LA OTRA CARA DE LA HISTORIA QUE PRESENTA LA NOVELITA IZQUIERDISTA DEL CANAL 41: REVOLUCIONARIOS EXTRANJEROS EN ESPAÑA Y LAS BRIGADAS INTERNACIONALES-primero de una serie. Lenín, en una oportunidad llegó a decir: “Yo afirmo, y la historia me dará la razón, que el segundo país con dictadura proletaria en Europa será ciertamente España.”

Ya desde 1931, tras la llegada de la II República en España, en Moscú se tomaron más en serio la idea de extender el ideal comunista, o mejor dicho, su imperio, por el resto de Europa y el mundo. Si se hace un análisis de como era la situación de Europa en esos días, no solamente en España existía agitación subversiva. Por ejemplo, en Francia existía un gobierno al estilo del Frente Popular, pero los comunistas no estaban muy del todo en el poder. En Alemania después de la proclamación de la República de Weimar, los comunistas han tenido gran actividad, sobre todo en las huelgas y los desordenes callejeros, y se podría decir que había un cierto ambiente revolucionario con bombas, huelgas y asesinatos, que sólo fue frenado por los Nazis. En Polonia, como en Finlandia, existía un constante hostigamiento por parte de la U.R.S.S. hacia esos países, el cual se expresaba sobre todo en el ambiente diplomático.

Las Repúblicas Bálticas también sufrían ese tipo de hostigamiento que se expresaba con frecuencia en violencia. En Rumania, Yugoslavia, Checoslovaquia, existían movimientos de agitación comunistas financiados y asesorados por Moscú. Portugal con sus revueltas estudiantiles; Bélgica, con la situación del Congo, que para muchos, era el centro de difusión de propaganda comunista en el continente africano. En Europa solo se podría decir que a comienzos de los años treinta sólo estaban a salvo de la peste comunista Italia (a pesar que se cometían atentados terroristas), y Gran Bretaña (a pesar de que en Londres funcionaba la Internacional comunista).

En Hispanoamérica el fenómeno comunista también tenía su teatro de operaciones. Por ejemplo, a mediados de 1932 en Chile, tras serios desordenes comunistas, son expulsados ocho rusos por su actividad subversiva. En Perú, Argentina, México, Uruguay, la agitación comunista está presente con atentados terroristas, asesinatos, revueltas armadas.

Para Moscú, España sería un lugar estratégico dentro de su imperio. Se sabe que a comienzos de los años 30 la U.R.S.S. envió a España como consejeros a Bela Kun, y luego a Ilya Eremburg y Primakoff, con la misión de atraer a las filas comunistas a los elementos socialistas más exaltados. Se estima que el Partido Comunista Español (P.C.E.) no superaba los 1.800 afiliados al establecerse la II República. La Komintern, tenía como agente en España a Codovila, quien jugo un importante papel antes y durante la guerra civil.

También los socialistas tenían sus asesores, como es el caso del italiano Fernando de Rosa.

La participación y actividad de comunistas extranjeros en la violencia callejera en España era muy conocida. Por ejemplo, el día 22 de junio de 1931, el diputado comunista francés, André Marty (futuro organizador de las Brigadas Internacionales), miembro de la Internacional, es expulsado de España, así como otro comunista francés, el Sr. Duclos, que se encontraba en Sevilla.

El día 31 de Julio de ese año, en Barcelona un grupo de Comunistas trataron de tomar el Consulado italiano, con la idea de protestar por la detención en dicha ciudad por parte de las autoridades españolas, del comunista italiano Vittorio Valbis. Según el Gobierno, a éste ciudadano se expulsaba por “indeseable.”

La táctica impulsada desde Moscú, era la de que miembros comunistas se infiltraran en otras organizaciones obreras para apoderarse de los puestos de mando. Otro de los instrumentos de contagio, el Socorro Rojo Internacional, empieza a extender su red de sucursales en España a partir de 1931. Y el comunismo comienza, conforme al acuerdo de la Sección Ibérica de la Komintern, <<a crear puntos de apoyo para la organización de masas, en forma de comités de fábricas, comités de huelguistas, de campesinos y de soldados>.

En julio de 1935, un grupo de seguidores de Largo Caballero dentro del P.S.O.E. se rebelaron contra el <<reformismo>> del órgano de información del partido, “El Socialista”, y fundaron el nuevo semanario (luego diario) llamado “Claridad”. Su propósito era convencer a las masas socialistas de que Besteiro y Prieto habían deformado la tradición revolucionaria del Partido Socialista. Cada semana publicaban citas de Pablo Iglesias, señalando la necesidad de una toma revolucionaria del poder. También se citaban textos de Lenín sobre táctica, en el sentido de que el tratar de alcanzar el poder por medios puramente parlamentarios, es considerado como una traición.

Para dar una idea de lo que fue la sovietización del P.S.O.E., la diputada de dicho partido, Margarita Nelken, visitó la U.R.S.S. y regresó para escribir artículos en beneficio de la creación de las granjas colectivas en España.

En esos días, en cierta forma gracias al apoyo del Gobierno republicano, editoriales como Zeus o Cenit, dirigidas por izquierdistas, se dieron a la tarea de editar publicaciones con cierto tilde propagandístico publicitario, con la idea de dar una buena imagen de que con los soviets se vive mejor. La literatura de Marx, Engels, Lenín, se distribuía sin problemas en las calles de Madrid.

El 23 de julio de 1935, en Moscú empieza a celebrarse el VII Congreso de la III Internacional comunista. A él acuden delegados de todo el mundo. España estuvo representada por Dolores Ibarruri “La Pasionaria” y Jesús Hernández, más los delegados ibéricos García, Ventura y Martínez.

En la sesión de apertura, el alemán Wilhelm Pieck, quien inauguró el evento, lanza las siguientes consignas: <<Nuestra voluntad es la voluntad de Marx, Engels, Lenín y Stalín>>. <<Nuestro objetivo es el socialismo para toda la humanidad.>> <<Nuestro fin principal, la edificación del poder de los Soviets.>>

En la segunda sesión del Congreso, partirá la consigna para que los comunistas se dediquen desde aquel momento a concertar las alianzas, que se denominarán <<Frente Popular>>. El gran propulsor de estas alianzas es Dimitroff, un búlgaro que se le conocía por su participación en gran cantidad de actos terroristas en su país. Él propuso que dichas alianzas fueran lo más amplia posible, con el propósito de que la influencia comunista alcanzara el mayor radio de acción.

El Congreso comunista, dedicó especial atención a España. “La Pasionaria” en su intervención, exaltó <<la gloriosa insurrección de Asturias>>. El delegado Ventura, en nombre del partido comunista ibérico, dice: <<En nombre de mi partido, declaro desde la tribuna del VII Congreso mundial de la Komintern a Largo Caballero y sus amigos que estamos dispuestos a trabajar con ellos para formar un frente único, a fin de conseguir la unidad del frente proletario, y a procurar la creación de un partido revolucionario único, con objeto de derrotar al poder de la burguesía y erigir en España el poder proletario. Lo mismo decimos a nuestros camaradas anarquistas>>. Y para finalizar dice: <<Pronto llegará el día en que podamos vengar los muertos de Asturias. Aplicaremos entonces el terror más severo y exterminaremos a la clase burguesa>>.

En Diciembre de 1935, la Komintern de Moscú envió a Madrid a Jacques Duclos, con la idea de que se entrevistara con Largo Caballero, y convencerle de los beneficios de una alianza entre socialistas y comunistas para la creación de lo que se llamaría el Frente Popular.

En esos días, el periódico “Adelante” de Valencia, publicaba una carta de Dimitroff, en la que recomienda la unión de los proletarios en la lucha electoral, necesaria para el otro triunfo que todos esperan. Y el “Mundo Obrero” la comenta: <<El timonel de la III Internacional de Lenín y Stalín marca a los trabajadores de España la ruta de la victoria: todos los camaradas deben responder con la acción a esta arenga de Dimitroff.>>

En otra carta de Margarita Nelken, fechada en Moscú el 8 de enero de 1936, se asegura: <<Triunfaremos antes de la primavera. Para esa fecha en toda España se reproducirán, para siempre, las jornadas gloriosas de octubre de 1934 en Asturias.>>

A los pocos días, el 15 de enero, se forma el Frente Popular.

Tras el fraudulento triunfo de las izquierdas, las consignas de Moscú son cada día más fuertes en España.

El 20 de marzo en Tolosa, unos 20.000 miembros de las milicias socialistas uniformadas se congregan. Carlos Rubiera les pronostica: <<El proletario mundial tiene fija su mirada en España, que será el segundo país donde se instaure el régimen soviético.>>

El 25 de marzo en Madrid, Margarita Nelken, recién llegada de Moscú, señala lo siguiente: <<La dictadura del proletario es indispensable para establecer el socialismo. La República burguesa, para los burgueses. Para los obreros, la República socialista… Para dictar justicia de clases no hacen falta magistrados reaccionarios. Basta con un panadero, que no importa que sepa leyes, con tal que sepa lo que es la revolución…>>

El alemán H.Gunther Dahms, en su libro “La guerra de España”, comenta el panorama que se vivía poco antes de la guerra civil: <<Por todas partes circulaban fantásticos rumores sobre las intenciones del ala izquierda del Frente Popular. Victorio Codovilla visitaba con frecuencia a los jefes socialistas Largo Caballero, Indalecio Prieto y Julio Alvarez del Vayo, vuelto recientemente de su exilio en Moscú. Y otros agentes del Komintern -Ernö Gerö, Boris Stepannoff y Karl Radek- viajaban también por España…>>

<<A principios de marzo -continua Gunther- el “Neva”, un carguero soviético, descargó en Sevilla algunas docenas de cajas con material de guerra que fue repartido entre los comunistas de las provincias de Cádiz, Cáceres, Córdoba y Jaén, y poco después un segundo vapor ruso, el “Jerek”, llevó grandes cantidades de armas y municiones a Algeciras, con lo que se amplió el programa de instrucción deportivo-militar de las Juventudes socialistas. Heinz Neumann, un veterano de las rebeliones de Espartaco alemanas, organizaba comités revolucionarios militares que más tarde podrían desempeñar funciones de mando, mientras que Boris Stepanoff, agente búlgaro de la Komintern, se ocupaba de formar células entre los soldados y marineros, constituyendo importantes puntos de arranque para ello obreros de los arsenales y el personal de maquinas de los buques de guerra españoles.>>

<<Como organización del Frentepopulismo -sigue Gunther- y bajo el mando de la <<troika>> formada por Francisco Largo Caballero (socialista), Jesús Hernández (comunista) y Francisco Galán (comunista) se creó el <<Soviet Nacional>> que disponía de un plan estudiado a toda regla, a base de los llamados Comisarios de pueblo, puestos que debían ser cubiertos por José Díaz (comunista), Luís Araquistáin (socialista), Javier Bueno (comunista), Julio Alvarez del Vayo (socialista), Carlos Baráibar (socialista), Jerónimo Burgueda (socialista), Eduardo Ortega (Socorro Rojo) y Julio Mangada (UMR).>>

La infiltración de elementos comunistas en la vida militar daba sus resultados. Por ejemplo, en abril de 1936, un grupo de oficiales republicanos formaron la Unión Militar Republicana Antifascista (U.M.R.A.). Destacaban en dicha organización el general Núnez de Prado, el coronel José Asensio Torrado, y el comandante Pérez Farrás, militar catalán que participó en favor del pronunciamiento separatista en Barcelona en octubre de 1934.

Una de las excusas que utilizan con frecuencia los llamados republicanos para recalcar la victoria de Franco en la Guerra Civil, es el apoyo de voluntarios italianos y alemanes. El hecho es que los republicanos jamás se acuerdan que existieron las llamadas Brigadas Internacionales, y que en cuanto a número y equipamiento al momento de estallar la guerra civil, superaban a los voluntarios extranjeros que apoyaron a Franco.(Continuará)

Un Comentario sobre “LA OTRA CARA DE LA HISTORIA QUE PRESENTA LA NOVELITA IZQUIERDISTA DEL CANAL 41: REVOLUCIONARIOS EXTRANJEROS EN ESPAÑA Y LAS BRIGADAS INTERNACIONALES-primero de una serie. Lenín, en una oportunidad llegó a decir: “Yo afirmo, y la historia me dará la razón, que el segundo país con dictadura proletaria en Europa será ciertamente España.”

  1. Sin lugar a dudas aunque con algún matiz no del todo negativo la serie “Amar en tiempos revueltos”, por demás muy buena en lo artístico se posiciona en favor del Frente popular, contra la rebelión de los nacionales y contra el posterior régimen franquista, pero su mayor peligro no es este, el mayor daño radica en su agenda de género, antifamilia, promoción del adulterio y de socavación de la figura paterna. La gran tragedia es que esa misma agenda es compartida por la mayor parte de la industria cultural occidental a la que nadie acusaría de socialista, desde los casos cerrados y aberrados de la Doctora Polo hasta la mayor parte de lo que nos ofrecen los negocios como Netflix

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