LECTURA PARA GENTE GRANDE: TRUMAN Y MACARTHUR. GUERRA DE COREA-PRIMERA PARTE. Estados Unidos no hizo valer su capacidad técnica, no fue capaz de asumir el liderazgo mundial. Todo lo contrario, en Potsdam cedió ante las peticiones de Stalin, que ganó la partida sin poseer buenas cartas, sin disponer de la bomba atómica.

En la foto: Truman y MacArthur en Wake. 15 octubre 1950

Fuente: Jose Antonio Bru Blog

La Conferencia de Potsdam será recordada de una forma muy distinta a cómo la veían entonces los estadounidenses y sus aliados occidentales, el broche de oro al triunfo bélico en Europa.

La primera personalidad en darse cuenta de la situación política existente en el mundo fue George Patton, que expresó con claridad que se habían equivocado de enemigo, la guerra había sido mal resuelta. Pero Patton murió, a continuación de pronunciar su pensamiento, en un extraño accidente en Heidelberg.

Estados Unidos no hizo valer su capacidad técnica, no fue capaz de asumir el liderazgo mundial. Todo lo contrario, en Potsdam cedió ante las peticiones de Stalin, que ganó la partida sin poseer buenas cartas, sin disponer de la bomba atómica.

Muy pronto se padecieron las consecuencias: más de media Europa quedó bajo el poder estalinista. Occidente se conformó y vanaglorió, con el “triunfo” de desplegar el puente aéreo para abastecer a Berlín. ¡Stalin dejaba respirar y obtener “éxitos” a los políticos occidentales!

El comunismo se adueñó de China a la par que se extendía por Europa Occidental. Por la pasividad estadounidense, ingenieros alemanes conducidos a la Unión Soviética colaboraron con la incipiente y desarbolada ingeniería soviética para obtener, con rapidez,  la bomba atómica en 1949, los aviones de reacción y los cohetes.

En 1950 se produjo el primer ataque directo del comunismo, fue en Corea, camino de Japón. De nuevo, un general, Douglas MacArthur, dictaminó claramente cómo debería obtenerse la solución, sin miedo. Pero Harry Truman  aplicó su política débil y continuista: Potsdam, Europa Central, China y ahora, Corea. Pocos años después, la enorme e inesperada derrota  en Vietnam, con un elevado número de víctimas de Estados Unidos y sus aliados, y la Guerra Fría, certificaron la insuficiente calidad política y humana de un burócrata convencional llamado Harry Truman.

Harry  Truman

Truman, senador por Misuri, comenzó a tomar el liderazgo en el Partido Demócrata gracias al discurso que pronunció en el Senado el 10 de febrero de 1941 al denunciar vehementemente la corrupción existente en Estados Unidos, así como el mal aprovechamiento de los recursos de la nación que se empecinaba en fabricar artículos innecesarios cuando existía una guerra en la que serían involucrados. El ataque japonés en Pearl Harbor confirmó su pensamiento, proyectando su figura política a la más elevada consideración del pueblo americano.

En julio de 1944, Truman es elegido vicepresidente y con ese cargo acompaña a Roosevelt en las elecciones de noviembre. La muerte de Roosevelt le convierte en presidente el 12 de abril de 1945. En julio acudió a la Conferencia de Potsdam.

Truman dio el visto bueno necesario para que fuese arrojada la bomba atómica sobre Hiroshima. Al respecto pronunció estas palabras: “No debe haber equívocos sobre la bomba atómica. Yo fui quien ordenó arrojarla. Me daba perfecta cuenta de  que estábamos en posesión de un arma que podía alterar el curso de la historia y de la civilización”. El 6 de diciembre de 1945, la bomba sobre Hiroshima era suficiente para detener la mortandad y destrozo que ocasionaba un conflicto que los japoneses estaban dispuesto a a llevar hasta sus últimas consecuencias.

Pero ese día acabó con Truman, un buen orador e insuficiente pensador, que ordenó o permitió el lanzamiento tres días después de la innecesaria y criminal bomba atómica sobre Nagasaki Al día siguiente, 10 de agosto, Japón a través de sus embajadas manifestó que se rendía incondicionalmente, conforme habían solicitado Roosevelt, Churchill y Stalin en Yalta. Desde luego, sin Nagasaki, Japón hubiese retrasado en unas horas más su rendición. Detalle temporal con muy poca importancia.

Truman se hundió. Es lamentable analizar cómo contando con un arma decisiva en esos tiempos cedió ante Stalin en Potsdam, olvidando todo lo que la razón y compromisos anteriores delataban. Perdió Europa que observó cómo más de su mitad quedaba sovietizada y otra gran parte azotada por los partidos estalinistas.

En la guerra de Corea no aprobó la propuesta de MacArthur de impedir la penetración del ejército chino en Corea, bombardeando los puentes sobre el río Yalú, por lo que destituyó al general. Truman no quiso molestar a Mao, como pocos años antes antepuso los intereses de Stalin a los de Occidente. En este caso, en Corea, a costa de la vida y sufrimientos de sus compatriotas y aliados.
Truman, colaborador involuntario en la forja del Imperio Soviético. Sólo igualado, años más tarde, por otro presidente vacilante y cobarde en adoptar decisiones, John F. Kennedy

La Guerra Fría (formulada en 1949 por la Unión Soviética. con excusa, de la creación de la OTAN) es una simple consecuencia de un burócrata que jugó a ser el responsable del mundo. Tuvo que transcurrir medio siglo para que fuesen borradas las consecuencias plasmadas por la ineptitud y cobardía de un presidente llamado Harry SalomónTruman.

En 1952 Truman renunció prudentemente a presentarse a las elecciones presidenciales. Adlai Stevenson, gobernador de Illinois, venció en las primarias de los Demócratas. Pero el país no deseaba una continuación de la política de  Truman. El general republicano Dwight Eiseenhower fue elegido presidente con más de seis millones devotos de diferencia. Eisenhower y MacArthur eran los dos generales con más prestigio en Estados Unidos. La elección de Eisenhower fue una victoria moral para el destituido MacArthur.

Guerra de Corea

El 25 de junio de 1950, los ejércitos del régimen comunista de Corea del Norte cruzaron la frontera marcada por el paralelo 38, invadiendo Corea del Sur, nación donde existía un gobierno autoritario prooccidental bajo la presidencia de Syngman Rhee, cuyo partido político había triunfado en las elecciones legislativas de 1948.

El ataque norcoreano hizo retroceder a las sorprendidas guarniciones surcoreanas hasta una zona alrededor de la ciudad portuaria de Pusán, en el sureste de la península. De inmediato, se configuró un ejército multinacional de treinta y tres naciones, de acuerdo con las disposiciones de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), bajo el mando del general Douglas MacArthur. Estados Unidos contribuyó con generosidad al envío de tropas y material bélico. utilizando, en principio, las acantonadas en Japón. Así lo dispuso el presidente demócrata Harry Truman, quien en 1945 había firmado la Conferencia de Paz de Potsdam y bajo cuyo mando finalizaron las guerras victoriosas en Europa y el Pacífico. En esta ocasión, y debido a la urgencia de la situación, Truman no pudo solicitar a tiempo en el Congreso la pertinente autorización para entrar en guerra (2)

Douglas MacArthur era en esos días un acreditado general, combatiente en la Gran Guerra y comandante en jefe de las Fuerzas Aliadas en el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Su carácter y prestigio fue el mejor baluarte dialéctico que hizo detenerse a las tropas soviéticas, en agosto de 1945, cuando invadieron Corea con el ánimo de apoderarse de esa península y , al menos, parte de Japón. Los acuerdos de Potsdam habían permitido a la Unión Soviética atacar a Japón pasados tres meses desde la firma de la rendición alemana. De ahí la entrada en guerra de Stalin en el Pacífico el 8 de agosto de 1945. La rendición de Japón tras la bomba de Nagasaki frenó el rápido avance soviético.

El paralelo 38 separó la zona norte de Corea, invadida,que había quedado bajo el mando real de Stalin, con el sur del país.

El breve intervalo de tres días entre los lanzamientos de las bombas atómicas de Hirohima y Nagasaki estuvo motivado para forzar a Japón a anunciar su rendición y de esta forma parar de inmediato el rápido avance soviético ante el ejército de una destrozada militarmente nación japonesa. La de Hiroshima coincidió con ese plazo de tres meses. La bomba se lanzó sobre un Japón sin posibilidad de victoria y que sólo podía esperar la ruina de la nación tras la esperada invasión estadounidense. .(Continuará)

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