VENEZUELA: ¡ALMA LLANERA-CORAZÓN ANDINO! -SEGUNDA PARTE-

Foto: Vista de Caracas

Por, Dr. Luis Conte Agüero

Venezuela es especial. Aunque abundan caudillos en nuestras historias latinoamericanas, los límites se fueron desbordando gradualmente en Venezuela, mal al que en nuestros tiempos contribuyó la influencia castrista y la abundancia de ciudadanos, poblaciones, masas ventajistas,  prestos a rendirse ante un caudillo. No se esfuerzan en pensar… y piensan: Dignidad ¿Para qué? ¿Democracia para qué? ¿Constitución para qué? Equivalencia ésta al ¿Elecciones para qué? que en Cuba inició el derrumbe de esperanza democrática tras la caída de Fulgencio Batista y Zaldívar. Así, la tierra de José Martí pasó de una dictadura cruel, a veces blanda, al absolutismo cuando el castrato devino prostituta soviética y, puñal interventor en otros pueblos y casos.

Hela ahí. Isla con recursos naturales y humanos para continuar su desarrollo, segunda de Estados Unidos en el nivel de vida… Hela ahí sin partido políticos, sin elecciones, con créditos que no paga, prostitución grosera, genuflexiones a turistas ignorantes o solidarios, y un fuego humano de jóvenes y no tanto  que en fuga buscan otros caminos y destinos. ¡Y cómo duelen esos cubanos lastimando otras tierras en busca de hogar y Dios!

Y ¡Ay, Venezuela!  El crimen allí flagela e irrita porque Hugo Chávez, en su afán de poder y nombradía, se pavoneaba como figura continental con pretensiones mundiales, al tiempo que se supeditaba a Castro en la cuota petrolera, los gestos al hablar, la ideología absolutista de abuso y obediencia, el desprecio a los médicos venezolanos al escoger a Cuba para atender su enfermedad y, el colmo de pedir, financiar, agradecer, que invadieran Venezuela militares del castrato, escudo ruin contra militares venezolanos, verdaderos bolivarianos, queredores para la patria de progreso y de gloria.

Contra tamaño servilismo ya los restos del Libertador se habían revuelto en su tumba, antes que la estupidez oficial volviera a revolverlos en busca de enemigos y pecados de ayer.  Y más y más y más…El ultraje a Venezuela; a su petróleo, sus finanzas, su industria, su desarrollo correcto, su educación, su creatividad literaria y artística, su orgullo nacional tan natural y legítimo; ¡Hasta las maneras y costumbres públicas afectadas, afeadas como el vestir y el decir y el comportarse elegante celebrado en mis libros. ¡Agresión cruel a una patria linda para complacer tan desquiciado egocentrismo!

Sufro este proceso como mío. La democracia venezolana del Siglo XIX fue interrumpida por el dictador Marcos Pérez Jiménez (foto de arriba) y continuada por la caída de éste en 23 de enero de 1958. Arribé al país en 14 de febrero de ese año y me permitieron contribuir a la paz y la libertad retada por intentos golpistas.   Recibí honores y distinciones tan increíbles que aún me conmueven. Pero permítanme un recuento en la historia para esenciar el análisis y esta contribución en proceso tan crucial para el hemisferio.

Venezuela, desde el amanecer independentista, tuvo poca suerte con presidentes y conductores.   Circunstancias azarosas y tiempos de forja exigieron a nombres familiares y amigos una talla tal vez inalcanzable.

Al llanero José A. Páez como cubano se le agradece su interés en la libertad de Cuba, aunque salvo en valor personal y habilidad para negociar, le faltan aciertos.

José Tadeo Monagas (1847-51) procura imponer su caudillismo y modifica la Constitución para extender su período presidencial y reelegirse.

Cruenta Guerra Federal interrumpe este proceso naciente y urgido de paz.

Julián Castro (1858-1859) José A. Páez (1861-63) Juan Crisóstomo Falcón (1863-1868) José Gregorio Monagas (1868-70) José Ruperto Monagas (1868-70) Impuso la Ley del Lynch.

J de José, Juan, Julián. Cuidado con el nombre insistente de Antonio: Antonio Guzmán Blanco (1870-73)(1873-77)(1879-82)(1882-84).

Cipriano Castro, aunque  coincide en el alcohol y el lenguaje pomposo con otro Castro cubano,  no coincide en el fusilamiento feroz.

Juan Vicente Gómez, presidente tres veces (1908-13)(1922-29)(1931-36) en realidad gobernó todos esos 27 años; periodo tan largo que propició a mis estudios secundarios y universitarios en Cuba la llegada con acento divertido o cruel de un rosario de sus anécdotas.

Eleazar López Contreras (Presidente  número 41, presidió hasta 1941 desde 1936) Lo visité y entrevisté en Caracas en 1958. Todo fue sonrisa, humildad, voluntad de ayuda.

Isaías Media Angarita (1941-45) Rómulo Gallegos. Menos de un año. Depuesto.

En estos años presido la Asociación de Estudiantes de la  Escuela de Filosofía y  Letras y al no ganar 6 contra 7 votos la presidencia de la Federación de Estudiantes Universitarios, me nombran Director de Festejos, castigo que me permite organizar eventos para Venezuela, para el poeta Andrés Eloy Blanco en La Habana y otras honrosas actividades bolivarianas.

Marcos Pérez Jiménez, elegido presidente en 1952 y derrocado en 1958, dejó construcciones  que, aunque valiosas y popularizadas, no absuelven su dictadura. Se refugió y vivió en Miami Beach. No pudo regresar a Venezuela.

  1. Repito. Sí. Llego a La Guaira en 14 de febrero . Preside Wolfang Larrazabal (foto de la izquierda)) (23 enero-14noviembre 1958) Edgar Sanabria (14 noviembre-1958-13 febrero 1959) Rómulo Betancourt (1959-1064) Raúl Leoni(1964-69) Rafael Caldera(1969-1974) Carlos Andrés Pérez(1974-79) Luis Herrera Campins (1979-1984) Jaime Lusinchi (1984-1989) Carlos Andrés Pérez (1889-1993) Octavio Lepage 1993-1894) Rafael Caldera (1994-1999) Hugo Chávez (1999-2002) Golpe de Estado. Pedro Carmona Estanga (12 y 13 de abril 2002) Diosdado Cabello (13 y 14 de abril 2002). Siguen otros. Chávez restituido a la presidencia. Su muerte… Y desde 2012, Nicolás Maduro.

Vuelvo al relato Fulgencio Batista y Zaldívar permitía en Cuba oposición enérgica, pero pacífica. Tras su golpe de estado y sufrir detenciones y prisión y ser Secretario General del poderoso Partido del Pueblo Cubano Ortodoxo, yo escribía y comentaba en El País, Revista Bohemia, Semanario ZigZag, Radio Progreso, Cadena Nacional, y CMQ Televisión. Aunque sé que esto es muy difícil de entender, así fue.. Cuando Fulgencio Batista postuló Presidente a mi hermano Andrés Rivero Agüero, repito que llegué a Venezuela el 14 de febrero de 1958. Y a Venezuela volví cuando Castro primero intentó mi muerte por denunciar el peligro comunista y en 28  de marzo de 1960 me condenó al paredón en cuatro horas de diatribas radiadas y televisadas donde juró que él no era comunista.  Castro no pudo resistir que mi denuncia anticomunista en CMQ TV alcanzara -según informó Abel Mestre, vicepresidente de la empresa, el record increíble de 42% de televisores encendidos y ninguno encendido en otra empresa competidora.

Ya establecido en el exilio en EEUU – y no obstante el record continuado como vendedor  honesto- un día sentí la nostalgia conminadora de Venezuela y regresé a ella –más a servir que a servirme espiritualmente- aunque mantenía la intensa y tensa dualidad de un allá y aquí. Ir y venir fue camino y destino, como me ocurrió con la República Dominicana, y en grado menor en tiempo –aunque no en pasión- con otras naciones y pueblos.

Vivencias venezolanas abundan en mis libros y recuerdos.    Permítanme estas brevísimas fijaciones. Tuve problemas con Wolfang Larrazabal y su gobierno, pero cuando este perdió su aspiración presidencial contra Rómulo Betancourt y fue nombrado Embajador en Chile, asistió inesperadamente a una conferencia universitaria mía, y allá en Santiago me dio un abrazo fraterno.

Con Rómulo Betancourt (izquierda), entre tantos afectos destaco su invitación a visitarlo en un hotel de Miami. El Presidente John F. Kennedy había enviado un avión militar a escoltar el avión regular donde viajó el presidente venezolano, que había sobrevivido a un atentado.

Carlos Andrés Pérez me abrió Miraflores en su primer período de gobierno y fui Asesor General en el Ministerio de Información y Turismo donde brillaba el talentoso Diego Arria y donde colaboré algo después con el Presidente Jaime Lusinchi. En verdad esto implicaba gran sacrificio económico comparado con mis ingresos en Miami. Ordenaba, Mandaba, Arrastraba… una pasión venezolana.

Raúl Leoni me hizo un honor dolorosamente inolvidable. Cuando vendía automóviles en Anthony Abraham Chevrolet, Miami, llegó un amigo común para decirme que Leoni iba a morir inminentemente, y quería despedirse de mí. Y murió allí; en los Estados Unidos. Todavía tiemblo cuando recuerdo aquella noche y aquel abrazo que nos dimos en aquella sombrilla grande contra el sol.

Rafael Caldera me llamó y felicitó por mi apoyo físico al Vicepresidente Richard Nixon, cuando la turba en Caracas atacó con piedras su vehículo en 1958. Visité a Caldera en su hogar de Punto Fijo, sede de armonías patrióticas. Cuando visitó Miami lo acompañé en algunas de sus actividades.

Y más y mucho más. ¿Entienden mi angustia ante el dolor de Venezuela y Cuba y nuestras Repúblicas Dolorosas?  En la raza humana abundan quienes se alejan de Dios, y cuyas ambiciones y desvíos agreden fundamentos y valores. Esto obliga a serenidades casi sublimes. Y quítenle el casi. Desoír las calumnias. Alzar la frente como izando una bandera. Jurar que nada puede impedirnos el cumplimiento del deber.

Un Comentario sobre “VENEZUELA: ¡ALMA LLANERA-CORAZÓN ANDINO! -SEGUNDA PARTE-

  1. Importante articulo de Luis Conte Aguero. Lo felicito por tan interesante escrito. Desde España Ramón

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