LECTURA PARA GENTE GRANDE. POLÉMICO Y CONTROVERSIAL ARTÍCULO. COSAS QUE CASI NADIE SE ATREVE A MENCIONAR: EL HUMO DE SATANÁS (3). EL ASALTO A LOS CIELOS DE KARL MORDECAI MARX-SEGUNDA PARTE Y FINAL

Laureano Benítez Grande-Caballero

Este pacto con Belcebú se concreta también en la idea terrorífica de llevar al mundo a la perdición y la condenación, al abismo reservado para el Diablo y sus ángeles, parafraseando Apocalipsis 20:3, donde se dice que el Diablo será atado por un ángel y echado en el abismo. Este deseo aparece con toda crudeza en el final de «Oulanem»: «Aun tengo fuerza en mis juveniles brazos/ para agarrarte fuertemente y triturarte [es decir, a la humanidad personificada]./ Con tempestuoso poder/ mientras que para ambos se abre el abismo/ desmesuradamente en la oscuridad. /Te hundirás y yo te seguiré riendo a carcajadas;/ murmurando en tus oídos: ‘Desciende, /amiga: ven conmigo’”.

«Si existe Algo que devore,/ saltaré adentro, aunque traiga el mundo a su ruina./ El mundo que se dilata entre mí y el abismo,/ lo destrozaré en pedazos con mis perennes maldiciones./ Estrecharé mis brazos alrededor de su cruel realidad: abrazándome, el mundo sucumbirá estúpidamente,/ y entonces se hundirá en la nada absoluta,/ fenecido, inexistente: eso sería vivir verdaderamente».

Adam Weishaupt

También en su poema Orgullo Humano, Marx confiesa que su objetivo no es mejorar al mundo, ni reformarlo, sino simplemente arruinarlo y disfrutar con su ruina: «Con desdeño arrojaré mi guante/ en la misma cara del mundo,/ y veré el colapso de este pigmeo gigante/ cuya caída no ahogará mi ardor./ Entonces vagaré como un dios victorioso/ entre las ruinas del mundo/ y, dando a mis palabras fuerza activa,/ me sentiré igual al Creador».

Profetizando su propia muerte, al final del drama dice: «Pronto abrazaré la eternidad en mi pecho,/ y pronto rugiré gigantescas maldiciones sobre la humanidad». No parece ni de lejos el epitafio de un bienhechor de la humanidad, rescatador de la «gente». En esa misma línea, Marx citó en una obra las tremendas palabras de Mefistófeles en «Fausto»: «Todo lo que existe merece ser destruido». Quizás esta apocalíptica sentencia esté en la base de los horribles genocidios perpetrados por el comunismo.

En estas amenazas y maldiciones, no se observa ni el más leve atisbo de servicio a la humanidad ―a quien llamaba «los monos del Dios frío»― rescatando al proletariado para llevarle al socialismo, sino que, por el contrario, el objetivo de su vida era llevar al mundo a la ruina, y contemplar el espectáculo riendo desde su trono.

El mismo Bakunin hizo una tremenda descripción de Marx: «Aquí entra Satanás, el eterno rebelde, el primer librepensador y emancipador de los pueblos. El hace que el hombre se avergüence de su ignorancia y obediencia bestiales; él lo libera, le estampa sobre su frente el sello de la libertad y humanidad, urgiéndole a desobedecer y a comer el fruto del conocimiento». Blanco y en botella.

Estas poesías apocalípticamente luciferinas recuerdan a Jakob Frank, judío satánico illuminati de ideología orgiástica, con quien el padre Marx había contactado, instruyendo a sus hijos en esta ideología. Sin embargo, su padre espiritual fue el judío Moses Hess, comunista frankista, el padre del socialismo moderno, fundador del partido socialdemócrata alemán, con quien se encontró cuando tenía 23 años. Además de imbuirle de de su ideología comunista, fue quien le introdujo en la masonería.

Y todos los protagonistas de nuestra historia son judíos: los Rothschild financian y encargan al judío Adam Weishaupt la creación de la sociedad secreta «Illuminati» ―a la que pertenecieron Jakob Frank y Moses Hess―, cuya ideología se refleja decisivamente en el «Manifiesto Comunista». La conspiración sionista pasó posteriormente a convertirse en programa con «Los Protocolos de los Sabios de Sión», base ideológica a su vez de la revolución bolchevique de 1917, protagonizada por una troika judía, y financiara generosamente por la gran banca judía de Wall Street: Rothschild, Jakob Schiff, Warburg, Kuhn&Loeb, Rockefeller.

Nathaniel Rothschild

Como afirma Salluste en su obra «Los orígenes secretos del Bolchevismo», «Cuando una de las cartas de Baruch ―amigo de Marx― a Marx fue publicada, sus contenidos causaron un gran escándalo, el cual quisieron silenciar prontamente. Esta carta explicaba, entre otras cosas, que sería fácil para los judíos tomar el poder con la ayuda del proletariado. Así, los nuevos gobiernos serían dirigidos por judíos, que prohibirían toda la propiedad privada de tal manera que todas estas riquezas llegaran a las manos judías, o harían a los judíos los administradores de las fortunas y propiedades. De esta forma, un viejo sueño del que habla el Talmud, a saber, que todas las riquezas del mundo quedarán en las manos de los judíos, sería cumplido. En su carta, Baruch también le deja claro que las metas del Judaísmo eran el poder sobre todo el mundo, la mezcla de las razas, la abolición de fronteras nacionales, la eliminación de las familias reales y, finalmente, la fundación del Estado Mundial Sionista». Aquí tenemos formulado en toda su plenitud el NOM.

Porque el objetivo final del comunismo no es establecer otro sistema social o económico: es burlarse de Dios y alabar a Satanás; porque para Marx el socialismo no fue más que un pretexto: su objetivo fue el diabólico plan de arruinar a la humanidad por toda la eternidad, asaltando los cielos con su proletariado para llevarnos a los infiernos.

Porque, en resumidas cuentas, el comunismo no fue sino el ensayo, el anticipo del futuro Gobierno Mundial, que se caracterizará por el totalitarismo, el despotismo, la tiranía de una nomenklatura de plutócratas ―que sustituirá a la nomenklatura de funcionarios bolcheviques ―, el sometimiento total de masas esclavizadas, la exacción de todos los recursos de la Tierra, la destrucción del cristianismo, y la entronización de Belcebú.

2 comentario sobre “LECTURA PARA GENTE GRANDE. POLÉMICO Y CONTROVERSIAL ARTÍCULO. COSAS QUE CASI NADIE SE ATREVE A MENCIONAR: EL HUMO DE SATANÁS (3). EL ASALTO A LOS CIELOS DE KARL MORDECAI MARX-SEGUNDA PARTE Y FINAL

  1. Lastima que el autor de este articulo haya empleado su tiempo en leer a Marx y su historia para que termine escribiendo un libelo anti-semita.

    saludos

  2. Parece ser que el Sr. José González ignora que la mayoría de los judíos comunistas mencionados en el artículo no son semitas (sino Kásares o Chazares) y que nade tienen que ver con la tribu israelí de Sem, de la que por cierto también descienden los árabes. Yo le preguntaría al Sr. González y otros que en cuanto se menciona a un judío comunista o sionista salen despavoridos a gritar ¡”Antisemitas” ¿Por qué no gritan “anti cubanos” cuando alguien menciona a cubanos comunistas o lo mismo cuando se mencionan y dan listas de comunistas chilenos, argentinos, venezolanos, norteamericanos o de cualquier otro origen? ¿Por qué razón no se puede decir la verdad innegable de la enorme cantidad de judíos marxistas, comunistas y sionistas que han existido y existen, trabajando en favor del Nuevo Orden Mundial? Ni la Estrella de David, ni ningún otro símbolo pueden otorgar patente de corso. La verdad histórica hay que divulgarla. ¡Ya basta de tanta fake news!

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