OBAMA Y SU GUERRA CIVIL CONTRA TRUMP-PRIMERA PARTE. El ex presidente Barack Obama es el líder del llamado “Estado Profundo” (Deep State) y ha creado un “Gobierno en las sombras”.

Por, Frank de Varona

Obama está llevando una guerra civil o un golpe de estado silencioso contra el presidente Donald J. Trump. Obama y sus aliados de extrema izquierda dentro y fuera del gobierno. Tienen como objetivo forzar al presidente Trump a que renuncie o expulsarlo del poder a través de un juicio (impeachment) en el congreso.

La campaña presidencial

La campaña de la candidata demócrata, la muy corrupta Hillary Clinton, fue hostil y divisiva. La prensa izquierdista y vergonzosa con mucho perjuicio atacó al candidato republicano Donald J. Trump sin compasión. Se le acusó a Donald Trump de fomentar violencia en sus mítines asistidos por miles de seguidores. Después se supo que la campaña de la corrupta Hillary Clinton le pagaba dinero a delincuentes para que atacaran a los seguidores de Trump.

Con mucha hipocresía Clinton y la prensa mentirosa y cómplice acusaron a Donald Trump y a sus seguidores de ser violentos. No solo estas acciones de violencia violaban las leyes criminales sino también las leyes electorales que prohíben la intimidación a futuros votantes y violaban además la Primera Enmienda a la Constitución que es la libertad de expresión.

Hillary Clinton le llamó a la mitad de los seguidores de Trump “cesta deplorables sin remedio” y dijo que eran “racistas, xenófobos, sexistas, homofóbicos, e islamofóbicos.” Insultó a más de 30 millones de personas patrióticas que estaban en desacuerdo con sus ideas e ideología de extrema izquierda. Sin embargo, esto hizo que los que apoyaban a Trump se auto llamaran “deplorables” con gran orgullo y usaron camisetas con este nombre. Pasó como en Cuba cuando a los anti comunistas los llamaban “gusanos” y todos con orgullo decíamos que lo éramos.

Nunca en su vida este escritor ha sido testigo de tantos actos de violencia contra los seguidores de un candidato a la presidencia. Una oficina de la campaña de Trump, como la que dirigió este escritor en el condado de Miami-Dade, fue quemada y otra apedreada. A diario recibió quejas de personas que decían que sus automóviles habían sido dañados solo por tener un letrero de Trump en el parachoques.

Un voluntario le dijo a este escritor que una persona le lanzó un ladrillo al parabrisas de su auto por tener un letrero de Trump. A otra persona le escribieron racista con una cuchilla y a otra le dañaron las cuatro gomas por la misma razón. A la esposa de este escritor le destruyeron un farol de su auto por tener el letrero de Trump. Recibió quejas constantes de personas enfurecidas por el robo de los letreros de Trump que colocaban frente a sus casas.

A este escritor también le robaron su letrero frente a su casa. Todas estas fechorías son felonías que los seguidores de Clinton cometieron por toda la nación a diario. La violencia de los seguidores de Clinton durante la campaña continuó en la nación sin que el presidente Obama hiciera nada.

Todas las encuestas, la mayoría de ellas falsas, decían que Clinton ganaría las elecciones. Sin embargo, para la enorme sorpresa de Hillary Clinton y Barack Obama, los miembros de la élite globalista, los islamistas radicales de los Hermanos Musulmanes, los comunistas, socialistas, y la prensa cómplice de izquierda, Donald J. Trump triunfó y ganó las elecciones.

El pueblo estadounidense y sobretodo la clase trabajadora anglosajona que ha sido golpeada duramente por la globalización, el fracaso de la política económica de Obama y la ley de salud ObamaCare salió a votar masivamente por Trump. Es un mito que solo los blancos pobres con poca educación apoyaron a Trump.

De acuerdo con un sondeo del periódico USA Today, la mitad de los estadounidenses de clase media alta que gana $100,000 o más al año votaron por el candidato republicano al igual que 43% de los votantes con títulos universitarios. Los católicos apoyaron a Trump con el 52% de sus votos. Los cubanos americanos votaron por Trump en un 60% en la Florida porque estaban molestos por la política de Obama y Clinton de concesiones unilaterales al régimen sanguinario y opresor de Cuba a cambio de nada.

La  sorpresiva victoria  de Donald Trump dejó incrédulo a medio país, al establishment político, económico y cultural del país y la prensa pro Hillary. Su triunfo esperamos todos que trabajamos intensamente para su elección destruirá el legado radical y terrible de Barack Obama para el bien de la nación.

La derrota del Partido Demócrata fue abrumadora. En el Senado los republicanos obtuvieron 52 escaños y en la Cámara de Representantes una gran mayoría. Se eligieron 33 gobernadores republicanos, un independiente y 15 demócratas. Muchas legislaturas de los estados eligieron más republicanos que nunca.

Fue el peor rechazo hacia el Partido Demócrata por los votantes en 90 años. La prensa no ha dicho la verdad y es que ese rechazo no solo fue hacia la corrupta Hillary Clinton sino también hacia la fallida política doméstica e internacional de Barack Obama y su agenda radical.

Con esos resultados, Donald Trump, el magnate neoyorquino cambió el tablero político de Estados Unidos y lideró un movimiento contra el establishment de Washington de los dos partidos. Trump ganó en Florida, Ohio, Pensilvania, Michigan y Wisconsin los “estados en juego” más importantes y los que le brindaron la ventaja casi decisiva.

Donald Trump se impuso en los estados del centro rurales, el sur del país y los del Rust Belt (cinturón industrial). Esta es la región que más ha sufrido el éxodo de fábricas que provocó la globalización y la pérdida de empleos por los avances tecnológicos.

Trump construyó un movimiento formado que incluyó a trabajadores anglo sajones, sin título universitario, quienes se han sentido relegados y dejados a un lado por el progreso del país en los últimos años por los dos partidos. Trump les dijo “Los hombres y mujeres olvidados de este país no volverán a ser olvidados” en su discurso de victoria. Su mensaje populista, proteccionista y anti globalista en contra de los acuerdos de libre comercio, tuvo una gran resonancia en el norte y el centro del país y en el ya citado Rust Belt.

Protestas y motines para impedir que Donald Trump sea presidente comenzaron inmediatamente

Obama y el Partido Demócrata no han querido aceptar su derrota. Los comunistas y los radicales no se conforman que su candidata, la corrupta y criminal Hillary Clinton, perdiera las elecciones a pesar del apoyo masivo del Nuevo Orden Mundial, de la prensa desprestigiada de izquierda,  los cientos de millones que recibió de Wall Street y el acostumbrado fraude de permitir a ilegales que votaran.

George Soros dio dinero a más de 170 organizaciones radicales para atacar a Trump.

Miles de comunistas, radicales y miembros del grupo terrorista doméstico de Black Lives Matters hicieron manifestaciones violentas por muchas ciudades de la nación incluyendo Miami, desde que se dio a conocer la victoria de Trump. La mayoría de estas manifestaciones no fueron espontaneas sino planeadas por la maquinaria socialista de los demócratas con dinero de George Soros y otros.

En 1993, Soros fundó el Instituto de la Sociedad Abierta (Open Society Institute), el cual le ha dado fondos a más de 170 organizaciones radicales. Otras fundaciones como la Ford, Carnegie, Rockefeller, Rockefeller Family Fund, Tides, Emergent Fund y Threshold le han dado millones a organizaciones socialistas para atacar al presidente Donald Trump. Otras organizaciones como Organizing for Action (OFA) fundada por Obama; Solidaire Network, Women Donors Network, Democracy Alliance, United We Dream, Center for Media Justice, Muslim Anti-Racism Collaborative,  ACLU y muchas otras forman parte de lo que llaman Resistencia. Soros y los que dirigen estas fundaciones les han pagado a criminales para que protesten con violencia por la nación.

George Soros ha donado cientos de millones a organizaciones de extrema izquierda a través de los años y también ha donado millones a políticos socialistas y comunistas del Partido Demócrata. Ahora usa su dinero para organizar protestas contra Trump.

Comunistas y radicales protestaron durante varios días en numerosas ciudades y lucharon contra la policía. Letreros que decían “No es mi presidente” y “Rehusamos de aceptar una América fascista” aparecieron en las manifestaciones. Los comunistas siempre han acusado a los que no apoyan el marxismo de ser fascistas.

La poderosa élite corporativa y globalista que apoyaron a Obama y a  Hillary Clinton comenzaron una guerra civil desde el 8 de noviembre de 2016. Los globalista del Nuevo Orden Mundial le pidieron a Obama que luchara contra Trump con todo su esfuerzo.

Obama después de la elección dijo  que Donald J. Trump no es “apto para gobernar.” Antes y después de la inauguración del nuevo presidente, Obama  está dirigiendo las protestas masivas por muchas ciudades en la nación. Estas son las mismas tácticas que usaron en el Medio Oriente,  Europa del Este y en otros países para derrocar a los gobiernos.

En muchas ciudades cientos y miles de izquierdistas participaron en protestas cerrando carreteras y rompiendo ventanas en motines violentos y gritando que no quieren que Donald Trump fuese presidente. El presidente Obama y la ex secretaria de Estado Clinton no hicieron un llamado a la concordia y con su silencio alentaron que continuara el desorden.

El Partido para el Socialismo y Liberación, una organización revolucionaria marxista, quemó la imagen de Trump frente al municipio de Los Ángeles el 9 de noviembre de 2016.

El 20 de enero de 2017, el día en que tomó posesión como presidente, muchos criminales a sueldo descendieron sobre la capital. Los radicales quemaron banderas y automóviles, rompieron vidrieras, bloquearon muchas calles para impedir que seguidores de Trump fueran al Mall para escuchar el discurso inaugural y lucharon con la policía. Las autoridades arrestaron a 211 de los miles de criminales y los encausaron con el cargo de felonía de motines (felony riot) que tiene una penalidad de hasta 10 años de prisión y hasta una multa hasta $250,000.  ¡Sin embargo, a los millonarios que les pagaron a estos delincuentes para que crearan serios disturbios no les pasó nada!

(Continuará)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Help

WordPress theme: Kippis 1.15