¿VENEZUELA ES UN NARCOESTADO?

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hernanmaldonadoPor Hernán Maldonado- El Diario – La Paz

¿Venezuela es un narcoestado? El ex presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Oscar Arias, dice que sí. “Venezuela es un narcoestado; muchos de los altos funcionarios de ese gobierno han estado involucrados en narcotráfico y saben qué futuro los espera cuando abandonen el poder”, dijo.

Arias subraya la razón por la que Nicolás Maduro y sus más inmediatos colaboradores, incluyendo los del Alto Mando Militar, se aferran tercamente al poder y no quieren soltarlo. Por ello es que cancelaron la posibilidad de un referendo revocatorio y han diferido hasta el 2017 las elecciones regionales.

El pasado fin de semana un juzgado de Nueva York halló, por unanimidad, culpables a los sobrinos de la pareja presidencial de tratar de introducir a Estados Unidos, vía Honduras, hasta 800 kilos de cocaína, utilizando pasaportes diplomáticos y la rampa presidencial del aeropuerto de Maiquetía para el transporte de la droga.

Efraín Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, criados como hijos por Maduro y su esposa Cilia Flores, fueron capturados por la DEA en noviembre del 2015 en Haití cuando se aprestaban a trasladar la droga en un avión con tripulación de la fuerza aérea venezolana. Tras su detención, la pareja presidencial arguyó que se trataba de un “complot” del imperio norteamericano para dañar la imagen de Venezuela.

Los sobrinos contrataron a los mejores abogados penalistas, algunos de los cuales cobran hasta $5.000 la hora de audiencia en juicio. La defensa habría recibido en total casi $20 millones ¿Quién pagó esa suma? El millonario Wilmer Ruperti reveló que fue él. Ruberti por casi 15 años ha sido el mayor contratista de la estatal PDVSA. Hace apenas un mes se adjudicó otro contrato por $135 millones. O sea que la colosal suma salió de los bolsillos de los venezolanos.

Los “narcosobrinos” lo menos que podrán recibir es una sentencia de 10 años de cárcel. El juez Paul Crotty anunciará la pena el 7 de marzo.

El caso de los narcosobrinos es la guinda de la torta. Casi una docena de actuales ministros y gobernadores venezolanos fueron citados por el Departamento del Tesoro de EEUU de estar involucrados en el tráfico de drogas. El diario The Washington Post, El País y ABC de España, entre otros, revelaron en mayo de 2015 que el principal investigado es Diosdado Cabello, el segundo hombre fuerte del régimen, ex presidente de la Asamblea Nacional, al que se le acusa de ser el cabecilla del “Cártel de los Soles” (En lugar de estrellas, los militares venezolanos llevan soles en sus presillas). Cabello prometió demandar a esos medios.

Cabello, un rudo militar de quien se afirma controla a las fuerzas armadas, fue primero denunciado por el capitán Leamsy Salazar, quien en enero de 2015 desertó a Estados Unidos e informó a la DEA de las veces que vio operaciones de narcotráfico dirigidas por Cabello. Salazar por casi una década fue edecán de Hugo Chávez y después de Maduro.

Walid Makled, un empresario de origen árabe, fue detenido en Colombia el 2011 acusado de ser un pez gordo del narcotráfico. Era poseedor de una enorme fortuna en Venezuela, donde tenía libre acceso a las más altas fuentes gubernamentales con identificaciones que le habían sido otorgadas hasta por la policía política.

Makled desde la cárcel en Colombia denunció a una docena de altos jefes militares a los que pagaba fabulosas sumas para tener vía libre en sus negocios lícitos e ilícitos. La DEA, que lo detuvo, buscó llevarlo a Estados Unidos, pero Chávez logró que se lo entregara su colega Juan Manuel Santos. Fue juzgado en Venezuela y solo lo condenaron a 14 años de cárcel, pero con la condición de que no abriera la boca. Desapareció su inmensa fortuna.

En marzo de 2015 el presidente Barack Obama emitió un decreto considerando a Venezuela “una amenaza para la seguridad nacional” y aplicó sanciones a siete altos funcionarios sospechosos de tráfico de drogas y de violar los derechos humanos. La respuesta de Maduro fue nombrar a uno de ellos, Ministro del Interior y Justicia. El gato cuidando ratones.

Pero la inconducta vino de más atrás. El propio Chávez, en un discurso en la Asamblea Nacional, se ufanaba no solo de masticar coca todos los días, sino que agradecía a su proveedor, Evo Morales por enviarle desde Bolivia “pasta de coca”, la cocaína de bajo costo, llamada en otras partes como bazuco o crack.

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