FILME “1945”: Y ENTONCES LOS JUDíOS VOLVIERON A ¿CASA? El Holocausto resuena de otra manera en ‘1945’, un filme de Ferenc Török en torno a las consecuencias del fin de la Segunda Guerra Mundial en un pequeño pueblo húngaro.

Por,  Eulalia  Iglesias-El Confidencial

Hungría era uno de los países europeos con mayor proporción de habitantes judíos a principios del siglo XX. Ya desde la década de los treinta, los sucesivos gobiernos aprobaron una serie de medidas que, por un lado, suponían la progresiva discriminación de estos ciudadanos y, por el otro, pretendían evitar una persecución más violenta. La entrada en la Segunda Guerra Mundial recrudeció el antisemitismo y propició las primeras masacres. Pero fue sobre todo a partir de 1944, con la ocupación nazi, cuando la población hebrea fue más perseguida en Hungría. Se calcula que unas 450.000 personas fueron asesinadas, lo que representa en torno al 70% de la población judía en el país.

Con estos antecedentes, no resulta extraño que la memoria del Holocausto esté tan presente en una ciudad como Budapest y en general en la cultura húngara. También en su cine. Uno de los mejores filmes recientes sobre la Shoah fue ‘El hijo de Saúl’, de László Nemes, una inmersión en el núcleo de los campos de exterminio a través de la odisea de un Sonderkommando que quiere dar sepultura al cuerpo de su presunto hijo. Con ‘1945’, Ferenc Török propone otra aproximación insólita al gran horror de la Europa del siglo pasado.

A partir de un relato de Gábor T. Szántó que él mismo ha contribuido a adaptar a la gran pantalla, Török construye un drama sobre el remordimiento y la culpa en un pequeño pueblo de la Hungría profunda. La película se sitúa justo al final de la Segunda Guerra Mundial, lejos ya de los campos de batalla, los guetos, las persecuciones, las deportaciones y los campos de concentración. En la aldea protagonista se para como cada día el tren, del que hoy descienden dos hombres ataviados con la típica vestimenta judía. Parecen padre e hijo, y cargan una caja supuestamente llena de perfumes.

Török construye un drama sobre el remordimiento y la culpa en un pequeño pueblo de la Hungría profunda

Su llegada trastorna a todos los habitantes y resquebraja la presunta armonía que reinaba allí. Todavía más en un día en que el pueblo se preparaba para celebrar la boda del hijo del secretario del ayuntamiento, uno de los hombres más poderosos e influyentes del lugar. Los dos hombres misteriosos avanzan a pie desde la estación hacia el centro de la villa. Entre los habitantes se extiende la idea de que son representantes de los judíos que ellos mismos entregaron a los nazis, hombres que regresan para reclamar sus pertenencias e impartir justicia. O venganza.

Otro momento de la película. (Festival Films)

Rodada en blanco y negro, en su arranque la película, sin embargo, no remite tanto a cierto cine de autor centroeuropeo como a cierto subgénero de cine del Oeste. El inicio con los dos personajes llegando a la estación conecta ‘1945’ con tantos ‘spaguetti westerns’ centrados en una revancha por parte de un personaje que ha ido incubando su odio durante mucho tiempo, pero también con filmes estadounidenses posclásicos como ‘Solo ante el peligro’. La referencia al filme de Fred Zinnemann protagonizado por Gary Cooper proviene también del tempo interno de la historia. La trama parece desplegarse a tiempo real, marcada por los minutos que tardan los dos hombres judíos en recorrer el largo camino entre la estación y el pueblo.

‘1945’ recuerda más a un ‘spaghetti western’ que a una película centroeuropea

Sin embargo, una vez instaurado este halo de amenaza y de revancha en el ambiente, ‘1945’ deja de reseguir los caminos propios del ‘western’ de venganzas. En este caso, y sin necesidad de desvelar la misión que llevarán a cabo los dos hombres de negro, su llegada sirve ante todo de detonante de la mala conciencia que albergaban algunos habitantes ante lo que fue su propia actitud con respecto a sus vecinos judíos. No hace falta que los hombres que regresan emprendan ninguna acción en concreto para que se ponga en marcha un proceso de (auto)destrucción en el lugar. Török traza así un fresco costumbrista teñido de oscuro en el que plasma las diferentes actitudes de sus personajes en lo que fue la colaboración de los húngaros con la Solución Final y la persistencia del antisemitismo en muchos rincones del país. Y deja claro que la prosperidad de ciertos habitantes de Centroeuropa se debe al expolio de las tierras, comercios y demás pertenencias de sus conciudadanos hebreos, en cuya deportación participaron de forma activa.

Cartel de ‘1945’.

‘1945’ incide así en un aspecto menos explorado de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, la reacción inmediata a la liberación de los campos de exterminio en uno de tantos pueblos en que se llevó a cabo una limpieza étnica. Aunque el director también apunta a la complejidad política que vivió la Hungría del momento, su película se perfila sobre todo como un cuento moral sobre el comportamiento humano. El filme se beneficia de un ritmo ágil ligado a la precipitación de los acontecimientos a partir del desembarco de los dos personajes judíos y de un protagonismo coral que permite seguir la reacción de protagonistas varios. A la contra, lo previsible del destino de ciertos secundarios (el pobre miserable que funcionó como ‘tonto útil’ para los intereses del cacique, por ejemplo), que parecen funcionar más como estereotipos dentro del drama que como personajes de moral compleja.

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