LECTURA PARA GENTE GRANDE: COMO SE DESMORONA EL VIEJO ORDEN MUNDIAL ANTES NUESTROS OJOS. SEGUNDA PARTE. Europa y Estados Unidos son escenario este año de grandes perturbaciones que se manifiestan en la fuerza que cobra el giro populista en varias potencias, lo que amenaza con cambiar el panorama político mundial.

En la elaboración de este artículo se han utilizado los archivos multimedia de RT, Reuters y Getty Images.  Preparado por Anatoly Sumskoy, Dmitry Dobrydin

¿Se despedirá Alemania de Angela Merkel?

Mientras, Berlín tampoco se siente tranquilo ante un posible cambio de rumbo político tras las elecciones federales, en las que se elegirá al canciller del país. De hecho, no hay garantías de que pueda ganar por cuarta vez la actual canciller y líder tácito de toda la EU, Angela Merkel, que no gozará ya del apoyo de líderes como David Cameron o Barack Obama, que, en cierto grado, marcaron junto con ella el tono de la actual política mundial.

Muchos hechos reflejan la pérdida de confianza de la población en “la última defensora del orden mundial liberal” —como denominó a Merkel ‘The New York Times’—, objeto de críticas entre el electorado y entre la élite política del país. No en vano, según un sondeo popular llevado a cabo en marzo por el periódico ‘Die Welt’, el 60,2% de los más de 237.000 alemanes consultados se manifestaron firmemente en contra de la reelección de Merkel.

“Las élites alemanas todavía se sienten completamente confundidas por la llegada al poder de Trump. Han absorbido tanto el espíritu de la época saliente, la época del modelo liberal de la construcción política, que para ellos esto no es solo la denominación formal de una democracia liberal, sino algo que está al nivel de una religión”.
Alexander Rahr, periodista y politólogo alemán

A nivel político, la “gran coalición” del Partido Cristianodemócrata (CDU) liderado por Merkel, la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) presidida por Horst Seehofer, y el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), liderado por el expresidente del Parlamento europeo Martin Schulz, pasa por un período de turbulencias internas.

“Alemania apoyó la desestabilización en Oriente Medio y África y después les abrió sus fronteras”

Gran parte de este descontento radica en la política migratoria de la canciller neoliberal, que se niega a imponer límites al número de inmigrantes que llegan al país. Sensibilizada por distintos casos de acoso sexual en los que se han visto implicados refugiados —siendo el más grave el ocurrido la Nochevieja de 2015, cuando en una sola noche la Policía de la ciudad de Colonia recibió unas 380 denuncias por acoso sexual y robos—, gran parte de la opinión pública cree que la canciller no ha tomado medidas efectivas para controlar la situación de los inmigrantes.

Otro caso que desató una ola de indignación fue la violación y el asesinato a manos de un refugiado de Maria Ladenburger, de 19 años, hija de un alto cargo de la Unión Europea que en su tiempo libre trabajaba como voluntaria ayudando a inmigrantes. Manuel Ochsenreiter, redactor jefe del periódico alemán ‘Zuerst’, y director del Centro Alemán de Estudios de Eurasia, comenta a RT que el asesino, que había llegado al país europeo de forma ilegal, “podría haberse sentido invitado [al país] por Merkel tras sus declaraciones en las que afirmaba que todos los refugiados son bienvenidos en Alemania”.

Asimismo, tacha de “horrible” el hecho de que la propia canciller ni siquiera hiciera ningún comentario al respecto. “Como si admitiera que ya era hora de que los alemanes se acostumbraran a este tipo de cosas“, sentenció. “Su Gobierno primero apoyó la desestabilización en Oriente Medio y después en África, y luego abrió las fronteras y dejó entrar a todos los elementos criminales de los países que se encuentran inmersos en caos político”, explica Ochsenreiter, que recuerda que la aceptación popular del partido de Merkel está ahora a niveles mínimos, lo que se deriva —explica— por “la discrepancia entre lo que hace y lo que necesita la gente”.

La indignación popular desembocó en la creación del movimiento Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (PEGIDA, por sus siglas en inglés) que se muestra abiertamente en contra de la llegada de refugiados. Este grupo que se originó en la ciudad alemana de Dresde en 2014 hizo llegar su voz a toda Europa organizando manifestaciones en países como Reino Unido, Francia, Polonia, República Checa o los Países Bajos, en las que participaron miles de activistas, según Reuters.(foto de abajo. Todas las fotos de: Reuters)

A diferencia de Alemania, otros países europeos no dudan a la hora de contrarrestar el flujo de los inmigrantes, como Hungría, que construyó una valla en su frontera con Serbia y aprobó recientemente un proyecto de ley que prevé la detención de todos los refugiados del país y su traslado a campamentos cerca de las fronteras.

Merkel, criticada ante la llegada de un gran rival en las urnas

Merkel ha sido fuertemente criticada por varios funcionarios de otros países miembro de la UE, especialmente tras el atentado del pasado diciembre en Berlín. “Nos odian y nos matan. Nadie nos protege. Nuestros líderes nos traicionan“, afirmó en su cuenta de Twitter Geert Wilders, líder populista del Partido por la Libertad de Países Bajos (PVV, por sus siglas en neerlandés). Asimismo, Andrej Babis, vice primer ministro y ministro de Finanzas de la República Checa, acusó del atentado la política migratoria de la canciller alemana.

Mientras Merkel persiste en su línea política, incluso la CSU, miembro de la coalición gubernamental del país, sostiene que “Alemania debe de seguir siendo Alemania” y que la nación europea no debe de ninguna forma ser cambiada por el flujo de los inmigrantes.

Fuera de la coalición, Merkel tendrá un rival importante en las urnas, Martin Schulz, elegido como candidato por el SPD. Schulz ya se refirió a la creación de una nueva coalición bajo el liderazgo del SPD, al que tendrán que “orientarse” sus futuros socios.

Yves Herman Reuters

Además, el pasado mes septiembre la CDU —que bajo la batuta de Merkel encabezó en los últimos años la escena política mundial junto con los EE.UU. de Obama, el Reino Unido de Cameron y la Francia de Hollande— sufrió un revés inesperado al verse superada por el partido euroescéptico Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones al Parlamento Regional del Estado Federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (en el norte del país). Este aumento del apoyo popular de su rival ultraderechista, que actualmente está representado en nueve Parlamentos Regionales, sorprendió al resto de partidos.

Las presidenciales en Francia podrían tener consecuencias más allá del país

Lo que empezó en 2016 con el triunfo de los simpatizantes del ‘Brexit’ y la victoria electoral de Donald Trump se extiende por otros lugares del planeta.

“En todo el mundo crece el poder de la así llamada ‘ola populista’: Syriza en Grecia, Podemos en España, los ‘regímenes chavistas’ en América Latina, el Bloque de Izquierda en Portugal, el Movimiento 5 Estrellas en Italia, y todo tipo de nacionalistas en Reino Unido, Francia, los Países Bajos y Austria logran éxitos espectaculares en las elecciones parlamentarias”, afirma el politólogo ruso Gleb Kuznetsov en su artículo para el portal ‘Znak.’

En Francia, gigante europeo y segunda economía de la UE, sigue creciendo la popularidad de Marine Le Pen, líder del partido ultraderechista Frente Nacional, que amenaza con poner límites estrictos a la inmigración, al igual que el republicano Francois Fillon.

“Si los resultados de las negociaciones son insuficientes, voy a pedir la salida de la UE. Y no dudo ni un segundo que si Francia sale de la UE, el bloque caerá inmediatamente“, dijo en una entrevista Le Pen, cuya candidatura fue la tercera más votada en las presidenciales del año 2012, y que esta vez se muestra resuelta a ganar.

“La salida de Francia de la Unión Europea significaría su deceso. Porque nadie aceptaría una dominación abierta de Alemania”.
Dominique Moisi, uno de los fundadores del Instituto de Relaciones Internacionales de Francia y consejero superior del Instituto Montaigne

Le Pen, que goza del apoyo de un 25% del electorado, aboga por crear más barreras comerciales, limitar el flujo de inmigrantes y cerrar las mezquitas radicales. En relación a la UE, promete que, si sale elegida, se dirigirá a Bruselas para emprender las negociaciones sobre el retorno de la soberanía de Francia, y que seis meses después de ganar las elecciones organizará un referéndum sobre la cuestión.

El politólogo francés Dominique Moisi, uno de los fundadores del Instituto de Relaciones Internacionales de Francia (IFRI, por sus siglas en francés), además de consejero superior del Instituto Montaigne, está de acuerdo en que el abandono de la UE por París tendría consecuencias muy graves. “La salida de Francia de la Unión Europea significaría su deceso, ya que nadie aceptaría una dominación abierta de Alemania”, sentencia el experto en una entrevista al portal ‘Slon’.

El apoyo creciente a las actitudes derechistas ya ha tenido sus efectos en la política nacional, como quedó patente con la renuncia a presentar su candidatura a la reelección del presidente socialista Francois Hollande, otro líder del viejo orden mundial.

En relación a las sanciones impuestas contra Rusia, Le Pen arremete contra la UE por estar “demasiado cegada por su dogma para mirar con realismo la situación”. “Todo lo que se refiere a Rusia, y no solo a Rusia, sino también a otros países, está visto a través de un prisma puramente ideológico. Nadie toma en cuenta ni nuestros intereses ni la situación real“, se lamenta.

Junto a la líder del Frente Nacional, otros candidatos rivales muestran una visión semejante respecto a la política migratoria del país y las sanciones. De hecho, el republicano Francois Fillon prometió en enero que “mientras las fronteras europeas no se vean protegidas por nuestros socios, Francia restablecerá el control real en sus fronteras”, según ‘The Telegraph’.

Fillon asegura que Francia no puede recibir más refugiados y ha prometido que, si gana las elecciones, optará por otro camino al elegido por Alemania. Asimismo, asegura que “ignorará” el Acuerdo de Schengen, documento firmado por varios países para eliminar los controles de seguridad en sus fronteras y establecer un régimen de libre circulación de sus ciudadanos.

La principal esperanza de los simpatizantes de la UE es el candidato de En Marche, Emmanuel Macron, que se ha comprometido a “restaurar la credibilidad de Francia a los ojos de Alemania” y a “reconstruir el sueño europeo”, algo que califica como “nuestro deber”. Según la última encuesta realizada por Harris Interactive, Macron cuenta con un apoyo del 26% de la población, superando en un 1% a Le Pen (25%), quedando en tercer lugar Fillon con el 18%, informan medios franceses.

(Continuará)

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