UNA VERDAD HISTÓRICA QUE SE EMPEÑAN EN NEGAR: EL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA FUE FUNDADO POR JUDÍOS EUROPEOS.

En la foto: Avremel Sinjovich (Fabio Grobart)

Por Aldo Rosado-Tuero 

Durante años, enamorados de la historia y respetuosos de la verdad histórica, por sobre toda otra consideración, hemos venido sosteniendo que el primer partido comunista de Cuba—el precursor del Partido Socialista Popular (Ñángaras) —debió su fundación a un grupo de judíos centro europeos, que dirigieron al reducido grupito de cubanos que ya profesaban las ideas marxistas, incluyendo entre ellos a algunos anarquistas.

Solo algunos historiadores han tocado muy a la ligera  el tema, mencionando siempre a alguien cuya historia y actuación no se pueden ocultar. Me refiero a Abraham Sinkhowich (Avremel Simjovich) o Fabio Grobart, seudónimo que adoptó después como nombre, costumbre inaugurada por él entre los comunistas cubanos, de los que sobran los ejemplos: Blas Calderío (Blas Roca y muchos otros pero han callado los nombres de los demás judíos que jugaron  un gran papel en la fundación.

Por escribir esa verdad innegable y dar nombres, a los que la hemos divulgado nos han calumniado acusándonos de nazis y anti-semitas. Entre otros, Horacio Minguillón y el que esto escribe han sido vilipendiados y calumniados, por los que consideran que hay poderosos a los que no se les puede rozar ni con el pétalo de una rosa, pero como no hay cosa más socorrida que un día tras otro día y, recientemente ha aparecido el libro “El Soviet Caribeño” escrito por César Reynel Aguilera, hijo de un conocido matrimonio de militantes del PSP (Partido Socialista Popular, uno de los diferentes nombres que el Partido fundado por judíos sionistas, bundistas y comunistas) y en ese libro—con detalles y pruebas de archivo—se dan los nombres de esos judíos centro europeos a los que debemos la intromisión del germen destructor y maldito del marxismo en nuestra patria.

Recomiendo la lectura del libro (puede ser adquirido en la edición electrónica en Amazon), muy especialmente las páginas  331, 509 y 1651 (al menos esas son los números de páginas en mi copia, pueden variar, por el tamaño del Kindle). En esas páginas están bien identificados esos “innombrables e intocables” para los historiadores que tanto temen a los sionistas y sus poderosos medios de difusión.

Pero hoy traigo otra prueba. Esa, aportada nada más y nada menos, que por un judío izquierdista que vive en Israel. Véala a continuación.

Las relaciones de la Dictadura Castro-comunista con la comunidad judía y con el Estado de Israel.

Cuba, Israel y la Revolución. 

Esta entrevista resulta interesante y la hemos tomado de: La Voz Joven, un portal de Noticias comunitarias y de opinión; en ella se abordan temas muy interesantes del desarrollo historia de la comunidad judía en Cuba, y algunos temas sobre las relaciones de la dictadura castro comunista con la comunidad judía y con el Estado de Israel.

Entrevista realizada a Haim Hayet (foto encima de este párrafo), un judío de origen cubano y actual político de izquierda en Israel. La entrevista trata sobre las relaciones entre la comunidad judía cubana, el Estado de Israel y Cuba antes y después de la revolución comunista.

Algunas notas de interés:

¿Entonces la comunidad judía cubana se caracterizaba por lo variado de su cultura?
Sí, pero no solamente de su cultura. Su ideología también. De hecho, muchos de los judíos que llegaron de Europa Oriental vinieron imbuidos por la revolución bolchevique, por todas las ideas sociales que existían en aquel entonces. A tal punto que uno de los fundadores del Partido Comunista en Cuba era judío (Fabio Grobart). Y ya existían en ese momento dos comunidades. Estaba el Centro Israelita, que era gente sionista y también muchos bundistas, es decir en su raíz eran bundistas. Y estaba el Yiddishe Volks Center, o sea el Centro Popular Judío, que era gente que estaba más ligada a la cuestión socialista, comunista, que -en aquel entonces, años 40- estaba en auge. Además, con la influencia de la Segunda Guerra Mundial también veían a la Unión Soviética como la que había liberado a los judíos de los campos de concentración nazis, la responsable por la guerra anti-fascista.

¿Y la relación de miembros de la comunidad judía con el socialismo se trasladó luego al movimiento comunista cubano?

El fundador del Partido Comunista, que después también fundó la Central de Trabajadores de Cuba (la C.G.T. cubana) era ese mismo judío que nombré antes, Fabio Grobart; ese era el nombre que él adoptó. Su nombre de pila era Avremel Simjovich. Y cuando en 1953 el Partido Comunista -que en ese entonces se llamaba Partido Socialista Popular- fue sacado a la ilegalidad por Batista, a Fabio Grobart lo sacaron de Cuba y estuvo preso un tiempo. Y él pasó toda esa época en Checoslovaquia y cuando ocurrió la revolución volvió a Cuba. De hecho fue uno de los ideólogos que condujo hacia la transición al comunismo en Cuba. El papel que él tenía era de redactor de la revista ideológica de Cuba. Pero hubo muchos pero muchos judíos que habían luchado contra [el quinto presidente cubano Gerardo] Machado en la década del ‘20 y contra la intervención norteamericana. Toda la comunidad judía comenzó como una comunidad proletaria. Comunidad de gente pobre, gente de trabajo…

¿Cómo cambian las relaciones diplomáticas entre Israel y Cuba a partir de la revolución?

Como te conté, antes de la revolución no había embajada, había sólo un consulado. Con la Revolución eso cambió. Puede ser que cambió por una razón personal, pero estas cosas no cambian solamente por cuestiones personales. O sea, sucedieron dos cosas. Por un lado el consulado se elevó al rango de legación. Llegó de la Argentina un ministro plenipotenciario, es decir, un enviado extraordinario como Embajador a establecer las relaciones (entre Israel y Cuba). Se llamaba Yoel Baromi; por otro lado, salió de Cuba la legación, como embajada pero no llegaba a tanto, aunque era en la práctica una embajada para Israel. Y el que abrió la Embajada en Israel a fines del año 1960, en Hertzlía Pituaj [un suburbio de Tel Aviv], se llamaba Ricardo Zuvirana y Lobo. En realidad su nombre original era Reijard Wolf. Wolf es Lobo y Reijard es Ricardo. Zuvirana era el apellido de la mujer y él lo incorporó para darle más importancia. No sé si todavía lo es, pero llegó a ser Viceministro de Relaciones Exteriores. Hace cuatro años él estaba de embajador de Cuba en París.¿Qué relación tenía este señor con Fidel Castro?

Él era de la familia Lobo, que eran los productores azucareros individuales más grandes de Cuba antes de la Revolución. Pero él era “yeque”, es decir, judío alemán. Un comunista de salón. Y ayudó financieramente a Fidel en la Revolución. Con la ayuda financiera de él fue que Fidel compró el Granma, el barco para la invasión que falló, pero quedaron los doce y ahí empezó todo. Entonces cuando la revolución triunfó, dicen -yo no estuve allí- que Fidel le dijo, “¿qué es lo que tú quieres?” para agradecerle. Y él le dijo “yo quiero que me nombres embajador de Cuba en Israel”.

Nota de NUevo Acción: apriete el siguiente enlace para que pueda leer el artículo publicado en N.A.  el 25 de junio del 2018: http://nuevoaccion.com/anuncios/historias-pocos-conocidas-ricardo-wolf-del-cientifico-judio-al-diplomatico-cubano-el-judio-aleman-que-se-enamoro-de-la-revolucion-cubanapero-murio-en-israel/

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