LA HISTORIA EN LA MEMORIA: PROCLAMA DE ANTONIO MACEO A LOS CUBANOS DE COLOR**

¡A las armas por la libertad! Uníos a los blancos, hijos del país que os defienden vuestros derechos y sereís felices. Arrojar de Cuba al gobierno que os explota para tiranizar más y más vuestra raza. Sí, arrojada a esos enemigos de la humanidad negra, que son causa de vuestra desgracia, y encontraréis abiertas las puertas del saber, tendréis derechos sociales, si sois gobernados por la voluntad cubana que será la vuestra.

Quitaos de encima esa plaga gubernativa que os oprime y degrada con sun terrible e infernal sistema de gobernar para los suyos. Sólo en Cuba es mal visto el hombre negro. Se le explota y exprime para embrutecerlo y esclavizarlo más, dándole el denigrante destino de asesinar a sus propios hermanos, lo empobrecen usurpándole su sudor, para arrojarle luego a las llamas del odio y la miseria en que vivís.

Vuestro compatriota

Antonio Maceo

**-Gonzalo Cabrales- Epistolario de Héroes- La Habana, 1922.

INSISTEN EN LA SUBVERSIÓN Y EN LA INVASIÓN. NUEVA CONVOCATORIA DE CARAVANA DE INMIGRANTES CIRCULA EN REDES SOCIALES

En un mensaje que circula en Honduras por Facebook y WhatsApp se convoca a la “caravana migrante” para el 31 de enero

Desde San Pedro Sula partieron entre el 14 y el 15 de enero unos 3,000 hondureños, quienes se dividieron en dos grupos para ingresar a Guatemala. AP. Redacción / Agencia

TEGUCIGALPA, HONDURAS.-Personas anónimas convocaron por redes sociales en Honduras una nueva caravana migratoria hacia Estados Unidos, días después de que los miembros de la última oleada fueran reprimidos y deportados por autoridades mexicanas.

En un mensaje que circula en Honduras por Facebook y WhatsApp se convoca a la “caravana migrante” para el 31 de enero, con el fin de salir a las 05:00 de la mañana desde San Pedro Sula, 180 km al norte de Tegucigalpa.

“Buscamos refugio” porque “en Honduras nos matan”, agrega el mensaje. También circula un audio: “Habemos (sic) un grupo como de 500 personas aquí (en Honduras) que estamos listas para el 31 (…) No nos dejemos vencer, hay que ir para adelante”.

Desde San Pedro Sula partieron entre el 14 y el 15 de enero unos 3,000 hondureños, quienes se dividieron en dos grupos para ingresar a Guatemala por los pasos fronterizos de Corinto y Agua Caliente.

Pero al llegar a la frontera con México fueron reprimidos por cientos de policías que les lanzaron hasta bombas lacrimógenas.

Desde entonces, todos los días llegan aviones y autobuses a Honduras procedentes de México con cientos de personas deportadas que integraban esa caravana.

El 14 de octubre del 2018 se formó la primera caravana en San Pedro Sula, como una forma novedosa de emigrar a Estados Unidos. Posteriormente se sumaron salvadoreños y guatemaltecos.

Esa migración en masa irritó al presidente estadounidense, Donald Trump, que reforzó las políticas antiinmigratorias y envió soldados a la frontera con México para frenarlos.

Al menos tres nuevas caravanas masivas y otras menores partieron entre fines del 2018 y principios desde el 2019.

EL HUMORISMO DE ESTEBITA: EMETERIO Y SU ARETE.

Por Esteban Fernández

Los cubanos somos implacables unos con otros. La crítica es acérrima y constante.

Decimos cosas como: “¡Contra, que viejo te has puesto, que gordo estás, pareces un elefante, que tremenda barriga cervecera has echado!” Mientras más viejo se pone el cubano con más derecho se considera a decir y criticar lo que le dé la gana.

Desde que cumplimos los 60 ya comienza la impertinencia de la impotencia: “Ya tu no soplas…”  Son cuatro palabras que todos los viejos cubanos tienen que escuchar cien veces en sus vidas.

Nosotros nos atacamos constantemente, con vehemencia, sin clemencia, es más, desde que estamos en el kindergarten a la hora de pesarnos y quitarnos los zapatos y tenemos un hueco en el dedo gordo de la media ya recibimos las primeras burlas y risotadas.

Observe usted: El viejo Emeterio se queda viudo y quiere rejuvenecerse, cambia su indumentaria, se pinta el pelo, baja de peso y hasta se compra un auto moderno y convertible. Sube la parada y se pone un arete en la oreja izquierda.

Créame si les digo que Emeterio puede montarse en un avión y recorrer medio mundo sin que absolutamente nadie le critique su arete.

Va a París, Madrid, Tegucigalpa, Sol de Plata, Río de Janeiro y hasta Pekín. La humanidad en pleno ignora y respeta la voluntad del viejo de ponerse una argolla en su oreja. Hasta encuentra quienes lo celebran.

Pero, se le ocurre la peregrina idea de regresar a visitar a sus compatriotas en diferentes puntos del exilio. Miami, Los Ángeles, Chicago, New Jersey, New York, Las Vegas.

Ya está aburrido de ver museos, nieve, venados, gente hablando otros idiomas que le han respetado su modernización. Y loco regresa por abrazar a sus coterráneos.

Y ahí es donde le cae carcoma, entre mil cubanos de su generación NO ENCUENTRA UNO SOLO QUE ESTÉ DE ACUERDO CON ESE RIDÍCULO ARETE. Lo bonchean, lo relajean, se burlan de él, lo llaman ridículo, payaso, picuo, viejo verde…

Y no le queda más remedio que ponerse unas bermudas de cuadros, una guayabera de mangas cortas, unas sandalias, una medias Casino trasparentes, y guardar su arete en una maleta que tiene preparada por darse un viaje a Rawalpindi, Pakistán o a cualquier lugar donde no hayan compatriotas que lo tiren a coña.  Vaya.

DE LOS ARCHIVOS DE NUEVO ACCIÓN: ¿ESTÁ PRÓXIMA LA HORA DE LA BATALLA FINAL?

Por Salvador Borrego Escalante (Autor)- del libro “Infiltración Mundial”

Donde el marxismo domina la producción se desploma, la iniciativa se atrofia, el alma se asfixia, de manera que en sí mismo lleva el germen de su destrucción. Sin la traición que desde Occidente lo auxilia, el comunismo habría perecido ya.

Al allanar el camino para que la subversión prospere, los encubiertos quieren precipitar a Estados Unidos  al caos, a fin de que en un futuro próximo acepte el desastre total en nombre de la “paz”. Y tal desarme consistiría en entregar las fuerzas militares americanas a la ONU, la cual se erigiría en un gobierno mundial marxista.

El periodista  americano  J. Johnston MCCauley  denunció el 15 de diciembre  de 1967 , el siguiente plan mínimo de acción:

“1-Reemplazar nuestra república constitucional con un estado esclavo de las Naciones Unidas.

2-Reemplazar  las verdaderas enseñazas cristianas en las escuelas.

3-Llevar a la bancarrota a nuestra nación  y arruinar a nuestro pueblo, destruyendo nuestro sistema monetario….Hace 60 años no teníamos deuda nacional. Hoy la deuda nacional excede el billón de dólares.

4- Crear conflictos militares  y guerras y la guerra civil racial para debilitarnos.

5-Controlar totalmente los medios de comunicación masiva, como prensa, radio, televisión, para hipnotizar y convencer a la gente.

6-Control oficial  de todos los niveles , de todos los grandes negocios, las grandes cadenas, la educación y lo profesionales.”(fin de la cita)

Una realidad ampliamente comprobada—aunque poco comprensible a primera vista—es que los más poderosos consorcios financieros de los Estados Unidos han venido subvencionando las actividades comunistas. Y en los últimos años, las Fundaciones, Rockefeller, Carnegie, Guggenheim, Ford y otras, han venido subsidiando a una red de agrupaciones pro comunistas de Estados Unidos y de Iberoamérica.

No percibir este peligro es un síntoma de egoísmo que quiere ignorar la responsabilidad del momento. Un síntoma de cobardía que flaquea ante la grandeza del enemigo. Un síntoma de ceguera mortal.

Las fuerzas de las tinieblas están en plena actividad.

Estos son años de Infiltración. De Infiltración Física para acomodar enemigos disfrazados de amigos. Y de Infiltración Mental para privar a la gente de su recto juicio y sustituírselo sutilmente con el engaño.

Se trata de vaciar de las mentes los valores auténticos y depositarles falsificaciones. Después de esta etapa viene lógicamente, la Revolución Violenta, o sea la Revolución Mundial.

Es un asalto arrollador , al que nadie ni nadie escapará, como jamás se había visto. Un asalto montado con toda la astucia de los hijos de las tinieblas, “más astutos que los hijos de la luz”.

Pero nosotros, hijos de este tiempo actual, tenemos forzosamente que hacer la parte que nos corresponde y enfrentarnos al enemigo, por grande e invencible que parezca.

(Publicado en la edición del sábado 25 de octbre del 2008)

OTRAS VOCES: “CLANDESTINOS”, AL PAN, PAN Y AL VINO, VINO

Por, Jorge Hernández Fonseca

Por primera vez en 28 años de exilio, me he sentido tratado por los formadores de opinión exiliados, como me trataban los formadores de opinión castristas en Cuba: queriéndome convencer que el “amarillo es violeta”. ¿Será que se ha perdido el sentido de comprender que hay inteligencia ajena fuera de sus cabezas y que ese método está condenado al fracaso?

“Clandestinos”, queriendo oponerse públicamente a la dictadura cubana (lo cual es muy loable) ha tenido a bien manchar con tinta roja varios bustos de José Martí (lo cual es una chapucería). Esto es, según la semiótica, una afrenta al Apóstol. Pues bien, algunos voceros opositores del exilio quieren convencernos que no es así. Si dijeran que, “como el castrismo se ha querido robar la imagen de Martí, se ataca esa imagen para provocarlo”, es errado, pero habría que analizar. Pero no, nos dicen que no hay que pensar que se ataca a Martí atacándolo. Recibimos así el tratamiento de idiotas, que siempre los voceros castristas nos han dado dentro de la isla.

Pero el castrismo ha tratado de apoderarse también de nuestra bandera, de nuestro escudo, de todos nuestros símbolos (los bustos de Martí son símbolos) y no por eso vamos a emprenderla contra nuestros símbolo patrios, como se ha hecho de manera equivocada contra José Martí. A un error, como lo es mancillar la imagen de Martí, es lamentable que se alcen voces prestigiosas para convencernos que Martí no ha sido mancillado (mancillándolo con tinta roja). Se ha apelado a una lágrima roja (eso es otra cosa, real y simbólicamente), pero decir que el “amarillo es violeta” debemos dejárselo a los alabarderos de la dictadura y no insistir en el error.

Es verdad que estas acciones han abierto un camino de lucha diferente y que hay que insistir en retomarlo dentro de la isla. Pero hay que dejar las cosas claras. No pueden ser mancillados los símbolos patrios, todos sagrados, aunque los mismos hayan querido se monopolizados por el dictador. Nada de irrespetar nuestra bandera, nuestro escudo, los bustos e imágenes de nuestros patriotas del Siglo XIX. Abundante propaganda personalista con imágenes de Fidel Castro y otros ídolos de mentira tiene el castrismo en abundancia como para fallar contra Martí.

Ningún opositor se ha sentido ofendido por los actos de “Clandestinos”, comprendiendo que son actos fallidos debido al “daño antropológico” que la propaganda castrista ha infringido en las metes de los cubanos que no han podido formarse de manera integral y que lleva a muchos compatriotas a creer que la doctrina martiana tiene que ver con el comunismo o el socialismo. Eso es sabido y hay que tener la valentía de afrontar nuestras deficiencias. Lo que no se puede es emprender el mismo camino que los voceros del castrismo “tomándonos el pelo”.

Jamás voy a entender a nadie en el exilio que me quiera convencer que manchar con pintura roja cualquiera de nuestros símbolos, es algo que afecta solamente a la dictadura. Mancillar nuestros símbolos afecta lo más profundo de nuestras convicciones patrias y aquellos que por desgracia no conocen o no saben que eso es así, lo que hay que enseñarlos y no tratar de darnos a nosotros en el exilio, igual tratamiento pueril que el castrismo nos da dentro de Cuba.

MAESTRO, EN UN NUEVO ANIVERSARIO DE TU NATALICIO, NI PANEGÍRICOS NI DISCURSOS. SOLO UNA PROMESA:

Seguir trabajando sin descanso y sin tregua hasta ver a Cuba libre y soberana, cumpliendo con nuestro deber, como tú ordenaste, sencilla y naturalmente. Entonces,y solo entonces, seremos dignos de rendirte el homenaje que te mereces. Mientras tanto sería una ofensa a tu memoria hablar de ti, sin imitar tu gesta y tu limpia conducta.

EL ACABOSE CASTRISTA

por Esteban Fernández

El desastre es total dentro de las filas enemigas. La población cubana, incluyendo a los herederos de los líderes del régimen, desesperadamente quieren vivir ajenos a la política y a las gastadas consignas gubernamentales.

¿Dije líderes de la revolución?  El pueblo no sabe ni quiénes son. Los ignora, no los conoce, no sabe dónde viven, ni le interesa saber que huevos los puso.

A los “hijitos de papá paredón” (EN LA FOTO EL NIETO DE FIDEL CASTRO) jamás se ligan con los que ellos consideran gentuza, negrada y populacho. Son unos mequetrefes que los llevan choferes a las escuelas. Esos engreídos y zoquetes son un millón de veces más capitalistas que cualquiera de los muchachos nacidos y criados en el exilio y en la abundancia.

Buenos carros, buenos zapatos, buenas indumentarias, son la única forma de identificar a la prole de los que un día se identificaron como los defensores del proletariado.

Nosotros hablamos del comandante Guillermo García Frías cuando dijo la sandez de que los cubanos debían alimentarse de avestruces, pero allá los jóvenes, y los cubanos en general, ni idea tienen de quién es este viejo cagalitroso.

El vetusto García Frías en una fiesta por su cumpleaños les presentaron a un montón de hijos y ni a eso él reconocía, le preguntaba a cada uno: “Muchacho y ¿quién es tu madre”.

Allá el desbarajuste es total y a nadie le interesa el socialismo, ni el comunismo, ni el castrismo, sólo están interesados en los dólares, en recargas para el teléfono, o en el supremo éxito en la vida de poder abandonar aquel desmadre.

A Fidel Castro no lo recuerdan como un victorioso comandante sino como el ‘Coma andante”, quien se pasó los últimos años de su vida babeado, con un pañal desechable puesto y absolutamente decrépito.

No se puede encontrar en todo el país a cubanos que prefieran encontrarse con Raúl Castro (el chicle masticado) y saludarlo que poder acercarse y recibir una propina de un visitante.

Los niños dicen que “Cuando sean grandes no quieren ser ni maestros, ni médicos, ni abogados, quieren ser turistas extranjeros o camareros en un hotel Meliá”.

De “Yanquis Go Home” han pasado a desvivirse por querer irse a vivir al “Home de los Yanquis”. De desear irse a estudiar a Rusia, Checoslovaquia, Hungría, ahora todos optan por querer largarse a la “Yuma”.

Cuba, desde hace rato, pasó del intento de crear un país “socialista” a ser un arroz con mango dentro de una olla de grillos. De “Primer Territorio Libre de América” a la mayor plasta de estiércol del mundo. Vaya.

EL PATRIOTISMO CASTRISTA ES SOLO FALSEDAD

Por, Héctor Julio Cedeño Negrín

En estos últimos días hemos podido constatar, lo falso del patriotismo de los personeros y acólitos de la tiranía, que se la pasan dictando cátedra, sobre el comportamiento cívico ante los símbolos patrios, sus héroes y sus mártires gloriosos. Queriendo enseñarles a los ciudadanos lo que ellos entienden por patria y por nación.

Todo el melindre lo han formado por el performance perfilado por un grupo de cubanos, que se hacen llamar; “Clandestinos”. Ellos utilizaron la figura de José Martí, tomando para ello, varios bustos del Apóstol, diseminados por la Habana, para expresar sus criterios políticos y sus inquietudes reprimidas.

A mí ciertamente, la iniciativa me ha parecido valiente y hasta genial, una hazaña realizada precisamente, el día primero de enero, día en que comenzó la larga y tenebrosa noche en que nos ha sumido la tiranía castrista, a Cuba y a la mayoría de los cubanos.

Me pareció formidable, porque en La Habana los bustos de José Martí están permanentemente vigilados y escoltados, tanto por la Policía ordinaria, como por la Política, es decir, por la Seguridad del Estado. Los bustos del apóstol están, sencillamente, militarizados.

Decírmelo a mí, que he participado en innumerables acciones relacionadas con el Apóstol, colocando flores en sus bustos o en actos de homenaje, preparados por la oposición a lo largo y ancho de la ciudad. Allí, hemos sido reprimidos o detenidos, en diversas ocasiones por los esbirros de la tiranía castrista, que han tratado a toda costa de impedirlo.

¿Qué moral tienen los lame botas de ésta tiranía inmoral para inculpar a nadie por estas acciones?

¿Quién les otorgó el poder de juzgar a valientes ciudadanos, por esas actuaciones más bien simbólicas, que no pretenden denigrar al Apóstol si no, situarlo, como figura cimera de nuestras luchas?

¿Es que los infamadores y sus asistentes, se han creído el papel de jueces, que les han otorgado la tiranía y la falsa constitución que ellos mismos se inventaron?

Cuando triunfen la democracia y la libertad vamos a quemar ese panfleto apócrifo, al que ellos llaman constitución en la mayor plaza pública y entonces elaboraremos, ante el pueblo cubano, una verdadera constitución democrática; “Con todos y para el bien de todos” como expresara nuestro Apóstol, de la República soñada por él.

Los conocidos” Clandestinos” embadurnaron con sangre (con sangre o con pintura roja) varios bustos de José Martí, en La Habana. Ya se sabe que José Martí es para los cubanos una de las más grandes figuras de la historia, junto con Carlos Manuel de Céspedes y Antonio Maceo; son para los cubanos, el Apóstol de nuestra independencia, el Padre de la Patria y el Titán de Bronce, símbolos inconmensurables de la Patria.

Pero para la mayoría, José Martí, es el más grande de todos los cubanos. Dada su firmeza, su valor y su entereza para conseguir la independencia y la liberta de Cuba. Sus méritos son tan extraordinarios, que harían palidecer, a cualquier otro prócer de la patria.

Para los cubanos, José Martí, simboliza, la Patria misma y tiene mucho sentido este acto de los “Clandestinos”, al señalar, que, precisamente esa Patria, ha sido ensangrentada por la dictadura. Son verdaderamente, los tiranos y sus esbirros, los que han ensangrentado a José Martí.

En una de las presentaciones de “Clandestinos”, aparece la imagen del tirano Fidel Castro, sangrando al Apóstol. Ese es precisamente el sentido de este performance, creado por “Clandestinos” y me parece esa la interpretación de la obra. Ya se sabe que no todo el mundo, interpreta las cosas de la misma manera, pero ese es el sentido que yo le veo.

Hoy la mayoría de los cubanos tienen menos de sesenta años y sus ideas y conceptos están influenciados por las doctrinas de la revolución y de Fidel Castro. Eso quiere decir, que, a buena parte de los cubanos les han hecho ver a José Martí, en un sentido muy diferente, incluso algunos entienden a Martí como un comunista. Eso, porque les han lavado el cerebro, como se decía en otra época.

En ese sentido, me siento orgulloso, porque el Coronel de la Seguridad del Estado; Fernando Labrada Tamayo me decía en uno de los interrogatorios a los que me se sometió, que yo tenía el cerebro, “bastante contaminado”, o sea, que no me han podido lavar el cerebro adecuadamente. Pero si puedo comprender como muchos cubanos ven a José Martí y también como lo culpan a veces de las desgracias de Cuba.

La Patria desangrada por los tiranos, que han hecho correr a raudales la sangre de los cubanos y que aún hoy, la hacen correr. Para mí eso fue, precisamente lo que quisieron simbolizar, esos valientes cubanos, para no dejar morir a la Patria, cuando los traidores la asesinan, la saquean y la humillan. Muy bien por ustedes hermanos.

Estos hermanos, también están clamando por la libertad de los Presos Políticos, de José Daniel Ferrer García, de Roberto de Jesús Quiñones Haces, por la de los Pastores Ramón Rigal y Aida Expósito, por la de las Damas de Blanco Martha Sánchez y Aimara Nieto, por la de Ovidio Martín Castellanos y la de tantos otros, que hoy yacen en las ergástulas inmundas de la tiranía.

Esos Prisioneros Políticos, son asesinados lentamente o “Enterrados vivos”, como diría Héctor Maseda Gutiérrez, cuya esposa Laura Pollán, también fue asesinada, desangrada y asfixiada por los tiranos y sus cómplices, incluso disfrazados de médicos, asesinos violadores del juramento hipocrático.

Esa sangre también simboliza, la sangre de Oswaldo Paya Sardiñas, desangrado con una aguja que le clavaron en la ingle. Significa la sangre de Harold Cepero y la derramada por galones, por los miles de fusilados y asesinados, de Fidel y de Raúl Castro, a lo largo de sesenta y un años de crímenes, de una dictadura impuesta a sangre y fuego, contra el sufrido pueblo cubano.

Hablan de que los “Clandestinos”, son vándalos, por pintar con sangre o pintura, los bustos de José Martí. Pero el primero y verdadero vándalo fue Fidel Castro, que quiso hacer cómplice de sus asesinatos al Apóstol, al pretender implicarlo en el asalto al Cuartel Moncada, como el autor intelectual de las atrocidades que el mismo cometió, eso sí es vandalismo.

Esa también fue su cobardía, para evitar ser condenado por los crímenes planificados por él, induciendo además, al resto de sus compañeros a cometerlo. Culpar al Apóstol de aquel asalto, traicionero y alevoso, contra soldados casi indefensos, desnudos, confiados y borrachos que él inició, es también un crimen. Es también, mancillar la memoria del Prócer y lavarse las manos, como Poncio Pilatos, al señalar a José Martí como el incitador de aquel acto arbitrario.

Vandalismo es también, el del hermano en Jefe, que colocó el pestilente; “Mojón de Fidel”, al pie del Mausoleo del Apóstol, para castigarlo y obligarlo a soportar al tirano, su presencia y su hedor nauseabundo de asesino comunista, que acuchilló por la espalda, al propio José Martí.

Con estas acciones de “Clandestinos”, reforzaran la militarización del Parque Central. Siempre tan vigilado y controlado por los esbirros de la tiranía. No vaya a ser que un día de estos, amanezca anegado de sangre de animal o de pintura un lugar tan concurrido y visitado por los turistas y por la Prensa internacional.

Recuerdo que hace algunos años, cuando cerca de treinta opositores, logramos romper el cerco y pararnos ante el busto de José Martí, situado en el Parque Central de La Habana. Gritamos ¡Libertad! Y nos tomamos una foto, ante la vista de los turistas extranjeros y los asombrados esbirros de la Seguridad del Estado, que nos miraban incrédulos.

Por la vigilancia tan hermética que mantenían los esbirros de la dictadura, sobre Parque Central y el monumento al Apóstol, esa acción, tan inesperada de los opositores a la dictadura, podía consignarse como una hazaña militar.

Habíamos salido de la Iglesia de la Merced, situada en las Calles Cuba y Merced, donde participamos en una misa por la libertad, de Ingrich Betancourt. La política colombiana secuestrada por las narco-terrorista-guerrillas de las FARC, hoy un flamante y falso partido político de los narcos-comunistas colombianos.

De allí y ante el asombro de los “segurosos”, nos fuimos caminando, sin romper el grupo, hasta llegar al Parque Central. No se atrevieron a detenernos porque hubieran necesitado todo un batallón para realizar el operativo, más de sesenta forajidos y ellos estaban en franca minoría, no habían previsto tal acción.

Más tarde me cercaron, me detuvieron, me interrogaron y hasta me filmaron. Para que les dijera de quien había sido la idea. Les dije; lo decidimos entre todos, porque se presentó la ocasión y ya ustedes saben, que; “a la ocasión la pintan calva”. Sin lugar a dudas, fue una jugada perfecta. Debo significar que, a los quince días de orar por la libertad de Ingrich Betancourt, a ella la liberaron.

Algo que, si vi muy feo, fue la decapitación de un busto de José Martí, hecha un 13 de marzo, hace varios años en el llamado “Parque del Curita”. Ese sitio lo ocupaba antiguamente, la “Plaza del Vapor” aquí en La Habana. El parque está situado, entre las calles Reina, Galiano, Águila y Dragones, en el municipio de Centro Habana.

Vandalismo es también, la manipulación permanente del pensamiento de José Martí. Lo hacen los ideólogos de la dictadura, para adecuarlo a las conveniencias, políticas e ideológicas, del régimen castrista, tergiversando, uno a uno, los pensamientos y las palabras, del Apóstol.

Martí decía, según, en el Tomo 1 pagina 185 de sus Obras Completas, publicadas por la Editorial Nacional de Cuba, en el año 1963; “La tiranía es una misma en sus varias formas, aun cuando se vista en algunas de ellas de nombres hermosos y de hechos grandes”.

Vandalismo es hacer creer a los cubanos, que José Martí hubiera comulgado con las ideas de Fidel Castro, cuando en realidad el, las hubiera aborrecido. También es vandalismo afirmar, que José Martí era hombre de ideas socialistas y mucho más aberrante aun, que tenía ideas comunistas, como insinúan.

Cuando el mismo coincide con Herbert Spencer en calificar al socialismo, como la ” Futura Esclavitud”, sino ver el Tomo 15 páginas de la 387 a la 392, de las Obras Completas de José Martí, publicadas en La Habana 1963.

Escribía José Martí, sobre el filósofo ingles Herbert Spencer y su tratado, en que califica al socialismo como; “La Futura Esclavitud”, cito; “Por su cerrada lógica, por su espaciosa construcción, por su lenguaje nítido, por su brillantez, trascendencia y peso, sobresale entre estos varios tratados aquel en que Herbert Spencer quiere enseñar cómo se va, por la excesiva protección a los pobres, a un estado socialista que sería a poco un estado corrompido, y luego un estado tiránico”. Tomo 1 pagina 387 de la Obras Completas de José Martí, impresa el 20 de julio de 1964, por la Editorial Nacional de Cuba.

Dicen los integrantes de “Clandestinos” que los dos jóvenes apresados por la Seguridad del Estado en días pasados, no son integrantes de su organización. Los torturadores cubanos de la Seguridad del Estado, émulos de Lavrentiy Beria y de Iosif Stalin, son capaces con sus torturas y martirios de hacerlos confesar y de auto incriminarse públicamente, aunque sean inocentes. Hoy las acciones de “Clandestinos”, se han extendido, a Santiago de Cuba y otras provincias.

Los gobernantes de Cuba, han prostituido tanto el pensamiento, y las ideas de José Martí, que muchos ciudadanos piensan en José Martí, como en el ideólogo de la tiranía castrista, incluso muchos de ellos, hastiados de tanta tiranía, llegan a odiar al propio José Martí, eso no es más que vandalismo puro por parte de la tiranía castrista.

¿Por qué le dan tanta importancia a una construccion de cemento o de yeso y desprecian verdaderamente las ideas y los pensamientos del Apóstol?

El mayor homenaje a José Martí, no es construirle bustos ni monumentos a lo largo y ancho de la isla de Cuba, sino cumplir con su legado. Porque no cumplen, por ejemplo, con este claro pensamiento del Apóstol y lo ponen en práctica verdaderamente y dejan de falsificar la realidad; “La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie”.

Al menos yo me siento identificado con “Clandestinos” y aunque algunos pretenden denigrarlos y calificarlos de violentos y vandálicos me niego a considerarlos de esa manera, porque los verdaderos vandálicos y violentos, son los tiranos y sus compinches.

UN EDITORIAL DE NUEVO ACCIÓN

Entre las muchas cosas malas que nos ha traído el fidelato, una de las peores es la maldita práctica de la intransigencia, ajena por completo a la idiosincrasia y el carácter de los cubanos hasta la llegada de la revolución que degeneró en tiranía totalitaria. Por desgracia, la intransigencia, como forma de vida, ha enraizado profundamente de este lado del mar, y hoy rivalizan en intransigencia tanto los que manejan el gobierno que se ha enseñoreado de nuestro archipiélago, como los que fuera de la patria quieren trazarles rumbos a los desterrados y los inmigrantes.

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que es imposible el logro de la paz social en una Nación, en la que por el solo hecho  de que uno no piense como el otro, los convierta en enemigos irreconciliables. Si aspiramos a regresar bajo esa premisa, no cabe duda de que en la Cuba del futuro, jamás reinará la paz social, tan necesaria para que una Nación pueda avanzar por el camino del progreso y logre la estabilidad política y económica.

Nosotros soñamos con una Cuba en la que las opiniones que se expresen no sean uniformes y homogéneas, sino más bien controversiales y diversas, dentro de un marco de altura en el debate y de respeto a la opinión del contrincante. Libertad plena, enmarcada en la tolerancia, volviendo a la sana práctica de discutir y disentir entre amigos y aun con el adversario.

Los que anhelamos un verdadero cambio, los que pensamos con el Apóstol que “cambiar de amo no es ser libre”, los que no vamos a tolerar el mismo perro con diferente collar, somos muchos, tanto dentro de la Isla como en el exterior y debemos predicar con el ejemplo.

Acabemos con “el fidelismo comunista”, pero no permitamos que surja el “fidelismo anticomunista”. La práctica de la intransigencia no tiene color. Es odiosa, y punto. Quien la aliente y la practique—esté del lado que esté del espectro político o religioso—es un tirano en ciernes y, de tener la oportunidad, se convertiría en un Stalin, un Hitler o un Castro.

Se puede ser amigo de una persona, aunque ésta discrepe de uno en muchos aspectos. Se puede socializar con, y aun guardar afecto hacia alguien  que no comparta nuestros puntos de vista. Si “el respeto al derecho ajeno es la paz” ¿Por qué los cubanos nos hemos empeñado en vivir en guerra perenne? Es hora de que le demostremos al mundo, y en especial a los que sufren en el Archipiélago el horror de la tiranía, y sobre todo, demostrarnos a nosotros mismos, que hemos asimilado la lección y que vamos a desterrar de nuestro pensamiento y de nuestra actuación, la intransigencia gratuita y la absurda pretensión de que siempre somos los poseedores absolutos de la verdad.

A la inevitable y próxima caída de la tiranía castrista, debe de aspirarse a que funcione un sistema en que reine un nuevo espíritu entre todos los cubanos. La exposición civilizada de los problemas, la presentación de los distintos puntos de vista y la discusión—apasionada si se quiere—de los argumentos, dentro de un marco de respeto y de tolerancia tendrán que ser la norma que caracterice a la  nueva Cuba, si queremos salvar nuestra nacionalidad, nuestra unidad como pueblo y nuestra presencia como nación civilizada en el concierto de las naciones libres.

¡BASTA DE ESPERAR POR LAS MAYORÍAS: A LUCHAR YA!

Por Aldo Rosado-Tuero

La mayoría gritó a Cristo “crucifíquenlo”. La mayoría pidió para Sócrates, la copa de cicuta. La mayoría  humilló a Westinghouse por descubrir el freno de aire, se rió de Graham Bell por inventar el teléfono, persiguió a Colón por descubrir para la civilización europea, un nuevo mundo.

La mayoría aplaudió la quema de Juana de Arco en la hoguera. La mayoría idolizó a uno de los más grandes charlatanes de la historia de los EE.UU., Franklyn Delano Roosevelt. La mayoría de su época, llamó a José Martí, “aprovechado””, “Pepe Ginebra” y “Capitán Araña”.

La mayoría se postró histéricamente a los pies de Fidel Castro en 1959, diciéndole “esta es tu casa Fidel” y muchos se hubieran sentido felices si Castro les hubiese dormida a la mujer.

Por eso, esperar ahora a que las mayorías apoyen a una causa o a un proyecto para lanzarse a la lucha, es de estúpidos o de cobardes, que usan ese pretexto para no hacer nada.

Los verdaderos luchadores tienen que permanecer apegados a los principios inmutables en los que creen (sin ir detrás de lo que quieran o piensen las mayorías, cuando de conquistar las libertades y la democracia se trata)  con tenacidad, y sobre todo, con un sentido exacto de lo que se quiere y porque se lucha.

El activista, el luchador, el líder, tiene que trabajar día a día, sin descanso por su causa, pero sin apresuramientos que a nada conducen, midiendo las condiciones y haciéndolas propicias para su causa. Sin prisa, pero sin tregua. Sin desfallecer por un fracaso, pero sin dejarse deslumbrar por un embullo.

Siempre han sido las minorías selectas, inasequibles al desaliento, las que han hecho historia. Los que saben a donde van y llevan tras de sí—una vez que ellas mismas han creado las condiciones—a las mayorías vociferantes.

El Norte, sigue estando al norte, aunque las mayorías extraviadas señalen al Sur, diciendo “allá queda el Norte”. Las verdades inmutables no pueden ser cambiadas por el flujo y reflujo de las mayorías moldeadas por los hacedores de opinión.

Por eso, resulta indignante  escuchar a los titulados líderes, justificar su inercia y su falta de iniciativa. Su negativa a apoyar a los que quieren hacer algo, so pretexto de que hay que esperar a que la mayoría del pueblo nos dé su apoyo.

El apoyo de las mayorías se consigue con el accionar de un pequeño y decidido grupo con metas bien definidas, que vayan demostrando con hechos y a base de sacrificios, que es posible llevar a cabo lo que se pretende y se predica. Al principio, serán unos pocos, luego se irán sumando otros, y al final, si se persiste y no se doblegan los que iniciaron la tarea, se consigue el apoyo de la mayoría.

Así ha sido siempre, y así será en el caso cubano. Solo hace falta el apoyo y el empuje de una pequeña minoría, que no titubeé, ni se arredre frente a las dificultades.

UNA NOTA EDITORIAL

Hoy predomina en Cuba, el conformismo con la terrible situación en que ha colocado a nuestro pueblo la cruel y longeva dictadura del castro comunismo. Con la vacuna adormecedora de la “resistencia cívica”, sin salir a las calles, EN SON DE PROTESTA VERDADERA,  olvidando que la prédica de Ghandi era “resistencia pacífica activa” que tomaba las calles, la mayoría de los actuales opositores contribuyen a que se mantenga el status quo, que la gerontocracia gobernante, desea para mantenerse en el poder.

Ahora a alguien se le ha ocurrido inventar un modo de lucha que hasta ahora no ha demostrado nada serio, sino que parece ser un pretexto para que se dé una imagen de falsa rebeldía, que ha traído como colofón, una campaña mediática en que se inventan actos y sabotajes inexistentes con los cuales se llenan muros de las redes sociales dando la sensación de la que oposición a la tiranía está en plena ebullición y a punto de incendiar a media Cuba.

Los nacionalistas cubanos por años hemos venido proclamando que la lucha tiene que ser clandestina y activa, pero no estamos dispuestos a aceptar en silencio la gran farsa nacional que se está gestando, dando la sensación de que el pueblo está soliviantado y realizando sabotajes a diario. No estamos en contra de una campaña  que aliente la resistencia violenta y activa, pero nos oponemos con todas nuestras fuerzas a esta fantasmagórica obra teatral, en que miles de “postalitas” se proclaman “Clandestinos”, abren un muro en Facebook y se dedican a publicar falsedades, dando la sensación de que no hay ya que hacer mucho, “porque la tiranía está en las últimas”. 

Esta situación es insostenible y hace que se encuentren en plena indefensión los ideales y las aspiraciones nacionales. No existe actualmente fuerza alguna, que ejerza ni siquiera un atisbo de liderazgo, que se imponga y predique el deber heroico de castigar los crímenes contra la Patria. No es posible exterminar la hidra marxista, sin esgrimir la santa fidelidad a la Patria, y sin movilizar en torno a esta suprema idea nacional las más sanas reservas del pueblo.

Es necesario que dentro de las fronteras de la Patria se organice un frente de ofensiva, que haga imposible la continuación de la tiranía o la refundación de la tiranía con otras nuevas caras y algunos cambios cosméticos. No se trata de proponer y hacer cambios que salven al socialismo y que permitan a las mafias de la nomenclatura y sus hijos apoderarse de los medios de producción y de las riquezas del país. La meta debe de ser: barrer con el socialismo. No podemos aceptar un cambio de collar al mismo perro.

Solo quien disponga de grandes caudales de hipocresía, puede aceptar las maniobras que ya se vislumbran dentro del sistema, con el objetivo, precisamente de salvar “la revolución”.

Cuba necesita hombres de mucho coraje y mucha confianza en su sino, para no seguir a la patulea de los corifeos o renunciar a la empresa que aunque parezca fallida, está ahí, esperando a un líder o a un grupo de adelantados, para convertirla en realidad. ¿Aparecerán éstos, y darán el paso al frente?

EL EZLN SIN MÁSCARAS (2)

Imagen ilustrativa: obispos Samuel Ruiz García (izquierda) y Sergio Méndez Arceo. (Fuente: scielo.org.mx)

El levantamiento armado del EZLN, el 1 de enero de 1994, fue propiciado en buena medida por el clero católico de izquierda y por la masonería

Por Jorge Santa Cruz-Sin Compromisos. La otra Historia

Es falso que el autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) haya surgido espontáneamente en las comunidades indígenas chiapanecas.

Como se demostró en la primera parte de esta serie, sus fundadores fueron mestizos —«ladinos», como se les conoce en las cañadas—. Todos ellos, pertenecían a las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN).

La infiltración ideológica de la izquierda en Chiapas cobró fuerza con la llegada del obispo Samuel Ruiz García a la diócesis de San Cristóbal de las Casas el 25 de enero de 1960, o sea, 34 años antes del levantamiento armado del EZLN.

Don Samuel, como era conocido por sus allegados, tenía entre sus mentores a otro obispo socialista: Sergio Méndez Arceo, quien estuvo al frente de la diócesis de Cuernavaca, Morelos, de 1952 a 1983.

La influencia del Concilio Ecuménico Vaticano II

El final de la década de 1950 presagiaba drásticos cambios a nivel del mundo, de la Iglesia católica y de México.

Era el año de 1958 y —al interior del catolicismo— la corriente progresista, vinculada a la masonería y al socialismo, luchaba abiertamente contra el ala conservadora que defendía la Tradición y el Magisterio de la Iglesia.

El 9 de octubre de 1958, el mundo se enteró de la muerte del papa Pío XII, quien había gobernado a la Iglesia católica desde el 2 de marzo de 1939. El fallecimiento de Eugenio María Giuseppe Pacelli agravó la lucha entre progresistas y conservadores.

Se sabe que el cónclave posterior a la muerte de Pío XII eligió al cardenal italiano Giuseppe Siri (1902-1989) como nuevo papa y que, incluso, Siri se iba a hacer llamar Gregorio XVII. Era, como Pacelli, defensor de la Tradición y el Magisterio de la Iglesia.

Sin embargo, el progresismo —con el apoyo de las logias masónicas— impidió que Siri asumiera el papado y puso en su lugar a otro cardenal italiano, Angelo Giuseppe Roncalli (1881-1963), partidario de colocar al ser humano en el centro del rito y de la liturgia.

El pontificado de Roncalli —quien tomó el nombre de Juan XXIII— fue breve. Duró menos de cinco años. Inició el 28 de octubre de 1958 y concluyó, con su muerte, el 3 de junio de 1963. No obstante, tuvo el tiempo suficiente para convocar al Concilio Ecuménico Vaticano II que se constituyó en el eje promotor de las reformas modernistas.

Muerto Juan XXIII, subió al papado otro cardenal italiano, Giovanni Battista Montini (1897-1978), quien se hizo llamar Paulo VI. A él, le tocó concluir el Concilio Ecuménico Vaticano II y comenzar a aplicar las primeras reformas que auspiciaron, desde ya, la subversión.

Un ejemplo de lo anterior lo tenemos en el decreto «Apostolicam Actuositatem» («Apostolado de los laicos»), publicado por Paulo VI el 18 de noviembre de 1965. El documento, en el penúltimo párrafo del punto 8, establece lo siguiente:

Para que este ejercicio de la caridad sea verdaderamente extraordinario y aparezca como tal, es necesario que se vea en el prójimo la imagen de Dios según la cual ha sido creado, y a Cristo Señor a quien en realidad se ofrece lo que se da al necesitado; se considere como la máxima delicadeza la libertad y dignidad de la persona que recibe el auxilio; que no se manche la pureza de intención con ningún interés de la propia utilidad o por el deseo de dominar; se satisfaga ante todo a las exigencias de la justicia, y no se brinde como ofrenda de caridad lo que ya se debe por título de justicia; se quiten las causas de los males, no sólo los defectos, y se ordene el auxilio de forma que quienes lo reciben se vayan liberando poco a poco de la dependencia externa y se vayan bastando por sí mismos. (1)

La expresión que «se ordene el auxilio de forma que quienes lo reciban se vayan liberando poco a poco de la dependencia externa y se vayan bastando por sí mismos» permitió al clero progresista subordinar el Evangelio al socialismo y promover las tesis de que la subversión es la manera que permite a los pueblos oprimidos liberarse «poco a poco» de la dependencia externa y bastarse «por sí mismos».

La conexión masónica del progresismo en México

El influyente masón mexicano Carlos Vázquez Rangel (1943-1998) reveló a la revista Proceso que tanto Roncalli (Juan XXIII) como Montini (Paulo VI) habían pertenecido a la masonería. De paso, involucró también con esta sociedad secreta a Sergio Méndez Arceo (1907-1992), quien fungió como obispo de Cuernavaca, Morelos —como se apuntó líneas arriba—, de 1952 a 1983.

Presentamos a continuación un fragmento de la entrevista que le realizó el periodista de ese semanario, Elías Chávez, a Vázquez Rangel :

“Sergio Méndez Arceo era masón. Llegamos a trabajar en la misma logia”, dice Vázquez Rangel, al informar que el obispo de Cuernavaca fue el encargado de presentar, en el Concilio Ecuménico, una iniciativa para que se revocara la bula papal de Clemente V en la que se prohibía a los católicos pertenecer a la masonería, so pena de ser excomulgados.

Efectivamente, esa prohibición fue abolida, entre otras cosas porque “el entonces Papa Juan XXIII también era masón, al igual que su sucesor, Paulo VI”, dice Vázquez Rangel, que agrega:

“Fue en París donde los profanos Angello Roncalli y Giovani Montini fueron iniciados, el mismo día, en los augustos misterios de la hermandad. Por eso no es extraño que mucho de lo logrado en el Concilio Vaticano II, de Juan XIII [sic], se fundamente en los principios y postulados francmasónicos”. (2)

La trampa abierta por el Concilio Vaticano II fue ampliada, después, por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) en tres conferencias: Medellín, Colombia (1968); Puebla, México (1979), y Santo Domingo, República Dominicana (1992).

Las directivas revolucionarias del CELAM

El Consejo Episcopal Latinoamericano siguió la línea trazada por el Concilio Ecuménico Vaticano II y por el más prominente teólogo de la liberación, el peruano Gustavo Gutiérrez.

El documento final de la conferencia de Medellín propuso, entre otras medidas, las siguientes:

Las comunidades nacionales han de tener una organización global. (3)

“Una auténtica y urgente reforma de las estructuras y de la política agrarias”. (4)

Desarrollar pequeñas comunidades sociológicas de base que logren equilibrar las relaciones con los grupos minoritarios de poder. (5)

Como se observa, el episcopado latinoamericano propuso en 1968 la creación de una «organización global», es decir, de un gobierno mundial.

Además, apuró a «Una auténtica y urgente reforma de las estructuras y de la política agrarias», lo cual fue interpretado por los clérigos radicales como el permiso de la Iglesia para iniciar la lucha armada en las comunidades más pobres y marginadas.

Digno de hacer notar, además de todo, fue la orden de organizar comunidades de base, como las que fueron utilizadas por el EZLN para soportar su logística. (Las comunidades de base eran dirigidas por presuntos catequistas).

Bertrand de Lagrange y Maite Rico explican en su libro Marcos, la genial impostura cómo el EZLN se benefició de las comunidades de base:

En la región tojolabal, como en el área tzeltal y tzotzil, los catequistas desempeñaron el papel de intermediarios para facilitar a Marcos y a sus compañeros el reclutamiento de la población indígena. Lázaro Hernández, un diácono de origen tzeltal, y David, un catequista tzotzil,, ocupaban simultáneamente funciones en el seno de la Iglesia y en el EZLN […]. Entre los tojolabales, los zapatistas se implantaron gracias a Tacho y a Moisés, que se convertirían en comisarios políticos del movimiento. (6)

Consignado lo anterior, diremos que el documento final de la conferencia de Puebla (1979), a su vez, se pronunció a favor — entre otras cosas— de las siguientes:

Desaparecer la diferencia entre la pastoral al servicio de las élites y la pastoral popular. (7)

Señalar la responsabilidad de los laicos en la construcción de la sociedad temporal. (8)

Conformar la preocupación preferencial del clero latinoamericano por la defensa y promoción de los derechos de los pobres, los marginados y los oprimidos. (9)

Tales directivas se ajustaron perfectamente a la teología de la liberación surgida en Medellín, 11 años antes.

El documento final de la conferencia de Santo Domingo (1992), por su lado, propuso diversas líneas de acción en materia social. Por razones de espacio mencionaremos dos:

Participar en organismos de diálogo y mediación, así como en instituciones de apoyo a las diversas clases de víctimas. (10)

Empeñarse firmemente en la superación de toda injusticia derivada de discriminación racial, nacional, cultural, sexual y religiosa. (11)

La primera directiva citada permitió a Samuel Ruiz García crear la Comisión Nacional de Intermediación (CONAI) con el fin de apuntalar al EZLN.

La segunda, dio más aliento al clero progresista para reforzar su activismo político y subversivo.

Samuel Ruiz, continuador de Juan XXIII

El 14 de noviembre de 1959, Juan XXIII publicó la bula que designaba al sacerdote mexicano Samuel Ruiz García, de 35 años, como obispo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Ruiz García tomó posesión de la mencionada diócesis el 25 de enero de 1960 y se valió de la religión para promover la lucha de clases  utilizando el Evangelio.

Don Samuel refería en vida que fue Juan XXIII el que pidió que el Concilio Ecuménico Vaticano II girara en torno a tres ejes:

La acción de la Iglesia en un mundo mayoritariamente ateo.

La unión de las distintas congregaciones cristianas divididas a raíz de la reforma de Lutero.

La Iglesia ante la pobreza.

Sobre este tercer aspecto, Ruiz García declaró al periodista Rafael Ojeda que Juan XXIII fue probablemente influenciado por el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez, puntal de la teología de la liberación. (12)

Sobre esto, don Samuel abundó:

La Iglesia de todos, es decir la Iglesia de los pobres. Entonces, con esta sentencia el Papa explica que si no hay una correcta relación de la Iglesia con el mundo de la pobreza —no con los pobres individuales sino con la pobreza estructural—, es decir con los pueblos en vías de desarrollo, no puede haber una verdadera forma de anunciar el Evangelio. O se está en una correcta relación con el pobre o no hay una iglesia del señor. Cuando se ve que entre la pobreza y la riqueza hay una relación de causalidad, y que hay explotación en el sistema, la Iglesia no puede permanecer neutral; tiene que optar por el pobre, porque si no sería cómplice de la causalidad de la pobreza. Entonces, lo que sucede en Medellín no es que cambie la trayectoria de la Iglesia, sino que se percibe más claramente, tras un análisis social, la relación que hay entre estos dos mundos. En ese sentido hay una opción que se declara en Medellín y que se hace eco de lo que en el Concilio Ecuménico Vaticano II se dijo. Ahora bien, en el Concilio Ecuménico no se pudo llegar a profundizar el tema de la opción por los pobres por varias razones. Una de ellas porque en Europa no existían pobres. Ese es un fenómeno reciente en ese continente. (13)

Conclusión

La irrupción violenta e impune del EZLN tiene entre sus principales promotores indirectos a Juan XXIII y a Paulo VI. También, al Concilio Vaticano II y a la masonería.

Y entre los ideólogos directos, a los obispos socialistas Sergio Méndez Arceo y Samuel Ruiz.

En la próxima entrega  nos ocuparemos de los movimientos guerrilleros que prepararon el terreno al EZLN en Chiapas.

Bibliografía y referencias electrónicas

Paulo VI. «Apostolado de los laicos». El Vaticano. Consultado en http://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19651118_apostolicam-actuositatem_sp.html

Elías Chávez. «Como secretario de Gobernación, castigaba a Prigione con cinco horas de antesala». Proceso. Consultado en https://www.proceso.com.mx/160268/como-secretario-de-gobernacion-castigaba-a-prigione-con-cinco-horas-de-antesala

Cfr. Consejo Episcopal Latinoamericano. «Documento final de Medellín». (Punto 7, página 14). Consultado en http://www.diocese-braga.pt/catequese/sim/biblioteca/publicacoes_online/91/medellin.pdf

Íbid. (Punto 14, página 16).

Íbid. (Punto 21, página 17).

Bertrand de la Grange y Maite Rico. «Marcos, la genial impostura». (México: Aguilar, 1998), páginas  153 y 154.

Cfr. Consejo Episcopal Latinoamericano. «Documento de Puebla. III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano». (Punto 1215, página 160). Consultado en https://www.celam.org/documentos/Documento_Conclusivo_Puebla.pdf

Íbid. (Punto 1216, página 160).

Íbid. (Punto 1217, página 160).

Cfr. Consejo Episcopal Latinoamericano. «Documento de Santo Domingo». (Página 62, último párrafo). Consultado en https://www.celam.org/documentos/Documento_Conclusivo_Santo_Domingo.pdf

Cfr. Consejo Episcopal Latinoamericano. «Documento de Santo Domingo». (Página 63, primer párrafo). Consultado en https://www.celam.org/documentos/Documento_Conclusivo_Santo_Domingo.pdf

Cfr. Rafael Ojeda. «Iglesia, sociedad e historia. Una entrevista con el obispo Samuel Ruiz García». (Ver página 4 y 5), Consultado en http://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/87/396.pdf

Íbid., página 5.

JOSÉ DE LOS CUBANOS BUENOS

por Esteban Fernández

Entre las miles y miles de barbaridades, errores, malas intenciones y crímenes, cometidos por el régimen que usurpó el poder en 1959 una de las que más me molesta es haberle quitado su halo de patriotismo y bondad al más sublime de los cubanos, e intentar quitar la fe que nosotros depositamos en él.

Poco a poco trataron de involucrar a José Martí en todas y cada una de las fechorías y aberraciones de un ser desequilibrado, egocentrista y malvado.

Es muy difícil escudriñar nuestra historia tratando de encontrar un solo gesto ni palabra de Martí que denote maldad. Al contrario, a mi muchas veces me ha resultado Martí ser demasiado bondadoso.

Vean, mientras yo predico el odio y la venganza contra nuestros enemigos, contra los que han destruido a Cuba, Martí jamás hizo eso.

Sin embargo, estos desmadrados encabezados por el rey de los H.P. desde un principio se encarnaron en la patraña de que José Martí era “el precursor del ataque despiadado al Cuartel Moncada”.

Comenzaron sutilmente a auto llamarse “Los jóvenes del Centenario” por cumplirse cien años del nacimiento del Apóstol.

Después, cada zancada que daba el gran farsante era “en seguimiento de la doctrina martiana”.  Nada más falso que eso.

La cosa más absurda  y denigrante del mundo: Un ser que odiaba a su patria y que quería -según sus propias palabras- “aplastar a los cubanos como si fueran unas cucarachas”, quiso hacer creer que simplemente “Seguía el camino trazado por Martí, un enamorado de Cuba y de los cubanos”.

Y el principal crimen no radica en la propaganda virulenta y de mala fe -a la cual nos tienen acostumbrados- sino en que muchos se la han tragado. Y he conocido a quienes identifican a Martí como uno más de los causantes de la destrucción y miseria cubana.

Y llega el momento en que tal parece una misión imposible encontrar a compatriotas que se consideren “martianos”, esos parece que sólo militan dentro de las filas de -como algunos prefieren llamarnos- “los viejos dinosaurios del exilio”.

Quizás sea cierto que los MARTIANOS vamos camino a la extinción, pero nos vamos sabiendo quien verdaderamente fue “José de los Cubanos”. No nos hemos dejado confundir y cabe la gran posibilidad que vayamos a dónde van los buenos, y tengamos la posibilidad de darle un apretado abrazo al Apóstol en desagravio por la gran trastada que le hicieron los cubanos malos dirigidos por un monstruo.

OJO: UN LIBRO ENSEÑA A LOS NIÑOS A INVOCAR A LOS DEMONIOS

Por, Mauro Faverzani-Correspondencia Romana

Debería preocuparnos saber que hoy haya 13 millones de italianos dispuestos, al menos una vez al año, a recurrir a ocultistas y su entorno, un 23% más que hace 18 años; que los operadores del ocultismo más o menos subterráneo en nuestro país sean más de 155 mil, en condiciones de ofrecer algo así como 30 mil consultas por día; que en el 2016 el negocio vinculado a este mundo haya obtenido 8 millones de euros con un costo de la prestación entre 50 y mil euros. Al menos esto es lo que informa Codacons (Coordinación de asociaciones para la protección de los derechos del consumidor.)

Pero hay cosas peores. Ha llegado ahora a todas las librerías de los Estados Unidos y a los negocios on line un libro, alarmante para decir poco, puesto que dirigido directamente a los niños, especialmente a quienes tienen entre 5 y 10 años: se trata del titulado A Children´s Book of Demons (Libro sobre Demonios para niños; escrito por Aaron Leighton, que quiere convencer a los más pequeños del hecho de que evocar a los demonios es un juego, por lo demás útil para librarse de los compañeros antipáticos, de los deberes y de las tareas incómodas, como lo denuncia el blog Oltre la Musica. De ahí la invitación a dibujar, rigurosamente con tinta roja, uno o más de los 72 espíritus propuestos y, en particular, sus sellos, como mínimo perturbadores, dado que fueron diseñados para recordar los símbolos explotados por la magia negra, como el pentagrama invertido y el Bafometo, o en todo caso los del Goetia, el manual de referencia para los estudios de la materia.

Este libro aún no ha llegado a Italia, sin embargo por desgracia se puede suponer razonablemente que es solo cuestión de tiempo.¿Es lícito permitir que nuestros jóvenes sean expuestos a tales peligros?

HABLA EL APÓSTOL

“El que haya puesto los ojos en las entrañas universales, y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber. Y si falla es que el deber no se entendió, con toda su pureza, sino con la liga de las pasiones menores o no se ejercitó con desinterés y eficacia”-José Martí

LA PALOMA Y YO -AL UNÍSONO- NOS DEFECAMOS EN ÉL.

Por Esteban Fernández

No sé a quién se le ocurrió la peregrina idea de que los opositores iniciales no éramos “contrarrevolucionarios” y acorde con esa idea las organizaciones anticastristas ellas mismas se autodenominaban “Movimiento de Recuperación Revolucionaria y Movimiento Revolucionario del Pueblo”.

Partían de la base de que Fidel Castro había traicionado a la revolución y que gente como Manolo Ray, Humberto Sorí Marín, Manuel Artime, David Salvador, eran los verdaderamente “revolucionarios traicionados”.

Rápidamente mi padre me sacó de ese error diciéndome: “Este H.P. Fidel Castro nunca nos traicionó porque jamás estuvimos con él, y esto sí es una revolución a raja tablas y nosotros somos CONTRARREVOLUCIONARIOS”.

Ya unas pocas horas después de comenzado su primer discurso en la Plaza Cívica yo -JUNTO A LA PALOMA- me estaba defecando en él.

Después de llegar a la conclusión de que “¡Esto es una basura!” vino la pregunta “Y … ¿hora que hago?” Vaya, una pregunta muy peligrosa en la mente de un imberbe.

Si bien había tenido toda la ayuda de mi padre para entender lo que estaba pasando en Cuba y lo que iba a suceder, al querer pasar de la palabra a la acción no tuve la cooperación del viejo. Al contrario, quería a toda costa parar mis ímpetus “combativos”. E insistía en decirme; “¡Déjame eso a mí, ya yo estoy conspirando bajo las órdenes de Lauro Blanco!” Con el paso del tiempo resultó ser el tío de una buena amiga mía llamada Frida Masdeu.

Pero, tuve la inmensa suerte de que el Instituto fue una cantera inmediata de contrarrevolucionarios. Y eso hizo muy fácil el integrarme a las actividades anticastristas.

Como no teníamos ningún material para hacer nada, y alguien me dijo que en el Central Providencia vivía un muchacho que era “Teniente del M.R.R.”, para allá me fui en la guagua a buscarlo. Se llamaba Gilberto Salgado y le decían “Corvea”.

Me ignoró porque no me conocía, pero una semana más tarde se apareció en mi casa en el Residencial Mayabeque y me entregó unos bonos de MRR. Por otro lado, había conseguido unos cohetes que poníamos en el Instituto para interrumpir las clases.

Varias veces fui detenido y me expulsaron “deshonrosamente” del centro de enseñanza ahora llamado “Preuniversitario Juan Borrell” que ya estaba plagado de esbirros bajo las órdenes de Godofredo de Armas Borrell e Ibrahim Rivero.

De muchacho tranquillo, obediente y estudioso pasé a ser militante de una inesperada causa. Esteban Fernández Roig el hombre que más me había inculcado el anticastrismo, ahora puso todas sus energías en sacarme de allí y salvarme de largos años de prisión.

Como ya les he dicho varias veces, cuando el jefe del G2 Elio Guevara lo amenazó con que me fusilaría fue la tapa el pomo, y gracias a Milton Sorí puede abandonar aquel infierno en que habían convertido a Cuba y que yo ingenuamente trataba de combatir.

CUBA EN SU LABERINTO

Por, Jorge Riopedre

Le zumba el mango (ocasionalmente hay que recurrir al lenguaje coloquial para confrontar embrollos culturales), que la seguridad del Estado cubano se haya apropiado de  la Letra del Año Yoruba, el vaticinio anual de la santería cubana, similar a las predicciones o augurios de aborígenes en otras latitudes hasta el horóscopo insepulto de Walter Mercado, para elaborar un pronóstico de política interna.

Le ronca el merequeté (otra frase criolla) el acierto indiscutible de los analistas del entramado represivo del régimen cubano por el hábil manejo de recursos psicológicos semejantes a fármacos para el tratamiento de la ansiedad, apuntando con seguridad profética que los problemas del año en curso son de otros países maltrechos y revueltos, pero no aquí, en esta tierra de dóciles libérrimos: “aquí no va a pasar nada”.

Hace unos años en mi libro, Cuba: la lucha por su identidad, yo tuve el atrevimiento de ensayar mi propia Letra futurista sin apelar a los caracoles martianos y a los indios muertos que no llaman a la guerra, cuando siendo muy joven me estremecí al conocer el episodio de la Matanza de Caonao, en la provincia de Camagüey; caló tan hondo en mi aquel crimen injustificado de los conquistadores españoles que desde entonces no he podido olvidarlo. Fueron los años de formación que más tarde alertaría a mi generación contra los crímenes de los nuevos conquistadores criollos atados existencialmente a la metrópoli.

Comenzaba mi Letra por afirmar que si bien la espera pudiera dilatarse yo tengo la absoluta seguridad de que la vida de los cubanos ha de mejorar en el futuro. Nótese que digo su diario vivir, no su libertad ni su democracia. Esto no es una predicción o un argumento ontológico, responde solamente a la experiencia antropológica y evolucionista en términos probabilísticos. El desenlace de una transición ordenada, pacífica y restauradora de los derechos ciudadanos en Cuba no se ajustará a los deseos de muchos de nosotros. Una elite resuelta a conservar el poder a cualquier precio; una legislatura acostumbrada a levantar la mano como autómatas en señal de aprobación de los proyectos del Partido; un poder judicial manejado por el autócrata de turno; un cuerpo represivo adiestrado en la represión brutal de cualquier opinión independiente; un pueblo abatido por el pesimismo, aplastado por el desprecio, la miseria y el miedo, constituye en su conjunto una sociedad traumatizada sin autoestima, ávida de identidad, propensa a desatar la furia acumulada durante más de medio siglo en terrible venganza. Esta, probablemente, sería una transición demasiado tropical para la tesitura del Rey Juan Carlos y Adolfo Suárez.

Siempre se debe tomar en cuenta el precedente. No es cierto que la Unión Soviética desapareció de manera pacífica. En agosto de 1991 miembros del Partido Comunista y la KGB intentaron dar un golpe de estado a Mijaíl Gorbachov. Dos años más tarde, octubre de 1993, el primer presidente elegido democráticamente en Rusia, Boris

Yeltsin, se vio forzado a sacar los tanques a la calle y bombardear el Parlamento ruso (La Duma), donde se habían atrincherado los diputados que intentaban destituirlo.

De modo que siempre hay que dejar margen a esa conocida figura de los imponderables.

En suma, el desenlace de la Cuba de hoy no será, a mi juicio, lo que yo deseaba; no será ni siquiera lo que debía de haber sido a sólo noventa millas de Estados Unidos. Será sencillamente un hecho contingente de la historia, algo que podía suceder o no, pero sucedió. De modo que si el régimen castrista experimenta en el futuro una transformación significativa es probable que Cuba entre de lleno en un período posdemocrático al estilo de Putin en Rusia y muchos otros regímenes donde la población se conforma con gobernantes autócratas y la pérdida de su independencia en aras de sosiego político, un Estado benefactor o alguna prosperidad económica por mínima que sea. Díaz-Canel o cualquier otra figura de moda dispondrá entonces de una amplia gama de modelos donde escoger, desde Putin hasta Daniel Ortega. Pero, ¿qué viene después? La crueldad de la vida no debe nublar nuestro sentido del humor: quién sabe si podamos discutir esas cosas en el cementerio.

60 AÑOS: UN BALANCE ESPELUZNANTE

Por Vicente P. Escobal

Cuando me planteé la idea de escribir estas líneas intuí que tenía ante mí una enorme tarea. ¿De qué forma se pueden relatar los pasados sesenta años en la Cuba castrista? ¿Qué recursos emplear para eludir el tramposo embrujo de las estadísticas y los esquemas? ¿Cómo describir en alrededor de mil palabras una tragedia que trasciende los límites del análisis más desprejuiciado pues involucra a millones de seres humanos?

El castrismo – bueno es recordarlo – no constituye una propuesta filosófica ni un modelo económico. No es otra cosa que el disparate que deben eludir las naciones que aspiren a un porvenir de progreso y prosperidad sin sacrificar los valores propios de un sistema democrático y pluralista. Tratar de ocultar lo que han significado estas seis décadas para la sociedad cubana bajo los más absurdos y demagógicos argumentos seria proporcionarles a otras naciones la posibilidad de caer en las trampas y las argucias propias del castrismo.

Fidel Castro no fue un líder político ni un especialista en temas económicos. Sus únicas metas consistían en atornillarse en el poder, exterminar a sus adversarios, alcanzar notoriedad internacional y liquidar todo vestigio de decencia en lo más profundo de la sociedad cubana. Su carácter violento, intolerante y probadamente sanguinario no podía contemporizar con los valores de la democracia, la integridad y la virtud.

¿Cuál fue uno de los primeros disparates de Castro recién llegado al poder? El 17 de julio de 1959 Castro hace pública su renuncia al cargo de Primer Ministro. El argumento para la dimisión se refirió a divergencias con el presidente Manuel Urrutia y el Primer Ministro Miró Cardona. Tanto Urrutia como Cardona se mostraban renuentes a conceder beneplácito a algunas leyes que, impulsadas por Castro, proponían la arbitraria confiscación de propiedades y otras legislaciones con una clara connotación totalitaria y abusiva. Castro acusa públicamente a Urrutia de traidor quien renuncia inmediatamente a la presidencia y el amañado Consejo de Ministros aprueba a Osvaldo Dorticós Torrado como «presidente». El 26 de julio de ese año Castro pone fin al show mediático y retoma el cargo de Primer Ministro ante el «reclamo» de una multitud delirante y fanatizada.

La intervención de los principales medios informativos y noticiosos constituyó un duro golpe a la libertad de prensa y de expresión. Los principales diarios, así como varias estaciones de radio y teledifusión fueron arbitrariamente expropiados. Se iniciaba una etapa en la cual el monopolio de la información y la propaganda pasaron a manos del régimen. Lo que se ha mantenido durante los pasados 60 años.

De igual manera fueron intervenidos los sindicatos y las asociaciones profesionales y empresariales, lo que ha privado al movimiento obrero cubano de su autonomía y representatividad, conculcando el derecho de los trabajadores a un sinnúmero de prerrogativas derivadas de la práctica nacional y de pactos, acuerdos y resoluciones de organismos y organizaciones internacionales.

El 6 de agosto de 1960, en el acto de clausura del I Congreso Latinoamericano de Juventudes, celebrado en La Habana, Fidel Castro anunció la «nacionalización mediante expropiación forzosa» de 26 grandes empresas propiedad de personas jurídicas y naturales de los Estados Unidos de América. Castro se convertía en el cacique del estado patrón.

El estado patrón se adjudicaba despóticamente su anhelada condición de legislador, empleador, gerente y rector de la actividad económica y laboral. Un legislador con los cuerpos represivos a su servicio, un empleador que disponía de un aparato judicial hincado de rodillas, un gerente que expulsaba a sus subordinados bajo el imperio de la iniquidad, y un rector de la actividad económica y laboral que no sólo decretaba despidos, sino que también condenaba a la cárcel, el destierro o la muerte.

Durante los pasados sesenta años, intimidar a la sociedad ha constituido el supremo objetivo. Los ministerios encargados de ejecutar y diseñar los planes económicos ramales y sectoriales se convirtieron en estados mayores y los organismos de la administración en los niveles intermedios en puestos de mando. Surgía así la economía de comando. Tal situación favoreció la aparición de comportamientos cínicos y oportunistas, un fenómeno que nacía de la impotencia, la pérdida de la iniciativa, la suplantación de valores, el temor a la represión o la expulsión del empleo. Las alternativas eran claras: la sumisión o la marginación.

La generalización del oportunismo generó la lenta desaparición de la iniciativa personal, toda acción independiente sucumbía bajo el inexorable peso del estado patrón. Algunas perecieron de manera absoluta, otras adoptaron la forma de «organizaciones de masas» con un enfoque seudo social de naturaleza totalitaria. Así desaparecieron las organizaciones de profesionales, los gremios, el movimiento cooperativo, la independencia de tribunales, jueces, fiscales y abogados, la libertad de prensa, de asociación y de expresión. Se destruyeron las vías y los medios a través de las cuales la sociedad podía expresarse autónoma y democráticamente. Los ideales de los fundadores de nuestra independencia y nacionalidad se convirtieron en desgastadas consignas sin otra alternativa que la callada resignación.

El estado patrón depauperó la economía y junto a ella a la sociedad, sin tomar en cuenta los elementos que dinamizan y promueven su desarrollo. La gestión económica transcurría utilizando métodos represivos, desatando el terror como sistema de conducción económica y suprimiendo conquistas alcanzadas durante décadas por el movimiento obrero cubano.

El objetivo consistía en que el individuo viviera la tragedia de su impotencia y su aislamiento, y creyera realmente que su vida dependía del criterio del estado patrón. Se suprimió el derecho a la huelga y a otras formas de presión social internacionalmente reconocidas y aceptadas. Se creó un sistema especial de regímenes disciplinarios en ciertos sectores claves, el movimiento sindical perdió autonomía e identidad y se «parametró» cualquier «conducta ideológicamente impropia», particularmente en el sector cultural.

La depauperación progresiva de la economía socavó otros factores. Como ya explicamos se produjo la censura en los medios sociales de comunicación puestos al servicio del estado patrón, limitándose severamente la libre expresión del pensamiento, se redujo al mínimo la influencia de las viejas generaciones sobre las más nuevas, enajenando a los jóvenes y sometiéndolos a un modelo propagandístico carente de valores, la instrucción se supeditó a un programa diseñado con el interés de reemplazar normas familiares, así como principios éticos y morales. El arte y la cultura nacionales adquirieron subvenciones estatales sujetas a reglas y mecanismos empresariales integrados en el inflexible campo de las directivas ideológicas.

Soy consciente de que he obviado algunos detalles, algunos hechos que completan el horror de estos demasiados largos sesenta años. Como también soy consciente de que las futuras generaciones de cubanos se preguntarán ¿Por qué? ¿Qué fenómenos se conjugaron para que una nación con un pasado histórico brillante tuviera que atravesar por estos años de sombras, tinieblas y deterioros? ¿Sobre quién recaerá la responsabilidad?

¿Juzgarán a los usurpadores, a sus cómplices? El juicio de la historia será implacable. Para vergüenza de muchos, ese juicio no será escenificado ni en Ginebra, ni en Londres, ni en Washington, ni en Paris. Tendrá lugar en Cuba. Y el veredicto será demoledor. No ganará la causa de los crímenes, de las torturas, de las cárceles, de los destierros. Ganará la causa de la verdad, de la libertad, de la historia.

El juicio ha comenzado.

CLANDESTINOS: OPCIÓN DE VALIENTES

Por Carmelo Diaz Fernández

Desde hace unas pocas semanas ha habido un nuevo amanecer de combate en nuestra querida Cuba. Ha surgido un grupo de valientes jóvenes que desafiando el poder estalinista de sesenta años está reverdeciendo los laureles de la amada Patria en el enfrentamiento a tan oprobioso régimen.

La lucha clandestina en Cuba siempre ha sido sinónimo de heroísmo para cualquier hombre o mujer que haya escogido esa línea de acción viva para la libertad de los oprimidos.

Considero que la lucha contra la tiranía cubana debe ser como dicen los grandes eruditos: «todas las acciones deben estar sobre la mesa».

La lucha cívica pacifica es una opción que transmite conocimientos y estrategias a través de la escritura y la palabra para con argumentos verídicos combatir al enemigo.

La lucha armada es «otra opción sobre la mesa» que también los grandes conocedores dicen que es «la política por otros medios».

En Cuba ha habido lucha armada muy fuerte contra el comunismo, hay que recordar que la lucha del Escambray fue la guerra más larga en Cuba después de la Guerra de los Diez Años.Guerra que, aunque fue conocida como la del Escambray en realidad hubo combates en nuestras seis provincias originales, es decir desde Pinar del Rio hasta Oriente.

No es la primera vez que en Cuba ha habido lucha clandestina contra el comunismo. En esta etapa la tiranía quiere satanizar a estos jóvenes como terroristas, por suerte nadie le cree nada a semejante régimen.

En estos precisos aciagos momentos en Cuba un grupo de jóvenes ha decidido formar una organización con el nombre y el accionar de Clandestinos, personalmente los apoyo, hay que ser pragmático y esperar resultados.

Pueden ser universitarios, trabajadores e intelectuales. Grandes intelectuales cubanos en nuestra Republica también fueron clandestinos, hagamos historia, Carlos Saladrigas y Zayas, Joaquín Martínez Sáenz y otros intelectuales no menos conocidos pertenecieron al ABC.

La dictadura cubana, desde sus inicios en la Sierra Maestra, si fue terrorista, se vanagloriaban de poner bombas en los cines, escuelas, centros nocturnos, de ese modo asesinaban a inocentes y contaban las bombas una a una hasta llegar a la cifra de cien.¡Cuánta ignominia y criminalidad!

Los valientes muchachos y muchachas que han optado por combatir con acciones de valor y civismo, reitero que tienen todo mi apoyo en esta contienda final por el derrocamiento del régimen cubano que aun usurpa a nuestra nación y a la América.

Solo con el combate de los valientes muy pronto Cuba será libre, es nuestro sentir, esa es nuestra historia.

LA VERDAD ABSOLUTA

Por, Aldo Rosado-Tuero

El ente humano más peligroso lo constituye el que se cree el poseedor de la verdad absoluta. Los poseedores de la verdad absoluta vienen en todas las tallas, en distintas envolturas: políticas, religiosas o filosóficas y pueden proceder de cualquier país. Lo mismo son de derecha, de izquierda que de centro. Pueden ser católicos, protestantes, musulmanes, fundamentalistas, puritanos o ateos.

Los tiranos más sanguinarios que ha registrado la historia se han creído poseedores de la verdad absoluta. Sus seguidores más fieles, y sus cancerberos y esbirros más férreos se han proclamado también Poseedores de la verdad absoluta.

Para ellos no existen matices. Todo es blanco y negro. Quien no piense como ellos está total y completamente equivocado, y por lo tanto, merece ser calimbado.

Gracias a estos fanáticos existió la Inquisición, la cacería de brujas, El fascismo, el comunismo, el nazismo y todas las aberraciones ideológicas que han pululado en el mundo. Hijos de unos mismos padres: Los poseedores de la verdad absoluta.

Atila, Nerón, Stalin, Hitler, Mussolini, Fidel Castro, Khomeini y toda la ralea de dictadores y dictadorcillos que en el mundo han existido, se han proclamado todos, poseedores de la verdad absoluta. Esa maldita y demoníaca verdad absoluta, que niega al prójimo la posesión de un ápice de razón y en cuyo nombre se han cometido y se siguen cometiendo tantos crímenes.

Poseedores y defensores de “la única verdad” lo han sido los inquisidores, las camisas pardas de Hitler, las camisas negras de Mussolini, los batallones rojos de Stalin, los Tom Tom Macoutes de Duvalier, los jinetes del Este de Trujillo, los porristas de Machado, los Tigres de Masferrer, los machos del monte de Noriega, y ahora también lo son las brigadas de respuesta rápida del castrismo y “sus primos hermanos” de la UNPACU, los que diciéndose anti castristas, que sin medirse acusan a todo el que no les rinde pleitesía a sus liderzuelos de ser agentes de la tiranía.

Pero, de este lado de acá del Estrecho de la Florida, también nos gastamos a muchos poseedores de la verdad absoluta que denostan, atacan, niegan la sal y el agua y acusan de traidor a todo el que no se adhiera incondicionalmente a su verdad, que es según ellos, es la “verdad verdadera”. En ellos anida el gérmen de una futura dictadura.

Para que a la caída de la actual tiranía no se repitan los mismos errores que puedan traer la implantación de otra nueva, es necesario desterrar por siempre la idea de que existe una verdad absoluta. Nadie es poseedor de ella y nadie tiene derecho a castigar, amordazar o asesinar a los que no acepten “esa verdad absoluta”.

Solo podrá existir armonía y paz social cuando prime la tolerancia. Cuando se pueda discrepar sin que eso los haga enemigos irreconciliables. Cuando se concilien distintos criterios en pro del Bien Común y cuando se mire al discrepante como un adversario ideológico y no como a un enemigo al que hay que arrancarle la cabeza.

Si entendemos eso, le habremos ganado la batalla a la intransigencia y a la tiranía. Sino no importa que se derrumbe el castrismo, siempre existirá el peligro de que surja otra nueva y terrible dictadura.

WordPress theme: Kippis 1.15