LECTURA PARA GENTE GRANDE: TRUMAN Y MACARTHUR. GUERRA DE COREA-SEGUNDA PARTE Y FINAL. Estados Unidos no hizo valer su capacidad técnica, no fue capaz de asumir el liderazgo mundial. Todo lo contrario, en Potsdam cedió ante las peticiones de Stalin, que ganó la partida sin poseer buenas cartas, sin disponer de la bomba atómica.

Foto: Desembarco en Inchon

Fuente: Jose Antonio Bru Blog

Desarrollo de la guerra. Intervención de China. Panmunjom

La victoria de Mao Tse.Tung en la guerra civil china había servido para que Corea del Norte pasase al ámbito político chino desde el primer día del nuevo régimen. China amparó la agresión de la comunista Corea del Norte a sus vecinos del sur, pero sin intervenir directamente al estimar que no sería necesario. Corea del Norte invadió el sur el 25 de junio de 1950. Estados Unidos pronto recibió ayuda de sus tradicionales aliados; aún así, tuvieron que retroceder, defendiéndose en la región de Pusán.

MacArthur (foto de arriba) dispuso un desembarco tras las líneas enemigas, en Inchon, en el norte de Corea del Sur a 30 kilómetros al oeste de Seúl, durante los días 15 y 19 de septiembre de 1950. Omar Bradley, jefe del Estado Mayor de Estados Unidos no era partidario de esta operación, pero se equivocó, pues MacArthur obtuvo un total y rápido éxito, y a primeros de octubre, los aliados conquistaron Pyongyang, la capital del Norte,  llegando días después hasta las proximidades del río Yalú, frontera con China.

El 15 de octubre de 1950, Harry Truman y MacArthur se reunieron en la isla Wake para trazar un plan de operaciones atendiendo a los problemas políticos internacionales y posibles problemas.

A resultas de la derrota norcoreana, entraron en escena las tropas chinas en ese mismo octubre de 1950, entre los días 16 y 19, bajo el mando del general Peng Dehuai.. China ya había avisado que si se invadía Corea del Norte ellos entrarían en guerra. Este factor no fue bien evaluado por Truman y el Estado Mayor en Washington, pues MacArthur sí creía en la intervención de tropas chinas, por lo que había solicitado permiso para destruir los puentes sobre el río Yalú, controlando con la aviación cualquier intento de invasión, pero su petición fue desestimada. La soberbia hizo creer a los responsables burócratas en una victoria fácil sobre una hipotética entrada de China en la guerra.

El factor sorpresa y el número de sus combatientes chinos bien pertrechados, unos doscientos cincuenta mil, que atravesaron el Yalú en una sola oleada, hicieron retroceder a los aliados al sur del paralelo 38. En su avance, los chinos ocuparon Seúl, capital del Sur, el 4 de enero de 1951.

Mao Tse-Tung, en su discurso “Llevar la revolución hasta el fin”, pronunciado el 10 de diciembre de 1948, había dado muestras de su antiamericanismo y su carácter luchador, al manifestar: “El enemigo no desaparecerá por sí sólo. Ni los reaccionarios chinos ni las fuerzas agresoras del imperialismo norteamericano en China  se retirarán por su propia voluntad del escenario de la historia“.

Mao consideró no sólo en el tiempo, sino también en la geografía, la guerra en Corea como una prolongación del largo conflicto bélico que acababa de sostener contra Chiang Kai-Skek ayudado por Estados Unidos.

Mao Tse-Tung tuvo la habilidad política de proclamar que el ejército chino estaba compuesto por milicias voluntarias con ánimo de combatir a las fuerzas del capitalismo. Si bien estas tropas estaban equipadas con material bélico chino o soviético, la fuerza aérea era procedente de la Unión Soviética en exclusividad; pero los aviadores eran chinos. El dominio del mar correspondió a Estados Unidos y sus aliados (3).

La posible derrota aliada en la guerra, tras la pérdida de Seúl, logró que MacArthur propusiera el empleo de, incluso, armas atómicas contra China, y como alternativa estratégica el bombardeo de los puentes sobre el Yalú, con lo que al tener los aliados el completo dominio del mar, haría imposible una ayuda eficaz del ejército chino a los norcoreanos.

Sin embargo, la sombra de Stalin era muy alargada y peligrosa para Truman, quien al no compartir el pensamiento de MacArthur acerca de la necesidad de lograr una victoria concluyente (4), le sustituyó por el teniente general Matthew B. Ridgway, el 11 de abril de 1951. Ridway había sido el jefe de operaciones en el desembarco en Sicilia durante la Segunda Guerra Mundial. Días después se reconquistó Seúl y, a partir de entonces, la línea del frente se estabilizó en las inmediaciones  del paralelo 38.

El 27 de julio de 1953, el acuerdo de paz, Armisticio de Panmunjom, estableció que se retomara como frontera de las dos Coreas el citado paralelo 38, creándose una zona desmilitarizada de cuatro kilómetros de ancho. En esos momentos, el presidente de Estados Unidos era el general republicano Dwight Eisenhower. La Unión Soviética consideró que no le interesaba ser parte integrante de los acuerdos a tomar, por lo que no asistió a ellos; en esos días dirigía la nación Georgi Malenkov, al haber fallecido Stalin el pasado 5 de marzo. China continuaba siendo gobernada por Mao Tse-Tung.

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