LA CAPITULACIÓN VATICANA ANTE LA MASONERÍA-QUINTA PARTE Y FINAL- El periodista mexicano Jorge Santa Cruz argumenta -en esta última entrega de la serie titulada «La capitulación vaticana ante la Masonería»- que esta sociedad secreta tomó el control de la Santa Sede en 1958, tras la muerte del Papa Pío XII. El autor asegura que, desde entonces, los pontífices del Concilio Vaticano II han trabajado para la instauración de un gobierno mundial, avalado por la Organización de las Religiones Unidas.

(*)Por Jorge Santa Cruz (*)-    Blog Sin Compromiso

Benedicto XVI y el gobierno mundial con el poder de sancionar

Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) (Foto grande de arriba) dio continuidad a este proyecto. En su encíclica «Caritas in veritate» («La caridad en la verdad»), del 29 de junio de 2009, escribió lo siguiente:

«67. Ante el imparable aumento de la interdependencia mundial, y también en presencia de una recesión de alcance global, se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones. Y se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en práctica el principio de la responsabilidad de proteger y dar también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres. Esto aparece necesario precisamente con vistas a un ordenamiento político, jurídico y económico que incremente y oriente la colaboración internacional hacia el desarrollo solidario de todos los pueblos. Para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, el Beato Juan XXIII. Esta Autoridad deberá estar regulada por el derecho, atenerse de manera concreta a los principios de subsidiaridad y de solidaridad, estar ordenada a la realización del bien común, comprometerse en la realización de un auténtico desarrollo humano integral inspirado en los valores de la caridad en la verdad. Dicha Autoridad, además, deberá estar reconocida por todos, gozar de poder efectivo para garantizar a cada uno la seguridad, el cumplimiento de la justicia y el respeto de los derechos. Obviamente, debe tener la facultad de hacer respetar sus propias decisiones a las diversas partes, así como las medidas de coordinación adoptadas en los diferentes foros internacionales. En efecto, cuando esto falta, el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes. El desarrollo integral de los pueblos y la colaboración internacional exigen el establecimiento de un grado superior de ordenamiento internacional de tipo subsidiario para el gobierno de la globalización, que se lleve a cabo finalmente un orden social conforme al orden moral, así como esa relación entre esfera moral y social, entre política y mundo económico y civil, ya previsto en el Estatuto de las Naciones Unidas». (11)

Nótese como Benedicto XVI endureció el discurso inicial de Juan XXIII y de Pablo VI. Tenemos ante nosotros una muestra más del gradualismo aplicado por la infiltración masónica en la Iglesia.

El Vaticano propone una autoridad financiera mundial

El 25 de octubre de 2011, todavía con Benedicto XVI al frente de El Vaticano, el cardenal Peter Tukson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, presentó un documento titulado «Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la perspectiva de una autoridad pública con competencia universal».

La propuesta concreta, plasmada en ese estudio de carácter político y sobre todo económico, es la creación de un Banco central Mundial. Veamos:

«En el fondo se delinea, en prospectiva, la exigencia de un organismo que desarrolle las funciones de una especie de “Banco central mundial” que regule el flujo y el sistema de los intercambios monetarios, con el mismo criterio que los Bancos centrales nacionales. Es necesario redescubrir la lógica de fondo, de paz, coordinación y prosperidad común, que portaron a los Acuerdos de Bretton Woods, para proveer respuestas adecuadas a las cuestiones actuales. A nivel regional, dicho proceso podría realizarse con valorización de las instituciones existentes como, por ejemplo, el Banco Central Europeo. Esto requeriría, sin embargo, no sólo una reflexión a nivel económico y financiero, sino también y ante todo, a nivel político, con miras a la constitución de instituciones públicas correspondientes que garanticen la unidad y la coherencia de las decisiones comunes.

»Estas medidas se deberían ser concebidas como unos de los primeros pasos en la prospectiva de una Autoridad pública con competencia universal; como una primera etapa de un más amplio esfuerzo de la comunidad mundial por orientar sus instituciones hacia la realización del bien común. Deberán seguir otras etapas, teniendo en cuenta que las dinámicas que conocemos pueden acentuarse, pero también acompañarse de cambios que hoy día sería en vano tratar de prever». (12)

El gobierno mundial, según Francisco

Francisco, en el punto 175 de su encíclica «Laudatio Sí» («Alabado seas, mi Señor»), partió de la grave degradación ambiental del planeta para retomar la propuesta de Juan XXIII, Pablo VI y Benedicto XVI de establecer un gobierno mundial. Leamos:

«175. La misma lógica que dificulta tomar decisiones drásticas para invertir la tendencia al calentamiento global es la que no permite cumplir con el objetivo de erradicar la pobreza. Necesitamos una reacción global más responsable, que implica encarar al mismo tiempo la reducción de la contaminación y el desarrollo de los países y regiones pobres. El siglo XXI, mientras mantiene un sistema de gobernanza propio de épocas pasadas, es escenario de un debilitamiento de poder de los Estados nacionales, sobre todo porque la dimensión económico-financiera, de características transnacionales, tiende a predominar sobre la política. En este contexto, se vuelve indispensable la maduración de instituciones internacionales más fuertes y eficazmente organizadas, con autoridades designadas equitativamente por acuerdo entre los gobiernos nacionales, y dotadas de poder para sancionar. Como afirmaba Benedicto XVI en la línea ya desarrollada por la doctrina social de la Iglesia, “para gobernar la economía mundial, para sanear las economías afectadas por la crisis, para prevenir su empeoramiento y mayores desequilibrios consiguientes, para lograr un oportuno desarme integral, la seguridad alimenticia y la paz, para garantizar la salvaguardia del ambiente y regular los flujos migratorios, urge la presencia de una verdadera Autoridad política mundial, como fue ya esbozada por mi Predecesor, [san] Juan XXIII”. En esta perspectiva, la diplomacia adquiere una importancia inédita, en orden a promover estrategias internacionales que se anticipen a los problemas más graves que terminan afectando a todos». (13)

Como se puede apreciar, todo el eje de argumentación vaticana parte de «Pacem in terris», de Juan XXIII.

¿Hacia dónde nos quieren llevar?

La conclusión es sencilla: a la república universal diseñada por el Iluminismo, la Masonería y por sus jefes en las sombras, que quieren imponer un gobierno mundial, con un banco central mundial y una Organización de las Religiones Unidas que controle a las distintas confesiones y reduzca a la nada, a la Católica.

Francisco, convertido en este momento en el máximo promotor de la fraternidad universal y del acuerdo interreligioso, mostró su verdadero rostro y el de la infiltración que asumió el control de la Iglesia en 1958, tras la muerte de su Santidad Pío XII, con la traición a la Iglesia católica en China.

En efecto, el 22 de septiembre de 2018, El Vaticano firmó con el gobierno de China comunista el «Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular de China sobre el nombramiento de los obispos». (14)

Con esto, El Vaticano reconoció a los obispos nombrados por el gobierno comunista de China y cumplió otro de los puntos de la agenda del Concilio Vaticano II.

Al reconocer a los obispos designados por el gobierno comunista de China, Francisco traicionó al clero que permaneció fiel a Roma.

El analista argentino Diego Pappalardo escribió al respecto, en Sin Compromisos:

«Esto es un paso fundamental para estabilizar el ascenso del país asiático como polo de concentración de poder (relativo) y de gestión de una macrorregión del mundo.

»Con la aproximación amigable con el Vaticano y el funcionamiento de un plan de acción conjunto, China adquiere un barniz moral para su mayor inserción en Occidente -sobre todo en Europa Occidental-». (15)

Es válido, pues, concluir que la proyectada Organización de las Religiones Unidas será amistosa con todas las religiones menos con la verdadera: la que fundó Jesucristo, misma que será perseguida con toda saña como lo hace China roja con los verdaderos fieles católicos.

No se deben olvidar los holocaustos comunistas en Rusia y los demás países que fueron sometidos al yugo de la hoz y el martillo (entre ellos la propia China continental) durante el siglo pasado.

Notas:

  1. Jorge Santa Cruz. La capitulación vaticana ante la Masonería (3). Sin Compromisos. La otra Historia. Recuperado el 18 de febrero de 2019. https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2019/02/13/la-capitulacion-vaticana-ante-la-masoneria-3/
  2. Juan XXIII. Pacem in terris. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. https://w2.vatican.va/content/john-xxiii/es/encyclicals/documents/hf_j-xxiii_enc_11041963_pacem.html
  3. Ibid.
  4. Ibid.
  5. Pablo VI. Discurso a los Representantes de los Estados. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. https://w2.vatican.va/content/paul-vi/es/speeches/1965/documents/hf_p-vi_spe_19651004_united-nations.html
  6. Ibid.
  7. Juan Pablo II. Discurso del Santo Padre Juan Pablo II en la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Tarbes. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/speeches/2004/august/documents/hf_jp-ii_spe_20040814_welcome-lourdes.html
  8. Juan Pablo II. Ángelus. Jornada del Perdón. Domingo 12 de marzo de 2000. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. http://w2.vatican.va/content/john-paul-ii/es/angelus/2000/documents/hf_jp-ii_ang_20000312.html
  9. El Vaticano. Comunicado de la Oficina de Prensa: Audiencia al Presidente de la República de Ruanda; 20.03.2017. Recuperado el 18 de febrero de 2019. http://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2017/03/20/ru.html
  10. Homilía del Santo Padre. Santa Misa con la dedicación del altar de la Catedral Basílica de Santa María la Antigua con sacerdotes, consagrados y movimientos laicales. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. http://w2.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2019/documents/papa-francesco_20190126_omelia-cattedrale-panama.html
  11. Benedicto XVI. Caritas in Veritate. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. http://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20090629_caritas-in-veritate.html
  12. Consejo Pontificio Justicia y Paz. Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la perspectiva de una autoridad pública con perspectiva universal. Agencia Zenit. Recuperado el 18 de febrero de 2019. https://es.zenit.org/articles/por-una-reforma-del-sistema-financiero-y-monetario-internacional-en-la-perspectiva-de-una-autoridad/
  13. Laudato sí. El Vaticano. Recuperado el 18 de febrero de 2019. http://w2.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html
  14. El Vaticano. Comunicado sobre la firma Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular de China sobre el nombramiento de los obispos. 22.09.2018. Oficina de Prensa de la Santa Sede. Recuperado el 18 de febrero de 2019. https://press.vatican.va/content/salastampa/es/bollettino/pubblico/2018/09/22/pol.html
  15. Diego Pappalardo. ¿Qué esconde el acuerdo de Bergolio con China?. Sin Compromisos. La otra Historia. Recuperado el 18 de febrero de 2019. https://periodismosincompromisos.wordpress.com/2018/09/22/que-esconde-el-acuerdo-de-bergoglio-con-china/

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15