LECTURA PARA GENTE GRANDE: EL EJEMPLO DE TRUMP Y SU AMÉRICA FIRST COMIENZA A CUNDIR EN EUROPA-TERCERA PARTE Y FINAL. Fascismo 2.0: del gueto a la transversalidad para intentar el “gran asalto”

Manifestación de Casa Pound.- Pietro Chiocca (fotografía de dominio público)

Por, Alejandro Torrúshispaniainfo

Las organizaciones de extrema derecha que florecen en Europa tienen en común su reivindicación identitaria y el discurso antiinmigrante

Melisa D. Ruiz, de Hogar Social Madrid, tiene clarísima esta consigna. No censura la bandera franquista, ni tan siquiera la nazi. Dice que son “opciones personales”, pero dentro de una manifestación de Hogar Social Madrid o dentro de su sede no permite ninguna de estas banderas: “En los actos de Hogar Social Madrid sólo puede haber banderas de Hogar Social Madrid. Y eso lo dejo bien claro”. Así, Melisa también ha puesto frenos a una rápida expansión de su organización. No quiero perder el liderazgo comunicativo ni organizativo. No quiere que una persona desconocida fastidie el esfuerzo realizado por HSM para que su disfraz pase lo más desapercibido posible. “¿Te da miedo que se te cuele un neonazi?”, pregunta el periodista. “No un neonazi. Me da miedo que se me cuele un individuo de dudosa moral”, responde la entrevistada.

Sería un error, no obstante, pensar que estas organizaciones siguen un patrón homogéneo o que todas son iguales. O que todos los individuos que están dentro de la misma organización piensan igual. En eso consiste la apuesta tranversal. O que todas las organizaciones de extrema derecha o ultraderecha que están floreciendo en Europa son iguales. No es lo mismo Amanecer Dorado que Frente Nacional. Y no es lo mismo el FPÖ que el Partido de la Libertad (PVV) de Geert Wilders. No obstante, todos ellos tienen elementos en común con nuestro fascismo 2.0: la reivindicación identitaria, es decir, la preferencia nacional o la atribución exclusiva a los nacionales de los derechos políticos, económicos y sociales. Asimismo, otro rasgo característico de toda esta nueva extrema derecha a nivel europeo es su aversión hacia la sociedad multicultural y su deseo por limitar la inmigración.

De hecho, la identificación de estos colectivos de extrema derecha con sus parientes en Europa marca un punto importante de diferenciación. Hogar Social Madrid, por ejemplo, se identifica con Amanecer Dorado (en la foto de la izquierda: Portada de la revista de “Amanecer Dorado”); Cruor Jaén, con Marine Le Pen; Centro Social y Nacional de Salamanca dice no sentirse identificado con ninguna formación política, mientras Sinforiano Benzanilla dice que “se la trae al pairo lo que pase en Francia”. “Nada se puede comparar a España”, dice.

Muchas de las características que hoy encontramos en estos grupos de extrema derecha se encuentran ya en Casa Pound, de Italia

Pero estos grupos o esta nueva forma de extrema derecha no salen de la nada. Ni tampoco se puede considerar que Hogar Social Madrid sea el fundador o creador de nada. Hogar Social Madrid está hermanado, por un lado, con Amanecer Dorado, y como ellos se están intentando dar a conocer a través del reparto de comida; y, por otro lado, con Casa Pound, de Gianluca Iannone, quienes también comenzaron su andadura en Italia ocupando una casa y adoptando formas y protestas que tradicionalmente habían sido abanderadas por el movimiento antiglobalización de las izquierdas.

Muchas de las características que hoy encontramos en estos grupos de extrema derecha se encuentran ya en la organización de Ianluca Iannone, a quien Melisa D.Ruiz de HSM define como “un líder nato” y a quien ha conocido en sus viajes a Roma. No obstante, cabe destacar que hoy por hoy este tipo de organizaciones no son especialmente grandes, ni suponen un riesgo de cara al presente. Son pequeñas. Hogar Social Madrid tiene 200 miembros. En la Asociación Cultural Alfonso I se juntan alrededor de 50 personas. 60 en el Centro Social y Nacional de Salamanca. El problema no es tanto lo que son ahora sino la evolución que pueda tener la combinación de la acción propagandística en las redes sociales con el reparto de comida en las clases más afectadas por la crisis.

Fascismo del tercer milenio o extremo centro alto

Casa Pound nació en Roma en 2003 con la ocupación de un edificio enorme de seis plantas y actualmente tiene un centenar de sedes en toda Italia;veinticinco las abrió el año pasado. Es el movimiento de extrema derecha sin partido que más crece en Europa y, por eso, un análisis del recorrido realizado por este grupo italiano que toma su nombre del poeta seguidor de Mussolini Ezra Pound sirve para ver por dónde irán los tiros en la extrema derecha española.

En el crecimiento de Casa Pound han tenido un papel fundamental la música y el ocio para atraer a los jóvenes. Destaca, especialmente, el grupo ZetaZeroAlfa (ver vídeo). Emanuele Toscano y Daniele di Nunzio publicaron en 2011 el libro Dentro y fuera de CasaPound  en el que analizan cómo “este grupo utiliza códigos culturales e incluso la misma música que la izquierda”. “Muchos jóvenes van a sus conciertos no porque sean fascistas, sino porque simplemente les gusta el ambiente”, explicó Toscano en declaraciones a El Mundo.

La importancia del ocio y de la cultura para atraer a los jóvenes es un dato que Melisa, en su discurso, tiene muy en cuenta

La importancia del ocio y de la cultura para atraer a los jóvenes es un dato que Melisa, en su discurso, tiene muy en cuenta. De hecho, la líder de Hogar Social Madrid no duda en citar al pensador comunista Gramsci para hablar de hegemonía y de la necesidad de conquistar la cultura para alcanzar el Estado. “En eso la izquierda nos lleva mucha ventaja”, dice la líder de Hogar Social Madrid, que quiere potenciar la oferta de ocio de HSM.

La ocupación de casas para alojar a familias italianas, tal y como está haciendo ahora HSM, también ha estado en el ADN de este grupo italiano. Respecto a su mirada del pasado, Casa Pound hace una especie de “fascismo a la carta”. Coge lo que quiere y desecha lo que no interesa. De una manera muy similar lo hace Melisa. Lo mismo elige al Estado Social de Mussolini como ejemplo de Estado socialista, que te dice que no defiende a Franco, pero sí tiene buenas palabras para su política de vivienda pública, o señala que no defiende a Hitler a la vez que apunta que no se puede hablar libremente sobre el holocausto porque ponerlo en duda es delito.

Es más que interesante en este sentido el artículo de Stefano Bartolini, exdirector del Centro de Estudios Avanzados Robert Schuman, que lleva por título Los nietos del Duce, entre la novedad,  la herencia, la persistencia y el amanecer del nuevo siglo, en el que destaca que Casa Pound y los nuevos grupos como este destacan por tener un programa “fascista de izquierda” tratando de regresar a los orígenes del fascismo y de intentar cambiar su imagen: “Los neofascistas del siglo XXI han readaptado las fórmulas de la comunicación, han cambiado sus símbolos, han creado nuevas normas, pero siguen siendo lo que han sido siempre”.

En este sentido, Bartolini advierte de que aunque parezcan haber abandonado sus ideas más radicales todo es pura apariencia: “Los neofascistas han escondido al público muchas de sus ideas más impresentables. Son capaces de reservarse toda su simbología más nostálgica si es necesario. En estas condiciones, nada nos impide creer que conseguirán nuevos espacios y nuevos trampolines para intentar el gran asalto”.

La extrema derecha se está reorganizando y tiene un plan para reinventarse y volver a calar entre los más jóvenes

La organización italiana ha conseguido ocupar un espacio olvidado por la vieja política: las clases populares y marginales. Precisamente, el mismo espectro al que dirige su mirada la extrema derecha española. De momento, tanto en Italia como en España siguen siendo muy minoritarios, a pesar del ruido que hacemos los medios de comunicación y de la demostración de fuerza que realizaron hace apenas un año en Madrid. Sin embargo, el riesgo está ahí. La extrema derecha se está reorganizando y tiene un plan para reinventarse y volver a calar entre los más jóvenes.

Enmanuele Toscano lo expresa muy claramente. Esta nueva extrema derecha es mucho más peligrosa que grupos neonazis asociados a las temidas ‘cazas’ nocturnas’ y a clubes de fútbol: “Esos grupos son minoritarios. CasaPound es una mancha de aceite cada vez más grande“, dice el investigador. Lo mismo sucede en España. Las temidas ‘cazas’ de grupos nazis van cayendo. Los ultras asociados a los clubes de fútbol disponen de mucho menos poder que, por ejemplo, en los 90. Pero florecen organizaciones como HSM. Toscano marca la solución: nada de ilegalizar y sí crear alternativas políticas que atraigan a los más jóvenes.

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