LA OTRA CARA DE LA HISTORIA: ESPAÑA, DE LA QUINTA A LA SEXTA COLUMNA-EL ENFRENTAMIENTO INTERNO EN EL BANDO REPUBLICANO.Interesante y breve artículo de Manuel Aguilera Povedano publicado en el suplemento de Historia en Libertad en el que hace una aproximación a la tensa situación en la retaguardia republicana alejada de la falsa imagen de placidez democrática, de justicia y libertad.

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Plaza de Sant Jaume, después de los hechos de mayo de 1937 en Barcelona (foto:Internet)

MANUELAGUILERAPOVEDANOPor,  Manuel Aguilera Povedano

Una silenciada guerra se desató en la traicionera retaguardia republicana  entre comunistas y anarquistas, comunistas y trotskistas, anarquistas y burgueses republicanos, asesinatos, encarcelamientos y torturas que fueron deliberadamente silenciadas por la prensa republicana, sometida a férrea censura más allá de la lógica de una guerra, hasta que, ocurridos los hechos de mayo  del 37 en Barcelona donde no pudieron ser ocultados.

El general Mola estaba convencido de que la Quinta Columna sería la que daría el golpe decisivo que acabaría con la República. Confiaba en que si sus cuatro columnas no entraban en Madrid serían los partidarios de la causa nacional escondidos en la zona republicana los que le abrirían las puertas. Sin embargo, ignoraba que había otra columna más numerosa, sigilosa y agresiva: la Sexta.

Indalecio Prieto definió a la Sexta Columna como «el efecto corrosivo de los antagonismos políticos». Su poder era tan destructivo que según el ministro de Defensa Nacional había sido la principal causa de derrota del norte republicano. Era una lucha silenciosa que se libraba en la retaguardia republicana entre comunistas y anarquistas, comunistas y trotskistas, anarquistas y burgueses republicanos, etc. que perjudicaba las operaciones militares, hacía derrochar medios y bajaba la moral. Los periódicos no publicaban los asesinatos que se derivaban de ella para no levantar iras pero cuando se produjeron los combates abiertos en Barcelona y Madrid ya nadie calló. Al final, 982 antifascistas fueron asesinados por otros antifascistas por motivos políticos durante la Guerra Civil, casi uno por cada día que duró la guerra.

El discurso del secretario general del PCE, José Díaz, del 15 de febrero de 1936, fue profético. Un día antes de las elecciones que dieron el triunfo al Frente Popular citó al jacobino Louis Saint-Just: «Vuestro interés manda no dividiros, cualesquiera que sean las diferencias de opinión. Nuestros tiranos no admiten esas diferencias entre nosotros. O venceremos todos o desapareceremos todos».

El bando nacional estaba formado por facciones políticas con diferencias igual de insalvables pero su propia idiosincrasia permitió que aceptaran una disciplina de hierro y antepusieran la guerra a cualquier aspiración ideológica. La clave estuvo en la fusión de todas las tendencias en la Falange Española Tradicionalista y de las JONS. La fundó el 18 de abril de 1937, sólo 15 antes de que estallara el primer combate abierto en la retaguardia republicana.

Los sucesos de mayo del 37

El 3 de mayo de 1937 se enfrentaron en Barcelona los anarquistas de la CNT-FAI y el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) contra la policía, los nacionalistas catalanes y los comunistas del Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC). La Guardia de Asalto ocupó de improviso la central Telefónica para arrebatársela a la CNT y aquello provocó un levantamiento obrero como el del 19 de julio de 1936. Militantes de la CNT y el POUM ocuparon los barrios periféricos de Barcelona y se desplazaron al centro para tomar los locales de sus enemigos, que les esperaron parapetados. Una semana de combates dejó sobre el empedrado de la ciudad 218 antifascistas muertos. Hoy sabemos gracias a un documento hallado recientemente en el Archivo de Salamanca que la mayoría de los fallecidos fueron anarquistas debido a que fueron los que se expusieron a atacar mientras los otros se defendían a cubierto.

El gran camuflaje

La causa y, a la vez, consecuencia de aquel enfrentamiento fue la liquidación de la revolución iniciada en Cataluña y buena parte de la España republicana el 19 de julio de 1936. Ese hecho indiscutible que se dio durante la Guerra Civil ha quedado hoy prácticamente olvidado debido a una historiografía que ha ofrecido la imagen de un bando republicano que luchaba sólo por las libertades democráticas. El historiador Burnett Bolloten lo llamó el gran camuflaje. No obstante, lo cierto es que comenzó una revolución y la disyuntiva entre continuarla o detenerla fue la que marcó la línea de división entre cientos de miles de antifascistas.

Represión

ANDREUNINLos Hechos de Mayo de Barcelona desataron una represión feroz contra el POUM y los militantes más extremistas de la CNT-FAI. El historiador François Godicheau ha contabilizado hasta 3.734 antifascistas presos sólo en Cataluña mientras que muchos otros huyeron o desaparecieron tras ser detenidos por la policía secreta estalinista. El secretario general del POUM, Andreu Nin,(foto) fue detenido o más bien secuestrado y todavía no ha aparecido su cuerpo. Los archivos rusos abiertos hace unos años revelaron que había sido trasladado a Alcalá de Henares, donde le asesinaron tras sufrir tortura.

En el frente se produjeron también depuraciones en la unidades controladas principalmente por comunistas. El organizador de las Brigadas Internacionales, André Marty, ha reconocido sin tapujos haber ordenado la ejecución de 500 brigadistas ideológicamente indeseables. El método era llamar al puesto de mando al soldado problemático y hacerlo desaparecer. La CNT llegó a ordenar a sus militantes que cuando fueran llamados por un oficial marxista no fueran solos.

Esta represión provocó que en los dos últimos años de guerra apenas se produjeran enfrentamientos en la retaguardia republicana pero también que una parte del ejército perdiera el entusiasmo por combatir. Sentían que dirigía el país una marioneta de Moscú contraria a sus aspiraciones revolucionarias.

Casado y el final de la Guerra Civil

En enero de 1939 Madrid seguía siendo la clave para poner fin a la guerra pero sus defensas permanecían intactas. Vencida Cataluña, el ejército de Franco se concentró en los alrededores de la capital a la espera de comenzar una  gran ofensiva. La única manera de evitar un gran baño de sangre era que la propia Sexta Columna derrumbara los frentes. De hecho, un informe del Archivo Histórico Militar demuestra que la Quinta Columna trabajaba desde hacía tiempo con ese objetivo, intentando convencer a los anarquistas para que se enfrentaran a los comunistas.

La llave que utilizó Franco fue el coronel Casado, jefe del Ejército republicano del Centro. Éste unió hábilmente a militares capituladores, anarquistas, socialistas y republicanos contra el Gobierno Negrín y los comunistas. Dio un Golpe de Estado y provocó otro combate abierto entre antifascistas que se saldó con 242 fallecidos en Madrid. La mayoría de los que lucharon junto a Casado creyeron que lo hacían contra la tiranía soviética pero su líder se la jugó al rendir la ciudad sólo tres semanas después.

Es curioso ver como Franco no distinguió entre unos y otros: represalió a todos por igual. Un episodio característico fue el que ocurrió en el pueblo jienense de Villacarrillo. El coronel republicano García Vallejo mantuvo encerrados a 70 comunistas en una iglesia para entregárselos a los nacionales. Cuándo éstos llegaron, detuvieron tanto a los encerrados como a sus carceleros y no distinguieron a la hora de condenarlos a muerte.

Manuel AGUILERA POVEDANO es autor de: La Sexta Columna. Enfrentamientos entre facciones antifascistas durante la Guerra Civil Española.

2 comentario sobre “LA OTRA CARA DE LA HISTORIA: ESPAÑA, DE LA QUINTA A LA SEXTA COLUMNA-EL ENFRENTAMIENTO INTERNO EN EL BANDO REPUBLICANO.Interesante y breve artículo de Manuel Aguilera Povedano publicado en el suplemento de Historia en Libertad en el que hace una aproximación a la tensa situación en la retaguardia republicana alejada de la falsa imagen de placidez democrática, de justicia y libertad.

  1. Creo que la Derecha ha perdido muchas oportunidades para explotar las divisiones en la Izquierda, las cuales creo son demasiado numerosas.

    saludos

  2. Me ha gustado. Gracias

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