EL DÍA MÁS TRISTE DE MI NIÑEZ

Por Esteban Fernández

Iba caminando muy tranquilo por la calle Real rumbo al Residencial Mayabeque. Yo debo haber tenido 13 años.

Pero algo inusitado estaba pasando. Todos estaban en los portales del pueblo. Un enorme cuchicheo, mujeres con lágrimas en los ojos, hombres emocionados gesticulando. Algo grande había pasado. Me sonreí pensando que algún chisme de envergadura había ocurrido.

Me acerqué a uno de los portales y pregunté todavía tranquilo: “Oigan ¿qué pasó? La respuesta dicha con emoción fue peor que si me cayera un rayo en la cabeza: “¡Dicen que murió Jaime Quintero Gómez!” (foto que encabeza este artículo)

Comencé a llorar desconsoladamente y salí corriendo despavorido hacia mi casa. Por favor, no estoy hablando de un ser cualquiera, se trataba del héroe de mi familia, de mi héroe personal desde que tuve uso de razón.

Creo que desde que yo tenía 6 años cuando me preguntaban ¿Qué tú quieres ser cuando seas grande yo respondía: “Yo quiero ser Alcalde de Güines como mi primo Jaime Quintero…” 

Fue la gran tragedia que azotó a mi familia en pleno, parecía como si una bomba atómica había caído en mi hogar al fallecer el mejor y más distinguido de sus miembros. Ese fue siempre uno de mis mayores orgullos en mi corta vida en mi pueblo. No solamente era un luto en mi casa sino en Güines entero. Toda mi vida la puerta de mi casa tuvo un cartelón que decía “¡Viva Jaime, Alcalde!”

Siempre al salir del pueblo y pedir “botella” para ir a San José de las Lajas, al Cotorro o al Central Amistad, los carros paraban y me preguntaban antes de permitirme montar y llevarme: “Muchacho ¿A qué familia perteneces?” Yo respondía con presunción: “¡Yo soy primo hermano de Jaime!” y eso me abría todas las puertas.

Jadeante y llorando llegué a mi casa, en el portal como siempre estaba mi padre meciéndose en un sillón fumándose un tabaco Pita, él era el segundo de Jaime como Secretario de la Administración.

Al verme en estado de pánico se levantó y asustado me dijo “¿Qué pasó Esteban de Jesús?” Entre sollozos solo atiné a gritar “Que se murió Jaime” Papi cayó desmayado en el piso. Mami, su tía, salió con un delantal puesto e inmediatamente le dio un ataque de nervios.

El velorio fue apoteósico, miles de personas en el entierro, de La Habana vino para despedir el duelo el jefe de la Organización Autentica (O.A.) el ex Primer Ministro Manuel Antonio de Varona.

Estaba anunciado un baile en el Casino amenizado por el Beny Moré. Se trató de que fuera suspendido por respeto al duelo y la tragedia que representaba la muerte de Jaime. Dijeron que “Ya todo estaba programado y vendido, imposible dar marcha atrás a la fiesta”.

Esa noche—subrepticiamente—se apagaron todas las luces del Casino Español de Güines, todo quedó en tinieblas, comenzaron a lanzar tiros al aire en son de protesta, salieron corriendo los bailadores, todo se acabó como la fiesta del Guatao. Beny al despedirse dijo: “¡A este pueblo no vuelvo más!”

Y en lo adelante cuando el Beny Moré cantaba “Perdón y Olvido” decía: “¡Y ahí fue cuando los guajiros de Güines me entraron a tiros!”

OTRO APUNTE PARA LA HISTORIA DEL “CAÍN CUBANO”: LA TRAICIÓN DE “BENIGNO” A ARNOLDO MARTÍNEZ

Como cuenta Dariel Alarcón, “Benigno” o “Lalito”(foto de ariba) su traición al valiente héroe anticomunista Arnoldo Martínez Andrade:

Por Aldo Rosado-Tuero

“Él (Arnoldo Martínez) (foto de la izquierda) me recibió, con una carcajada, muerto de risa, me abrió los brazos y me abrazó diciendo: -“ no no me cuentes nada, ya lo sé todo”.-

Allí es donde me dio él la tarea de sacarlo de aquel lugar, porque entonces si me creyó todo lo que yo le había dicho, del cerco que había con más de diez mil efectivos, y de la gente que los comandaba. Yo lo saqué con un grupo de treinta y seis hombres por debajo del puente del río Jatibonico y los llevé hacia un lugar próximo a la costa, como la única vía de salida planteándole que allí no había milicianos, porque era una zona muy cenagosa, de acceso muy difícil y además llena de mosquitos. El me contestó que en una situación como aquella, poco importaban los mosquitos. Así que nos metimos por allí y yo los llevé a la finca de los padres de mi suegro, en unos cañaverales. Enfrente teníamos la carretera que va del pueblo de Yaguajay al de Caibarién, y a nuestras espaldas la costa norte de la isla, una franja más o menos pantanosa que oscila entre unos dos o tres kilómetros de ancho. Allí amanecimos. Fuimos a buscar una vaca, la matamos, y con esa carne tuvimos para comer dos días, y al tercer día aparecieron los milicianos, tratando de hacer un rastrillaje de la carretera hacia el mar. Yo seguía dentro del cerco junto con Arnoldo, como dándole una prueba de confiabilidad. No debía regresar al pueblo hasta que no tuviera orientaciones.

Le pedí a Arnoldo que me diera un fusil, pues lo único que llevaba era una pistola. El ordenó a unos de sus ayudantes que me diera el suyo, que era un FAL de fabricación belga. Ya teniendo el fusil traté de alejarme un poco de Arnoldo. Éste, tomando en consideración que yo tenía tanta o más experiencia que él en la lucha de guerrilla, me dijo’ “Ponte para allá, en donde está aquel grupo, para que allí tú me los orientes. Tú los vas a mandar”-

Ahora los milicianos estaban a unos quinientos metros nada más y el cerco se iba cerrando. Lo que buscaba era una buena piedra era esconderme, pues no me gustaba nada la idea de que la misma gente mía me matase o me hiriese. Esto era por la mañana y yo planteé a Arnoldo romper el cerco en la noche. El me contestó que había tomado otra decisión: esperar hasta las cuatro de la tarde, hora en que los milicianos se sentarían a comer, dejando un hombre donde ahora había cuatro Y efectivamente, es lo que hicieron, y entonces Arnoldo, se tiró al contraataque, pero salió precisamente por la cocina de los milicianos, que es donde lo mataron. Me quedé atrás sin moverme de la desgraciada piedra, que había localizado por la mañana. Di la orden de avanzar a todos los que estaban a mi alrededor, y también empecé a tirar con el Fal, pero inclinando el fusil, para que los estaban a mi alrededor vieran que si estaba tirando, porque quedaban todavía huella de la sospecha. Así que tiraba y tiraba, e iba dando órdenes, pero quedándome detrás de mi piedra.

Ocho tan sólo lograron escapar, cinco fueron hechos prisioneros, y de los treinta y seis que eran, el resto murió en el combate. Yo seguí escondido detrás de la piedra.

Como venían haciendo un rastrillaje, dos milicianos, cada uno con una ametralladora de esas checas modelo 25, que eran muy malas, cuando me vieron me dieron la orden de rendirme. El fusil Fal lo eché al suelo.

Uno de los milicianos gritó al otro’”Tira, tírale al hijo de **** este, hay que matarlos a todos”-

Entonces yo dije- “ pero, por qué me van a tirar? ¿Tú no ves que yo no estoy tirando? Mira mi fusil allí.”-

Bueno, me llevaron prisionero, y cuando fuimos llegando a la carretera me encontré con Pinares, que había sido mi jefe en la invasión, y Pinares, con su exaltación habitual me dijo:-“Carajo, Lalito, hijo de ****, te voy a matar ¡cabrón!. Tu eres de los alzados también, ¡hijo de ****!”-

En eso llegó Tomassevich. Al le habían comunicado que dentro del grupo de Arnoldo Martínez había uno que era de la gente nuestra. Me miró y me preguntó:-“¿ Tú quién eres? “Yo soy Alarcón”. El le dijo a Pinares:-“deja eso”.

Me montó en el jeep y se inquietó:- “¿No estarás herido. No tienes nada?”. “No nada ningún problema”.

Trajeron al hermano de Arnoldo Martínez, que era primer teniente en nuestras filas, para que reconociera a su hermano, y él dijo que sí, que efectivamente era su hermano.

A mí me llevaron para La Habana.”

(Tal y como está relatado por el propio “Benigno”, Dariel Alarcón Ramírez en su libro “Memorias de un soldado cubano”, en las páginas 90 y 91)

fuente:nuevoaccion

LA GLOBALIZACIÓN YA TIENE SU CREDO: ARREPENTÍOS, PECADORES

El reciente Concilio Ecuménico de la Iglesia de la Calentología celebrado en Madrid

Por, José Javier Esparza© Rebelión en la granja

No es política, no es ideología, mucho menos es una “cortina de humo”, no: lo que hoy estamos viendo imponerse es una especie de nueva religión secularizada, un credo universal de sustitución, una suerte de fe ciega que aspira a apoderarse de los cuerpos y las almas. Y lo está consiguiendo tanto por la persuasión como por el miedo. Violencia de género. Emergencia climática. Esos son, de momento, los nombres del credo nuevo. Arrepentíos, pecadores.

Era lo que le faltaba al mundo global para tomar realmente cuerpo: una ideología global, una fe única, una “religión verdadera” que pudiera imponerse sobre las conciencias en nombre, por supuesto, de nuestra redención. Porque eso era lo que se precisaba, ¿no? Un nuevo horizonte apto para todos los pueblos, todas las naciones, todas las culturas. Una nueva referencia universal. La destrucción del viejo orden católico había dejado un vacío inmenso. En el siglo XX dos nuevas “ideologías universales”, como las llama Hannah Arendt, trataron de llenar el hueco: la lucha de razas, que terminó entre las ruinas de Berlín en 1945, y la lucha de clases, que terminó también en Berlín, pero bajo los cascotes de un muro, en 1989. ¿ Qué otra ideología buscar? ¿El Mercado? Lo intentaron, pero es difícil construir una promesa de redención sobre el ideal del egoísmo. Así amaneció el mundo posmoderno: muertos todos los credos, afloraba un paisaje absolutamente fragmentario y caótico donde todo valía lo mismo, luego nada valía realmente nada. Resultaba divertido, sí, pero ¿cómo gobernar eso?

Un anillo para gobernarlos a todos

En efecto, ¿cómo construir un poder de ambición planetaria sobre una humanidad fragmentada de tal manera? ¿Cómo forjar un anillo para gobernarlos a todos? Y entonces alguien tuvo la idea de armar nuevas luchas universales que trascendieran las viejas y engorrosas fronteras de los Estados-nación y las identidades culturales, siempre tan molestas. No fue el pueblo quien las inventó, no: ha sido el poder el que ha definido estas nuevas guerras, tanto más universales y transversales cuanto más abstractas. Guerras válidas para todo el mundo porque no oponen a sujetos concretos en campos definidos por un interés material directo (franceses contra alemanes, ricos contra pobres, blancos contra negros, qué sé yo), sino que sitúan el antagonismo en conceptos ideales, indeterminados (el “hombre” y la “mujer”, el “clima”, etc.), cuyo dibujo material sólo aparece a posteriori. Conceptos tan universales, tanto, que en realidad carecen de significado material, pero justamente en eso reside su fuerza… emocional.

Primera guerra universal y transversal: la de los hombres contra las mujeres.

¿Acaso no hay en todas partes algunos hombres que matan a algunas mujeres? Pocas cosas más fáciles de visualizar. La izquierda andaba buscando desesperadamente nuevos sujetos revolucionarios desde la desaparición del proletariado. Lo intentó con las minorías étnicas y con los pueblos oprimidos, pero estos sujetos tienen el inconveniente de que la revolución termina y lo que sale de ahí pocas veces es edificante. Por el contrario, la guerra de sexos no terminará nunca, pues siempre habrá contendientes a los que enfrentar, personajes para construir un relato interminable, infinito, que siembre la semilla de la discordia en el corazón del género humano. La juez Pilar Llop, hoy presidenta del Senado en España, lo ha expresado con un candor inigualable: “Una democracia en la que la mitad de la sociedad [los hombres] vierte violencia sobre la otra mitad [las mujeres] no es una democracia”. Se lo dijo al diario El País en una entrevista de diciembre de 2018. Ahí, en esa fórmula, está todo: dos sujetos indeterminados de extensión universal se hallan en guerra eterna. Por supuesto, la objeción de principio es evidente: salga usted a la calle y dígame dónde ve esa violencia derramada, al margen de un número determinado de casos concretos que, proporcionalmente, no dejan de ser minoritarios. Pero esto es lo de menos: lo que importa es la construcción de un relato capaz de movilizar conciencias en un tiempo de conciencias dormidas.

Segunda guerra universal y transversal: la de la humanidad contra el clima.

¿Acaso no es cierto que vivimos un periodo de calentamiento? ¿Acaso no es cierto también que estamos ensuciando el mundo hasta más allá de lo razonable? Helo aquí: luchemos todos juntos —y en unión— por un gigantesco cambio de las condiciones de producción, de tal modo que detengamos la marcha del cosmos hacia el Apocalipsis. El capitalismo global buscaba desde mucho tiempo atrás un argumento que le permitiera obrar ese prodigio: una gigantesca acumulación de capital como no se veía desde los tiempos de la posguerra para afrontar una nueva revolución industrial. Aquí lo ha encontrado. Y apenas nadie osará levantar la voz, porque la ira del dios Clima será terrible.

Más allá de todo debate racional, la “Calentología” se ha convertido en una especie de Iglesia. Su profeta: el exvicepresidente americano Al Gore. Sus Escrituras: los informes del Panel Internacional de la ONU. Sus doctores: los científicos y técnicos de ese Panel. Sus predicadores: los medios de comunicación que transmiten, frecuentemente exagerándolas, las predicciones del apocalipsis climático. Su mesías: la santa niña Greta, que camina sobre las aguas a bordo de un catamarán señalando el camino de la redención y amenazando a los pecadores. Sus penitentes y flagelantes: los “activistas” que se manifiestan por las calles asaltando tiendas, imbuidos de un poderoso sentimiento de superioridad moral, y llamando a la universal conversión. El Paraíso prometido: la Tierra, nada menos. “Seguidme y heredaréis la Tierra, que de otro modo perecerá.” Eso es estrictamente lo que nos están diciendo. Es un fenómeno impresionante: una religión para los tiempos de la muerte de la religión.

La destrucción del mundo racional

Lo que hace de estos nuevos dogmas una religión, más que una ideología, es su estructura. Para empezar, se presentan como axiomas más allá de toda duda: como son afirmaciones cargadas de contenido moral (“defender a las mujeres”, “salvar a la humanidad”), no es posible plantear el menor debate sin convertirse inmediatamente en sospechoso. “Sólo un puñado de fanáticos sigue negando la evidencia”, decía hace poco Pedro Sánchez a propósito de la emergencia climática. Pero ¿qué evidencia? El procedimiento racional convencional se basa en someter una hipótesis a prueba para verificarla o refutarla, pero aquí no cabe eso: la mera petición de un debate contradictorio ya es causa de expulsión a los infiernos, como le sucedió al meteorólogo jefe de France Télévisions, Philippe Verdier, cuyo libro Climat investigation le valió (octubre de 2015) que le echaran del trabajo. Porque esto no es ciencia. Es otra cosa. ¿En qué campo está realmente el fanatismo?

Segundo elemento estructural que hace de todo esto una religión: la obligación de acatar el credo completo, en todas sus partes, sin opción de análisis parcial. Por ejemplo, si estuviéramos ante una discusión puramente racional, uno podría perfectamente condenar la violencia contra las mujeres, pero, al mismo tiempo, discutir que se trate de “violencia de género”, es decir, una violencia ejercida sobre las mujeres por el mero hecho de ser mujeres. También por ejemplo, en un plano puramente analítico, uno podría estar de acuerdo en que las emisiones de CO2 son esencialmente nocivas, pero, al mismo tiempo, discutir la validez universal de los modelos de simulación informática empleados para predecir el apocalipsis climático. Pero aquí no cabe nada de eso: hay que coger el credo completo, del mismo modo que nadie podría seguir llamándose cristiano si rehusara acatar, por ejemplo, tres de los diez mandamientos. Integrismo climático, integrismo de género.

El tercer elemento es, por supuesto, el pecado y el pecador. Dado que estamos ante axiomas que hay que aceptar más allá de toda duda, dado que son afirmaciones cargadas de contenido moral y dado que la Verdad hay que aceptarla en su conjunto, toda disidencia queda necesariamente convertida en mancha moral, en transgresión, en culpa. Discrepar no es un error, es un pecado. El descreído no es alguien que esté equivocado, es un infiel, un apóstata que debe ser excluido de la comunidad. En efecto, la potencia emocional de la Verdad revelada es tan intensa que sólo una mala persona —machista, racista, etc.— puede hurtarse a sus bondades. Hay miles de científicos que discrepan de los análisis del Panel de la ONU sobre cambio climático, pero de inmediato se les retira tal condición, porque ¿cómo puede seguir llamándose científico alguien que no reconoce la Verdad revelada por “la ciencia”? Hay miles de juristas que consideran que la ley española de violencia de género es sustancialmente injusta, pero de inmediato su estatuto de jurista queda sepultado por esa mancha moral, pues ¿cómo puede seguir llamándose jurista alguien que discute la “Justicia” por antonomasia?

Los nuevos doctores de la ley, los alfaquíes de la nueva religión, han inventado un término para estos pecadores: “negacionista”, concepto extraído de la polémica sobre el genocidio judío y que ahora se aplica a quienes disienten del credo ortodoxo. Es, una vez más, un concepto cargado de fondo moral: Mefistófeles, el demonio del Fausto, es “el espíritu que todo lo niega”. Negar la verdad suprema del clima o del género es una actitud propiamente diabólica, merecedora de las más severas condenas: el silencio, la exclusión, el linchamiento público. Ha nacido una nueva Inquisición.

Y así murió la izquierda

Hay comentaristas que dicen que en realidad estamos ante un nuevo disfraz de la vieja izquierda para alcanzar sus sueños revolucionarios. Como la izquierda ha sido la primera en subirse al carro de la violencia de género y la emergencia climática, la vinculación parece transparente. ¿Acaso la santa niña Greta no ha hecho girar su discurso hacia la fusión de todas estas cosas? “Los sistemas coloniales, racistas y patriarcales de opresión han creado y alimentado la crisis climática. Necesitamos desmantelarlos a todos”, escribía Greta con las activistas Luisa Neubauer y Ángela Valenzuela (Project Syndicate, 29.11.2019). El planteamiento es falso (de hecho, el primer contaminador mundial sigue siendo, y con diferencia, China), pero eso ya da igual: he aquí un banderín de enganche emocional para que todas las reivindicaciones de género, de etnia y de lo que sea, se unan frente al demonio, por supuesto macho y blanco, bajo la bandera común de la fe climática.

Izquierda, pues. Pero, en realidad, ¿de qué izquierda estamos hablando?

Lenin dijo aquello de que “los burgueses nos venderán la soga con la que los ahorcaremos”. Hoy el capitalismo transnacional podría decir lo mismo respecto a la izquierda, porque todas estas nuevas religiones políticas sólo benefician, en realidad, al orden económico vigente. Cambiarán sin duda los medios de producción y el perfil de la producción, pero la propiedad no cambiará de manos, al revés. En rigor, todas estas reivindicaciones de corte feminista, climático, etc., sólo benefician al orden económico mundial. Un solo ejemplo: para el sistema de producción y consumo,

seis singles son mucho más rentables que una familia tradicional de seis miembros, al menos a corto plazo, porque producen más y consumen más. Desde el punto de vista de la izquierda tradicional, cuyo horizonte teórico ha sido siempre la protección de las clases desfavorecidas frente al poder, las reivindicaciones climáticas o “de género” tienen una significación muy limitada. Pero esa izquierda, al parecer, ya ha muerto definitivamente. Lo que ahora tenemos en esa orilla es un millonario que mira despectivo al pueblo y le llama “fascista” desde lo alto de sus privilegios.

¿De verdad alguien cree que estamos ante un movimiento de resistencia frente al poder, ante una nueva versión de los “parias de la tierra” (hoy, parias del clima) insurrectos frente a la explotación? Basta ver quién financia la European Climate Foundation, organización (por supuesto, “no gubernamental”) clave en esta guerra y fábrica del fenómeno Greta Thunberg. Son Bloomberg Philantropies, del magnate norteamericano Michael Bloomberg, la Rockefeller Brothers Found, el fondo británico TCI (The Children’s Investiment Fund Management), las fundaciones Hewlett y Packard (del gigante de la electrónica Hewlett-Packard), el Fondo de Arcadia Capital Partners, etc. O sea, los parias de la tierra.

Por otro lado, ambas guerras universales, la de género y la climática coinciden en una cosa: sólo el poder es capaz de resolver el problema. Y además, ha de ser un poder global, transnacional, muy por encima del alcance de las viejas democracias nacionales. Son guerras de carácter tan extenso, tan enorme, tan inabarcable en su dimensión planetaria, que por naturaleza exigen la intervención de un poder omnímodo y cuanto más transnacional y coercitivo, mejor; la única opción de la persona singular es bajar la cerviz y someterse a lo que diga el mando invisible del mundo globalizado. De nada sirve la oposición individual, la resistencia personal, la objeción de conciencia: la magnitud del desafío es tan poderosa que sólo cabe el acatamiento, y lo que está en juego es tan alto —la humanidad, nada menos— que cualquier disidente queda de inmediato condenado como blasfemo, como apóstata, bajo el infamante sambenito de “negacionista”. Es, cabalmente hablando, un nuevo totalitarismo.

Al final, en esto como en otras cosas del mundo global, la única instancia eficaz de resistencia, el último baluarte frente a esta especie de Moloch abstracto, es la apelación a las realidades concretas, a los espacios donde es posible decidir al margen del poder mundial: las personas, las familias, las identidades culturales, las naciones, los espacios políticos visibles y gobernables, donde todavía puede hacerse realidad la voluntad ciudadana sobre una idea racional del bien común. “Racional” es, en este contexto, la palabra clave: frente al magma emocional de las religiones globales, alzar esa vieja razón europea que analiza y disecciona. Si no, estamos perdidos.

UNAS VIÑETAS ENVIADAS POR EL DR. LUIS CONTE AGÜERO

Saludar el ejemplo colosal de Bolivia que por su propio esfuerzo ha dado al mundo un ejemplo de valor y grandeza en el que destacan la conducta de sus Fuerzas Armadas, su Policía Nacional y la de civiles como la senadora Jeanine Añez que asumió valientemente la responsabilidad de presidir un proceso de recuperación que convoque a elecciones democráticas y decida gobierno y destino soberano. En materia tan fundamental agradezco las comunicaciones siguientes: De Javier Cortés Baptista, a través del Dr Eduardo Pérez Guerrero, para el Dr. Luis Conte Agüero. –  “Abrazos, querido amigo. Gracias. Y precisamente por estos acontecimientos me es muy difícil ausentarme. Como bien sabe, al recuperar la democracia, en estos momentos estamos trabajando en forma intensa para afianzar nuestras instituciones y poner el hombro a nuestra presidenta constitucional transitoria. (Jeanine Añez*. En una siguiente oportunidad tendremos el inmenso placer de visitarlo con María Renee, mi esposa e hija de su amigo René… En tanto, reciba nuestro cariño y afecto. Javier y María.

GRACIAS! Cuando escriben Su amigo René* se refieren al  Presidente Gral. René Barrientos,  asesinado por el castrato, tras la muerte del Che Guevara en Bolivia.  Agradezco al argentino EDUARDO PEREZ GUERRERO y a su distinguida esposa su vinculación especial en este caso. Y de mi poema Democracia con DiOS, felizmente divulgado pocos días antes de estos hechos, reproduzco las estrofas finales.

Bolivia necesita modernidad total.

Cuba debe volver al Apóstol Martí.

Nicaragua a Darío. Venezuela a Bolívar.

Son hermanas heridas. Heridas nada más.

Resurgirán plenas, verticales, triunfantes.

Sonrientes a pesar de la infamia sufrida.

Aprendida lección. Porvenir en canción!

Justicia redimida. Democracia con Dios.

URUGUAY. Motivo de gran júbilo personal fue la victoria de la oposición en Uruguay. Mi hija Carina Conte Fernández – nacida en Estados Unidos estando casado con Susana, mi ex esposa uruguaya- me visitó aquí con una de mis nietas tras votar en Uruguay. Así esperamos el cierre del conteo y un  resultado que consagró nuestra alegría. Escribí un poema cuya estrofa final dice

Familias noblemente bendecidas.

Mujeres orgullosas al crear.

Muchachos proyectando porvenir.

Artigas activando el patriotismo

que ennoblece firmemente su nación

Semillero de soles URUGUAY!

PLANTADOS

Invitado por el compatriota de tantas batallas y ex preso político Angel de Fana, visité los estudios donde generosamente financiada por Leopoldo Fernández, cubano residente en España, se está filmando una gran producción que recoge la epopeya del presidio político cubano bajo la tiranía castrista y que se exhibirá mundialmente en el 2020. Dirigida por Lilo Vilaplana y la producción general de José Ramón Pérez, con participación de luchadores y ex presos políticos del castrato, esta obra de ficción recogerá impresionantes realidades carcelarias de la abominable tiranía comunista.

Qué días especiales! Cada instante descubre belleza.  Emoción en la noche bendecida. Canción, regalo superior de ser y estar. Crecimiento hacia lo eterno donde Dios sonrַíe en el final sin fin. Viaje entero hacia los todos  del ser. Plegaria y bendición que exalta gratitudes y consagra ternuras en la noche donde el canto florece con las alas eternas del hallazgo!

LA IGLESIA DE LA CALENTOLOGÍA

Por, Jesús Laínz-© Libertad Digital

Un buen día, a mi admirado Forrest Gump se le ocurrió echar a correr. Y como les suele suceder a los tontos, obsesivos por naturaleza, le cogió tanto gusto que siguió, y siguió, y siguió, y siguió… Por el camino se le fueron sumando adeptos. El primero de ellos confesó secundarle porque, al verle correr de costa a costa, díjose para sí:

–Aquí hay alguien que tiene las cosas claras, alguien que tiene la respuesta, así que le seguiré hasta donde sea.

Tras aquel primer discípulo, se le fueron sumando muchos otros. Pero un día, en medio del desierto de Utah, tres años, dos meses, catorce días y dieciséis horas después de haber comenzado su carrera, Forrest se detuvo.

–¡Silencio, silencio! Va a decir algo –ordenó uno de los seguidores.

–Estoy cansado. Me voy a casa –anunció con débil voz el maestro.

Y tras el primer estupor, preguntáronse angustiados:

–Y ahora, ¿qué hacemos nosotros?

Al pobre Brian le ocurrió algo parecido cuando empezaron a perseguirle las turbas exigiéndole que les explicara el secreto de la vida eterna, con lo que comenzó el culto a la Santa Alpargata en apretada competencia con el de la Sagrada Calabaza de Jerusalén, lo que desembocaría en su crucifixión ante la cómplice presencia del Frente Popular de Judea, batallón suicida.

Moraleja: el ser humano siempre será el mismo borrego necesitado de rebaño, el mismo débil ansioso de certezas, el mismo fanático presto a la agresión. La esencia es siempre la misma; sólo cambian los detalles.

En estos días, medio mundo está pendiente de en qué punto del Atlántico se encuentra el velero en el que unos padres incalificables han embarcado a la niña mesías que se ha encarnado entre nosotros para traernos la buena nueva. Ni es científica, ni posee ningún conocimiento extraordinario, ni ha sido elegida por nadie, y ni siquiera tiene la edad suficiente para saber de lo que habla, pero toda la progresía mundial escucha embobada las letanías que salen de sus infantiles labios. “¡Dejad que la niña se acerque a nosotros!”, claman los discípulos invirtiendo la frase bíblica.

Al borde de la extinción las viejas creencias, la nueva Iglesia de la Calentología ha irrumpido muy oportunamente para colmar los corazones afligidos. Muchos millones se sienten reconfortados con la recién estrenada fe y felices de formar parte de la grey de los elegidos. ¡Y pobre del hereje que no comulgue con las nuevas ruedas de molino, porque será señalado, ridiculizado, desterrado, abominado, condenado y arrojado a los fuegos eternos del fascismo! Pero que se anden con ojo los clérigos calentólogos en su afán de dominar la escena neorreligiosa, pues si el fanatismo de los seguidores es la mejor garantía de solidez de una fe, se les avecina una dura competición con la pujante Iglesia Feminista, provocadora de un histerismo de agresividad difícilmente superable.

Pero, regresando a las cosas del calentón, sigue sin estar claro esto del cambio climático por mano humana. Empezando por la notable hipocresía que invalida su denuncia. Porque es evidente que tanto los izquierdistas como los derechistas se distinguen por su desarrollismo y limitan la preocupación ecologista a poco más que retórica electoralista. Sin duda, lanzan hermosas declaraciones sobre la necesidad de cuidar el medio ambiente, pero las iniciativas verdaderamente eficaces suelen quedar en casi nada, mientras que ningún partido, ni de un lado ni del otro, puede imaginar replantearse el intocable dogma del crecimiento perpetuo.

Por otro lado, esa izquierda que con tan altas voces proclama su superioridad moral también en asuntos ecológicos nunca conseguirá ocultar que las políticas ambientales más catastróficas se llevaron a cabo en los países socialistas, con la URSS de Chernóbil a la cabeza. Pero la falacia izquierdista sigue funcionando, y ahí está el fenómeno Gore-Thunberg, mascarones de proa del ecoprogresismo actual, para probarlo.

Pero vengamos brevemente al dogma calentológico omnipresente en nuestros días. Porque no hace falta ser científico para advertir que en el último medio siglo el planeta se ha calentado. Pero ese periodo de tiempo es irrelevante, pues el clima nunca deja de cambiar. La Edad Media, por ejemplo, fue un periodo más cálido que el actual, bautizado por los científicos como Óptimo Climático Medieval. También es notorio que desde finales del siglo XVIII, momento en el que concluyó lo que los científicos han llamado Pequeña Edad de Hielo, comenzada en torno al siglo XV, el planeta se ha ido calentando paulatinamente. Hay viejas fotografías que demuestran que el glaciar del Ródano terminaba a mediados del siglo XIX varios cientos de metros más abajo de su posición actual. Lo mismo ha sucedido con los glaciares pirenaicos y los del Himalaya. Lo interesante del dato es que ese retroceso ya era visible hace doscientos años, cuando aún no había comenzado la revolución industrial.

Por eso es necesario ser prudentes al proclamar verdades científicas incontestables, pues pocos años bastan para que pasen a ser archivadas como errores superados. Recuérdese, sin ir más lejos, el consenso científico mundial que en los años setenta alertaba sobre la inminencia de una nueva glaciación. Y por eso no parece sensato negar una tendencia al calentamiento por motivos cósmicos, ajenos a la influencia del hombre.

Pero está claro que acusando al sol no se consigue ni agitar a las masas ignorantes, ni acumular honores planetarios, ni recibir subvenciones millonarias ni dirigir sectas políticas.

DICIEMBRE

Por Esteban Fernández

Diciembre no es mi mejor mes desde que salí de Cuba. Sin embargo, por motivos personales considero que este diciembre será diferente porque estoy muy feliz.

Aunque quiero sepan que siempre he logrado superar cualquier melancolía o añoranza en beneficio primero de mis dos hijas inocentes, ahora tres nietos admirables y en todos en mi entorno.

Pero, cierto es que desde que comienzan los villancicos navideños ya comienza mi congoja. Quisiera decir que “No lo puedo evitar”, pero si lo evito. Me sobrepongo, cada año me sobrepongo. Y espero que este diciembre lo pase lleno de felicidad y les deseo lo mismo a ustedes.

Repito, creo que este mes será mejor porque tengo un motivo adicional para sentirme contento que no lo había tenido en el pasado.

Sin embargo ¿Es idea mía (y ese es el motivo principal de lo difícil que siempre ha sido para mí esta época) que aquellas largas Navidades de la Cuba de Ayer -que llegaban hasta el 6 de Enero- eran mucho mejores que las actuales?

Aquí cuando con mucha dificultad comienzo a embullarme y a impregnarme del espíritu navideño ya se acabó todo. Mientras allá en mi pueblo en cada esquina había un lechón asado, la orquestica ambulante de Cheo Matienzo nos tocaba a la puerta y nos cantaba algunas canciones alegóricas, aquí todo me luce tan rápido -y tan comercializado- que me cuesta mucho trabajo mantener la alegría. Este año n o tendré que engañar a todos a mi alrededor,  porque siento como si mi sonrisa y mis aspavientos navideños no serán fingidos.

Y el momento cumbre de mi alegría allá en mi tierra logro -sin problemas y sin dilemas- reproducirlo aquí. Allá el 6 de Enero la abridera de regalos para mí y para mi hermano Carlos Enrique era el instante supremo de estrenar la bicicleta nueva, el guante nuevo, los revólveres de fulminantes nuevos, y aquí he sentido poder emular siempre esos momentos y reproducir la misma euforia al ver primero a mis hijas y después a mis nietos abriendo los suyos los 25 de Diciembre.

Pero acepto y aceptaré siempre que me entra un alivio cuando va terminándose diciembre, cuando se desvanece ante nuestros ojos la sagrada celebración del nacimiento del niño Jesús, cuando la humanidad en pleno entre pitos, brindis, besos, abrazos, sidras, uvas, y hasta de cubos de agua lanzados a la calle, celebra con alegría la llegada de un nuevo año. Y de sopetón arriba Enero.

Mientras la humanidad en pleno hace planes y promesas, cuando las esperanzas de todos de un futuro mejor, yo me lleno de ira al percatarme que se cumple un año más de la interminable tragedia que azota mi nación, mi tierra adorada, mi archipiélago añorado.

Y cuando llegue el 2020 cerraré los ojos y le pediré a Dios tres cosas: Salud para mis seres queridos y para mí, que gane Donald J. Trump las elecciones (y no es precisamente por caudillismo ni fanatismo partidarista -que no lo tengo- sino porque la alternativa es terrible) y que mi tierra amada logre ser de nuevo libre, próspera y feliz.

MÁS SOBRE EL CAÍN CUBANO- SEGUNDA PARTE Y FINAL DEL DIARIO DE ARNOLDO MARTÍNEZ

del

Por Aldo Rosado-Tuero

En la próxima entrega de esta zaga, publicaremos la versión de Dariel Alarcón “Benigno” en la que relata cómo fue la muerte de Arnoldo Martínez Andrade y confiesa que él—“Benigno”—lo traicionó y lo llevó a la muerte.

¿VALORES ABSOLUTOS MORALES EN POLÍTICA?

Por Ricardo Puentes Melo-periodismo sin fronteras

No vamos a detenernos acá en los temas religiosos y sus consecuencias en ese campo, sino en lo fundamental del asunto: La necesidad de tener como base y única fuente autorizada para nuestra fe y nuestra manera de actuar, las Sagradas Escrituras. Eso, sin el accesorio inoculado por el Humanismo para corromper las Escrituras, esto es, la ‘sabiduría’ humana que competía con la sabiduría de Dios.

Un 31 de octubre de 1517 Lutero clava sus 95 tesis en las puertas de Wittenberg convocando a un debate académico sobre ciertas prácticas y enseñanzas no bíblicas, especialmente la venta de indulgencias, que su Iglesia imponía sobre el ignorante populacho. Lutero no buscaba acabar con su Iglesia, sino reformar lo que estaba mal, según sus palabras.

Esto desató un cisma religioso y un movimiento político que ni el mismo Lutero esperaba. A esto se le llamó “La Reforma”.

No vamos a detenernos acá en los temas religiosos y sus consecuencias en ese campo, sino en lo fundamental del asunto: La necesidad de tener como base y única fuente autorizada para nuestra fe y nuestra manera de actuar, las Sagradas Escrituras. Eso, sin el accesorio inoculado por el Humanismo para corromper las Escrituras, esto es, la ‘sabiduría’ humana que competía con la sabiduría de Dios.

El Humanismo, ateo y anticristiano, siempre ha existido. Pero como corriente filosófica académica, entra con fuerza en el siglo XV

Aunque las intenciones de Lutero eran solamente generar un debate académico, no una revolución -como sucedió-, el resultado fue un movimiento monumental.

En el Renacimiento se definieron esas dos grandes corrientes que son las que dividen el mundo: El Humanismo, que es anticristiano, que eleva al hombre al lugar de Dios, decidiendo lo bueno y lo malo, enseñando que el hombre es ‘perfectible’ y puede decidir por sí mismo lo que más le conviene, negando a Dios en su filosofía o en sus actos (o en ambos aspectos), y en las religiones y filosofías donde se mezclan Humanismo y Cristianismo, esta corriente equipara al hombre con Dios y lo pone a competir con Él en cuanto a sabiduría y decisiones sobre formas de comportamiento. La otra corriente es el cristianismo de La Reforma, que enseña, por el contrario, que el hombre es pecador y que sus decisiones en contravía de Dios, por tanto, jamás serán lo ideal para él.

No todos los Padres Fundadores de Estados Unidos eran creyentes, pero todos estuvieron de acuerdo en que las Escrituras deberían ser la base moral para la creación de la Nación.

El Humanismo, ateo y anticristiano, siempre ha existido. Pero como corriente filosófica académica, entra con fuerza en el siglo XV. Hasta Tomás de Aquino cayó en esta corriente y fue él quien introdujo el Humanismo (cuya máxima es regresar a los valores de la Antigüedad: paganismo, dioses falibles, humanos semidioses, relajación moral, etc) a la Iglesia. Y ahí permanece hasta hoy.

Pero el tema estrictamente religioso no es lo que nos mueve en Nueva República, sino las aplicaciones políticas, las consecuencias en el orden moral, con valores cristianos, tanto en la vida en familia como en sociedad.

La Constitución americana es hija de la Reforma, mientras que el Constitucionalismo de la Revolución Francesa fue la respuesta del Humanismo a la propuesta de la Reforma.

Empecemos por mencionar que sin la Reforma, sin principios cristianos, no existiría el Constitucionalismo.

La Constitución americana es hija de la Reforma, mientras que el Constitucionalismo de la Revolución Francesa fue la respuesta del Humanismo a la propuesta de la Reforma.

Las Constituciones son “invento” y consecuencia de la Reforma. Es la propuesta de los cristianos frente a las jerarquías ‘infalibles’ y humanistas religiosas, es la propuesta de los cristianos frente a la monarquía absoluta.

Así como en cuanto a la salvación las personas tienen responsabilidad individual sobre sus decisiones, en el mundo ‘terrenal’, en el constitucionalismo original el individualismo es vital, hay responsabilidad personal y derechos personales. Por ello es que el Humanismo (llámelo comunismo, izquierda, centroizquierda socialdemocracia, tercera vía, etc) usa ese invento cristiano -la Constitución- para diseñar su propia constitución anticristiana, atea, donde se atenta contra la vida, la creencia en Dios, y se sublima “el bien común” sobre los derechos individuales, y se diluye convenientemente la responsabilidad individual.

La izquierda (humanismo) se disfraza de derecha con valores para confundir y sacar adelante su agenda

La primera Constitución del mundo es la federal norteamericana, en 1787, donde plasman la necesidad de un gobierno limitado y representativo, con federalismo y derechos civiles.

El primer intento de aplicar las normas divinas en la constitución de una sociedad sucedió cuando 102 personas salieron huyendo de Inglaterra, embarcándose en el Mayflower, en Plymouth. Ellos estaban escapando del absolutismo y buscaban una tierra donde pudieran aplicar los principios bíblicos en sus vidas y en la sociedad que querían construir. Sin embargo, en un primer intento de un código de convivencia, aplicaron una norma que no es un principio cristiano: Impusieron una vida comunitaria donde no existía la propiedad privada y donde todo lo producido era comunal, nadie podía disfrutar del ‘fruto de su trabajo’, según este principio bíblico. Por supuesto, el modelo aumentó la pobreza, el descontento y la pereza, ya que nadie quería trabajar porque al final de cuentas iba a recibir como si hubiera trabajado. Por fortuna, pronto se dieron cuenta de que este modelo no era de ningún modo cristiano, y lo desecharon. Respetaron la propiedad privada, el trabajo de cada cual producía su fruto para él y su familia. Y a los que no les iba tan bien, le aplicaron otro principio bíblico: la caridad cristiana.

Así que el Constitucionalismo nace del cristianismo. Así como las normas divinas estaban escritas, las normas de vida en sociedad, basadas en esas máximas cristianas, también deberían estarlo.

El modelo federalista copiaba la teología federal de la alianza en el Antiguo Testamento con las 12 tribus de Israel. Igualmente, se dejó claro que las autoridades deberían ser modelos morales y los mandatos limitados y controlados.

Sin cristianismo, sin Biblia y sin personas que consideraran las Escrituras como referente y fuente de valores morales absolutos, no hubiera existido el constitucionalismo.

En la tradición humanista -anticristiana- el Estado es un dios secular (igual a la antigüedad greco-romana), proveedor infinito de favores, gracias y privilegios para quienes le rinden culto. Acá la responsabilidad individual se diluye y solo se espera “lo que se me debe, gratis y ya”.

El constitucionalismo no basado en valores cristianos, es decir, el humanista, el alejado de las Escrituras, es una mala y perversa copia con los resultados que vemos hoy por toda nuestra América Latina y en muchísimos países del mundo.

Por ello es que el Humanismo (llámelo izquierda, Tercera vía, comunismo, marxismo, etc) hace esfuerzos monumentales por tener sus propias constituciones sin los valores cristianos que la inspiren. Los humanistas saben que el cristianismo, y el tener la Biblia como fuente de valores, son la única talanquera contra las pretensiones absolutistas, globalistas y degeneradas de aquellos que quieren imponer su agenda del Nuevo Orden Mundial que solo trae miseria, caos, depravación y destrucción de la humanidad.

MÁS SOBRE EL CAÍN CUBANO- PRIMERA PARTE

Por Aldo Rosado-Tuero

Mi hermano Pepe o Andy, el serio y respetado historiador José Ramón Fernández, me aporta interesantes datos sobre el tema de la historia de los hermanos Martínez Andrade que he tratado en tres artículos anteriores.

“Aldo,

No sé si estos datos te serán útiles para el proyecto pero sí sé que te resultarán interesantes.

Mientras buscaba la información sobre Julio, el fratricida frustrado, noté una contradicción en el libro de Raúl (alias Juan Carlos) Fernández.

En su recuento general sobre los alzamientos de los sesenta, el autor dice (en la página 21) que en 1962 las “fechorías disminuyeron a finales del año, cuando se capturó a Arnoldo Martínez Andrades [sic].”  Después, en un relato que ofrece como textual de boca de Julio, dice “que Arnoldo había muerto en un combate contra las milicias en la zona de Yaguajay” (pág. 103).   El lector se queda sin saber si Arnoldo murió en combate o lo fusilaron después de capturado.

El caso de Arnoldo lo toca tangencialmente Norberto Fuentes en uno de sus menos conocidos libros, “Posición uno” (Ediciones Unión, 1982, pág. 75).  Esta es una recopilación de artículos periodísticos y en uno de ellos Fuentes dice que “Arnoldo Martínez y ocho bandidos más eran capturados en un cerco” el 1º de octubre de 1962; en esta versión, fusilado después.

En un nuevo libro cuatro años después (un refrito del refrito de 1982), Fuentes enmienda lo dicho y ahora informa que “Arnoldo Martínez y ocho bandidos más eran aniquilados en un cerco” (pág. 229).   Pero ahora también hay más: Fuentes recoge un testimonio de un cabo del gobierno, Gerardo Díaz Gutiérrez, quien describió lo sucedido cuando el peine chocó con los alzados: “a decir verdad, Arnoldo era un huevúo.  Peleaba de pie. Entonces se ordenó una concentración de disparos.  Con esa concentración le llevamos un trozo de cabeza. Y los sesos se le vaciaron, acompañados de las raíces de los ojos” (“Nos impusieron la violencia”, Editorial Letras Cubanas, 1986, p. 256).  Más novedoso quizás es la inclusión de varias páginas del diario de Arnoldo que te adjunto aquí.

Un abrazo,

Pepe”

A continuación los fragmentos del diario de Arnoldo Martínez Andrade dado a conocer por la tiranía:

(Continuará)

POR LOS FRENTES DE IBEROAMÉRICA: SOLO MARÍA CORINA MACHADO REPRESENTA EL VERDADERO SENTIMIENTO DE LA MAYORÍA DE LOS VENEZOLANOS

Por Carlos Vilchez Navamuel

No cabe duda de que cuando Guaidó tomó la decisión de convertirse en presidente encargado de la República Bolivariana de Venezuela en enero de 2019, la mayoría del pueblo lo respaldó, sus colegas parlamentarios no fueron muy claros al respecto, muy pocas caras conocidas lo acompañaron ese día, sin embargo, al ver cómo reaccionaron las principales democracias y el apoyo inmediato que le dio el gobierno de Donald Trump, poco a poco se le sumaron.

La asesoría de su entorno o el cálculo político de cada uno de ellos ha hecho que el presidente interino de Venezuela haya fallado, los intentos liderados por Guaidó (léase Leopoldo López) meses atrás para sacar a Maduro del poder, no solo fracasaron, sino que le han dado suficiente oxígeno al narco gobierno que ahora más bien está envalentonado.

Las reuniones de la oposición -que primero se desconocían- con representantes del gobierno de Noruega y del gobierno de Maduro con opositores ligados a Guaidó cayó como un gran balde frío.

La credibilidad de los venezolanos en Guaidó poco a poco se pierde, llegó diciembre y lo que prometieron no se cumplió, Maduro se encuentra todavía en Miraflores, desde allí vocifera contra todo aquél que le diga las cuatro verdades, no le importa si son candidatos, presidentes, expresidentes, representantes de la OEA, TIAR, Grupo de Lima, ONU, UE, etc., etc., menos le importa la oposición política venezolana

La destitución del embajador de Venezuela en Colombia, Humberto Calderón Berti no fue muy clara, los recientes cuestionamientos a diputados y líderes de la oposición que los señalan en negocios turbios con el gobierno de Maduro son abominables, con una oposición que mes a mes suma cuestionamientos, jamás sacarán a Maduro del poder.

En términos generales podemos afirmar, que si Maduro aún está en Miraflores es por culpa de esta oposición política que controla el poder por ahora, el único líder que vemos claro y que ha señalado lo que se debe de hacer para sacar a Maduro y su pandilla, es una mujer, se llama María Corina Machado, ella ha explicado  públicamente cómo resolver el problema político y económico que vive su país, también ha advertido que todos los que estén envueltos en esta vorágine madurista, sean de una aparente oposición o no, tendrán que enfrentar la justicia.

Comprendemos que con declaraciones así, sus enemigos políticos la rechacen, por otra parte, estamos seguros también de que ella se ha sentido muchas veces traicionada al ver todo lo que la rodea y el incumplimiento de acuerdos con otros líderes políticos después de que Guaidó asumió su rol como presidente interino de Venezuela.

Guste o no, y es triste decirlo, la actual oposición política venezolana es directamente responsable de que Maduro todavía se encuentre en Miraflores, son corresponsables también, de todo lo que sucede actualmente en Chile, Bolivia y Colombia  por haber alcahueteado a la narcotiranía que está al frente de sus narices, serán también corresponsables de todo aquello que los “malévolos” decidan hacer en el futuro bajo las directrices de la Habana, el Foro de São Paulo o del Foro de Puebla.

Una gran mayoría de venezolanos comparten la fórmula que ha propuesto María Corina Machado, los delincuentes solo saldrán por la fuerza, y este sentimiento crece día a día, una encuesta virtual publicada en TN (Tenemos Noticias)  realizada el pasado 26 de noviembre con más de 12.000 entrevistados confirma a María Corina Machado como la virtual líder de la oposición, a la pregunta de ¿Quién debe asumir las riendas del país? el resultado fue el siguiente: María Corina Machado: 78 %, Juan Guaidó 16 %, Ramos Allup 2 % y Capriles 4 %.

https://tenemosnoticias.com/noticia/encuestadora-mara-virtual-machado-978929/1743801

Por todo lo anterior, nosotros afirmamos que solo María Corina Machado representa el verdadero sentimiento de la oposición de los venezolanos, esperamos que en un futuro próximo una gran mayoría de ellos la empiecen a escucharla y apoyarla. También esperamos no equivocarnos con la líder de Vente Venezuela, ya lo hicimos en el pasado con Capriles, López y Guaidó.

HASTA EL MOÑO DE LA COLETA DE GRETA, ANTISISTEMA DE VISA ORO Y MUÑEQUITA DIABÓLICA.

Por,  Javier Navascués *–El Correo de Madrid

Vuelve la pesadilla antes de Navidad de Tim Burton y al avariento Scrooge del cuento de Dickens se le aparece el fantasma del cambio climático. Anoche soñé que volvía Greta a Elm Street. Lo reconozco, tengo pesadillas con la niña, que me fulmina con sus pupilas asesinas si me equivoco al reciclar en el contenedor. Greta evoca a las gemelas del resplandor, a la niña de la familia Addams, a la señorita Rottenmeier, al ama de llaves de Rebeca…definitivamente es una reviviscencia feminista de Chucky, es la muñeca diabólica. ¿Estamos de acuerdo todos y todas?

Me remuerde la conciencia si viajo en avión y no puedo dormir pensando si estaría dispuesto a dar mi vida por el planeta si Greta me lo pidiese. Ya no rezo las 3 avemarías al acostarme, ahora rezo a la madre tierra con el santo temor de no ofenderla con un pecado ecológico. Me duermo musitando la jaculatoria por un mundo sostenible, Santa Greta de Suecia ayúdanos….

Ella es la jueza suprema que juzgará a la humanidad del nuevo gran pecado contra el ecologismo. Ella es la lideresa del Nuevo Orden Mundial que ha venido a salvar a la madre tierra. Una niña repelente que desafía al mismo Trump, perdonándole la vida. ¿Quién te ha dado todo el poder mocosa? ¿Acaso el poder supremo sin rostro?

En mayo de este año la niña apareció en la portada de la revista Time, esa biblia progre, que la canonizó como «líder de la próxima generación» y señaló que muchos la ven como un modelo a seguir, una especie de diosa del pensamiento único.

Muchos estudiantes querrán seguir su ejemplo. ¿Para qué estudiar si puedo ser una activista guay viajando por el mundo? Lo mismo debieron pensar los niñatos de los CDR hasta que arreció el frío y ya no le ven sentido a hacer acampadas urbanas por una república que no existe.

La niña chunga, que recuerda a las juventudes hitlerianas, aunque se declare antifascista y feminista, ha estilizado su cara de torta y ha dulcificado su mirada, debe ser que la comida ecológica adelgaza y le ha cogido gustillo a ser aclamada por millones de fans. Ha sufrido el síndrome de Ana Gabriel que del pelo a hachazos batasuno y sus camisetas sudadas, se feminiza en las montañas suizas compitiendo en pijerío con Tamara Falcó.

Estoy convencido que el fenómeno mediático de Greta se ha creado en el laboratorio del Nuevo Orden Mundial para adoctrinar a las masas fofas y probablemente para desviar la atención de algo más gordo que estén tramando.

Para los que manejan los hilos de todo es sumamente fácil crear un personaje que ocupe las portadas de todo el mundo, la mayoría de medios fingen que la toman en serio porque obedecen a su amo. Al fin y al cabo, es una broma como la del pequeño Nicolás, aunque con menos gracia. Es la nueva flautista de Hamelín para sacar a todas las ratas antisistema de sus cloacas.

*Periodista y guionista. Productor del canal Agnus Dei. Colaborador en diversos medios de comunicación católicos .  Dirige la WEB Hispanidad Católica.

OTRAS VOCES: BRINDIS AL SOL

Por, Fernando Sánchez Dragó© El Mundo

La bruja Greta avanza hacia Portugal no a horcajadas de una escoba, sino en la hamaca de un catamarán de lujo.(Foto de arriba)

Europa declara el estado de emergencia climática. Sí, y yo declaro que me va a tocar el gordo esta navidad. Los chicuelos se echan a la calle con pancartas en las que avisan a los políticos de que su paciencia se está agotando. Tengo ahora ante los ojos una fotografía que parece tomada en el mayo francés. Una hilera de chicas monísimas y de chicos pijísimos vociferan consignas ultraecológicas y se lo pasan pipa. La bruja Greta avanza hacia Portugal no a horcajadas de una escoba, sino en la hamaca de un catamarán de lujo para desplazarse desde Lisboa hasta Madrid en un automóvil detox y montar en la cumbre del clima el numerito que tantos réditos le da. Me pregunto cuántos, entre los líderes de la demagogia, los teenagers indignados y las listillas que barren hacia dentro, están dispuestos a prescindir de la calefacción y del AC, a apagar de por vida las pantallas de sus PC, a tirar a la basura ¡no, no, a la basura no! las baterías de sus smartphones, a tener sólo dos jeans y dos bragas de solterona en su fondo de armario, a no practicar el deporte del shopping durante el Black Friday, a llevar sus coches, sus patinetes y sus bicicletas al chatarrero, a cargarse a pedradas las bombillitas de la navidad, a no pasar el weekend en el chaletito de la sierra con enanos en el jardín, a no morder el anzuelo de las ofertas low cost para ir y venir en veinticuatro horas a Cancún haciendo escala en Kiev, a ducharse con un hilillo de agua fría tan solo una vez a la semana, a no calzarse unas zapatillas New Balance para hacer running en las cintas del Gymage, a no llevar en las mochilitas del Primark un botellín de falsa agua mineral para que sus pieles se hidraten y sus cutis no se marchiten, a no ponerse auriculares inalámbricos conectados al iPhone, a no calzarse en la muñeca un iWatch para colgar fotos cursis en Instagram, insultar a alguien en Facebook, garabatear máximas de maestro Ciruelo en Twitter e informar por WhatsApp a l@s amig@s de que están desayunando churros en una chocolatería, a no zamparse un McMenú Extreme con medio litro de Coca-Cola Zero en el McDonald’s más cercano o un contenedor de palomitas en el estreno de la última película de la Disney… Todo eso, jovencitos, contamina cantidubi, alimenta las cuentas corrientes de los plutócratas e infla los beneficios de las multinacionales. No sois víctimas del Sistema. Sois sus proveedores, sus lacayos y sus fuentes de financiación.

¿QUIÉN HA SIDO EL PEOR PAPA DE LA HISTORIA DE LA IGLESIA?

Por, Roberto de Mattei- Correspondencia Romana

¿Quién ha sido el peor pontífice en la historia de la Iglesia? Muchos consideran que Alejandro VI, papa criticado en demasía, aunque según san Roberto Bellarmino fue Juan XII (937-964), al que califica de omnium pontificum fere deterrimus, «casi el peor de todos los pontífices» (De Romano Pontifice, l. II, cap. XIX, in De controversiis christianae fidei, Apud Societatem Minimam, Venecia 1599, p. 689). Alberico II de  los condes  de Tusculo, princeps de Roma de 932 a 954, se hizo llevar a San Pedro pocos días antes de morir y, sobre la silla del Apóstol y en presencia del papa Agapito, hizo jurar a los nobles romanos que a la muerte del papa reinante elegirían a al solio pontificio a su hijo, al cual había puesto el nombre augural de Octaviano.

Cuando falleció el Sumo Pontífice en diciembre de 955, fue elegido Octaviano con el nombre de Juan XII, aunque no tenía la edad canónica para ello, ya que apenas contaba dieciocho años. Según la descripción unánime de las fuentes, el joven pontífice fue un papa libertino que no puso fin a la vida de placeres desenfrenados a la que se había abandonado antes de su elección al solio pontificio. En el otoño de 960, habiendo  entablado un conflicto con el marqués Berengario de Ivrea, que se había proclamado rey de Italia, y con Adalberto, hijo de este, el nuevo papa recabó la ayuda de Otón I de Alemania. Al frente de su ejército, Otón descendió a Italia, derrotó a Berengario y Adalberto y prosiguió hasta Roma, donde el 2 de febrero de 962, día de la Candelaria, el Romano Pontífice lo coronó solemnemente emperador. Dicha coronación fue el acto fundacional del que sería llamado Sacro Romano Imperio Romano Germánico. Una semana después de la coronación, tuvo lugar la concesión del denominado Privilegium Ottonis, una copia del cual se conserva hasta hoy en los Archivos Vaticanos.

El documento, si bien por una parte confirmaba todas las concesiones territoriales hechas a la Santa Sede por Pepino el Breve y Carlomagno y añadía otras, constituyendo de hecho los Estados Pontificios, por otra imponía a la Santa Sede la obligación de someter las elecciones pontificias a la aprobación preventiva de la persona del Emperador y sus sucesores. Otón entró después en Pavía, pero Juan traicionó el juramento de fidelidad a Otón y estableció una alianza contraria con su antiguo adversario Adalberto.

En un célebre texto recientemente reproducido en una versión filológicamente precisa, Liutprando, obispo de Cremona, narra el conflicto que enfrentó al Papa y al Soberano en los años 960 a 964 (De Iohanne papa et Ottone imperatore; a cura di Paolo Chiesa, Edizioni del Galluzzo, Florencia 2018). El editor del volumen informa en un apéndice de otros documentos que ayudan a hacerse una idea más completa de aquellos sucesos, comenzando por las páginas dedicadas a Juan XII en el Liber pontificalis (pp.97-100 del apéndice). Cuando el emperador Otón supo que el Papa había estrechado una alianza con Adalberto, convocó un sínodo en San Pedro en el que participaron obispos y arzobispos que se contaban entre sus seguidores, eclesiásticos y miembros de la Curia Romana, figuras destacadas de la ciudad y representantes del pueblo. Juan XII, sin embargo, se alejó de la Ciudad Eterna. El Emperador preguntó las razones de su ausencia, y los romanos respondieron que se debía a la inmoralidad del Papa, la cual se manifestaba en una larga serie de delitos como simonía, sacrilegio, blasfemias, adulterio, incesto, abstención de los sacramentos, uso de armas y trato con el Demonio.

Todos, fieles y clero, declararon que «había convertido el sacro palacio en un auténtico burdel; había dejado ciego a Benedetto, su padre espiritual, el cual falleció poco después; había asesinado al cardenal subdiácono Giovanni amputándole los genitales; provocaba incendios; se ceñía espada y se armaba de yelmo y coraza; de todo ello dieron testimonio. Todos, laicos y eclesiásticos, afirmaron a gritos que brindaba a la salud del Diablo; que jugaba a los dados invocando la ayuda de Júpiter, Venus y otros demonios; que no celebraba maitines ni las horas canónicas, y tampoco se santiguaba» (p.15). Una vez que los acusadores confirmaron sus acusaciones con un solemne juramento, el 16 de noviembre de 963 Otón envió en nombre del Sínodo una carta a Juan solicitándole que acudiera personalmente a pedir perdón.

«Sabed, pues, que habéis sido acusado y no por pocos, sino por todos, clérigos y seglares, de homicidio, perjurio, robo de objetos sagrados y de incesto con vuestros padres y con dos hermanas vuestras. Os dirigimos otra acusación, que causa horror al oírla: habéis brindado a la salud del Diablo, y jugando a los dados habéis invocado la ayuda de Júpiter, Venus y otros demonios. Os suplicamos encarecidamente, padre, que no rehuséis venir a Roma para defenderos de estas acusaciones» (p.19). Juan se negó a comparecer ante la asamblea. Entonces los romanos pidieron al Emperador que lo depusiese y sustituyera por otro pontífice de mayor estatura moral. «Una plaga inaudita se extirpa con un cauterio inaudito. Si con sus costumbres corrompidas sólo se hiciera daño a sí mismo y no a todos, se lo podría soportar. ¡Pero los que eran castos se han corrompido tratando de imitarlo! ¡Cuántas personas honradas se han pervertido con su ejemplo! Rogamos, pues, a vuestra majestad imperial que se expulse de la santa Iglesia de Roma a este monstruo que no ha manifestado la menor virtud que pueda compensar sus vicios» (p.23).

El 4 de diciembre de 963 Juan fue condenado y depuesto, y Otón pidió al Sínodo que eligiese a un sucesor. El pueblo y el clero de Roma eligieron a un laico, jefe de la cancillería laterana, que reinó con el nombre de León VIII entre 963 y 965. Tras ser ordenado en un mismo día diácono, sacerdote y obispo, obtuvo la aprobación del Emperador y fue consagrado en San Pedro. Cuando se fue Otón, Juan, el papa depuesto, volvió a Roma y obligó a León VIII a huir, tras lo cual convocó un nuevo concilio mediante el cual excomulgó a León y empezó a vengarse de quienes lo habían abandonado: a uno (Azzone) le mandó cortar la mano derecha; a otro (Giovanni), la nariz, la lengua y dos dedos. Mientras el Emperador se preparaba para regresar a Roma, el 7 de mayo de 964, Juan XII sufrió una apoplejía provocada, según Liutprando, por el Diablo mientras cometía un pecado sexual, y murió ocho días más tarde, el 14 de mayo, sin recibir los sacramentos. Contaba veintisiete años, y fue enterrado en San Juan de Letrán. El Liber pontificalis lo califica de infelicissimus, porque vitam sua in adulterio et vanitate duxit: pasó toda la vida entre adulterios y frivolidades” (p.99).

Si alguno sostiene que el Espíritu Santo elige y guía infaliblemente a todo pontífice, lo desmienten los hechos, y corre el riesgo de rendir un pésimo servicio a la Iglesia. El Espíritu Santo no abandona jamás a su Iglesia, pero en aquel oscuro siglo respondieron mejor a su influencia los laicos que los papas. A pesar de las protestas de Juan XII contra la ilegitimidad canónica de su deposición, la Iglesia incluye en su cronología oficial a León VIII como su legítimo sucesor. El trono de Otón I estuvo circundado por la aureola de la santidad, y San Roberto Bellarmino lo califica de pius imperator. Su esposa fue Santa Adelaida; su madre, Santa Matilde, que después de enviudar se retiró a la abadía de Quedlindberg, que ella misma había fundado; San Bruno, arzobispo de Colonia, era hermano suyo.

El nieto de Otón y su tercer sucesor, el emperador San Enrique, casó con Santa Cunegunda; la hermana de Enrique, Santa Gisela, casó con San Esteban I de Hungría y fue madre de San Emerico. En esta red familiar de santos está el origen de Europa cristiana del Medievo, en una época en que el Papado atravesaba un periodo de grave decadencia. Un siglo más tarde, surgió en Cluny el gran movimiento reformador de la Iglesia, que culminó con el pontificado de Gregorio VII y la epopeya de las Cruzadas, inaugurada por el beato Urbano II. Como siempre, la Iglesia avanzaba victoriosa en la tempestad.

ÑICO, EL CHANCHO, BOLA DE CHURRE Y EUTIMIO

Por Esteban Fernández

Así sucedieron las cosas: En apoyo al ataque al Cuartel Moncada “Ñico” López participa en el ataque al puesto de Bayamo, el tipo de ahí escapa a Guatemala y allí se reúne con “El Chancho” Ernesto Guevara de la Serna.

Acto seguido -en Mexico City- “Ñico” le presenta al “Chancho” Guevara a “Bola de Churre”. En ese momento el “Chancho” se encontraba actuando como fotógrafo ambulante en un parque de la ciudad.

“Bola de Churre” no se siente muy impresionado con “El Chancho” pero como dice que es “médico” se interesa por sus servicios en la futura expedición que prepara.

¿Conocimientos militares del “Chancho”? Ningunos. Y “lo de médico” nadie, ni un solo paciente, puede acreditarle su curación al “Chancho”. Ni tan siquiera ponerle un dedo encima ni tomarle la presión arterial a un enfermo en Cuba.

Tampoco era dentista, pero se brinda para sacar muelas sin anestesiar a todo el que simplemente dijera que sentía un dolor en la mandíbula. Era adicto al dolor ajeno.

“Bola de Churre” que era tremendo hijo de la mala leche de Ángel, pero de bobo no tenía un pelo, no se deja tocar la boca por el “Chancho”, manda a buscar una silla de dentista y un profesional. Andaba siempre quejándose de un diente frontal muerto.

“Ñico” muere en el desembarco, el “Chancho” es considerado un lijoso y un bueno para nada. Cae mal, los cubanos le perdonan todo a alguien menos que sea pesado.

Los barbudos no se tragan al atorrante “Chancho”, quien se cree la gran cosa y comienza a llamarle “comemierda” a cuanto cubano le cae abajo.

De pronto -en plena Sierra Maestra”- las sospechas caen sobre un atribulado guajiro llamado Eutimio Guerra de ser chivato de los guardias rurales.

Pero no hay pruebas, en esos momentos no hay nada parecido a un cuerpo investigador. Todos se miran unos a otros a ver quién le pone el cascabel al gato.

El “Chancho” da el paso al frente que lo inicia -y después se consagra- como uno de los asesinos en serie más grandes que ha producido la humanidad. Si es que en algún momento de su cochina vida haya sido parte de la humanidad.

Toma la iniciativa y mata a mansalva al sorprendido y asustado campesino con su pistola .32 en pleno cerebro. Nunca nadie se ha ocupado de investigar posteriormente su culpabilidad.

“Bola de Churre” que tenía tremenda intuición para eso se da cuenta de que delante de él no tenía a un médico, ni a un fotógrafo, ni a un dentista, ni un motociclista, sino que el “Chancho” era un criminal nato. Y lo nombra Comandante de la revolución primero que a su hermano, primero que a nadie, primero que a todo el mundo.

En La Cabaña formó el sangrerío más grande jamás derramado en tierra del archipiélago cubano. Al frente de otros cafres se fue para el Congo y corrió más que un guineo ante la persecución de mi inolvidable amigo el capitán René García y de gloriosos pilotos cubanos anticastristas. Escogió a un grupo de patibularios matarifes y se los llevó a Bolivia y cambió su seudónimo a “Ramón”.

Cuando la caña se les puso a tres trozos, y de verdad se suponía que tendría que demostrar su valor personal, se rajó con una rata de caño sucio: Histérico gritaba “¡No me maten, yo soy el Che, y valgo más vivo que muerto!” Le dieron pirey.

Y hoy, en el quinto infierno,  en tres calderas con agua hirviendo, a fuego lento, se encuentran “Ñico”, el “Chancho” y “Bola de Churre”. En el limbo con la posibilidad de ser el primer mártir de la sangrienta tiranía se encuentra el guajiro Eutimio Guerra.

MÁS SOBRE MEMORIAS DE LOS DÍAS DEL VIENTO Y DEL FUEGO

Por Aldo Rosado-Tuero

Creo oportuno y hasta necesario hacer algunos comentarios sobre los dos artículos publicados en Nuevo Acción la semana pasada en los que se relata la historia de un “Caín Cubano” que infiltró a un grupo castrista para facilitar la captura y muerte de dos de sus hermanos que dirigían a dos tropas de alzados que luchaban en las Lomas del Norte de Las Villas y Camagüey contra la tiranía castrista.

Como siempre, hay que señalar como la tiranía siempre miente para adaptar la verdadera historia a sus repetidos argumentos.

No es cierto que quienes entrenaron a Julio Martínez Andrade fueran de la CIA. Muy sutilmente el autor del libro—alto miembro de la Seguridad del Estado castrista—dice que al tener un desperfecto el bote en que ingresaban a Estados Unidos, “un helicóptero los recogió en un cayo”, dando la sensación de que el helicóptero era de la CIA, cuando lo cierto es que—en aquella época (primeros meses de 1965) no existía ley de pie seco-pie mojado, y todo el que venía en bote o balsa era auxiliado por el Servicio de Guardacostas y transportado a tierra americana.

Al romperse el motor del barco en que venían, el grupo desembarcó en un cayo, escondió las armas y llamó al Coast Guard, que envío un helicóptero a recoger a “los náufragos”.

También con mucha sutileza hacen uso de una verdad. “Henry es norteamericano”. Claro que lo es, nació en el Bronx, hijo de padre cubano y madre boricua, pero luchaba y aún lucha con los cubanos libres por la libertad de Cuba, sin haber pertenecido jamás a la CIA.

“Aldo” no era radarista ni radista. El radarista era Henry que lo había sido en la Marina de Guerra de USA. Así mezclan ellos mentiras con verdades para “arrimar la brasa a su sardina” y sazonar el menú de calumnias que tienen que elaborar para ajustarlo a sus falsos argumentos.

Estimo que este episodio de la lucha debía ser llevado a la pantalla para mostrar como la maldita ideología castro comunista, es capaz de sembrar el odio en el corazón de un joven, hasta el grado de prestarse para asesinar a dos de sus hermanos mayores y de engañar a patriotas que arriesgaron su vida para ayudar a sus hermanos.

Sé que no es fácil lograr llevar a cabo este proyecto, pero en el exilio existen muchas personas que podría echarnos una mano para lograr hacerlo una realidad. Actores y actrices que participaran sin exigir altos salarios;  y personas pudientes que podrían ayudar a financiarlo. Tal vez ilusamente, aún confío en el patriotismo de mis compatriotas.

MANUAL DEL RESISTENTE POBRE

La “Intifada” cubana  debe procurar la adopción  de tácticas efectivas, no letales, de desobediencia civil.

Se debe convertir el terreno en una carga económica  para el Gobierno que los tiraniza. Eso lleva a la destrucción de toda la mayor propiedad gubernamental que se pueda: Automóviles, autobuses, tiendas shoppings, etc.

Forzar a la tiranía durante la noche a enviar gran número de policías, para enfrentar a las guerrillas volantes desarmadas. Será muy dificil probarle a un  activista desarmado, que ha lanzado piedras o roto vidrieras y dañado alguna propiedad de la tiranía.

Con sus acciones se obliga a los “líderes tradicionales” de la disidencia a actuar, so pena de perder su status de “líderes”. Cosa importante es que este tipo de lucha engendra en sí a  nuevos líderes verdaderos.

LA INTIFADA CUBANA, NO DEBE CONSTITUIR UNA LUCHA FRONTAL. Se constituirá mayormente  de jóvenes  y cuanto muchacho(a) u adolescente, se les una para lanzar  rocas y piedras, contra las fuerzas de Seguridad, de Policías, y sus cuarteles, sus chivatos y las sedes de la CDR, así como contra las tiendas que venden en moneda extranjera y los hoteles que practican el apartheid.. Todo se hará en horas de la noche. Otros grupos procurarán interrumpir las líneas conductoras de energía eléctrica hacia los pueblos y ciudades. Estas líneasa son fáciles de sabotear, entre pueblo y pueblo, en lugares poco habitados y dificil de custodiar.

Estas acciones  lograrán una victoria sicológica, sobre todo si se usan panfletos y letreros con simbolismos, que lograrán influir en comportamientos y actitudes entre los habitantes.

Más que operaciones militares en el estricto sentido de la palabra, estas aciones podrían definirse como operaciones sicológicas  persuasivas destinadas a sembrar desaliento y pánico entre los detentadores del poder y sus sicarios y sicofantes.

NOTA: Copia y difunde entre amistades y compañeros de la resistencia. LLEGÓ LA HORA DE HACER A UN LADO A LOS PUSILÁNIMES. LA LIBERTAD NO CAE DEL CIELO, HAY QUE APRENDER A GANARLA CADA DÍA.

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