LA VERDAD SIN CORTAPIZAS: El EZLN SIN MÁSCARAS (1)

Los fundadores y jefes de esta guerrilla fueron y son mestizos. Mienten, cuando presentan al EZLN como un movimiento de raíces indígenas

Por Jorge Santa Cruz-Sin Compromisos. La otra Historia

Imagen ilustrativa: Adán Roca | Amargo lugar sin nombre. Fotografías de la Guerrilla

EL GRUPO FUNDADOR DE LAS FUERZAS DE LIBERACION NACIONAL (FLN)

Es falso que el autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) sea un movimiento indígena. Lo formaron guerrilleros mestizos, de clase media e, incluso, de familias acomodadas.

Hagamos historia…

Corría agosto de 1969. El país se preparaba para escuchar el quinto informe del presidente Gustavo Díaz Ordaz, en el que habría de referirse a la tragedia ocurrida el 2 de octubre del año anterior, en la Plaza de las Tres Culturas, de la Unidad Habitacional Tlatelolco de la Ciudad de México.

La subversión había sido controlada, pero no extinguida. La sucesión presidencial, por otro lado, sacudía al régimen. Díaz Ordaz trataba de mantener los hilos del poder y de llegar lo más tranquilo posible al otro compromiso internacional contraído por México: el Campeonato Mundial de Futbol, programado para mediados de 1970.

En ese contexto, el 6 de agosto de aquel 1969, nueve hombres fundaron las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), en una «casa de seguridad» ubicada en calle de 15 de Mayo casi esquina con Diego de Montemayor, de la ciudad de Monterrey, Nuevo León. (1)

Sobresalían en el grupo los hermanos César Germán y Fernando Yáñez Muñoz. César Germán tenía dos alias, Pedro y Manuel, y su hermano Fernando, uno, el de Leonardo.

Los otros fundadores de las FLN, según declaró Fernando Yáñez Muñoz a Proceso (2) el 4 de noviembre de 1995, fueron:

  • Alfredo Zárate Mota (Marcos y Salvador)
  • Carlos Arturo Vives (Ricardo)
  • Graciano Sánchez Aguilar (Gonzalo)
  • Raúl Morales (Lucio)
  • Raúl Pérez Gasque (Alfonso)
  • Mario Alberto Sáenz (Abel y Alfredo)
  • Mario Sánchez Acosta (Benigno)

El nuevo grupo guerrillero, de ideología marxista-leninista, tenía como objetivo final convertir a México en una república popular regida por un sistema socialista.

Al frente de las Fuerzas de Liberación Nacional quedó César Germán, de 26 años, quien —como se apuntó líneas arriba— utilizaba los alias de Pedro y/o Manuel. Como segundo en la jerarquía, se ubicó Alfredo Zárate Mota (alias Marcos y/o Salvador).

César Germán era, en ese momento, profesor de Derecho en la Universidad de Nuevo León (UNL). Formaba parte de una familia acomodada de Monterrey. Alfredo Zárate, de 27 años, estudiaba Medicina en la misma institución.

El crecimiento de las FLN coincidió con el ocaso del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz y el ascenso al poder de Luis Echeverría Álvarez, quien tomó posesión de la Presidencia de la República el 1 de diciembre de 1970.

Cumplida la primera etapa de la organización, las FLN decidieron instalar su comandancia general en el municipio mexiquense de San Miguel Nepantla, en una granja a la que conocían como la Casa Grande. Esto, no les impedía seguir actuando en la ciudad de Monterrey.

Una denuncia anónima sacó a la luz pública la existencia de las FLN. Resulta que el 20 de julio de 1971 se produjo un enfrentamiento a balazos en la casa marcada con el número 601 de la calle de Vista Ocaso de la colonia Lindavista de Monterrey. Las fuerzas de seguridad habían llegado al lugar tras una denuncia anónima.

El investigador Héctor Daniel Torres Martínez consigna lo siguiente:

El descubrimiento de la organización guerrillera ocurrió de manera incidental, a raíz de una denuncia telefónica anónima gracias al “dedazo ciudadano”. Se reportó que en el domicilio antes mencionado “se verificaban reuniones bastante sospechosas de jóvenes greñudos al parecer drogadictos”. Durante una inspección sobre el lugar se suscitó una balacera en la que resultó lesionado un agente de la policía. Lo que permitió a los militantes del FLN darse a la fuga y eventualmente salir de la ciudad. (3)

El enfrentamiento ocurrido el 20 de julio de 1971 (apenas un mes y 10 días después de la matanza del jueves de Corpus, en la Ciudad de México) no impidió a las FLN instalar, en febrero de 1972, su primer campo de entrenamiento guerrillero en Chiapas. Los periodistas Bertrand de la Grange y Maite Rico explican cómo y dónde lo hicieron:

Nahum Guichard, un joven originario de Chiapas, fue el encargado de comprar un terreno para la organización, conforme a las instrucciones que recibió de su hermano Juan, estudiante de Medicina de Monterrey y uno de los fundadores del grupo armado. La parcela colindaba con la finca El Diamante, una propiedad de mil quinientas hectáreas situada a medio camino entre las ruinas mayas de Palenque y la soberbia Laguna Miramar. (4)

Los Guichard dijeron que la parcela se utilizaría para sembrar chile y la llamaron El Chilar. Los milicianos de las FLN, bajo el mando de César Germán Yáñez, recibieron adiestramiento guerrillero durante dos años, sin contratiempo alguno. Sólo que…

El 2 de febrero de 1974, fuerzas gubernamentales atacaron una de las casas de seguridad de las FLN en Monterrey. Detuvieron, entonces, a Napoleón Glockner, alias Jaime, y a su pareja, Nora Rivera. Doce días después, el Ejército mexicano atacó el cuartel general de las FLN en San Miguel Nepantla. Ahí murieron cinco guerrilleros, entre ellos, el número dos de la organización, Alfredo Zárate Mota (alias Marcos y/o Salvador).

Carlos Tello Díaz consigna que «Entre las personas que fueron aprehendidas [en la Casa Grande de Nepantla] estaba también una muchacha de dieciocho años, Gloria Benavides, a la que llamaban Ana». (5)

El gobierno federal asestó un tercer golpe a las FLN. Entre febrero y abril de 1974 desmanteló El Chilar y mató a César Germán Yáñez Muñoz, a Carlos Arturo Vives, a Raúl Pérez Gasque y a la esposa de éste, Elisa Irina Sáenz Garza (Murcia y/o Blanca). El golpe paralizó a las FLN, pero no las destruyó.

Pasados los años, Fernando Yáñez Muñoz (Leonardo), hermano de César Germán, y Gloria Benavides (Ana), habrían de regresar a Chiapas para organizar al Ejército Zapatista de Liberación Nacional y entregárselo a otro mestizo, Rafael Sebastián Guillén Vicente, el segundo Marcos.

Fernando Yáñez asumió la jefatura de las FLN con el alias de Germán, para honrar a su hermano fallecido. Gloria Benavides, por su parte, dejaría el pseudónimo de Ana para adoptar el de Elisa, con el fin de rendir homenaje a Elisa Irina, muerta en Chiapas en 1974.

Fernando Yáñez Muñoz (izquierda) y el subcomandante Marcos celebran el 17 de noviembre de 2006 el vigésimo tercer aniversario del EZLN. Foto: Enlace Zapatista

De esto nos ocuparemos en una próxima  entrega. Por lo pronto, queda claro que el EZLN no surgió de las bases indígenas chiapanecas.

Bibliografía y referencias electrónicas

(1) La redacción. «El exguerrillero relata los preparativos de las FLN para iniciar la insurrección en Chiapas». Proceso. (4 de noviembre de 1995 [citado el 2 de enero de 2020]): Consultado en https://www.proceso.com.mx/170617/el-exguerrillero-relata-los-preparativos-de-las-fln-para-iniciar-la-insurreccion-en-chiapas

(2) Íbid.

(3) Héctor Daniel Torres Martínez. «Monterrey rebelde 1970-1973. Un estudio sobre la guerrilla urbana, la sedición armada y sus representaciones colectivas». Tesis de maestría. (San Luis Potosí, México: El Colegio de San Luis, A.C., 2014), 115. Consultado en https://biblio.colsan.edu.mx/tesis/TorresMartinezHectorDaniel.pdf

(4) Bertrand de la Grange y Maite Rico. «Marcos, la genial impostura». (México: Aguilar, 1998), 118.

(5) Carlos Tello Díaz. «La rebelión de las cañadas. Origen y ascenso del EZLN». (México: Debolsillo: 2013), 70.

GIGANTES DE LA COMIDA

Por Carlos Vilchez Navamuel

Hace algunos años tuvimos la oportunidad de ver en History Channel una extraordinaria serie titulada Gigantes de la Industria, la serie trataba sobre la historia de los hombres más influyentes y poderosos de finales del siglo XIX y principios del Siglo XX de los EEUU.

De nuevo tenemos la oportunidad de ver y disfrutar otra fantástica miniserie por este mismo canal, esta vez trata de otro documental histórico resumido en tres episodios sobre las personas que impulsaron sus ideas acerca de ciertos productos alimenticios que cambiaron la historia de esta industria.

La serie “The Food That Built America” en español “Gigantes de la Comida”, nos cuenta historias desconocidas de personas que innovaron, crearon, fracasaron y triunfaron, la producción no deja de lado las rivalidades que se produjeron entre los magnates de la industria alimentaria de esa época, una serie que vale la pena ver y disfrutar, el primer episodio se titula Hombres Visionarios, el segundo Ideas Revolucionarias y el tercero; Botín de Guerra.

Un portal brasileño denominado saboravida.com lo describe así “La miniserie muestra quiénes son las personas detrás de estas marcas y cómo usaron sus cerebros, músculos, sangre, sudor y lágrimas para llegar al corazón de los Estados Unidos a través de sus estómagos. En el camino, construyeron ciudades, inventaron nuevas tecnologías y ayudaron al país a ganar guerras”. Y añade “En el primer episodio, Hombres Visionarios, final de la Guerra Civil de los Estados Unidos, un grupo de empresarios de la industria comienza una nueva revolución. Antes de convertirse en marcas que cambiaron el país para siempre”.

Cada capítulo de la serie da a conocer la historia de cada una de las personas que hicieron de sus ideas, algunas de las marcas más famosas e importantes del mundo, por ejemplo, entre ellos aparecen Milton Hershey, pionero de la industria del chocolate en Norteamérica, Henry Heinz, con sus salsas, John y Will Kellog buscando alimentos nutritivos, el coronel Harland Sanders de Pollos Kentucky, los hermanos Mac Donald.

En esta serie se refleja de nuevo el espíritu visionario y emprendedor de esa sociedad que conquistó el mundo en el siglo XX, todas estas personas que aparecen en la miniserie son ejemplos a seguir, se caracterizaron por llevar su idea perfeccionada a los consumidores en una época donde no existían las facilidades actuales, lucharon contra las adversidades que la vida les impuso, y no se rindieron, fueron pioneros en esta industria, se hicieron ricos y poderosos, aprovecharon las dos guerras mundiales y conquistaron con sus productos el mundo.

LAS CABAÑUELAS, EL MÉTODO EMPÍRICO QUE AYUDA A PREDECIR EL CLIMA DEL AÑO

Esta tradición, ya casi olvidada, pero muy popular hace muchos años en las áreas rurales de nuestra América, supone que en los primeros 12 días de enero se pueden medir las condiciones meteorológicas para el resto del año.

Si usted es joven, seguramente nunca ha escuchado hablar sobre las tradicionales cabañuelas. Esta insólita tradición es común escucharla en los pueblos del interior del país a través de nuestros ancianos, ya que permiten predecir las condiciones meteorológicas del año en función de los primeros 12 días del mes de enero.

Por si no lo sabía, durante estos días, se lleva a cabo un método de observación empírica para predecir el clima en las zonas rurales y a pesar de que el tiempo y la tecnología avanza, esta práctica se resiste a quedar en los registros del olvido.

Las cabañuelas, el antiguo y misterioso método para predecir el clima en un año, empleada tradicionalmente por los agricultores, este hábito tiene un origen ancestral que tentativamente data desde la festividad judía de los tabernáculos, sin embargo, serían los españoles quienes la perfeccionarían para así traerla al continente americano a través de sus conquistadores hispanos.

La historia es antigua y, aunque no se conozca a ciencia cierta en qué momento surgió esta fijación por el clima en los cielos, la práctica sigue empleándose desde épocas arcaicas por muchos agricultores.

Los primeros 12 días de enero en varios países de América Central, Colombia, México y particularmente en algunos rincones campestres del territorio hondureño las cabañuelas adquieren un valor significativo, ya que es a partir de estas fechas que la efectividad sobre el clima cobra un sentido distinto.

Durante estas casi dos semanas -que terminaronn ayer domingo- la interpretación del clima se lleva a cabo en muchas zonas rurales de distintos países, cuya práctica sigue vigente gracias a la costumbre inculcada por las familias de generación en generación a través de su folclórica descendencia.

Interpretación:

Las predicciones climáticas tradicionales que generalmente se practican en el campo son las cabañuelas de ida, en donde las personas observan las variaciones del clima durante los primeros 12 días de enero para determinar el pronóstico del tiempo durante los 12 meses del año, es decir, si el día seis de enero fue un día de lluvias, el mes seis (que en este caso sería junio) será un período de abundantes lluvias.

Aunque las cabañuelas, más allá de un mito, suponen una costumbre que sirve de guía para los campesinos de tierra adentro, la verdad es que actualmente la veracidad se ha ido perdiendo con el paso del tiempo, en donde si antes esta práctica ofrecía un 80% de confianza, hoy en día, según Ramón Navarro, presidente de la Asociación Nacional de Campesinos de Honduras (Anach), uno de los principales problemas consiste en el “cambio climático”.

Una conclusión que no está lejos de la realidad, ya que factores como la degradación ambiental ha provocado no sólo que los ecosistemas sean variables, sino que las lluvias sean cada vez, un fenómeno más extraño.

UN ÍCONO DE LA RADIO CUBANA: LOS 3 VILLALOBOS DE ARMANDO COUTO

En la foto de arriba: Los originales intérpretes de “Los Tres Villalobos”:  Ernesto Galindo, Rodolfo; Jesús Alvariño, “Machito” y Rolando Leyva, Miguelón

Para hablar de los tres Villalobos haremos un resumen del articulo de tv CULTURA escrito por Mayra Cue Sierra (1).

Su primer capítulo fue transmitido el el primero de septiembre de 1943,  fue escrita por Armando Couto para la firma jabonera Sabatés, subsidiaria de la norteamericana  Procter and Gamble, en un espacio habitual de la habanera RHC, Cadena Azul . Entre esas primeras series se destacaron: “Ahí viene Miguelón”; “Cachorro de tigre”; “El chacal de Monte Rojo”, “Látigo negro”, “La venganza de los tres Villalobos”, “Esclavos de la selva”, “El terror del llano” y “Camino de acero”.

Los roles protagónicos iniciales correspondieron a Ernesto Galindo (Rodolfo), Rolando Leyva (Miguelón) y Jesús Alvariño (Director y  el personaje de Machito). El elenco original incluyó entre otros a: Marta Muñiz, Agustín Campos, Luis Manuel Martínez Casado y Juan Vicente Salgado. Algunos de sus personajes pintorescos quedaron en el recuerdo del público: Cecilia, Emilio Capetillo, el juez Alvarceda, Sakiri el malayo, el general Castrillón, los hermanos Barba Roja, La hiena y el viejito Tobías, editados una y otra vez.

El 15 de enero de 1951, Sabates trasladó su difusión para CMQ Radio, en el horario del mediodía, manteniendo a Armando Couto en el guión y a Jesús Alvariño en la dirección. En esa emisora se mantuvo por diez años. Cuando en 1954, se hizo el balance de once años de difusión el saldo era el siguiente: ochenta series diferentes de las cuales sólo se reprisó la primera; 41.184 cuartillas; mil personajes; mil seiscientas peleas; tres millones de cartuchos de revolveres o rifles y diez mil cañonazos. Refiere el citado estudio que los protagonistas estuvieron en peligro de muerte ciento treinta veces: Rodolfo por dos ocasiones fue condenado al ahorcamiento; Miguelón cuatro e incluso quedó inválido en una ocasión; y Macho dos, además de quedar ciego una vez, mientras que Rodolfo tuvo una pérdida total de memoria”.  (1)

Mayra Cue Sierra explica que el gran éxito de los Villalobos en Cuba, se debe a su constante adaptación al ritmo de la vida a la sociedad cubana, ajustándose su guión al dia a dia del hombre común cubano, reivindicando la lucha del campesinado cubano de la época. Otro atractivo de la serie es que introduce al trama personajes interpretados por los actores mas populares para el momento.

Aquí algunas actrices y actores que participaron en las distintas series de la obra:

Los Tres Villalobos sigue la tradición  de la radionovela de aventuras iniciada por Chan Li Po, y su éxito  fue decisivo en la consolidación del género de Aventuras radiales a lo “cubano” generalizadas en el vasto sistema radial de la época. Preferida por las audiencias, ya en RHC, Cadena Azul, había obtenido 13.81 puntos de rating. En el survey realizado entre el 15 y 27 de enero de 1951, en el horario entre 11.57 y 12.38 p.m., en CMQ, ya alcanzaba 9.83 puntos en las nuevas audiencias” (2)

Los Tres Villalobos fue llevado a toda latinoamerica, y también llegó a los EEUU, en su versión gringa  “Villa Hermosa” pasa a ser “Bonanza”, donde se transforma el libreto, el padre nunca murió, pero ya no son tan vengadores ni tan aventureros, se encargan de preservar su propio feudo o fondo, En este sentido Leonardo Gravier (4) nos Cuenta:

“Me contaba Armando, que una vez recibió una llamada de EE.UU. Le indicaban que estaban interesados en sus episodios de Los tres Villalobos y que le rogaban les enviara un guión para decidir si podían llegar a hacer un negocio con una serie similar a la de los Villalobos. Armando, siempre confiado, envió dicho guión, pero no volvió a escuchar de aquellos señores. Fue gran coincidencia que meses después, apareciera en la TV americana (NBC), los episodios de los tres hermanos en la serie “Bonanza”, que tenía hasta el mismo cocinero chino de los episodios de Couto”

En la serie cubana Villa Hermosa, pasa En 1957 Los 3 Villalobos son resgistrados como marca en los EEUU., (5) Después del fallecimiento de Armando Couto, su viuda Rosa Álvarez de Couto, donó los recuerdos y guiones de esta y otras series de Couto al Cuban Heritage Collection, University of Miami Libraries.

Fuente: museodehistoriaehistorietas ©

SORRY. A CUBA SÓLO LA LIBERARÁN LOS MARINES

Por Esteban Fernández

¡Está bueno ya de querer hacernos creer que en Cuba se está produciendo un cambio favorable a la libertad de Cuba! ¡Por favor, que no joroben más con la transición pacifica! ¿Contra quienes creen que se desarrolla esta lucha? ¿Contra los Pioneros de Jaruco o los Camilitos de Bejucal?

Sinceramente no entiendo que quiere decir eso de “Solución sin sangre” en Cuba. Muchos andan embullados porque creen que la bronca es, o será, contra los esbirritos de quinta categoría -chusmas y harapientos- de “Las Brigadas de Respuesta Rápida”. A todo el que se trague ese paquete le debemos preguntar: “Ven acá, chico, y ¿qué hacemos, por ejemplo, con la R.A.M. (Reserva del Alto Mando) de La Habana? Y pongo énfasis en las dos palabras POR EJEMPLO, conociendo que estas DIVISIÓN son solamente una de gota de agua en el océano de la criminalidad castrista. ¿Cómo diablos nadie convence a esa gentuza de que “ahora vamos a hacer unos cambios al sistema por la buenas, un trueque lento y organizado a nuestro favor y “Calabaza calabaza cada uno para su casa”? Eso sólo lo puede creer el que asó la manteca…

La DIVISIÓN de La Habana es la encargada en determinado momento de dar cepillo, dar guiso, asesinar, eliminar a todos los que se les pongan al frente.   Allí hay montones de Divisiones Militares compuestas de criminales, bestias, karatekas, tanqueros, paracaidistas, que barrerían del mapa en cuestión de segundos a cientos de supuestos enemigos de la revolución -los harían picadillo- a la más mínima orden recibida de arriba. Y no existe uno sino tres Ejércitos: El Oriental, el Central y el Occidental listos para cualquier contingencia seria.

Sólo se acobardarían ante los “drones” ordenados y lanzados por el Pentágono. También los Gallitos de la PN.R. serían los encargados de volar en pedazos a todos los que consideren verdaderamente contestatarios cuando reciban la orden -ante una gran amenaza o peligro- de “a partir carapachos se ha dicho”.

La “R.A.M.” ha estado siempre dispuesta hasta a barrer del mapa a unidades del Ejército si fuera necesario. Ya el general Leopoldo Cintra Frías ha dicho que sería capaz de bombardear Palacio por tal de salvar a la familia Castro. Y ¿con esa gente allí vivita y coleando es que se puede hacer una “transición pacífica”?

Y ¿qué hacemos con las TROPAS ESPECIALES DEL MINISTERIO DEL INTERIOR? Por favor, esto parece una cosa de coña. Es decir, vamos a hacer un cambalache sosegado, hacer las paces, y vamos a pedirle a los miembros del Partido Comunista que ahora se dediquen a jugar ping pong, y a la Seguridad del Estado que se vayan todos (miles y miles de asesinos peores cien veces que Charles Manson) a dedicarse a la pesquería o a cazar patos en la Laguna del Tesoro… Y de paso, que el General cubano Leonardo Andollo  le entregue las llaves de Caracas a  Juan Guaidó.

¿Ya alguien le preguntó a Ramiro Valdés y al general Álvaro López Miera si están de acuerdo con un entendimiento calibrado y que algún anticastrista asuma la presidencia de Cuba? El único cambio serio sería por medio de la violencia. Y yo, personalmente, solo creería en la posibilidad de la huida de los esbirros cuando los Marines comiencen a bombardear a los Ministerios de las Fuerzas Armadas (las F.A.R.) y del Interior (MININT) y los hagan papilla.

Ahí sí que los castristas levantarían la bandera blanca, tirarían las armas y los uniformes al piso, se quedarían en calzoncillos, y la diarrea llegaría hasta Cayo Hueso. Ese sería un buen inicio para la transformación verdadera.

Porque que me disculpe todo el que se emocione y se llene de fe ante los cantos de sirena, pero mientras en Cuba estén vivos todos los H.P., los Generales, los miembros del “Parlamento”, el D.G.I., las Milicias Territoriales, la Contrainteligencia Militar, los que han fusilado a miles de cubanos ante el paredón, los que han torturado, los que enviaron a miles de jóvenes a las UMAP, los Guardafronteras no hay arreglo posible.

¿O es que alguien cree que van a desalojar de la Rinconada o a la nueva mansión del “Chicle Masticado” en Oriente para que residan allí unos sucesores de nuestro agrado? La verdad monda y lironda es que Raúl Castro actúa como un multimillonario en un barrio de indigentes y pedigüeños tirando pennies al suelo.

¿Una delicada metamorfosis en Cuba? Y ¿qué hacemos con todos esos demonios? Porque desde hace mucho rato nos quieren hacernos creer que LOS ÚNICOS DESMADRADOS SON LOS CASTRO, y que muertos los perros se acabó la rabia y podemos ponernos de acuerdo. Y eso es mentira. Allí hay miles de hijos de mala leche que hay que arrástralos por las calles de la isla.

Y el que no me crea que se pare delante de estos desalmados y trate de convencerlos de un cambio mesurado. Y le van a pasar por encima con una aplanadora de verdad y lo van convertir en una pizza. DESGRACIADAMENTE, SIN ARMAS, SIN MUNICIONES, SIN PERTRECHOS DE GUERRA RESULTA IMPOSIBLE HASTA TOMAR UN BATEY EN BACURANAO.

A Raúl lo sustituyó (en papeles) Miguel Díaz Canel, pero el verdadero tirano de Cuba es el hijo del cundango criminal llamado Alejandro Castro Espín y conocido como “el tuerto”.

Por lo tanto, lo que se requiere en el exilio y en Cuba es gente emulando a Antonio Maceo, desde luego, con una vanguardia de 100 mil “Navy Seals” como los que mataron a Osama Bin Laden y ahora a Suleimani. Claro que me gustaría prescindir de los Marines, pero estoy claro en que a los Maceos -solos- los harían “puré de papa” también.

¿Qué eso no va ni puede pasar? Perfecto, yo sinceramente preferiría que logremos evitar una intervención militar extranjera.  Entonces debemos poner en práctica otra alternativa sacrificada, gloriosa, patriótica y nacionalista y que pudiera dañar a la tiranía: suspender los viajes a la Isla, aguantar las remesas familiares y al mismo tiempo pedir en todos los foros el recrudecimiento del embargo convirtiéndolo en un bloqueo naval a la Isla. A ver qué pasa.

EL MANOTAZO DEL PAPA FRANCISCO

Por, Roberto de Mattei, Adelante la Fe

El año 2020 se ha inaugurado con un desconcertante video del papa Francisco que se ha hecho viral por todo el mundo. No se trata de la tradicional felicitación de Año Nuevo, sino de las imágenes de la brusca reacción del Papa el día de Nochevieja tras el tradicional Te Deum en la Plaza de San Pedro. En la primera escena aparece dando manotazos a una señora asiática que le había agarrado una mano. En la segunda, se observa la mirada airada del Sumo Pontífice mientras se aleja después de haber dado dichos manotazos a la señora.

A lo largo y ancho de Internet se han multiplicado las reacciones, todas caracterizadas por el tono jocoso y la ironía, algunas agudas e ingeniosas, y otras groseras. Alguno, tratando de justificar a Francisco, ha recordado el momento de ira e indignación de Nuestro Señor Jesucristo cuando expulsó a los mercaderes del templo, sin reparar en lo blasfema que resulta la comparación. La del Señor era una ira santa contra quienes comerciaban en el lugar santo. Pero cuando las ofensas iban dirigidas a su Persona, el Señor jamás retribuyó una bofetada con otra; se mantuvo manso y humilde como un cordero.

El papa Francisco, por el contrario, reaccionó con ira a lo que percibió como agresividad hacia su persona, pero no se ofende con la misma energía cuando los católicos son víctimas de persecución por todo el mundo o cuando la Iglesia es objeto de humillación y ultraje. No sólo eso; el propio papa Bergoglio ha reconocido que estuvo mal lo que hizo. Al día siguiente en el Ángelus dijo efectivamente: «Muchas veces perdemos la paciencia; yo también, y pido disculpas por el mal ejemplo de ayer».

Algunos de los siempre defienden a ultranza a Francisco han procurado excusarlo diciendo: «Es un hombre como cualquier otro; todo el mundo mete la pata». Es cierto que el Papa no está asistido por el Espíritu Santo en cada uno de sus actos y palabras. Puede cometer errores. Pero el Papa es el dulce Cristo en la Tierra, y no puede permitirse cometer en público ciertos errores, ya que en todo momento debe predicar con el ejemplo.

Por otro lado, los mismos que defienden la posibilidad de que el papa Francisco yerre, niegan que pueda hacerlo jamás al hablar. Ahora bien, si el propio Pontífice reconoce que no todo lo que hace está bien, no puede menos que admitir que tampoco acierta siempre cuando habla. Por ejemplo, cuando negó a la Virgen el título de Correndentora. La indignación de tantos católicos ante tal afrenta a Nuestra Señora estuvo mucho más justificada que la reacción del papa Francisco en San Pedro.

Viñetas satíricas han difundido tales contradicciones por las redes sociales. Con todo, la ironía que se propaga por Internet debería suscitarnos, además de una sonrisa, una cierta tristeza. No es fácil deslindar la persona del Papa del cargo que ejerce. Para bien o para mal, todo lo que tenga que ver con la figura del Romano Pontífice repercute inevitablemente en el Papado. El Papa es humano, pero la institución que representa es divina. Desgraciadamente, en los años sesenta se inició un proceso de desacralización del Papado. Es posible que acto inaugural de dicho proceso tuviera lugar durante el Concilio Vaticano II, el 13 de noviembre de 1964, cuando Pablo VI descendió del trono pontifico bajo el baldaquino de bronce de San Pedro y depuso sobre el altar del Concilio la tiara que le habían obsequiado los milaneses para su coronación como pontífice. Con dicho acto confundió el homenaje a la institución con un homenaje a su persona. A partir de ese momento se empezó a divinizar al hombre y a humanizar la institución. Y actualmente la papolatría va de la mano con las burlas a la institución del Papado. Pidamos a la Divina Providencia que en este nuevo año 2020 humille a los hombres y exalte a la Iglesia, a imitación del ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo, del que queremos ser humildes pero firmes seguidores.

LA HISTORIA(GRÁFICA) EN LA MEMORIA: FORT JACKSON: 4TO PELOTÓN A-4-1-

Por Aldo Rosado-Tuero

En esta foto histórica, tomada en Fort Jackson, South Carolina, en julio de 1963, aparecen la mayoría de los integrantes del Cuarto Pelotón, de la Compañía A-4-1-.

Estos cubanos representaron el espíritu del exilio combatiente que acudieron como voluntarios a integrar las Unidades Cubanas dentro del Ejército Norteamericano, con la esperanza de prepararse militarmente y obtener las armas para ir al rescate de las libertades conculcadas en Cuba, por la pandilla castro comunista.

Dejaron sus trabajos, sus familias, la diversión, los cabarets, los conciertos artísticos, para enfrentar el duro entrenamiento militar. Ninguno pensaba en ir a Cuba, a fiestar o a pachanguear. Su sueño era: el regreso digno con las armas en la mano. ¡Que diferencia con los jóvenes cubanos, que llegan ahora y sólo vienen en busca del dinero, los placeres hedonistas, “vacilar” y mover el esqueleto, al compás de los musiquillos castristas, que trae la quinta columna!

Estos eran patriotas. Eran Cubanos con mayúsculas. Para ellos, quienes fueron mis hermanos en la camaradería de la barraca cuartelaria, mi homenaje de recordación y respeto.

Escribo esta nota de memoria, por lo que habrán de perdonarme los que no mencione, pero entre los rostros que distingo, puedo identificar, recordando sus nombres a Ramón San Juan (primero a la izquierda arrodillado en la primera fila); Santana (jefe del pelotón, séptimo desde la izquierda, arrodillado); Eusebio (Henry) Retamar (primero desde la izquierda, de pie); Remigio Sánchez Travieso, Jefe de mi escuadra (segundo de derecha a izquierda, de pie); el Sargento José María Belmonte (en el centro, de pie, con espejuelos. Y francamente, no recuerdo si yo soy el tercero de izquierda a derecha, arrodillado, o fui el que tomó  la foto.

Se me me escaparán siempre algunos, pero aunque no puedo ligar bien los rostros con los nombres, acuden a mi memoria: José Rosado Apud, Roberto Redondo, Raúl Rosales, Inocente Rodríguez, Bernabé Rodríguez, Rafael Sánchez, Omar R. Ortiz, Rafael Rodríguez Sánchez, “El Moro” Saud, Facundo Rodríguez Jimenez, Francisco Sanguinety Miranda, Manuel R. Santana, Raymundo Santana, Enrique José Tamayo Lecusey, Juan Vázquez Álvarez, Rafael Rodríguez Lozano, Roberto Sotelo, César Rodríguez Barreto, Ricardo Sanz,  Efrén Yero Saavedra, Fernando Vega, Manuel Soto Vélez, César R. Sotto, Pedro J. Rodríguez, Ramón de la C. Santana, Rigoberto Silva Valdés, Martín Rozas Toledo, Roberto Rodríguez R., Ambrosio O. Rodríguez, Donato Soto.

Los demás de este pelotón, tendrán que disculpar los fallos de mi memoria. Me he prometido que algún día, después del viento y del fuego, si vivo, he de escribir la historia de la A-4-1- de la Unidades Cubanas de Fort Jackson.

( Foto: Archivo personal del autor)

APREHENDEN A EX FUNCIONARIO RESPONSABLE DEL PROGRAMA DE MÉDICOS CUBANOS EN BOLIVIA

El Deber.- Carlos de la Rocha, quien estuvo a cargo de la brigada de médicos cubanos en Bolivia, fue aprehendido por la Policía la tarde del lunes, luego de brindar su declaración como parte de la investigación que inicio la Fiscalía que lo vincula con los delitos de conducta antieconómica, incumplimiento de deberes y robo agravado.

Según la web del Ministerio de Salud, Rocha ejercía como coordinador del programa de Fortalecimiento de las Redes Funcionales del Servicio de Salud, que estaba a cargo de la brigada de médicos cubanos en Bolivia.

El abogado de Rocha, Luis Velasco, calificó como injusta la aprehensión porque su defendido acudió a declarar a pesar que la citación que le había sido emitida contenía errores.

El jurista especificó que el Ministerio Público acusa a Rocha de “manera genérica” por conducta antieconómica, robo, robo agravado, sustracción de documentos e incumplimiento de deberes.

“Vamos a esperar la imputación formal para determinar las acciones que llevaremos adelante”, manifestó Velasco

LA PROSA INCOMPARABLE DE JOSÉ INGENIEROS

En la foto: José Ingenieros

por Hernán Andrés Kruse –Informador Público

TRABAJO, JUSTICIA Y SOLIDARIDAD

(“LAS FUERZAS MORALES”, ED. LOSADA, BUENOS AIRES, 1983)

EL DERECHO A LA VIDA ESTÁ CONDICIONADO POR EL DEBER DEL TRABAJO.

Todo lo que es orgullo de la humanidad es fruto del trabajo. Lo que es bienestar y lo que es belleza, lo que intensifica y expande la vida, lo que es dignidad del hombre y decoro de los hogares y gloria de los pueblos, la espiga y el canto y el poema, todo ha surgido de las manos expertas y de la mente creadora. El trabajo da vigor al músculo y ritmo al pensamiento, firmeza al pulso y gracia a las ideas, calor al corazón, temple al carácter. La perfección del hombre es obra suya. Sólo por él consigue la libertad y depende de sí mismo, afirmando su señorío en la Naturaleza. El trabajo encumbra a la humanidad sobre la bestia. Despierta las mieses en las pampas, saca metal luciente de los más negros antros, convierte el barro en hogar, la cantera en estatua, el trapo en vela, el color en cuadro, la chispa en fragua, la palabra en libro, el rayo en luz, la catarata en fuerza, la hélice en ala. Su esfuerzo secular creó el poder del hombre sobre las fuerzas naturales, dominándolas primero para utilizarlas después. Fueron obra suya la palanca, la cuña, el hacha, la rueda, la sierra, el motor y la turbina. Nada dura en el mundo que no conserve el rastro de sus virtudes, vencedoras del tiempo. Todo el capital de la humanidad es trabajo acumulado; lo crearon las generaciones que han trabajado y son sus dueños legítimos las generaciones que trabajarán. Los que detentan algo de ese capital común para convertirlo en instrumento de ocio, son enemigos de la sociedad. El trabajo es un deber social. Los que viven sin trabajar son parásitos malsanos, usurpando a otros hombres una parte de su labor común. La más justa fórmula de la moral social ordena imperativamente: “el que no trabaja no come”. Quien nada aporta a la colmena no tiene derecho de probar la miel.

EL TRABAJO ES EMANCIPADOR DE LA PERSONALIDAD.

Creando, el hábito del esfuerzo inteligente, constituye la mejor disciplina del carácter. La injusticia social ha conseguido que hasta hoy el trabajo sea odiado, convirtiéndolo en estigma de servidumbre; no puede amarse lo que se impone precozmente, como una ignominia o un envilecimiento, bajo la esclavitud de yugos torpes, ejecutado por hambre, como un suplicio, en beneficio de otros. El trabajo será bello y amado cuando represente una aplicación natural de las vocaciones y de las aptitudes, cuando la espiga sea cosecha propia del sembrador. El trabajo contiene fuerzas morales que dignificarán a la humanidad del porvenir; existen ya, pero es necesario organizarlas, aunque se opongan intereses creados por los que viven en la holganza. La ciencia permitirá decuplicar el rendimiento del esfuerzo humano y disminuir a breves instantes el trabajo obligatorio para todos. Un caballo de vapor hace el trabajo de veinte hombres. El ideal de los que trabajan consistirá en rescatar las fuerzas productivas, sustrayéndolas al monopolio de los que no las han creado ni saben perfeccionarlas. Un solo millón de trabajadores bastaría para manejar veinte millones de esclavos de acero, creados por el trabajo mismo. Cuando todos adquieran la capacidad necesaria para trabajar, .los hombres acabarán por disputarse esa hora de saludable pasatiempo. Cada hombre debe hacer lo que mejor conviene a su temperamento y sus aptitudes, siempre que los resultados converjan a fines útiles y bellos. La sociedad es el único juez del trabajo individual; ella lo impone como un deber, ella lo somete a su sanción. El que teje una fibra, inventa una máquina, poda un jardín, levanta una casa, escribe un libro, tornea un eje, siembra su semilla, vigila un engranaje, cura un enfermo, educa un niño, modela una estatua, realiza una función benéfica para la sociedad. Cumple el deber de producir y tiene el derecho de consumir; dando lo que pueden su brazo y su ingenio, merece lo que necesita para su bienestar físico y moral.

LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO ES EL CIMIENTO DE LA ARMONÍA SOCIAL.

La disciplina es indispensable para hacer eficaz toda obra común; pero debe ser libremente aceptada como resultado de la competencia, antes que impuesta como abuso del privilegio. Es necesario aumentar la cultura técnica de los hombres, capacitándolos para funciones que deben desempeñar en la sociedad. La producción, fuente del bienestar común, será más fecunda cuando los productores mismos puedan organizarla, multiplicando su rendimiento en beneficio colectivo. Conviene para ello educar los hábitos de cooperación en los hombres, en los gremios, en las comunas, en los pueblos, en la humanidad. Extendiendo a todos un mínimo de trabajo indispensable, a ninguno le faltará tiempo para cultivar las actividades superfluas destinadas a embellecer la vida común, manifestándose en arte, en cultura, en delicadeza, que elevarán moralmente a la sociedad entera. Será posible, también, asegurar a todos los que trabajan una existencia confortable y digna, suprimiendo el derroche injusto de una minoría que huelga. La cooperación de los útiles eliminará el parasitismo de los inservibles. Habrá paz cuando impere la justicia. Los hombres realizarán con amor las funciones requeridas por la división del trabajo; la benéfica desigualdad de vocaciones y de aptitudes podrá ser aprovechada en beneficio de todos, haciendo converger la heterogeneidad de los esfuerzos a la armonía de los resultados. Nadie será rueda ciega de una gran máquina: el trabajo de los especialistas, esterilizado hoy por falta de ideas generales; será inteligentemente comprendido por hombres que tengan una instrucción extensiva, que a cada uno dé conciencia de su función en el trabajo social. Realizados con cariño, los más sencillos menesteres podrán tener un contenido de ciencia o de arte. Lo que es hoy castigo pudiera convertirse en deleite; bastaría saber que mientras uno trabaja para todos, están todos trabajando para uno. La solidaridad en el esfuerzo dará firmeza para realizarlo. Los más inteligentes e ilustrados comprenderán que son mayores sus deberes y sus responsabilidades; los menos dotados por la naturaleza amarán a los que contribuyan más generosamente a la grandeza común.

DE LA JUSTICIA.LA JUSTICIA ES EL EQUILIBRIO ENTRE LA MORAL Y EL DERECHO.

Tiene un valor superior al de la ley. Lo justo es siempre moral; las leyes pueden ser injustas. Acatar la ley es un acto de disciplina, pero a veces implica una inmoralidad; respetar la justicia es un deber del hombre digno, aunque para ello tenga que elevarse sobre las imperfecciones de la ley. La perfectibilidad social se traduce en aumento de justicia en las relaciones entre los hombres. Esa creencia ha embellecido las inquietudes que en todo tiempo agitaron a los núcleos más morales de la humanidad, y es de augurar que cada generación las renueve con creciente fervor en el porvenir. El mayor obstáculo al progreso de los pueblos es la fosilización de las leyes; si la realidad social varía, es necesario que ellas experimenten variaciones correlativas. La justicia no es inmanente ni absoluta; está en devenir incesante, en función de moralidad social. Todos los ideales melioristas tienen la justicia por común denominador y todos anhelan desterrar de la sociedad algún desequilibrio. La justicia tiende a orientar la estimación hacia la virtud, el bienestar hacia el trabajo, la honra hacia el mérito; y es, por eso, la cúspide imaginaria de la moralidad, que sólo puede admirar esos fecundos valores sociales. Cuando por ello se mida a los hombres, habrá justicia en los pueblos; y no es varón justo el que no contribuye al advenimiento de esos valores en la medida de sus fuerzas.

LOS INTERESES CREADOS OBSTRUYEN LA JUSTICIA.

Todo privilegio injusto implica una inmoral subversión de los valores sociales. En las sociedades carcomidas por la injusticia los hombres pierden el sentimiento del deber y se apartan de la virtud. El parasitismo deja de inspirar repulsión a quienes lo usufructúan y encenaga a las víctimas de la domesticación. Los hombres viven esclavos de fantasmas vanos y la honra mayor recae en los sujetos de menores méritos. La justicia enmudece y se abisma. Cuando en la conciencia social no vibra un fuerte anhelo de justicia nadie templa su personalidad, ni esmalta su carácter. Donde más medran los que más se arrastran, las piernas no se usan para marchar erguidos. Acostumbrándose a ver separado el rango del mérito, los hombres renuncian a éste por conseguir aquél: prefieren una buena prebenda a una recta conducta, si aquélla sirve para inflar el rango y ésta apenas para acrecentar el mérito. Los hombres niéganse a trabajar y a estudiar al ver que la sociedad cubre de privilegios a los holgazanes y a los ignorantes. Y es por falta de justicia que los Estados se convierten en confabulaciones de favoritos y de charlatanes, dispuestos a lucrar de la patria, pero incapaces de honrarla con obras dignas. Loados sean los jóvenes que izan bandera de justicia para aumentar en el mundo el equilibrio entre el bienestar y el, trabajo. Sin ellos la sociedades se estancarían en la quietud que paraliza y mata; la cristalina corriente del progreso, que jamás se detiene, tornaríase mansa estabilidad de pantano que asfixia. Loados los que conciben más justicia, los que por ella trabajan, los que por ella luchan, los que por ella mueren. Son plasmadores del porvenir, encarnan ideales que tienden a realizarse en la humanidad.

EL HOMBRE JUSTO REHUYE COMPLICIDAD EN EL MAL.

Niega homenaje a los falsos valores que ponen sus raíces en la improbidad colectiva. Los desprecia en los demás y se avergonzaría de usufructuarlos. Todo privilegio inmerecido le parece una inmoralidad. El hombre justo se inclina respetuoso ante los valores reales; los admira en los otros y aspira a poseerlos él mismo. Ama a todos los virtuosos, a todos los que trabajan, a todos los que elevan su personalidad en el estudio, a todos los que aumentan con su esfuerzo el bienestar de sus semejantes. El hombre justo necesita una inquebrantable firmeza. Los débiles pueden ser caritativos, pero no saben ser justos. La caridad es el reverso de la justicia. El acto caritativo, el favor, es una complicidad en el mal. Detrás de toda caridad existe una injusticia. El hombre justo quiere que desaparezcan, por innecesarios, el favor y la caridad. La injusticia no consiste en ocultar las lacras, sino en suprimirlas. Los remedios inútiles sólo sirven para complicar las enfermedades. El hombre justo no puede escuchar a los que predican la caridad para seguir aprovechando la injusticia. Pero su respuesta debe estar en su conducta, juzgando sus propios actos como si fueran ajenos, midiéndolos con la misma vara, severamente, inflexiblemente. La complacencia con las propias debilidades constituye la más inmoral de las injusticias. El` hombre justo es capaz de rehusar un favor a su familia y a sus amigos, sabiendo que la debilidad de su corazón encubriría una injusticia. El hombre justo es, por fuerza, estoico; debe serlo siempre y con todos, sabe decir ¡no! a sus allegados y a sí mismo, cuando le asalta una tentación injusta. La madre de Pausanias llevó la primera piedra para que lapidaran a su hijo indigno…

DE LA SOLIDARIDAD- LA SOLIDARIDAD ES ARMONÍA QUE EMERGE DE LA JUSTICIA.

Es simpatía actuante y da fuerza a los que persiguen un mismo objetivo. Hay solidaridad en una comunión de hombres cuando la dicha del mejor enorgullece a todos y la miseria del más triste llena a todos de vergüenza. Sin esta fuerza que acomuna las voluntades y los corazones, imposible es realizar grandes ensueños colectivos; la cohesión de un pueblo depende exclusivamente del unísono con que se ritmen las esperanzas, los intereses y los ideales de todos. Donde falta justicia no puede haber solidaridad; sembrando la una se cosecha la otra. Gobernar un pueblo no es igualar a sus componentes, ni sacrificar alguna parte en beneficio de otras: es propender hacia un equilibrio que favorece la unidad funcional, desenvolviendo la solidaridad entre las partes que son heterogéneas sin ser antagónicas. La heterogeneidad es natural, por la diferencia de aptitudes y de tendencias humanas, es provechosa, porque engendra las desigualdades necesarias para las múltiples funciones de la vida social. Siendo naturales, las desigualdades no pueden suprimirse; ni convendría suprimirlas aunque se pudiese. La solidaridad consiste en equilibrarlas, creando la igualdad ante el derecho, para que todas las desigualdades puedan desenvolverse íntegramente en beneficio de la sociedad. Cuando se obstruye a un solo hombre el camino de todas las posibilidades, hay injusticias en la nación. Todo privilegio en favor de una casta, partido, sexo, fracción o grupo, cohesionado en oposición a los demás, es un residuo de barbarie violatoria de la justicia. Las naciones están civilizadas en cuanto oponen la solidaridad total a los privilegios particulares. La solidaridad se desarrolla paralelamente a la justicia. En las sociedades bárbaras, la lucha por la vida depende del desequilibrio entre las partes; éstas se van equilibrando en las sociedades civilizadas y aparece la asociación en la lucha por el bienestar común. La Justicia obra eliminando los privilegios no sustentados en el mérito, que se mide por la utilidad social de las funciones desempeñadas.

EL DESEQUILIBRIO SOCIAL ENGENDRA LA VIOLENCIA.

Cuando alguna parte de un todo se hipertrofia a expensas de las otras, la unidad funcional se altera y el juego de las recíprocas interacciones tórnase desatinado y funesto. Toda violencia es un efecto de causas; sólo puede suprimirse reparando el, desequilibrio que la engendra. Oponer la violencia a la violencia puede ser un mal necesario, pero es transitoriamente una agravación del mal: sólo es un bien si de ella surge un nuevo estado de equilibrio fundado en mayor justicia. Hay, sin duda, naciones pobres y épocas de pobreza que nadie puede prevenir ni evitar. La miseria de una sola clase, en cambio, nace del desequilibrio interno en la economía de las naciones: es una desproporción entre las funciones ejercitadas y las recompensas recibidas. El hambre de algunos es injusta cuando otros ostentan opulencia; pero lo es más si, como es frecuente, ella recae en los que trabajan para mantener en la ociosidad a los que no la sufren. La miseria, más grave para la mente que para el cuerpo, disuelve en los hombres los sentimientos sociales y entibia los vínculos de la solidaridad. La fe en la justicia de los demás es necesaria para no vivir como entre enemigos; el egoísmo, la avidez, la avaricia, la usurpación, el robo, nacen de la falta de confianza y provocan la violencia, que es un efecto de la injusticia, aunque a su vez sea injusta. Es natural en las sociedades bárbaras, pero incompatible con un estado ideal de civilización. Los intereses heterogéneos se coordinan favoreciendo el advenimiento de instituciones que aumentan la confianza en la lealtad de todos. El odio y la hostilidad entre las partes son reflejos de viejas carcomas que perturban el equilibrio de la sociedad y rompen la armonía de sus funciones. Esos funestos sentimientos sólo podrán extinguirse poniendo la Justicia como fundamento de la ética social, la Verdad como primera condición del mérito. El privilegio, la superstición y la ociosidad son los enemigos de la paz social.

LA SOLIDARIDAD CRECE EN RAZÓN DIRECTA DE LA JUSTICIA.

Quien dice que ella es una quimera irrealizable, conspira contra el porvenir. Antes fue solidario el hombre en su familia; después lo fue en su tribu; más tarde en su provincia política, en su comunión religiosa, en su grupo étnico. Hoy la solidaridad puede extenderse a todos los componentes de cada nación, cuya unidad espiritual debe fincar en la convergencia moral de cuantos piensan y trabajan bajo un mismo cielo. Y mirando más lejos: ¿por qué la solidaridad no estrechará algún día en un solo haz fraternal a todos los pueblos? Ensueño… como tantas realidades actuales que en otro tiempo se dijeron ensueños. No neguemos a los corazones optimistas el hermoso privilegio de augurar el advenimiento de la paz y el amor entre los hombres; puede que en su ilusión haya una posibilidad, entre mil, de que llegue a realizarse. ¿Por qué cortaríamos esas únicas alas, que le impiden caer, a la más bella esperanza de la humanidad? Difundamos, entretanto, una nueva educación moral que desenvuelva sentimientos propicios. La solidaridad convertirá en derechos todo lo que la caridad otorga como favores, y mucho más que ella no puede otorgar; pero también impondrá a todos la aceptación de los deberes indispensables para que desaparezca el odio entre los hombres, preparando el advenimiento de nuevos equilibrios sociales, incompatibles con la violencia y la injusticia. Violencia: reclamar derechos sin aceptar el cumplimiento de los deberes que les son correlativos. Injusticia: imponer deberes sin respetar los derechos correspondientes. Por eso la solidaridad puede considerarse definida en la más sencilla fórmula de moral social: “Ningún deber sin derechos, ningún derecho sin deberes”.

SE SALVA A CUBA O SE ENSANGRENTA USA

Por Esteban Fernández

Simpatizo extraordinariamente con todos los que -como Hannity, Carson Tucker, y muchos más- combaten públicamente EL PELIGRO de que los Estados Unidos se convirtieran en un país socialista.

Sin embargo -y ellos creyendo erróneamente que eso es lo único que les interesa a los norteamericanos- lo plantean sobre la debacle económica que eso representaría.

Pero, eso es lo de menos, lo que me duele es que ignoran lo más importante: LOS MUERTOS QUE COSTARÍA implantar un régimen de terror en este gran país.

¿Pudieran quitarles sus propiedades a sus legítimos dueños sin hacer correr la sangre de miles y miles de ciudadanos norteamericanos inocentes? Imposible.

Este es un pueblo armado que no permitirá que les quiten sus armas, y por eso es toda la algarabía para desarmar a la ciudadanía.

En Cuba eliminaron al ejército constitucional y crearon uno nuevo. Allá el monstruo rugió: “¿Armas para qué?” Aquí eso es imposible, y las Fuerzas Armadas estadounidenses saldrían a las calles a defender las libertades y la Constitución que los socialistas querrían eliminar.  Y eso costaría miles de cadáveres.

Quizás pudieran controlar momentáneamente las ciudades izquierdistas como Los Ángeles, San Francisco, New York, y ni eso creo. Pero eso NO ES LOS ESTADOS UNIDOS.  USA es una nación de gente bravía, llena de Marines, de Navy Seals, de policías.  de guajiros con escopetas en sus trucks, que no se dejarían quitar esto.

Esta es “The land of the free and the home of the brave”. Tendrían que matar a todos los patriotas para lograr levantar la bandera roja en el capitolio. Imposible sería este genocidio, pero ensangrentarían a la nación en el intento baldío.

Claro que al pueblo norteamericano (y a usted y a mí y a todos) nos interesa la economía que se destruiría, pero hay que explicar algo mucho más grande y tenebroso: Que aquí estaría el muerto sato en el momento que en serio se lancen a querer implantar un gobierno comunista.

Y, por último, me gustaría que no me colmen más la paciencia poniendo como ejemplo de la destrucción comunista a Venezuela y Nicaragua, todos son discípulos del verdadero engendro del mal: La Cuba castrista.

El día que de verdad quieran poner un ejemplo de comunismo hablen de mi patria, donde han caído miles de mis compatriotas en los paredones gritando “Viva Cristo Rey”, donde mis compatriotas han caído en el medio del mar devorados por los tiburones o balaceados por las patrullas guarda fronteras (Remolcador 13 de Marzo, Cojimar y muchos casos más) tratando de abandonar aquel infierno.

Somos el mejor ejemplo de la implantación a sangre y fuego del comunismo por 61 años. Y multipliquen eso por un millón si lo intentaran aquí.

Que no me hablen de dólares, háblenme de los muertos en Cuba y de la sangre que correría en USA si el comunismo se lanzara a destruir esta gran nación.

PRAGMATISMO, INTRANSIGENCIA, TÁCTICAS Y PRINCIPIOS

Por Aldo Rosado-Tuero

Los últimos acontecimientos, las  declaraciones de conocidos “artistas”, en favor y en contra del régimen;  y las disímiles reacciones que ha suscitado extrañas posturas y “polémicas” propuestas y manifestaciones como la desecración del Apóstol llaman a la reflexión a los que escribimos para la opinión pública, y al mismo tiempo combatimos a capa y espada a la tiranía de los Castro.  Y esto nos obliga a razonar con  lógica.

Si por una cosa no se ha caracterizado el exilio—analizado como  conglomerado—es, por usar con pericia la inteligencia. En muchas ocasiones hemos actuado—como colectivo—cegados por la pasión, la rabia, el rencor y la improvisación, dejando que primen nuestros sentimientos por sobre el uso adecuado de la inteligencia y el pragmatismo, frente a un enemigo tan taimado e  inescrupuloso.

Sin pretender ofender a nadie, he dicho muchas veces, que la longevidad del régimen se debe más que a la eficiencia y la inteligencia de los castristas, a la ineficiencia y la forma de actuar sin usar la inteligencia de los que dirigen la oposición a la tiranía.                         

Creo en la intransigencia, cuando de principios inmutables se trate; pero cuando en el proceso de lucha se presentan distintos escenarios, es necesario dejar a un lado la intransigencia infructífera y comenzar a actuar con inteligencia y sobre todo con una buena dosis  de pragmatismo.

Si en un momento de desintegración del régimen, como parece estar ocurriendo con el castrismo ahora, comienzan a desertar y abandonarlo figuras que hasta ayer fueron defensores a ultranza de él, es hora de comenzar a preguntarse: ¿No sería inteligente tenderles un puente de plata a los que desertan y en lugar de denostarlos, acusarlos, acosarlos y desprestigiarlos; alentarlos y olvidar temporalmente el daño que hicieron, para con esa conducta, alentar a que ocurran otras deserciones de igual categoría o aún más importantes?

Claro que no estoy recomendando que los proclamemos héroes de nuestra causa, ni que los erijamos en nuestros líderes, pero sí que no mostremos al mundo la cara de inflexibles vengadores. Ya se encargarán la justicia y la historia, una vez derrumbada la tiranía, de situarlos en el lugar que les  corresponda.

Lo que se necesita es que el régimen se desbarate y se le empiecen a desgajar sus soportes. Mientras más alto haya sido la jerarquía de los que lo abandonen, mayor será el impacto al interior de la nomenclatura y mayor nuestro triunfo.

Lo que si es seguro es que si cada vez que el régimen pierde una figura, lo queremos hacer polvo, así solamente vamos a conseguir que otros que estuvieran pensando seguir el mismo camino, se atrincheren y se convenzan que no tienen otra alternativa que defender hasta su último suspiro a la utopía muerta y derrumbada en la que ya no creen.

¿No sería una verdadera catástrofe para la vieja y carcomida revolución, que un alto jerarca decidiera romper con las ataduras que lo mantienen unido a sus compañeros de fechorías y hacerlo público?

¿Los motivos? En estos momentos, pragmáticamente debían importarnos poco. Lo que debía importar es que se les desbaratara el mito de la unidad monolítica y comenzara el principio del fin. Ya habría  tiempo en el futuro, en Cuba liberada, para discutir, analizar, recriminar, castigar o perdonar, de acuerdo con lo aportado por cada uno a lograr la solución final y a la consecución del sueño de una Cuba  libre.

¿Parece esta una postura un poco cínica? Tal vez. Yo prefiero llamarla pragmática y una jugada de alta  política.

Cuando los jefes militares del Ejército cubano que respaldaban a Batista, comenzaron a desertar, lejos de detenerlos, acusarlos e insultarlos, los rebeldes les tendieron un puente de plata y los dejaron tranquilos, y obtuvieron lo que querían: el desmoronamiento del gobierno de Batista. ¿No va siendo hora ya de aprender las lecciones que nos ha legado la historia?

LA REVOLUCIÓN DE FRANCISCO NO PERDONA TAMPOCO A LA VÍRGEN. ASÍ ES COMO ÉL QUIERE QUE SEA

Por, Sandro Magister de L’Espresso

En el octavo día después de Navidad, cuando Jesús fue circuncidado y le fue impuesto el nombre que dictó el ángel, la Iglesia celebra la fiesta de María Santísima Madre de Dios. Pero, ¿quién es María en la devoción y en la predicación del papa Francisco? Una de sus recientes homilías ha causado estupor por el modo cómo ha rediseñado el perfil de la madre de Jesús.

Pietro De Marco nos ha enviado este análisis de la homilía papal. El autor, anteriormente docente de sociología de la religión en la Universidad de Florencia y en la Facultad Teológica de Italia central, filósofo e historiador por formación, es conocido y apreciado por los lectores de Settimo Cielo desde hace años.

“NO NOS PERDAMOS EN TONTERAS”. LOS DOGMAS MARIANOS SEGÚN EL PAPA FRANCISCO

por Pietro De Marco

En pocos días hemos tenido conocimiento tanto de la noticia de que el comentario a la fiesta de la Inmaculada para los fieles de la archidiócesis de Milán había sido encomendado a dos pastores baptistas, marido y mujer, como de la sorprendente homilía del papa Francisco sobre María durante la misa en San Pedro, en el día de la festividad de la Virgen de Guadalupe.

Si bien Francisco no ha emulado el estilo protestante en la cuestión mariológica, ha querido, sin embargo, dar a conocer, con todo su fervor, un juicio restrictivo personal sobre los dogmas marianos, y negativo en lo que respeta al título de corredentora, tema que es objeto de reflexión teológica desde hace siglos. “No nos perdamos en tonteras”, en tonterías, –“in chiacchiere” [«en habladurías»], en la traducción oficial al italiano–, ha dicho a propósito de las investigaciones que, desde hace siglos, llevan a cabo la teología y la espiritualidad marianas.

¿Qué ha querido afirmar el papa en esta homilía? Ante todo, que María es mujer. Y como mujer es portadora de un mensaje, es señora, es discípula. “Es así de simple. Ella no pretende otra cosa”. Los otros títulos, por ejemplo, los del himno “Akathistos”, o las letanías lauretanas, y los títulos milenarios de alabanza a María, “no añaden nada” según Francisco. Ahora bien, esto en sí ya es un error. María nunca ha sido “la mujer”, una homología peligrosa con la variedad de cultos femeninos mediterráneos y de Medio Oriente. Ni tampoco ha sido lo femenino en cuanto tal, en una de sus múltiples versiones románticas o decadentistas, por mucho asombro que pueda causar el culto que generaciones de artistas tuvieron por la Virgen de Dresde de Rafael. María tampoco es la mujer de las revoluciones femeninas contemporáneas, cuyas facciones católicas aborrecen los iconos de la maternidad de María. No es Señora, “domina”, en la medida en que es “mujer” o madre. Es “domina” en la medida en que esa maternidad, la maternidad divina, le da realeza. La humilde esclava de Lucas 1, 38 es la virgen madre de Dios, definida así, ante todo, por las tradiciones cristianas a lo largo de los siglos, y no puede ser sustituida por figuras sagradas de la Madre Tierra o el principio femenino.

El lector puede observar que el apelativo de virgen no aparece ni una sola vez en la homilía de Jorge Mario Bergoglio, mientras que el “Nican mopohua” (“Aquí se relata”, de 1556 aproximadamente) que él cita, el relato en lengua nahuatl de la aparición de María a Juan Diego, lo explicita en el testimonio de Juan Bernardino, el tío de Juanito: la imagen milagrosa deberá ser designada como “la perfecta Virgen Santa María de Guadalupe”. Y aparece, claramente, en otros pasajes de ese texto; por ejemplo, en la invocación: ”Noble reina de los cielos, siempre virgen, madre de Dios”.

Además, el apelativo de “señora” no es una fórmula genérica como parece creer el papa, sino que es un título elevado, de soberanía, como el “déspoina” bizantino. El uso absoluto de “nuestra señora” (el italiano antiguo “nostra donna” está calcado de “nostra domina”) demuestra que “domina” es un título real, equivalente a reina: “Salve regina”. Así, y siguiendo el modelo de Ester, María es “domina”, “patrona”, “advocata nostra”. Cuando también Ignacio de Loyola, citado en la homilía, llama a María “nuestra señora”, utiliza una expresión antigua y siempre presente entre los cristianos a partir, parece ser, del ”emè kyría”, mi soberana, de Orígenes, expresión análoga a “déspoina”.

Por tanto, una simple reflexión sobre “domina”, “señora”, etc., anula las tesis minimalistas de la homilía. De hecho, es evidente que este tipo de intervenciones papales tiene como objetivo degradar la gran mariología occidental y oriental en favor de una imagen horizontal de María, idónea más bien para dignificar la cotidianidad de la mujer contemporánea.

¿Entonces María es una madre que se hizo “discípula” de Jesús, su hijo? Para que el apelativo de “discípula”, raro en la tradición, no quede reducido a una obviedad con tintes pastorales, debe por lo menos tener el significado que le dio Máximo el Confesor: “La santa Madre se convirtió en discípula de su dulce Hijo, verdadera Madre de la sabiduría e hija de la Sabiduría, porque ya no Le miraba de manera humana o como simple hombre, sino que Le servía con respeto como Dios y acogía Sus palabras como palabras de Dios”.

El binomio papal mujer-discípula, si es declinado en la espiritualidad de lo cotidiano y la exégesis sociológica, resulta entonces ajeno al orden de la divina revelación y deja entrever en el imaginario del papa a ese Jesús itinerante con su séquito, mujeres incluidas, tan querido por los exegetas y los escritores desconocedores de la cristología; un Jesús separado del conjunto de la historia teológica y sacramental de la Iglesia. La madre-discípula de la homilía recuerda demasiado a la madre de una película reciente cuya protagonista es María Magdalena, uno de los productos resultado del “movimiento de Jesús”, cuyos partidarios teosociológicos pueden presumir de ser los guionistas gratuitos.

Una María que ha sido despojada del dogma para ser “prototipo” de lo femenino proyecta, también, esta misma banal simplificación en una Iglesia que se quiere cada vez más «femenina». Todo vale para ir contra el dogma. Esto ha sucedido durante siglos, pero nunca, hasta hoy, desde la cátedra de Roma.

El tono combativo de la homilía (“no pretenden”, “no tocaba”, “tocaban para nada”, “jamas quiso”, etc.) está, por lo tanto, mal fundamentado y mal dirigido. De ella emerge una especie de clara indiferencia teológica, además de un ultraje a la Iglesia de siempre, para poder tener, en práctica, las manos libres y, así, establecer alianzas con la opinión pública progresista mundial.

A esta actitud, buena para engañar a los simples, pertenece también el curioso argumento papal según el cual la Virgen nunca quiso quitarle nada al Hijo (“tomar algo de su Hijo”, o: “No robó para sí nada de su Hijo”). Es decir, fuera la corredención, porque sería un hurto; y también fuera casi toda la teología mariana. Cualquier tratado mariológico presenta, además de la maternidad y, en virtud de esta, la concepción inmaculada de María, su “immunitas” del pecado y los otros “privilegia”, incluyendo la gloria asunción al cielo. La teología clásica afirma que la Virgen es, objetiva y ontológicamente, mediadora de todas las gracias, partícipe de los méritos de Cristo “in quantum universo mundo dedit Redemptorem”, puesto que ella dio el Redentor al mundo.

La unión “sui generis” a la carne redentora del Hijo hace que María esté necesariamente dentro del orden de la acción y la gracia redentora: “omnium gratiarum mediatrix”. De la mediación redentora a la corredención hay sólo un paso, y muchos teólogos marianos lo han dado. Su ser madre de Dios eleva a María a este nivel “de congruo”, como expresa el lenguaje teológico: es decir, no por su naturaleza ni porque ella sea “immediate co-operans”: sólo Cristo actúa “immediate”, sólo el Hijo es redentor “de condigno” como consecuencia debida y  justa de su sacrificio. En el magnífico pasaje de san Anselmo atribuido hoy a Eadmer de Canterbury (“De excellentia Virginis”, 11), a menudo citado por los dogmáticos, y en la encíclica “Ad caeli Reginam” de Pío XII, podemos leer: “Así como… Dios, al crear todas las cosas con su poder, es Padre y Señor de todo, así María, al reparar con sus méritos las cosas todas, es Madre y Señor de todo”. En otro pasaje, María es, según Eadmer, “nutrix Reparatoris totius substantiae meae”, la que ha nutrido, ha tomado sobre sí, el Regenerador de todo mi ser.

La “esclava del Señor por excelencia”, la “discípula”, o es todo lo que sus “privilegia” de madre de Dios declaran, o es poca cosa, como ya lo es en las tradiciones protestantes, y como es cada vez más en la predicación católica. Una parte considerable de la espiritualidad cristiana ha vivido y vive de la gran cantidad de riquezas teológicas que María ha merecido y ha atraído sobre sí. Estas riquezas no se conservarán con una mariología de tipo populista, y mucho menos sustituyéndolas. Que, además, se puedan degradar los “privilegia” de la madre de Dios, tal como descienden teológicamente de su estatus de criatura eminente y única, transmitiendo a los fieles la sospecha ridícula de que en María esos «privilegia» serían hurtos, o ambiciones indignas de una madre-discípula, es un dislate. Esta y otras locuras de la homilía implican realmente, en  profundidad, que el papa niega todo el significado y valor del trabajo teológico cristiano desde los orígenes. Y que desprecia el maravilloso alimento que la teología proporciona al culto, a las tradiciones, a las espiritualidades vivas, al mismo tiempo que ignora la santidad de su depósito en la tradición de la Iglesia. ¿Y para qué? ¿Para proponer una revelación cristiana sin misterio, sin transcendencia, sin gloria, sin divino-humanidad, como en las iglesias reformadas?

“Cecidere manus”, es decir, se cae el alma a los pies ante tanta impertinencia y malicia; esa malicia restrictiva de los teólogos innovadores que estaba ya presente en el Concilio Vaticano II, apenas desenmascarada. Si, además, para los hombres del papa –no oso decir para él– es válido el “esto no puedo creerlo” del obispo y teólogo liberal anglicano John A.T. Robinson, que lo digan. Y que busquen amparo, si los acogen, en el protestantismo residual. Me reservo la posibilidad de volver sobre la cuestión de la protestantización en curso. Basta recordar que la ambición protestante de cristianizar la secularización, tras haber contribuido a ella, ha fracasado, aplastando a las iglesias reformadas.

Ahora me gustaría abordar la cuestión del “mestizaje” cristológico con la que Francisco termina su homilía del 12 de diciembre, inmediatamente convertida en objetivo por parte de comentaristas severos como Maria GuariniRoberto de Mattei y otros del ámbito “tradicional”. ¿Acaso se puede encontrar en otro lugar de la Iglesia el mismo valor y cuidado de la fe?

Recuerdo que “mestizaje” es el equivalente español a la categoría general de mezcla interracial o interétnica, mientras que con el término “mestizos” se indica a las personas nacidas de la mezcla de españoles e indios. En la imagen milagrosa en el ayate de Juan Diego, la Virgen de Guadalupe es “morenita”; muchos hemos podido contemplarla en el cerro de Tepeyac. Esto le sugiere a Bergoglio un desarrollo brillante que, sin embargo, acaba en otra metedura de pata.

Dice el papa que María “se mestizó para ser Madre de todos. […] ¿Por que? Porque ella mestizó a Dios”. De hecho, prosigue la homilía, este es el gran misterio: “María mestiza a Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, en su Hijo”. Qué significa esto realmente, nos gustaría que nos lo explicaran.

No me atrevo a pensar -como, legítimamente, han hecho otros– que Francisco con esto quiera decir que María ha mestizado a Dios; es decir, que en su seno haya mezclado la naturaleza divina y humana, mediando en sí misma lo divino con la carne humana, de la que sólo sería madre, porque este sería uno de los errores del siglo IV-V contra el que combatió Cirilo de Alejandría.

Suponemos, más bien, que el papa quiere decir que en el ser hijo de María, es decir, en el ser generado de una mujer, el Cristo eterno habría sido mestizado como ella “se mestizó” –siguen siendo palabras del papa– para ser madre de todos los hombres. Entonces, este “mestizar” es un recurso oratorio, una teología de la situación para la gran fiesta de la nación mexicana en la basílica de San Pedro. Es sólo un modo sugestivo de subrayar el hecho de que Dios se hizo hombre, mezclándose metafóricamente, como hombre, con la humanidad. Sin embargo, ¿puede quedar reducido el inmenso tema cristológico del “Dios con nosotros” de Cirilo a un ejemplo del “convivid y mezclaos”?

O este “mestizaje“ lleva en sí, de verdad, algo más: la idea de que en María, Dios mismo haya sido mestizado, en contra de las definiciones de los Concilios antiguos, necesarias para salvar la verdad y la riqueza de la fe; y en contra, también, del Credo y lo que proclamamos en la liturgia. Me inclino por la versión ligera, aunque muy imprudente. Es bien cierto que nadie puede ya fiarse del papa porque, en lugar de “confirmare fratres suos”, “infirmat” día tras día la fe de sus hermanos.

De hecho, la idea de la “Theotokos” que mestiza a Dios no es menos insensata que la de los cónyuges baptistas de Milán, que honran a María porque “acogió” un embarazo irregular, fuera de la norma, el “más irregular” de los embarazos, y acogió “a ese extranjero que venía de Dios mismo, ¡y sin permiso de residencia!”. Tal vez el fantasioso teologúmeno de Cristo migrante en la miseria de la “kenosis” (se supone) hasta la hospitalidad en la Virgen pretende ser, con el repudio a las “tonteras” dogmáticas por parte de Francisco para una mariología “de la puerta de al lado”, la nueva frontera del anuncio cristiano.

A esto hay que oponer que la misma afirmación de que la “esencialidad” de María es su ser mujer y madre es una traición a la mariología milenaria. De hecho, una maternidad de María que no incluya de manera explícita, para la conciencia teológica y la vida espiritual, también la realidad y la potencia de la participación de la Madre a la carne redentora, proyecta en la misma obra del Hijo sombras llenas de relativismo. La banalización de María, reducida de la “omnium gratiarum mediatrix” a la subjetividad virtuosa de un “ecce” y un “fiat” y un discipulado totalmente humano, hiere simétricamente a la cristología, no sólo en la dimensión fundamental de la redención y la gracia, sino también en el núcleo dogmático de las mismas prerrogativas sobrenaturales de Cristo. ¿Es este el precio que hay que pagar en aras de la “nueva evangelización”? ¿En qué es esto una buena noticia?

Los argumentos de Francisco, expresados en esa especie de submagisterio subjetivo que él lleva a cabo “in persona papae” pero “quasi papa non esset”, como papa pero como si no lo fuera, como si no existiera una responsabilidad petrina, son un daño seguro para la Iglesia. Y creo que ha llegado el momento de no tolerar más esta distonía.

¿QUIÉN ERA ARTABÁN? LA HISTORIA DEL CUARTO REY MAGO QUE SE PERDIÓ POR UN “ECLIPSE”

Una leyenda aseguraba que un cuarto rey mago nunca llegó a tiempo para dar sus ofrendas tras sufrir una serie de problemas en el camino, que podrían tener una explicación real

¿Quién era Artabán? La historia del cuarto Rey Mago que se perdió por un ‘eclipse’. (Reuters) MARK KIDGER OFRECE UNA EXPLICACIÓN REAL

Por, Rubén Rodríguez- El Confidencial

Los Reyes Magos llegaron un 6 de enero a Belén para conocer al Mesías. Partieron desde el lejano Oriente y, tras recorrer un largo camino, fueron guiados por la gran estrella de Navidad para llegar al pesebre en el que se encontraba el niño Jesús. Así reza la leyenda por la que conmemoramos el día de Reyes, en el que Melchor, Gaspar y Baltasar traen regalos a los niños de medio mundo. Pero… ¿y si hubieran sido cuatro Reyes Magos en lugar de tres?

Históricamente, una leyenda afirmaba que en realidad fueron cuatro los Reyes que acudieron a Belén, pero que uno de ellos nunca llegó tras perderse por el camino. Fue en 1896 cuando Henry van Dyke escribió un cuento de Navidad, titulado ‘El otro rey Mago’, en el que contó la historia de Artabán, ese rey que nunca llegó a su destino. O, mejor dicho, no llegó a tiempo pues, cuando lo hizo, no consiguió encontrar lo que buscaba. Al menos, en primera instancia.

Este escrito habla de que los cuatro Reyes Magos habían fijado el zigurat de Borsippa, en la antigua Mesopotamia, como punto de encuentro para llegar a Belén. Así, Artabán partió con un diamante de la isla de Méroe, un jaspe de Chipre y un rubí de las Sirtes. Pero, en mitad del camino, se encontró con un hombre moribundo tras ser atacado por bandidos: tras sanar sus heridas, le ofreció el diamante para que pudiera reemprender su camino con algún bien material.

Así, cuando llegó a Borsippa, Melchor, Gaspar y Baltasar ya habían partido, por lo que reinició su camino en solitario. Artabán tardó varios días en llegar a Judea, pero el niño Jesús ya no se encontraba allí. Sin embargo, sí vio cómo soldados de Herodes estaban degollando a los más pequeños, momento en el que actuó e intercambió el rubí que llevaba por salvar la vida de un niño, lo que le hizo perder la piedra preciosa y ser confinado a prisión durante 30 años.

Justo tras ser liberado, descubrió que Jesucristo iba a ser crucificado en el Gólgota, por lo que se dispuso a ir allí para entregar el jaspe como tardía ofrenda, pero en el camino vio cómo un padre vendía a su hija para saldar sus deudas. Artabán utilizó así la última piedra preciosa que le quedaba para liberarla, momento en el que Jesús murió, iniciando un temblor de tierra, lo que provocó que una piedra le golpeara en la cabeza y quedara gravemente herido en el suelo.

Entre la muerte y el sueño, Artabán recibió una visita: “Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste, estuve enfermo y me curaste, me hicieron prisionero y me liberaste”, ante lo que dijo no saber cuándo lo había hecho: “Lo que hiciste por tus hermanos, lo hiciste por mí“, afirmó Jesús, momento en el que Artabán falleció, siendo elevado al cielo. Así acaba el cuento de Van Dyke, que podría tener base real según un astrónomo de la ESA.

Una explicación astronómica

El astrónomo Mark Kidger, de la Agencia Espacial Europea (ESA), aseguró en la revista ‘Astronomy’ que pudo existir un cuarto rey mago, que se perdiera en el camino y no fuera capaz de llegar a Belén por un fenómeno que le habría llevado a error. Según este experto, esa estrella que todos los Reyes siguieron pudo ser una nova, una situación que pudo llevar a este cuarto miembro a perderse y no encontrar el camino hasta que ya era tarde.

Siguiendo la leyenda, Kidger asegura que Melchor, Gaspar y Baltasar -sacerdotes que interpretaban las señales del cielo- tardaron entre cuatro o cinco semanas en llegar a Jerusalén, siguiendo esa nova. Tras esperar varios días a una audiencia con Herodes, volvieron a ver la estrella a unos 10 kilómetros de donde se encontraban, hasta llegar al punto exacto en el que se encontraba el niño Jesús. Pero, ¿qué pasó con el cuarto rey mago? Pues que no fue capaz de encontrar el camino.

Y Kidger basa esa explicación en que no fue capaz de interpretar correctamente las señales del cielo. Según el astrónomo, el rey llamado Artabán, que iba por su cuenta, pudo perder la referencia después de que la Luna y la nova estuvieran en conjunción, lo que tapó su luz, dejándole sin guía. Eso sí, según su explicación todo aquello no sucedió un 6 de enero, sino “cerca del 21 de marzo del año 5 antes de Cristo“. Una explicación real a una leyenda convertida en cuento navideño.

NUEVO ACCIÓN NO MIENTE. NO HAY INDICIOS DE QUE SE LE CANCELARA LA VISA AL ESBIRRO INTELECTUAL RAFAEL SERRANO

Tal y como publicamos hace unos días, la noticia divulgada a bombo y platillo, de que el vocero oficial de la amordazada televisión del régimen cubano, Rafael Serrano, no había podido venir a pasar las navidades a Miami, porque el Departamento de Estado le había cancelado la visa, a petición de Alex Otaola, se ha demostrado fehacientemente que fue falsa.

Han pasado los días desde que hicimos trámites para averiguar oficialmente la veracidad de lo afirmado, dirigiéndonos a los dos políticos electos del distrito en que reside en director de Nuevo Acción: el senador Marco Rubio y la congresista Debie Muscarel-Powell. Han pasado los días y—como buenos políticos profesionales—han olvidado contestar nuestra pregunta. Marquito parece haberse olvidado de nuestra petición, pero en cambio, desde ese día nos envía cada día dos e-mails solicitando una donación para su campaña.

Por otro lado hemos contactado a tres funcionarios del Departamento de Estado haciéndoles la misma pregunta: ¿Conocen Uds. si es cierto que el Dept. de Estado le ha cancelado la visa al funcionario del régimen castrista Rafael Serrano?

Esos funcionarios son: Katherine Starr, Julia Mason  y Aaron M. Testa.

A pesar de los días transcurridos esos funcionarios no han informado indicio alguno de que la visa otorgada desde hace tiempo a Rafael Serrano haya sido modificada.

En los últimos días lo único notable en cuanto a modificación de visas a funcionarios del régimen cubano, lo ha sido a Leopoldo Cintra Frías, cuya visa fue cancelada así como también la de sus hijos Déborah Cintra González y Leopoldo Cintra González.

Según nos han notificado: “The law requires the Secretary of State to publicly or privately designate such officials changes” (Traducimos: “La ley requiere que el Secretario de Estado pública o privadamente designe esos cambios oficiales”.)

Como los días han pasado y no se ha hecho anuncio alguno, a pesar de nuestras múltiples gestiones, nos ratificamos en lo que afirmamos anteriormente: Todo no fue más que una estrategia para ganar publicidad y tratar de demostrar una influencia que está muy lejos de ser cierta.

Una vez más reafirmamos que no es con noticias falsas e inventadas campañas con lo que se le combate y hace daño a un régimen asesino y mentiroso.

Si quieren seguir insistiendo en sus afirmaciones les retamos a que consigan que el Departamento de Estado ratifique lo que ellos afirmaron y que acaben de hacer con Serrano, lo mismo que acaban de hacer con Cintras Frías. Y si no, que al menos tengan la decencia de rectificar.  Por que no podemos permitir que se modifiquen los parámetros de la decencia y  el patriotismo y que conviertan esta cruzada patria en una mascarada farandulera. INSISTIMOS CON JOSÉ DE LA LUZ Y CABALLERO: “SOLO LA VERDAD NOS PONDRÁ LA TOGA VIRIL”

YO NO ODIO A LOS “HOMBRES NUEVOS”, ODIO A SUS PRECURSORES

por Esteban Fernández

La inmensa mayoría de los jóvenes recién llegados si bien ignoran nuestros esfuerzos de darle libertad a Cuba tampoco son fidelistas. Al Fidel asesino y destructor de Cuba que nosotros odiamos hasta después de muerto, ellos lo recuerdan como un anciano cañengo y trastornado con  arteriosclerosis…

Si bien nos molestan las actitudes de algunos -NO TODOS- todavía yo no he visto que actúan en contra de nosotros, ni nos atacan, ni van a romper un acto ni un banquete cubano, ni protestan ante las oficinas de Alpha 66 o de la Junta Patriótica o de cualquier organización anticastrista. A los que no sirven yo los ignoro y ellos me me pasan por alto. Ellos con sus Van Van y el equipo Industriales, yo con Willy Chirino y Habana y Almendares.

Jamás ninguno ha intentado hacerme daño. No los detesto porque no me hacen la vida imposible, ni salen a contradecirme, ni atacarme. En realidad, me ignoran completamente, PERO de la misma manera la mayoría de ellos también se hacen los suecos con respecto al castrismo.

No quieren saber de “política”.  No parece interesarles lo que yo diga y mucho menos los que sostenga el “chicle masticado” Raúl Castro.

Son simplemente víctimas de un sistema férreo que ha intentado convertirlos en rebaño. Mi odio absoluto y feroz es contra sus antepasados, contra sus abuelos y quizás sus padres.

Esos fueron los que cambiaron el rumbo de mi vida, los que me convirtieron en paria en mi propia tierra, los que fusilaron, los que enviaron a lo mejor de la Patria a podrirse en inhumanas prisiones. Esos son los grandes H. P. , esos son los destructores de Cuba. Y víctimas somos nosotros como lo son sus descendientes. De forma muy diferente, pero victimas al fin.

Todo lo malo que veamos en la juventud cubana es por culpa de Fidel y Raúl Castro y  de sus esbirros, y muchas veces culpa de sus padres y abuelos cederistas.

Cada vez que usted vea a un recién llegado decente, correcto y anticastrista USTED NO TIENE NI QUE PREGUNTAR, detrás de ellos hubo unos padres y abuelos inteligentes, correctos, religiosos y buenos.

El elemento malo (que siempre es el que se ve porque la decencia no se pregona en una esquina)  es heredero directo de que los que nos gritaron “Paredón”, intervinieron negocios, hicieron inventarios en las casas de los que nos íbamos. Son los hijos de “Papito paredón, mamita comité y abuelito chivatón”.

El objetivo, la moraleja de este escrito es que donde quiera hay buenos y hay malos, en un pantano se revuelven los cocodrilos, pero también pueden salir unas flores preciosas.

Para los buenos mi abrazo fraternal y muy sincero, mi estrechón de manos, y unámonos todos a salir de los hijos del diablo, de ayer y de hoy, para poder convertir a nuestro país de nuevo en el paraíso que un día fue. Con los buenos de todas las épocas.

EE.UU. ELIMINA AL “COMANDANTE DE LAS SOMBRAS”. EL GENERAL IRANÍ SOLEIMANI MUERE EN UN ATAQUE CON MISILES

En la foto: el comandante Qassem Soleimani. (Reuters)

EEUU mata al nº2 de Irán: vida y muerte de Soleimani, el “comandante de las sombras”

Soleimani, de 62 años, era una de las piezas clave de la proyección exterior de Irán. “Era más importante que el presidente. Tenía línea directa con el Líder Supremo”, afirma un experto.

Por,Daniel Iriarte 

Le llamaban “el comandante de las sombras”. Como líder de la Fuerza Quds [“Jerusalén”, en árabe y persa], encargada de las operaciones de la Guardia Revolucionaria en el extranjero, Qasem Soleimani era uno de los hombres más poderosos de Irán. Y también de los más respetados. Esta madrugada, un ataque aéreo de la fuerza estadounidense ha conseguido interceptarle en el aeropuerto de Bagdad, poniendo fin a una dilatada carrera militar iniciada en la guerra contra Irak y que le había llevado a ejecutar operaciones en prácticamente toda la región, de Afganistán a Líbano.

Sus inesperadas apariciones públicas en diferentes frentes, en Irak y Siria, en una especie de juego del gato y el ratón con los servicios de inteligencia occidentales, le habían convertido en una suerte de supervillano de película. Incluso su muerte, en un aeródromo de un país prácticamente en guerra y acompañado por un alto cargo de una milicia, contribuye a esa leyenda.

EEUU le culpa -y es muy probable que no ande muy errado- de los últimos ataques y hostigamientos contra bases e instalaciones estadounidenses en la región. Para entender el papel de la Fuerza Quds, una auténtica organización de elite encargada de expandir la influencia de la Revolución Iraní fuera de sus fronteras, hay que pensar en una mezcla entre la CIA y las Fuerzas Especiales. En 2018, el general Joseph Votel, entonces comandante del Mando Central estadounidense (CENTCOM) al cargo de las operaciones en Oriente Medio, lo expresaba así: “Dondequiera que uno vea actividad iraní, se ve a Qasem Soleimani. Sea en Siria, sea en Irak, sea en Yemen, él está allí y lo está la Fuerza Quds, la organización que lidera, que creo que es la principal amenaza tal y como lo vemos, y una de las principales que están llevando a cabo estas actividades desestabilizadoras”.

El hombre querido por todo Irán

Soleimani, de 62 años, era una de las piezas clave de la proyección exterior de Irán. “Era más importante que el presidente, hablaba con todas las facciones en Irán, tenía línea directa con el Líder Supremo y estaba al cargo de la política regional de Irán. No se puede ser más importante e influyente que eso”, afirma Dina Esfandiary, especialista en Irán en el think tank Century Foundation, en declaraciones al diario ‘The Guardian’. Su popularidad es tal que incluso protagonizó una película de animación en 2017, “La Segunda Batalla del Golfo Pérsico”, que relataba una ficticia victoria bélica iraní ante una invasión estadounidense.

Soleimani nació en una humilde familia de granjeros en Rabor, en el este de Irán, en 1957. Su odio al régimen del Sha se gestó pronto: a los 13 años fue obligado a marchar a una ciudad vecina para trabajar y pagar las deudas de su padre con el Gobierno. Cuando llegó la Revolución Iraní, participó en las algaradas callejeras y tras la victoria del Ayatolá Jomeini se unió al Pasdaran, el Cuerpo de la Guardia Islámica Revolucionaria establecido para impedir una contrarrevolución. No tardaría en entrar en acción, tomando parte en la supresión de una rebelión kurda en el noroeste de Irán.

Después de que Saddam Hussein lanzase una invasión contra territorio iraní en 1980, Soleimani fue arrastrado a la devastadora guerra contra Irak que azotó el país durante casi una década. No tardó en destacar por su valor, especialmente en arriesgadas misiones de reconocimiento tras las líneas iraquíes. Fue nombrado comandante de la 41ª División, que operaba en el frente sur y resultó seriamente herido en una batalla decisiva. Pero eso no hizo más que aumentar su determinación.

Tras el conflicto, fue puesto al cargo de la lucha contra el narcotráfico proveniente del vecino Afganistán. Sus éxitos en las operaciones antidroga -que a menudo implicaban intensas batallas a tiros con unos traficantes que se enfrentaban a la pena de muerte- y su notoria lealtad a la causa le convirtieron en el candidato perfecto para liderar la Fuerza Quds, cuyo mando asumió en algún momento entre 1997 y 1998.

Su condición de halcón quedó reafirmada en 1999, cuando una serie de manifestaciones estudiantiles pusieron contra las cuerdas al Gobierno del reformista Mohamed Jatamí. Soleimani firmó junto a un grupo de altos oficiales una carta en la que instaba al presidente a poner fin a las protestas, o de lo contrario el ejército tomaría cartas en el asunto, con todas las consecuencias. La breve “primavera iraní” de final de siglo quedaba así abortada de raíz. Miembros de la Fuerza Quds, además, ejercieron un importante papel como asesores en las operaciones de guerrilla de Hizbulá contra el ejército israelí que ocupaba el sur de Líbano, y cuyo desgaste condujo a su retirada en 2000.

El día que empezó a odiar a EEUU

Soleimani, sin embargo, podría haber sido un elemento estabilizador. Tras el 11-S y la invasión de Afganistán, Irán abrió una ventana de cooperación con EEUU contra los que consideraba sus enemigos comunes, los talibanes. Soleimani fue uno de los negociadores que compartía información de inteligencia regularmente con Ryan Crocker, por aquel entonces segundo responsable de la Embajada de EEUU en Kabul. Sin embargo, todo cambió el día que, sin previo aviso, el presidente George W. Bush mencionó a Irán en el “eje del mal” durante una intervención pública. “Una sola palabra en un discurso cambió la historia”, explicó Crocker años después en una entrevista.

Soleimani se sintió personalmente traicionado: los americanos, concluyó, no eran de fiar. Y cuando EEUU invadió Irak, la Fuerza Quds estuvo al frente de los esfuerzos por armar y entrenar a la insurgencia local y crear problemas a los estadounidenses. La lógica estaba clara: cuanto más empantanados estuviesen en Irak, menos opciones tendrían de lanzar una operación similar contra Irán o su aliada Siria.

En 2010, en medio de la campaña -presumiblemente israelí- para asesinar a científicos nucleares iraníes, la Fuerza Quds inició una campaña de represalias contra objetivos israelíes y estadounidenses. Según los servicios de inteligencia occidentales, Soleimani orquestó una treintena de atentados o tentativas en lugares tan dispares como Bangkok, Nueva Delhi, Lagos y Nairobi entre 2010 y 2013, incluyendo un plan para reclutar a miembros de un cártel de la droga mexicano para asesinar al embajador de Arabia Saudí en Washington.

A partir de 2012, después de que Irán decidiese implicarse plenamente en la guerra de Siria, Soleimani empezó a viajar regularmente a Damasco para supervisar en persona el curso del conflicto, coordinando tanto a los miembros de las Fuerzas Quds como a Hezbollá y a las milicias chiíes organizadas por Teherán. Llegó incluso a plantarse por sorpresa en Moscú para negociar, entre otras cosas, el uso de bases iraníes por parte de la fuerza aérea rusa.

La emergencia del Estado Islámico, cuya determinación a la hora de asesinar chiíes es notoria, supuso a la vez una seria amenaza y una oportunidad para Irán. Reforzando su reputación como Pimpinela Escarlata de la inteligencia iraní, aparecía aquí y allá Soleimani, visitando a los combatientes respaldados por Teherán en un frente para presentarse dos días después en la otra punta de Oriente Medio.

¿Declaración de guerra?

Irán puso todo su empeño para formar a las milicias locales en Irak, como las Fuerzas de Movilización Popular y Kataeb Hizbulá, que permitiesen hacer frente a los yihadistas, pero que se convirtieron en un importante vector de poder regional desde 2014. Notorias por su crueldad, estas milicias han servido para afianzar la influencia iraní más allá de sus fronteras, tanto a la hora de reprimir las protestas contra los aliados locales de Teherán como de hostigar a las fuerzas estadounidenses sobre el terreno. El choque frontal con EEUU, tal vez, era mera cuestión de tiempo.

Qassem Soleimani junto al Ayatolá Jameini.

Hace año y medio, Soleimani publicó un mensaje en el que, de uniforme y apuntando con el dedo, amenazaba al propio Donald Trump. “Señor Trump el apostador, le digo, sepa que estamos cerca de ustedes en lugares donde no creen que lo estemos. Ustedes empezarán la guerra, pero la terminaremos nosotros”, decía en el vídeo.

El trabajo de Soleimani era tan peligroso que el Ayatolá Alí Jameneí, Líder Supremo de Irán, le había descrito como un “mártir viviente”. Pero Soleimani seguía controlando personalmente los teatros de operaciones, tal vez confiando en que su relevancia y su alto perfil le otorgaran cierta protección: su muerte, sin duda, tendría consecuencias inimaginables y desataría unas represalias que sus adversarios probablemente preferirían evitar. A diferencia de los líderes de Al Qaeda, Osama Bin Laden, y del Estado Islámico, Abu Bakr Al Bagdadi, cuyas organizaciones eran universalmente consideradas como terroristas, Soleimani contaba con el pleno respaldo del Estado iraní.

Acabar con él sería lo mismo que declararle la guerra a Irán. Pero eso, exactamente, es lo que acaba de pasar.

DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN: ASÍ SOY YO Y ASÍ PIENSO

Por Aldo Rosado-Tuero

La carta cuyo texto completo publico más abajo, tiene unos meses de escrita. Fue en respuesta a un amigo, compatriota y periodista que me escribió desde la vieja Europa. En su misiva me decía que, aunque no estaba de acuerdo con todo lo que  se publica en Nuevo Acción e inclusive, no siempre con todas mis opiniones personales, no se perdía una edición de nuestro diario digital, y sobre todo mis artículos pues veía en ellos auténtica pasión y me cree sincero. También me decía que aspiraba a que en un futuro pudiéramos editar en Cuba Nuevo Acción, y que él esperaba ser uno de los que trabajara en el periódico, pues consideraba que aquí funcionaba plenamente la libertad de prensa bien entendida. Revisando hoy parte de mi correspondencia me he encontrado la respuesta que le envíe y que creo es oportuna, ahora que algunos de mis magníficos colaboradores y amigos, no están muy de acuerdo con mi artículo de la edición anterior, sobre la conducta a seguir ante la actitud de individuos como Pablo Milanés, que tardíamente critican al régimen que defendieron hasta ayer.

Estimado amigo:

Valoro muchos tus comentarios y los agradezco.

Te puedo decir que ni yo mismo estoy de acuerdo con todo lo que se publica en Nuevo Acción. Aquí no se censura a nadie, ni se le dice a ningún articulista que debe o que no debe decir. Esa es la esencia de la verdadera democracia en la que creo firmemente.

Lo he dicho antes y lo repito: Aspiro a regresar a una patria en la para ser amigos, no tengamos que pensar todos igual. Quiero vivir en una tierra, en que no le tenga que arrancar la cabeza a nadie, porque piense distinto a mí, ni vivir con la aprensión de que me la quiera alguien arrancar a mí, porque discrepe con respeto de sus ideas. Solo si respetamos esas reglas lograremos la paz social en la futura Cuba.

Claro. Otra cosa es ser indiferente a la ofensa personal malintencionada o a la ofensa a sagrados principios y a la memoria de hermanos caídos en defensas del ideal en el que creían. Ahí si me tendrán a mí, siempre dispuesto a jugármela a como sea, tal vez como un Quijote pasado de época. Y soy tan anticuado que llegaría hasta el duelo si fuere necesario para limpiar una ofensa.

Ya tendremos la ocasión de hablar personalmente. Mis amigos vienen de todas las canteras, y discutimos, nos lanzamos dardos, bromeamos y nos queremos y respetamos. Los hay: anarquistas, socialistas moderados, ultraderechistas de cuidado, cooperativistas,  autogestionarios, capitalistas, firmes creyentes en la partidocracia,  otros que creemos en la búsqueda de una alternativa democrática más moderna y participativa que la actual democracia de partido, chupa cirios católicos calambucos, protestantes puritanos, ateos, iconoclastas y de toda la gama que te puedas imaginar en el espectro político, religioso y filosófico, pero todos con un denominador común, el respeto a la opinión ajena y a la libertad que se tiene a expresarla libremente.

Espero como dices, que la vida nos premie permitiéndonos editar Nuevo Acción en una Cuba Nueva y libre. Y que tú seas uno de sus puntales. A nada más. Bueno mejor dicho: Sí, a una cosa más: a aspirar mi último aliento de vida en la tierra que me vio nacer y a la que tanto amo y a que mis cenizas rieguen los campos de mi Cuba.

Un fuerte abrazo

Aldo

(Publicada en la edición del jueves 8 de enero del 2009)

A 61 AÑOS DE LA INFAME TRAICIÓN

DESPUÉS DE TANTOS AÑOS DE IGNOMINIA Y TRAICIÓN, DE ABANDONO Y CRUELDAD, CUBA  SIGUE SIENDO UNA HERMOSA PALABRA, PERO SOLO CUANDO LA PRONUNCIAN  HOMBRES Y MUJERES CAPACES DE COMBATIR Y MORIR POR ELLA, NO PARA OIRLA EN BOCA DE LOS COMERCIANTES Y TRAFICANTES DE ESTA BURGUESIA CHATA Y ACOMODATICIA, INTOXICADA DE FRIVOLIDAD EN QUE SE HA CONVERTIDO EL OTRORA MILITANTE Y VIBRANTE EXILIO, O DE LOS QUE EN EL ARCHIPIÉLAGO ESPERAN EN SUS MADRIGUERAS O EN SUS “TORRES DE MARFIL” POR UN GESTO MAGNÁNIMO DE LOS SÁTRAPAS QUE TIRANIZAN A NUESTRO PUEBLO, Y ENTORPECEN CUALQUIER PLAN DE LUCHA DE CALLE.

CUBA ES UNA PALABRA PARA PRONUNCIARLA, EN NUESTROS DÍAS, COMO LO FUE AL PRINCIPIO DE INICIADA LA LUCHA CONTRA EL CASTRO COMUNISMO, ENTRE FUSILES, AMETRALLADORAS Y BOTELLAS DE GASOLINA O EN LAS  MANIFESTACIONES EN CALLES Y PLAZAS, CON LOS PANTALONES Y LAS SAYAS BIEN AMARRADOS, GRITÁNDOLE NO A LA TIRANÍA Y CONVOCANDO AL PUEBLO A LA LUCHA.

ZONA ROJA, LA NOVELA REVELACIÓN SOBRE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

«Zona Roja», novela revelación sobre el Madrid de la Guerra Civil que acaba de publicar José Manjón: una obra maestra a la altura de las mejores páginas de «Madrid de corte a checa», de Agustín de Foxá.

Cambiando los terrenos que este autor acostumbra a pisar, el de la crítica política con medias abelmontadas, las líneas que siguen pretenden lo contrario: el elogio, la alabanza, el brindis a la Verdad.

Una verdad hoy más necesaria que nunca y que, por más que se empeñen ciertos sectores en borrarla, más valientes saltarán al ruedo para defenderla.

El toreo, único arte vivo que busca la verdad en sus creaciones, se basa en tres componentes: la ética, la técnica y la estética. Elementos que también podemos observar en la novela motivo de nuestro brindis, Zona Roja, de José Manjón (Homo Legens, 2019).

Toda manifestación social tiene una valoración ética, máxime el toreo, liturgia donde se juega con la muerte, la cual está al servicio de los toreros, como dijo el gran Juncal, para otorgarles inmortalidad y gloria, como los dioses de Roma.

Decimos que un torero tiene un comportamiento ético cuando, conscientemente, asume riesgos y concede todas las ventajas posibles al cornúpeta para conseguir, siempre siguiendo los preceptos establecidos, el máximo lucimiento.

La misma sensación nos produce la lectura de la novela por la que brindamos, pues su autor, lejos de esconderse en tablas, ha salido al ruedo de la literatura, valiente, pie en firme, cargando la suerte ante el totalitarismo cultural y, lejos de salir malparado, se ha mantenido inmóvil, pisando sus terrenos y, sobre todo, los del toro.

¿Qué hace el buen torero? Hacerlo todo con verdad. Verdad en el ruedo, verdad en la vida, verdad en la Historia. Una verdad que se añora, por lejana en el tiempo y, peor aún, se desconoce, por imposición ideológica. Es esa Verdad con mayúsculas ante la que debemos quitarnos la montera y brindar, para que este libro sea el primero de muchos y nos permitan, cual toricantanos, vislumbrar la verdadera luz de la Historia.

Y es que Zona Roja es más que una novela. Por los hechos que narra, bien podría asemejarse a la liturgia taurina. Hechos volátiles, escalofriantes, sorpresivos y hasta indignantes. ¿Acaso no es efímera una buena tanda de naturales? ¿No nos ponen en pie unas manoletinas de José Tomas o nos indignan ciertos comportamientos circenses de algunos lidiadores?

En cuanto a la técnica, esta es fruto de un torero castellano, sobrio, dominador de una prosa que, cual muleta, va templando rítmicamente siguiendo el compás de unos hechos que sorprenderán a propios y extraños. Zona Roja, con su aparición, está parando la falsa historia de las últimas décadas; con sus líneas, estará templando la mente de aquellos que la tengan entre sus manos; por último, esperemos que mande y se erija como la primera de muchas sobre este u otros temas que recojan lo que otros pretenden que olvidemos.

Todo ello lo hace el autor gustándose y gustando, pues según sus propias palabras se trata, como toda creación artística, de una obra estética. Pero me atrevería a ir más allá, pudiendo hablar de estética del temple, la cual pretende dotar de eternidad a una creación artística. En otras palabras, Zona Roja es un acto de fe en la estética.

Para obtener el libro. AQUÍ

 

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