¿PUEDE EL PRESIDENTE TRAICIONAR LOS INTERESES DE LOS ESTADOS UNIDOS?

OBAMACONMEDVEDEVMICROFONOABIERTOHECTORJULIOCEDENOPARAILUSTRARARTIC.Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

La constitución de los Estados Unidos fue realizada de una manera genial por un grupo de hombres que tuvo una visión única de la historia, sin dudas especialmente iluminados por la luz de Dios. A tal punto que doscientos veintiocho años después continúa manteniendo su vigencia y su actualidad, la misma Carta Magna firmada en la Convención Constitucional de 1787 y que entró en vigor el 21 de junio de 1788. La manera en que se establecieron los poderes resultó ser tan equilibrada y eficaz, que aún hoy es difícil violentar esa constitución.

Decía el fraterno Carlos Alberto Montaner sobre los que vislumbran la decadencia de los Estados Unidos, que una nación puede considerarse fuerte si sus ciudadanos se sienten nucleados en torno a ella y si son  afines a sus intereses y sus sueños. Cumplido doscientos treinta y nueve años de su independencia el pasado 4 de julio, aún sentimos la fortaleza y la vigencia de la nación norteamericana.

Pero existen intereses que se afanan en destruir el poderío moral, económico, político y militar de esa gran nación. Nunca antes en la historia fueron retadas las instituciones norteamericanas hasta tal punto, como en el día de hoy, un Presidente que  impone al Congreso de la nación su visión personal, una Corte Suprema que impone el criterio de una exigua minoría a todo el país, eso en los Estados Unidos nunca se vio.

El Presidente Barack Obama ha retado en numerosas ocasiones a las dos Cámaras del Congreso y les ha impuesto sus decretos que pasan incluso, por encima de leyes vigentes. Se ha convertido de hecho en el Gran Dictador. La Corte Suprema ha aprobado el matrimonio homosexual como si la inmensa mayoría de la sociedad estuviera formada por personas homosexuales y lo pidieran a gritos, cuando los homosexuales representan un pequeño por ciento de los ciudadanos.

En los billetes norteamericanos se proclama “En Dios Confiamos” sin embargo la Corte Suprema de los Estados Unidos impone un criterio que va contra Dios. Como equiparar la institución mil milenaria del matrimonio entre un hombre y una mujer, que es la base de la institución familiar y el núcleo mismo de la sociedad donde se renueva la vida de los seres humanos y se multiplican los pueblos a través de los hijos que nacen, con una unión que no puede producir frutos entre dos personas del mismo sexo. ¡Qué horror!

El 22 de noviembre de 1963 disparos de armas de fuego, terminaron con la vida del Presidente John Fitzgerald Kennedy, acontecimiento ocurrido en la ciudad de Dallas en el estado de Texas. Se ha escrito mucho sobre ello y se ha especulado también, pero ninguna investigación producirá un resultado plausible. A mi modo de ver el hecho fue uno solo, se estimó que las acciones del Presidente ponían  en peligro a la nación americana y su falta de cooperación provocó su eliminación física, así de simple.

Al Presidente Obama le ha ocurrido algo similar  al igual que a Kennedy y el incidente que le involucró se relaciona también con Rusia, pero en esta ocasión él Presidente si colaboró y evitó males mayores. A mi modo de ver se trata en este caso de la ideología del Presidente, en sí. La izquierda intenta a brazo partido controlar el gobierno de los Estados Unidos, esto es un movimiento dirigido internacionalmente. Esa izquierda intenta socavar el poder político y militar estadounidense.

El Presidente ha intentado complacer a la izquierda voraz disminuyendo la potencia de los EE.UU. pero la inteligencia le puso un freno. Cuando el micrófono quedó abierto en aquella reunión con Putin fue hecho con toda intención y para que todos se enteraran del propósito de Barack de hacer concesiones militares, ventajosas para Rusia y que resultarían perjudiciales para los Estados Unidos.

De hecho al Presidente no le quedó otro remedio que hacerse el peor “enemigo” de Putin y de perseguirlo hasta el día de hoy, pero luego veremos que son amiguitos, aunque tendrán que dejar su amistad para cuando termine la presidencia porque fracasó estrepitosamente su proyecto.

Lo único que le han permitido al Presidente es entonces beneficiar a los tiranos de Cuba, porque la izquierda internacional que contribuyó a su elección pedía  con chillidos una concesión a cambio de su apoyo y ahí nos salamos los cubanos. Mentiras que son los intereses económicos de las empresas norteamericanas los que están detrás, para nada se beneficiarían esas empresas en las condiciones de Cuba y Cuba les importa un bledo a los empresarios norteamericanos. La comunidad de la inteligencia le dio el visto bueno y le dijo al Presidente ¡Vaya confórmate con eso!

Por eso si creo que el Presidente puede trabajar y de hecho trabaja contra los intereses de los Estados Unidos, aunque él disfrace su discurso y propugne que su política es para hacer un país supuestamente más potente y con mucha mayor moral ante los ojos del mundo. El caso es que un solo hombre no puede tener todo el poder para transfigurar a una nación según su capricho y sus antojos, como si lo puede hacer un tirano o un dictador. Al Presidente no le faltaban ganas de serlo pero tendrá que dejarlas para la otra vida.

La Embajada se reinaugurará el 20 de julio con muchas más penas que gloria, en lo que hubiera sido el Ministerio de la Pesca si los suizos no se paran en treinta y una, pero el Presidente no puede esperar cooperación alguna por parte del Congreso de los Estados Unidos ni de los cubanos miembros de él, aunque ya con eso ha cumplido parte del pedido de su izquierda exigente que lo esclaviza y que lo puede conducir al abismo.

Cuba es probablemente uno de los países con mayor representación en el Congreso de los Estados Unidos si no el de mayor representación a nivel mundial por la cantidad increíble de Senadores y Representantes a la Cámara, incluso con dos candidatos para la contienda presidencial lo que la sitúa entre las nacionalidades más influyentes de los Estados Unidos, mire usted qué absurdo.

¿Cómo el Presidente norteamericano va a implementar una política que no tiene el apoyo ni de uno solo de los cubanos y cubanos-americanos en el Congreso de la nación? Se supone que esos congresistas representen el sentimiento del pueblo cubano en los Estados Unidos, pero él ni dialoga con ellos ni les pide consejos, ni se relaciona para nada con los cubanos que son los que verdaderamente conocen a Cuba y a sus intereses nacionales. ¡Qué desastre de Presidente!

Por último, Raúl Castro el general de cuatro estrellas ficticias y reducidas batallas (las batallas no llegan ni a dos contando “la toma” del Palacio de Justicia donde vigilaba un sereno el 26 de julio de 1953), pero derrotado en la última contienda con los yanquis y firmante del armisticio del 17 de diciembre de 2014 para que los “odiados yanquis” recuperen la plaza perdida en 1960, está realizando un doble discurso. Si se lee su Carta a Barack Obama, parece que es la copia fiel de la carta del Presidente o sea dice esas mismas cosas a las que Barack lo emplaza.

Pero en el discurso hecho para el consumo nacional y publicado en el sanitario Granma y que probablemente Obama ni se ha enterado de su existencia, repite el mismo discurso de los últimos cincuenta y seis años, sin siquiera cambiarles las comas. Otra cosa, “La Cosa” retornó a las tribunas, aunque no se sabe si habla o es solo una postalita sentada junto a los micrófonos, soñará con sustituir a Raúl en el 18 cuando dice el general que se larga.

Mientras tanto la represión de la “esbirraza” continúa en la misma medida pero con tendencia alcista, ahora analizan la importación de palos estadounidenses para culpar a los yanquis por las palizas propinadas por la Seguridad del Estado y probablemente envuelvan los palos en banderas norteamericanas para ensangrentarla con sangre de los opositores a la tiranía. Este domingo continuo la represión y golpearon a Antonio Rodiles hasta fracturarle el tabique nasal, toda una salvajada.

Verdaderamente he sido partidario del restablecimiento de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos pero deseaba que fueran realizadas en un ambiente de retorno a la democracia. Probablemente con un gobierno transición y sin los hermanos Castro, habiendo derribado la llamada “Tribuna Antiimperialista”, el “Monte de las banderas” y  restaurado el monumento al “Maine”.

El retorno de las relaciones con dignidad, donde el pueblo cubano pudiera dar las gracias por el regreso de nuestro hermanos estadounidenses y que retornaran con sus industrias y tecnologías, para crear empleos y oportunidades para los cubanos y si se producían por la vanidad del Presidente esperaba por lo menos que se les pusieran condiciones firmes a los tiranos para el cese de la represión y el respeto  de los derechos y las libertades.

De esta manera no vale la pena aunque seguimos expectantes los nuevos acontecimientos. Vamos a ver si nos permiten estar presente en la ceremonia o nos marginan nuevamente.

Un Comentario sobre “¿PUEDE EL PRESIDENTE TRAICIONAR LOS INTERESES DE LOS ESTADOS UNIDOS?

  1. ¿Puede el presidente norteamericano traicionar a los EE.UU.? Por supuesto que puede. Eso es precisamente lo que han venido haciendo, con pocas excepciones, todos los presidentes norteamericanos, de Wilson a Obama, ya hayan sido de la rama liberal o conservadora del Partido Repucrático. A quienes no traicionan es a sus amos, los magnates petroleros, banqueros de Wall Street y CEOs de corporaciones transnacionales que tras bastidores eligen a los presidentes y los colocan en la Casa Blanca. Una vez allí, los manipulan como títeres desde la sede del verdadero gobierno invisible de loa EE. UU.: El Consejo de Relaciones Exteriores en Manhattan. El resto es pura manipulación y guerra psicológica para mantener engañados a un pueblo de carneros controlados por los medios masivos de comunicación.

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