Querido amigo y hermano qué amplio tu corazón. No puedo por menos que añadir más motivos de admiración a los que siemore te tuve.
    Aldo Rosado Tuero alumno eminente del colegio presbiteriano de Caibarien, eminente luchador sin tacha por la libertad de Cuba y notable periodista y escritor.
    Dios te lleno de talento y tú los has usado con honradez.

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