OTRAS VOCES: VIRARSE PA’JOM. Virarse para el “home” o para “la goma” es una expresión de aliento beisbolero.

ALFREDOFREDDYDURANCONFIDELCASTROIMAGEN: Alfredo Durán junto a Fidel Castro en Cuba: latinamericanstudies.org

EMILIOICHIKAWAPor, Emilio Ichikawa-El Blog de Emilio Ichikawa

Virarse para el “home” o para “la goma” es una expresión de aliento beisbolero. Aunque la situación que describe resulta relativa porque lo que se dice “virarse” es, dentro de toda la novena (o decena si hay designado), patrimonio exclusivo del pitcher cuando tira hacia segunda base; o, si se presenta de lado, hacia tercera si es zurdo y hacia primera si es derecho. Respecto al “jóm” se suele estar regularmente de frente (en lo visual), de modo que uno no “se vira” hacia él.

Pero la frase vale, está ahí imaginativa y contundente, y busca significar que cuando se acaban las alternativas siempre va a quedar un último chance, que es regresar al “home”, a “la casa”, al “lugar” donde siempre se es bienvenido. Por eso contra el país natal nadie “se vira”. Es (también)  una cuestión racional. Oportunista.

Con mucho tino, las personas llamadas “dialogueras” o “procastristas” que participan en debates públicos en la TV y la radio de Miami, se están esmerando (hoy más que nunca) en presentar una credencial o coartada “anticastrista”, porque si el juego se les cierra en Cuba tienen necesariamente que “virarse pa’jóm”. Pa’Miami. Los entusiastas del regreso a Cuba incitan, embullan, cohetean… pero su vacilación en romper definitivamente con el establishent cubanoamericano miamense hace dudar del éxito de las reformas raulistas; que efectivamente abren la posibilidad de gastar, pero no tanto de ganar.

De esta manera empresarios dialogueros como Hugo Cancio y Carlos Saladrigas, a la vez que viajan a Cuba y promueven el levantamiento de sanciones económicas a la isla, no se olvidan de hacer uso del pasaporte “anti tiránico” con el que creen agenciarse la aprobación para seguir haciendo vida social en el sector al que naturalmente pertenecen, que es la comunidad exiliada cubanoamericana.

Carlos Saladrigas necesita el amuleto “anticastrista” porque anda desprotegido por los discriminadores y elitistas predios dialogueros, con el estigma de una “Reflexión” donde el Comandante en Jefe lo tira a mondongo (“¿Quién quiere entrar en el basurero?“). Hugo Cancio parece más sólido en el ambiente, pues la cuenta en Twitter y Facebook de la Oficina de Intereses de EEUU en La Habana no deja de proponer los artículos de su revista OnCuba (USAenCUBA via OnCuba), un índice explícito de “aprobación imperial”, que en las condiciones de concubinato político actual entre gobiernos lo blinda contra envidias profesionales, y también contra la crítica de rivales ideológicos situados a su izquierda.

No obstante, cada vez con más insistencia, voces ligadas a instituciones oficiales cubanas emiten advertencias que deberían inquietar al director de OnCuba; que tampoco es intocable. Como ejemplo de esos “aldabonazos” (Chibás es tan popular entre los dialogueros de Miami como Manzanita), cito estas dos consideraciones salidas de altos niveles de la Unión Nacional de Periodistas de Cuba (UPEC):

1-En un reporte de Zenaida Ferrer titulado “Poniendo los puntos sobre las íes” y publicado en el sitio oficial de la UPEC el jueves 21 de mayo (2015), se advierte: “desde el exterior y con la anuencia, complacencia y participación de algunos desde dentro del país, se cuestiona el trabajo de la prensa cubana”

2-En el texto titulado “A nuestro periodismo, ¿le dicen Cuba?”, de Lilibet Enríquez Infante, publicado en el mismo sitio (Domingo 17 de mayo, 2015), se dice: “son visibles fenómenos de desdoblamientos de algunos colegas en colaboraciones periodísticas con sitios y prensa internacional financiada desde el exterior”.

No se habla explícitamente de la revista OnCuba o algún otro de los proyectos establecidos en la isla por el empresario miamense Hugo Cancio. No se habla de los periodistas oficialistas o ex oficialistas que trabajan para el propietario del que ya amerita ser llamado “Grupo Cancio” (REUTERS. Febrero 22, 2015: Hugo Cancio “lanzó dos publicaciones ilustradas en La Habana llamadas OnCuba y ArtCuba y una página web. Una tercera publicación, centrada en el mercado inmobiliario emergente, debe salir en abril”), pero al menos por precaución el director y dueño de OnCuba debería considerar la advertencia del cantautor romántico-político Alfredito Rodríguez, quien en una de sus principales obras, “Sagitario”, señaló: “Yo no sé si creo, pero caramba, (en la UPEC) me están retratando”.

Una de las más recientes y espectaculares limpiezas “dialogueras” se la ha dado en RADIO MARTI un veterano de los puentes al castrismo; me refiero al activista del Partido Demócrata Alfredo Durán. En una nota aparecida en RADIO MARTI el 21 de mayo (2015), se dice sobre el más reciente viaje de Alfredo Durán a la isla reformista: “El abogado y expresidente del partido Demócrata por la Florida Alfredo Durán regresó de Cuba hace tres semanas y confesó haber sentido tristeza al observar la realidad cubana de hoy en día desde cerca… (Durán) narró que se encontró con una gran destrucción en La Habana. ‘Me pareció Berlín después de la Segunda Guerra Mundial’. Durán destacó que siempre fue una persona optimista en relación con el futuro de Cuba, pero ahora ese optimismo ‘se me ha quitado’. Y concluyó sentirse ‘muy entristecido por el futuro de Cuba’.”

No es ingratitud emocional sino cálculo pragmático, un “virarse pa’jóm”, el salvoconducto del regreso al lugar donde ha hecho su vida: el Miami del exilio histórico cubano. La crítica se puja porque es la licencia al Versailles, la inmediata y auto-culpable recuperación de la posibilidad de ser recibido con los brazos abiertos en el programa matutino de Tomas García Fusté. Si a Durán La Habana de Raúl Castro le pareció el Berlín destruido de la II Guerra Mundial, ¿Qué le parecía esa misma Habana cuando la visitaba con entusiasmo junto a Fidel Castro? ¿Acaso Dresde(n) tras el bombardeo de los aliados?

Alfredo Durán debe ser más sincero y contar que, además de la necesidad de justificarse ante Miami, lo que no le ha gustado esta vez es su pérdida de estatus en La Habana. Ya sea porque a esta altura es un dialoguero depreciado por la sobreexposición; o porque el gobierno cubano ya no lo necesita pues ha logrado entrar en diálogo con los dueños del negocio: el establishent norteamericano. ¿Acaso le dejaron plantado? ¿Acaso los ideólogos comunistas le dieron marcha atrás al “pacto historiográfico”, y la Batalla de Girón/Bahía de Cochinos dejó de ser una “guerra civil” para volver a ser una invasión mercenaria perpetrada por traidores que “se viraron” no para “el home” sino contra la Patria?

Seguramente los milicianos raulistas ven en Alfredo Durán un soldado que se embarcó en la violencia porque obedecía órdenes de una oficialidad enloquecida; que es lo mismo que pensaron los libertadores de los soldados alemanes en Berlín después de la II Guerra Mundial.

RADIO MARTI sobre Alfredito Rodríguez: “… Rodríguez recordó la ocasión en que los absurdos en su contra le agotaron la paciencia y se apareció en Radio Progreso bate en mano a pedir explicaciones, por retirar del aire la canción Buena Persona, censura que se repetiría con varios de sus temas… sus letras sencillas y sus melodías suaves, provocaban incomodidad en un tiempo en que se esperaba que todos se expresaran al estilo de Nueva Trova” (RADIO MARTI. “De cuando Alfredito defendió con un bate su Buena Persona”. Mayo 30 de 2013)

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